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Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 30/06/2013

13º domingo durante el año. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Junio 2013

Domingo 30

13º domingo durante el año. Verde.

Sobran voluntarios, faltan decididos

Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén. Reprendió a Santiago y a Juan que pretendían hacer caer fuego del cielo sobre quienes no los recibían en ese viaje.

Por el camino, se acercó un voluntario que quería seguirlo. Como Jesús no lo vio muy decidido, le advirtió sobre las dificultades del grupo: ni el maestro ni los discípulos poseen una casa. Quien sigue al Señor tendrá menos refugio que los zorros. El voluntario se desanimó y se diluyó entre la gente.

El Señor, caminando, se encontró con otro joven que prometía. Lo invitó a seguirlo. El muchacho pidió tiempo, quería primero cuidar a su padre hasta la muerte y después lo seguiría… Jesús le respondió muy duramente: “deja que los muertos entierren a sus muertos”. Es decir, quien quiere antes cumplir con la familia nunca se decide.

Otro voluntario también anhelaba seguirlo después de despedirse de los suyos, familia, parientes y amigos. Tampoco a este el Señor lo consideró apto. Cuando se necesitan demasiadas despedidas, los lazos se hacen más fuertes, y la decisión más débil.

De una u otra forma, Jesús pedía una disponibilidad total para ponerse en camino, una ruptura con el pasado y una resolución firme. Ahora y para siempre.

Aparentemente, el Señor era despiadado, muy duro. Convendría recordar el episodio de cuando, siendo niño, se perdió entre los doctores del Templo, y dijo a sus padres que él debía ocuparse de las cosas de su Padre. O cuando sus parientes lo vinieron a buscar, y él respondió que sus parientes, sus hermanos y sus hermanas eran los que hacían la voluntad de Dios, y no los unidos por lazos de sangre.

El lenguaje duro se torna tierno cuando entendemos que los cristianos nacemos a una nueva familia en la Iglesia, en la cual también tiene lugar la familia natural. Allí, los vínculos creados en el Señor son más fuertes que los de sangre y no expuestos a todas las mezquindades que nos dominan cuando estamos lejos del Señor.

“El que pone la mano en el arado y mira hacia atrás,  no sirve para el Reino de los Cielos” (Lc 9, 62).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La celebración de hoy nos ofrece unas referencias muy ricas para orientar nuestra vida: cuáles son las exigencias para seguir a Jesús y cómo debemos acoger a los mensajeros del evangelio.

1ª LECTURA 1Rey 19, 16. 19-21

Guía: El profeta Elías llama a Eliseo, en nombre de Dios, a tomar su puesto de profeta. Eliseo deja todo y lo sigue.

Lectura del primer libro de los Reyes.

El Señor dijo a Elías: «A Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejolá, lo ungirás profeta en lugar de ti». Elías partió y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él había doce yuntas de bueyes, y él iba con la última. Elías pasó cerca de él y le echó encima su manto. Eliseo dejó sus bueyes, corrió detrás de Elías y dijo: «Déjame besar a mi padre y a mi madre; luego te seguiré». Elías le respondió: «Sí, puedes ir. ¿Qué hice yo para impedírtelo?» Eliseo dio media vuelta, tomó la yunta de bueyes y los inmoló. Luego, con los arneses de los bueyes, asó la carne y se la dio a su gente para que comieran. Después partió, fue detrás de Elías y se puso a su servicio.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 15, 1-2. 5. 7-11

R. Señor, Tú eres la parte de mi herencia.

Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti. Yo digo al Señor: «Señor, Tú eres mi bien». El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡Tú decides mi suerte! R.

Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: Él está a mi lado, nunca vacilaré. R.

Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: porque no me entregarás a la muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. R.

Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. R.

2ª LECTURA Gál 5, 1. 13-18

Guía: Pablo recuerda que el cristiano ha sido llamado a la libertad de Cristo, para servir en el amor.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Ésta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud. Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad, pero procuren que esta libertad no sea un pretexto para satisfacer los deseos carnales: háganse más bien servidores los unos de los otros, por medio del amor. Porque toda la Ley está resumida plenamente en este precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si ustedes se están mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado porque terminarán destruyéndose los unos a los otros. Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne. Porque la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Ambos luchan entre sí, y por eso, ustedes no pueden hacer todo el bien que quieren. Pero si están animados por el Espíritu, ya no están sometidos a la Ley.

Palabra de Dios.

ALELUYA Sal 1Sam 3, 9; Jn 6, 68

Aleluya. Habla, Señor, porque tu servidor escucha; Tú tienes palabras de Vida eterna. Aleluya.

EVANGELIO Lc 9, 51-62

Guía: Jesús se encamina resueltamente a Jerusalén; quienes optan por seguirlo, deben dejarlo todo por el Reino.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de Él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: «Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?» Pero El se dio vuelta y los reprendió. Y se fueron a otro pueblo. Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: «¡Te seguiré adonde vayas!» Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». Y dijo a otro: «Sígueme». Él respondió: «Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre». Pero Jesús le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios». Otro le dijo: «Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos». Jesús le respondió: «El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios».

Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Con el pan y el vino, ofrecemos sobre el altar nuestro servicio cristiano que nace de nuestra participación en el sacerdocio de Cristo.

PREPARACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Guía: Cristo en la comunión nos une a él con un amor perpetuo para que demos frutos duraderos.

DESPEDIDA

Guía: Fortalecidos con la palabra de Dios y el sacramento de Cristo, vayamos a anunciar a todos la alegría del amor de Dios que nos hermana en una sola familia.

 

Santos Pedro y Pablo, aps. (S). Rojo.

Portada Liturgia Cotidiana Junio 2013

Sábado 29  

Santos Pedro y Pablo, apóstoles (S). Rojo.

Gloria. Credo. Prefacio propio. Día del Papa. Colecta del Óbolo de san Pedro.

Fueron llamados y cumplieron con su misión

¿Quiénes eran? Simón Pedro un simple pescador, de carácter generoso y apasionado, pero débil, hasta llegar luego a negar a su Maestro. Pablo un fariseo aferrado a la Ley y, además, un violento perseguidor de los primeros cristianos.

¿Quiénes fueron? Las dos principales columnas desde donde Dios comenzó a construir la Iglesia, luego de la partida de Jesús. Uno marcando el “pastoreo” de las comunidades eclesiales y el otro lanzándose a “evangelizar” a todos los pueblos entonces conocidos.

¿Cuál es el secreto de esta transformación? Fueron llamados por Dios y ungidos por el Espíritu Santo para esa misión particular con sus dones y fragilidades. Y ambos respondieron hasta el martirio. Si pensamos en Pedro, recordamos al Papa (obispo de Roma), como quien preside la comunión entre las iglesias particulares (diócesis, parroquias y comunidades). Si recordamos a Pablo, podemos entender cómo habrá que llevar el evangelio al mundo actual.

El evangelio recuerda el momento en que Jesús invita a Pedro a apacentar con un amor más grande a los hermanos… Pablo confiesa (segunda lectura) su situación anterior al llamado y aquello que Señor le confió en la Iglesia naciente. La primera lectura muestra cómo Pedro y Juan poseen el poder de Jesús para sanar y anunciar el Reino.

Roguemos por todos los llamados a pastorear dentro de la Iglesia y por aquellos que fueron invitados a evangelizar en tierras de misión. Para que, tomando conciencia de sus propios dones y debilidades, pero conducidos por el Espíritu Santo, con el convencimiento de Pedro y Pablo llamen y mantengan en la fe a muchos creyentes.

Dios siga bendiciéndonos con buenos pastores y evangelizadores.

P. Martín Dolzani, ssp.

MISA DE LA VIGILIA

1ª LECTURA Hech 3, 1-10

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En una ocasión, Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la tarde. Allí encontraron a un paralítico de nacimiento, que ponían diariamente junto a la puerta del Templo, llamada “la Hermosa”, para pedir limosna a los que entraban. Cuando él vio a Pedro y a Juan entrar en el Templo, les pidió una limosna. Entonces Pedro, fijando la mirada en él, lo mismo que Juan, le dijo: “Míranos”. El hombre los miró fijamente esperando que le dieran algo. Pedro le dijo: “No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en el Nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y camina”. Y tomándolo de la mano derecha, lo levantó; de inmediato, se le fortalecieron los pies y los tobillos. Dando un salto, se puso de pie y comenzó a caminar; y entró con ellos en el Templo, caminando, saltando y glorificando a Dios. Toda la gente lo vio caminar y alabar a Dios. Reconocieron que era el mendigo que pedía limosna sentado a la puerta del Templo llamada “la Hermosa”, y quedaron asombrados y llenos de admiración por lo que le había sucedido.

Palabra de Dios.      

SALMO Sal 18, 2-5

R. Resuena su eco por toda la tierra.

El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos; un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.

2ª LECTURA Gál 1, 11-20

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo. Seguramente ustedes oyeron hablar de mi conducta anterior en el judaísmo: cómo perseguía con furor a la Iglesia de Dios y la arrasaba, y cómo aventajaba en el judaísmo a muchos compatriotas de mi edad, en mi exceso de celo por las tradiciones paternas. Pero cuando Dios, que me eligió desde el vientre de mi madre y me llamó por medio de su gracia, se complació en revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos, de inmediato, sin consultar a ningún hombre y sin subir a Jerusalén para ver a los que eran Apóstoles antes que yo, me fui a Arabia y después regresé a Damasco. Tres años más tarde, fui desde allí a Jerusalén para visitar a Pedro, y estuve con él quince días. No vi a ningún otro Apóstol, sino solamente a Santiago, el hermano del Señor. En esto que les escribo, Dios es testigo de que no miento.

Palabra de Dios.      

ALELUYA Jn 21, 17

Aleluya. Señor, Tú lo sabes todo, sabes que te quiero. Aleluya.

EVANGELIO Jn 21, 1. 15-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Habiéndose aparecido Jesús resucitado a sus discípulos, después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?”. Él le respondió: “Sí, Señor, Tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Le volvió a decir por segunda vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le respondió: “Sí, Señor, sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”. Le preguntó por tercera vez: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”. Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: “Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas. Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras”. De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios, y después de hablar así, le dijo: “Sígueme”.

Palabra del Señor.   

MISA DEL DÍA

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: Celebramos, hoy, la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, las máximas columnas de la Iglesia. Pedro a quien Jesús constituyó fundamento de su Iglesia y Pablo que cumplió la misión de llevar la fe cristiana a los más diversos pueblos no judíos.

1ª LECTURA Hech 12, 1-11

Guía: Escuchemos cómo Pedro es liberado de la cárcel mientras la comunidad reza por él.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

El rey Herodes hizo arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mandó ejecutar a Santiago, hermano de Juan, y al ver que esto agradaba a los judíos, también hizo arrestar a Pedro. Eran los días de “los panes ázimos”. Después de arrestarlo, lo hizo encarcelar, poniéndolo bajo la custodia de cuatro relevos de guardia, de cuatro soldados cada uno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba bajo custodia en la prisión, la Iglesia no cesaba de orar a Dios por él. La noche anterior al día en que Herodes pensaba hacerlo comparecer, Pedro dormía entre los soldados, atado con dos cadenas, y los otros centinelas vigilaban la puerta de la prisión. De pronto, apareció el Ángel del Señor y una luz resplandeció en el calabozo. El Ángel sacudió a Pedro y lo hizo levantar, diciéndole: “¡Levántate rápido!”. Entonces las cadenas se le cayeron de las manos. El Ángel le dijo: “Tienes que ponerte el cinturón y las sandalias”, y Pedro lo hizo. Después le dijo: “Cúbrete con el manto y sígueme”. Pedro salió y lo seguía; no se daba cuenta de que era cierto lo que estaba sucediendo por intervención del Ángel, sino que creía tener una visión. Pasaron así el primero y el segundo puesto de guardia, y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y anduvieron hasta el extremo de una calle, y en seguida el Ángel se alejó de él. Pedro, volviendo en sí, dijo: “Ahora sé que realmente el Señor envió a su Ángel y me libró de las manos de Herodes y de todo cuanto esperaba el pueblo judío”.

Palabra de Dios.      

SALMO Sal 33, 2-9

R. El Señor me libró de todos mis temores.

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en Él se refugian! R.   

2ª LECTURA  2Tim 4, 6-8. 17-18

Guía: Anima y consuela encontrarse con la fe, la confianza y la gratitud de san Pablo ya próximo a su martirio.

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hijo: Ya estoy a punto de ser derramado como una libación, y el momento de mi partida se aproxima: he peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la fe. Y ya está preparada para mí la corona de justicia, que el Señor, como justo Juez, me dará en ese día, y no solamente a mí, sino a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación. El Señor estuvo a mi lado, dándome fuerzas, para que el mensaje fuera proclamado por mi intermedio y llegara a oídos de todos los paganos. Así fui librado de la boca del león. El Señor me librará de todo mal y me preservará hasta que entre en su reino celestial. ¡A Él sea la gloria por los siglos de los siglos! Amén.

Palabra de Dios.      

ALELUYA Mt 16, 18

Aleluya. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Aleluya.

EVANGELIO Mt 16, 13-19

Guía: El Apóstol Pedro es constituido fundamento de la Iglesia por expreso designio de Jesús.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y Yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”.

Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: La bondad de Dios puso a nuestra disposición todos los bienes de la tierra. Acompañemos el pan y el vino con el fruto de nuestra generosidad en apoyo de las obras pontificias.

PREPARACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Guía: La eucaristía alimenta nuestra fe en la Iglesia, y nuestros esfuerzos por permanecer fieles a sus enseñanzas. Con alegría, vayamos a recibir el Pan de Vida.

DESPEDIDA

Guía: Con alegría, por haber celebrado a los máximos pilares de nuestra fe católica, nos retiramos, cantando.

¿Qué es el discernimiento espiritual ignaciano?

eldiscernimientoespiritualSAN PABLO y Centro de Espiritualidad Ignaciana, te invitan a conocer:
EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL
¿Cuáles son las inquietudes y debilidades que afectan nuestro día a día? De qué manera buscamos resolver coherentemente estos puntos, ¿nos preocupan realmente?… en el 5º número de “Ayudas para el espíritu”, titulado “EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL”, tratamos este y otros dilemas entorno al denominado “discernimiento de espíritus ignaciano”.
El texto recopila la reflexión espiritual, de distintas charlas dadas por el sacerdote jesuita John English, quien motiva a la libertad personal por medio de distintas claves que permiten avanzar hacia una distinción de las dimensiones espirituales (consolaciones y desolaciones) que forman parte de nuestra vida cotidiana. Bien indica English, que al hablar del “discernimiento de espíritus”, resulta trascendental el reconocer la complejidad de nuestras mociones interiores, es decir, tomar conciencia de ellas en nuestro ser. A partir de allí nace el verdadero autoconocimiento y el desafío personal por superar estos obstáculos.
En efecto, explica que una persona puede experimentar en su interior sentimientos de paz, bondad y paciencia, pero que por otra parte puede también sentirse separado de Dios, inquieto y temeroso. Son precisamente estas sensaciones las que nos invitan a distinguir el “discernimiento de espíritus”, que nos exige un compromiso extra para con lo más profundo de nosotros mismos, esto es, hacer reflexión y oración, no sólo como un bien para nuestra acelerada vida, sino también como apertura hacia una nueva experiencia de libertad y conocimiento. La promesa de una nueva convivencia con el mundo y con Dios.

San Ireneo, o y mr. (MO). Rojo.

Portada Liturgia Cotidiana Junio 2013

Viernes 28

San Ireneo, obispo y mártir (MO). Rojo.

Leccionario Santoral: 2Tim 2, 22-26; Sal 36, 3-6. 30-31; Jn 17, 1. 20-26.

Reseña

Ireneo nace en Esmirna (hoy Izmir, Turquía) en el siglo II. En una carta a su amigo Florino alude a cuando, en su juventud, escuchaban juntos a san Policarpo: “Podría reproducir lo que nos contaba de su trato con Juan y los demás que vieron al Señor, y cómo repetía sus palabras; lo que del Señor habían visto y oído”. Hacia el año 157 se halla en Francia, quizás enviado por san Policarpo. Estando en Roma, predica la fe en Jesucristo frente a las herejías de entonces. Hacia el año 177 está en Lyón (Francia) animando a un grupo de cincuenta cristianos encarcelados con su compatriota el obispo Potino, quien lo había ordenado sacerdote. Muerto Potino, Ireneo establece su sede en Lyón. Cesada la persecución, se dedica a multiplicar las comunidades cristianas y socorre a todos los que sufren en el cuerpo y en el espíritu. Se cree que murió mártir hacia el año 208.

LECTURA Gn 17, 1. 4-5. 9-10. 15-22

Lectura del libro del Génesis.

Cuando Abrám tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: «Yo soy el Dios Todopoderoso. Camina en mi presencia y sé irreprochable. Ésta será mi alianza contigo: tú serás el padre de una multitud de naciones. Y ya no te llamarás más Abrám: en adelante tu nombre será Abraham, para indicar que yo te he constituido padre de una multitud de naciones». Después, Dios dijo a Abraham: «Tú, por tu parte, serás fiel a mi alianza; tú, y también tus descendientes, a lo largo de las generaciones. y ésta es mi Alianza con ustedes, a la que permanecerán fieles tú y tus descendientes: todos los varones deberán ser circuncidados». También dijo Dios a Abraham: «A Sarai, tu esposa, no la llamarás más Sarai, sino que su nombre será Sara. Yo la , bendeciré y te daré un hijo nacido de ella, al que también bendeciré. De ella suscitaré naciones, y de ella nacerán reyes de pueblos». Abraham cayó con el rostro en tierra, y se sonrió, pensando: «¿Se puede tener un hijo a los cien años? Y Sara, a los noventa, ¿podrá dar a luz?» Entonces Abraham dijo a Dios: «Basta con que Ismael viva feliz bajo tu protección». Pero Dios le respondió: «No, tu esposa Sara te dará un hijo, a quien pondrás el nombre de Isaac. Yo estableceré mi Alianza con él y con su descendencia como una Alianza eterna. Sin embargo, también te escucharé en lo que respecta a Ismael: lo bendeciré, lo haré fecundo y le daré una descendencia muy numerosa; será padre de doce príncipes y haré de él una gran nación. Pero mi Alianza la estableceré con Isaac, el hijo que Sara te dará el año próximo, para esta misma época». Y cuando terminó de hablar, Dios se alejó de Abraham.

Palabra de Dios.

Comentario: Hay esposos que no quieren ser padres y, a pesar de sus nefastas intenciones, la mujer muchas veces queda embarazada. En cambio, hay otros que quieren tener un hijo y no lo pueden. Queda claro que cuando Abrám y Sara llegaron a engendrar un hijo fue más una decisión de Dios que de ellos. Dios es el principio de la vida.

SALMO Sal 127, 1-5

R. ¡Feliz el que teme al Señor!

¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien. R.

Tu esposa será como una vid fecunda en el seno de tu hogar; tus hijos, como retoños de olivo alrededor de tu mesa. R.

¡Así será bendecido el hombre que teme al Señor!¡Que el Señor te bendiga desde Sión todos los días de tu vida: que contemples la paz de Jerusalén! R.

ALELUYA                                        Mt 8, 17

Aleluya. Cristo tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades. Aleluya.

EVANGELIO Mt 8, 1-4

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Cuando Jesús bajó de la montaña, lo siguió una gran multitud. Entonces un leproso fue a postrarse ante Él y le dijo: «Señor, si quieres, puedes purificarme». Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Lo quiero, queda purificado». Y al instante quedó purificado de su lepra. Jesús le dijo: «No se lo digas a nadie, pero ve a presentarte al sacerdote y entrega la ofrenda que ordenó Moisés para que les sirva de testimonio».

Palabra del Señor.

Comentario: Este capítulo octavo, el evangelio de san Mateo, presenta a un Jesús Maestro que no sólo enseña sino que cura y responde a necesidades humanas, dando indicaciones sobre cómo deben comportarse. En este caso, al leproso que ha sido sanado lo invita a cumplir con la Ley. Ser sanados por Jesús implica asumir un compromiso consecuente.

De la feria. Verde. Cirilo de Alejandría, o y d. (ML).

Portada Liturgia Cotidiana Junio 2013

Jueves 27

De la feria. Verde. San Cirilo de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia (ML).

LECTURA Gn 16, 1-12.15-16

Lectura del libro del Génesis.

Sarai, la esposa de Abrám, no le había dado ningún hijo. Pero ella tenía una esclava egipcia llamada Agar. Sarai dijo a Abrám: “Ya que el Señor me impide ser madre, únete a mi esclava. Tal vez por medio de ella podré tener hijos”. Y Abrám accedió al deseo de Sarai. Ya hacía diez años que Abrám vivía en Canaán, cuando Sarai, su esposa, le dio como mujer a Agar, la esclava egipcia. Él se unió con Agar, y ella concibió un hijo. Al ver que estaba embarazada, comenzó a mirar con desprecio a su dueña. Entonces Sarai dijo a Abrám: “Que mi afrenta recaiga sobre ti. Yo misma te entregué a mi esclava, y ahora, al ver que está embarazada, ella me mira con desprecio. El Señor sea nuestro juez, el tuyo y el mío”. Abrám respondió a Sarai: “Puedes disponer de tu esclava. Trátala como mejor te parezca”. Entonces Sarai la humilló de tal manera, que ella huyó de su presencia. El ángel del Señor la encontró en el desierto, junto a un manantial –la fuente que está en el camino a Sur– y le preguntó: “Agar, esclava de Sarai, ¿de dónde vienes y adónde vas?”. “Estoy huyendo de Sarai, mi dueña”, le respondió ella. Pero el ángel del Señor le dijo: “Vuelve con tu dueña y permanece sometida a ella”. Luego añadió: “Yo multiplicaré de tal manera el número de tus descendientes, que nadie podrá contarlos”. Y el ángel del Señor le siguió diciendo: “Tú has concebido y darás a luz un hijo, al que llamarás Ismael, porque el Señor ha escuchado tu aflicción. Más que un hombre, será un asno salvaje: alzará su mano contra todos y todos la alzarán contra él; y vivirá enfrentado a todos sus hermanos”. Después Agar dio a Abrám un hijo, y Abrám lo llamó Ismael. Cuando Agar lo hizo padre de Ismael, Abrám tenía ochenta y seis años.

Palabra de Dios.

O bien más breve: Gn 16, 6-12. 15-16

Sarai, la esposa de Abrám, humilló a Agar de tal manera, que ella huyó de su presencia. El Ángel del Señor la encontró en el desierto, junto a un manantial –la fuente que está en el camino a Sur– y le preguntó: «Agar, esclava de Sarai, ¿de dónde vienes y adónde vas?» «Estoy huyendo de Sarai, mi dueña», le respondió ella. Pero el Ángel del Señor le dijo: «Vuelve con tu dueña y permanece sometida a ella». Luego añadió: «Yo multiplicaré de tal manera el número de tus descendientes, que nadie podrá contarlos». Y el Ángel del Señor le siguió diciendo: «Tú has concebido y darás a luz un hijo, al que llamarás Ismael, porque el Señor ha escuchado tu aflicción. Más que un hombre, será un asno salvaje: alzará su mano contra todos y todos la alzarán contra él; y vivirá enfrentado a todos sus hermanos». Después Agar dio a Abrám un hijo, y Abrám lo llamó Ismael. Cuando Agar lo hizo padre de Ismael, Abrám tenía ochenta y seis años.

Palabra de Dios.

Comentario: Dios tarda en complacer a Abrám con su promesa. Sara, su esposa, se abre a la alternativa  que su esposo busque su primogénito con la esclava, y a asumirlo como propio. Al quedar embarazada, Agar no piensa lo mismo. Queda claro que era Dios quien quería formar un Pueblo y manejaba plazos distintos a los pensamientos humanos.

SALMO Sal 106, 1-5

R. ¡Den gracias al Señor porque es bueno!

¡Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor! ¿Quién puede hablar de las proezas del Señor y proclamar todas sus alabanzas? R.

¡Felices los que proceden con rectitud, los que practican la justicia en todo tiempo! Acuérdate de mí, Señor, por el amor que tienes a tu pueblo. R.

Visítame con tu salvación, para que vea la felicidad de tus elegidos, para que me alegre con la alegría de tu nación y me gloríe con el pueblo de tu herencia. R.

ALELUYA Jn 14, 23

Aleluya. “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO Mt 7, 21-29

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: “No son los que me dicen: ‘Señor, Señor’, los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?’. Entonces Yo les manifestaré: ‘Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal’. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se derrumbó, y su ruina fue grande”. Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su enseñanza, porque Él les enseñaba como quien tiene autoridad y no como sus escribas.

Palabra del Señor.

Comentario: En el evangelio de ayer, Jesús identificaba a falsos profetas. Hoy universaliza la crítica y la abre a todos, diciendo que para entrar en el Reino de los Cielos no bastan las bonitas palabras o las grandes obras. Es necesario en ponerse a disposición de Dios y preguntarse: ¿Qué quieres, Señor, de mí?

SEMANA DE SAN PABLO

IMG_0258CON DESCUENTOS DE HASTA UN 30% CELEBRAMOS SEMANA DE SAN PABLO

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Además, por cada $ 3.000 de compras en libros (cualquiera sea su procedencia) se regalará un ejemplar del Evangelio cotidiano año 2013. Y por la compra de una Biblia Latinoamericana se obsequiará la Liturgia Cotidiana de Julio de 2013.

Por último, se realizará un sorteo en cada una de nuestras sucursales, cuyo premio será una suscripción anual a la Liturgia Cotidiana.

¡DESDE YA ESTÁN TODOS INVITADOS!

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Junio 2013

Miércoles 26

De la feria. Verde.

LECTURA Gn 15, 1-12. 17-18

Lectura del libro del Génesis.

La palabra del Señor llegó a Abrám en una visión, en estos términos: “No temas, Abrám. Yo soy para ti un escudo. Tu recompensa será muy grande”. “Señor –respondió Abraham–, ¿para qué me darás algo, si yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer de Damasco?”. Después añadió: “Tú no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa será mi heredero”. Entonces el Señor le dirigió esta palabra: “No, ese no será tu heredero; tu heredero será alguien que nacerá de ti”. Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: “Mira hacia el cielo y, si puedes, cuenta las estrellas”. Y añadió: “Así será tu descendencia”. Abrám creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación. Entonces el Señor le dijo: “Yo soy el Señor que te hice salir de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra”. “Señor –respondió Abraham–, ¿cómo sabré que la voy a poseer?”. El Señor le respondió: “Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres años, y también una tórtola y un pichón de paloma”. Él trajo todos estos animales, los cortó por la mitad y puso cada mitad una frente a otra, pero no dividió los pájaros. Las aves de rapiña se abalanzaron sobre los animales muertos, pero Abrám las espantó. Al ponerse el sol, Abrám cayó en un profundo sueño, y lo invadió un gran temor, una densa oscuridad. Cuando se puso el sol y estuvo completamente oscuro, un horno humeante y una antorcha encendida pasaron en medio de los animales descuartizados. Aquel día, el Señor hizo una alianza con Abrám, diciendo: “Yo he dado esta tierra a tu descendencia, desde el torrente de Egipto hasta el gran río, el río Éufrates”.

Palabra de Dios.

Comentario: Dios, que había llamado a Abrám para formar el Pueblo elegido, establece con él una alianza de fidelidad, con la promesa de darle hijos, tierra y compañía. Por su parte Abrám, más allá de sus dudas, acepta el pacto que lo convertirá en padre de muchos en la fe. “La fe crece en la media en que se vive como una experiencia de amor” (Benedicto XVI).

SALMO Sal 104, 1-4. 6-9

R. El Señor se acuerda eternamente de su alianza.

¡Den gracias al Señor, invoquen su nombre; hagan conocer entre los pueblos sus proezas; canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! R.

¡Gloríense en su santo nombre; alégrense los que buscan al Señor! ¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro! R.

Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.

Él se acuerda eternamente de su alianza, de la palabra que dio por mil generaciones, del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac. R.

ALELUYA Jn 15, 4. 5

Aleluya. “Permanezcan en mí, como Yo permanezco en ustedes. El que permanece en mí da mucho fruto”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO Mt 7, 15-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos. Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán.

Palabra del Señor.

Comentario: Los “falsos profetas” son los que fingen ser lo que en realidad no son. Jesús les denuncia, y entrega un criterio para descubrirlos: “por sus frutos los conocerán”. Nunca faltan quienes pretenden responsabilidades para las cuales no fueron elegidos ni nombrados. En la Iglesia, el Espíritu está presente sólo cuando hay dos o tres que se reúnen en su nombre. 

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Junio 2013

Martes 25

De la feria. Verde.

Semana 12ª durante el año – Semana IV del Salterio.

LECTURA Gn 13, 2. 5-18

Lectura del libro del Génesis.

Abrám tenía muchas riquezas en ganado, plata y oro. Lot, que acompañaba a Abrám, también tenía ovejas, vacas y carpas. Y como los dos tenían demasiadas riquezas, no había espacio suficiente para que pudieran habitar juntos. Por eso, se produjo un altercado entre los pastores de Abrám y los de Lot. En ese tiempo, los cananeos y los perizitas ocupaban el país. Abrám dijo a Lot: “No quiero que haya altercados entre nosotros dos, ni tampoco entre tus pastores y los míos, porque somos hermanos. ¿No tienes todo el país por delante? Sepárate de mí: si tú vas hacia la izquierda, yo iré hacia la derecha; y si tú vas hacia la derecha, yo iré hacia la izquierda”. Lot dirigió una mirada a su alrededor, y vio que toda la región baja del Jordán, hasta llegar a Soar, estaba tan bien regada como el Jardín del Señor o como la tierra de Egipto. Esto era antes que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra. Entonces Lot eligió para sí toda la región baja del Jordán y se dirigió hacia el este. Así se separaron el uno del otro: Abrám permaneció en Canaán, mientras que Lot se estableció entre las ciudades de la región baja, poniendo su campamento cerca de Sodoma. Pero los habitantes de Sodoma eran perversos y pecaban gravemente contra el Señor. El Señor dijo a Abrám, después que Lot se separó de él: “Levanta los ojos, y desde el lugar donde estás, mira hacia el norte y el sur, hacia el este y el oeste, porque toda la tierra que alcances a ver, te la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Yo haré que tu descendencia sea numerosa como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar los granos de polvo, también podrá contar tu descendencia. Ahora recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque yo te lo daré”. Entonces Abrám trasladó su campamento y fue a establecerse junto al encinar de Mambré, que está en Hebrón. Allí erigió un altar al Señor.

Palabra de Dios.

Comentario: En mutuo acuerdo y en paz, Abrám y Lot, separan sus pertenencias y emprenden caminos diversos. Cabe subrayar que con esto se cumplen en parte las promesas de Dios a Abrám, quien muy agradecido no acapara para sí, sino que comparte y distribuye los bienes que cree fueron recibidos de Dios. 

SALMO Sal 14, 2-5

R. ¿Quién habitará en tu casa, Señor?

El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.

El que no se retracta de lo que juró aunque salga perjudicado; el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que procede así, nunca vacilará. R.

ALELUYA Jn 8, 12

Aleluya. “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue tendrá la luz de la Vida”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO Mt 7, 6. 12-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: No den las Cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos. Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas. Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí. Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran.

Palabra del Señor.

Comentario: El refrán: “Hacer a los demás lo que quieras que hagan contigo”, ya existía en el judaísmo y en otras religiones de la época. Es otro modo de expresar el mandamiento del amor a Dios y a los hermanos. Esta “regla de oro”, en boca de Jesús, refuerza la exigencia a la fraternidad, permitiendo que el otro sea tan importante como uno.

DOMINGO 30 DE JUNIO 2013

No hay “pero” que valga

El evangelio de este domingo nos presenta a Jesús que, junto a sus discípulos se dirige a Jerusalén. En el camino se presentan tres candidatos para seguirlo sin embargo, cada uno tiene algún “pero” para hacerse discípulo; entonces, el Señor Jesús presenta las exigencias de toda vida cristiana.

Sin medias tintas. El Señor Jesús pide a los que quieren seguir una decisión honda e inmediata, la cual no deja lugar a los “pero”, por muy razonables que parezcan. Incluso, con las exigencias que pone, pareciera que hace lo posible por desanimar y alejar a los que quieren seguirlo.

En realidad, el Señor Jesús busca y espera una decisión personal seria y consistente ante las dificultades y consciente de los compromisos que acarrea: se trata de seguir a Jesús hacia la entrega de su vida en el cumplimiento de su misión. Jesús no busca discípulos atrayéndolos con promesas o ilusiones baratas, al contrario, Jesús pone todas las cartas sobre la mesa y pide una decisión sin medias tintas.

En el seguimiento de Jesús no queda espacio para los “más o menos” a que estamos habituados –no se puede ser “más o menos” cristiano–, ni para los “pero” que buscan justificar la comodidad o falta de entrega, que es lo típico de quien dice “soy católico, pero a mi manera”…

Con decisión firme. Jesús quiere testigos verdaderos, por eso pide una decisión radical que signifique estar dispuesto a pensar, sentir y actuar a la manera de él, y compartir su suerte. Jesús pide disponibilidad para el camino: personas que no están “apernadas” en una forma de vida o en esquemas mentales.

Jesús pide ruptura del pasado, o sea, apertura al cambio, sin nostalgias que paralicen; el Reino de Dios es novedad que nos impulsa al futuro, no al pasado. Jesús pide decisión firme: una opción personal sostenida por la voluntad libre, no por rutinas o inercias.

CONALI

1. Ambientación

En este domingo la Palabra del Señor nos invita a renovar nuestra respuesta de fe al Señor Jesús como una respuesta firme que brote de nuestra libertad y nos haga crecer en ella. Nuestra asamblea reunida para esta celebración es una comunidad nacida de la libertad, y para ser testigos en el mundo de la libertad que nos regala el amor de Dios. Vivamos nuestra celebración acogiendo el don de Dios que quiere hacernos plenamente libres.

2. Primera Lectura        1Rey 19, 16. 19-21

El profeta Elías, guiado por el Señor, busca y llama a su discípulo Eliseo, en lo que será el anuncio del llamado que Jesús hace a sus discípulos.

Lectura del primer libro de los Reyes. El Señor dijo a Elías: «A Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejolá, lo ungirás profeta en lugar de ti». Elías partió y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él había doce yuntas de bueyes, y él iba con la última. Elías pasó cerca de él y le echó encima su manto. Eliseo dejó sus bueyes, corrió detrás de Elías y dijo: «Déjame besar a mi padre y a mi madre; luego te seguiré». Elías le respondió: «Sí, puedes ir. ¿Qué hice yo para impedírtelo?» Eliseo dio media vuelta, tomó la yunta de bueyes y los inmoló. Luego, con los arneses de los bueyes, asó la carne y se la dio a su gente para que comieran. Después partió, fue detrás de Elías y se puso a su servicio.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

3. Salmo                    Sal 15, 1-2. 5. 7-11

R. Señor, Tú eres la parte de mi herencia.

Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti. Yo digo al Señor: «Señor, Tú eres mi bien». El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡Tú decides mi suerte! R.

Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: Él está a mi lado, nunca vacilaré. R.

Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: porque no me entregarás a la muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. R.

Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. R.

4. Segunda Lectura            Gál 5,  1. 13-18

El Apóstol Pablo nos recuerda que el llamado fundamental es el don de la libertad de los hijos de Dios, nuestra respuesta al don es nuestro aprendizaje de ser hombres y mujeres que viven en esa libertad.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia. Hermanos: Ésta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud. Ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad, pero procuren que esta libertad no sea un pretexto para satisfacer los deseos carnales: háganse más bien servidores los unos de los otros, por medio del amor. Porque toda la Ley está resumida plenamente en este precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si ustedes se están mordiendo y devorando mutuamente, tengan cuidado porque  terminarán destruyéndose los unos a los otros. Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne. Porque la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Ambos luchan entre sí, y por eso, ustedes no pueden hacer todo el bien que quieren. Pero si están animados por el Espíritu, ya no están sometidos a la Ley.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Aclamación al Evangelio

Aleluya. Habla, Señor, porque tu servidor escucha; Tú tienes palabras de Vida eterna. Aleluya

5. Evangelio                          Lc 9, 51-62

La Buena Noticia que nos transmite san Lucas es que somos llamados a dar una respuesta personal y libre al Señor Jesús.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de Él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: «Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?» Pero El se dio vuelta y los reprendió. Y se fueron a otro pueblo. Mientras iban caminando, alguien le dijo a Jesús: «¡Te seguiré adonde vayas!» Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». Y dijo a otro: «Sígueme». Él respondió: «Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre». Pero Jesús le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios». Otro le dijo: «Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos». Jesús le respondió: «El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios».

Palabra del Señor.  R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión

¿Cómo le agradezco al Señor Jesús el don de la fe y el llamado a ser discípulo suyo? ¿Uso algún tipo de excusa o pretexto  para no responder a lo que el Señor me va pidiendo en la vida?, ¿qué paso de conversión tengo que dar para responder de verdad y libremente? Pide al Señor Jesús la gracia de ser un discípulo fiel, uno que pone la mano en el arado y no mira hacia atrás.

6. Oración Universal

M. Con la confianza que nos regala el Padre que nos hace sus hijos, presentemos nuestra oración.

1.- Por la Iglesia, para que se renueve siempre según el Señor y sea un espacio para vivir la libertad de los hijos de Dios. Roguemos al Señor. R.

R. Escúchanos, Señor, te rogamos.

2.- Por el papa Francisco, y por todos los pastores y ministros de la Iglesia, para que puedan ser un signo de la libertad que estamos llamados a vivir. R.

3.- Por todos los que tienen autoridad en nuestro país, para que busquen siempre el respeto a la libertad religiosa. R.

4.- Por todos los que sufren en su cuerpo o en su espíritu, por los enfermos y los que padecen injusticias, para que sientan cercano el consuelo del Señor y la solidaridad de los cristianos. R.

5.- Por nuestra comunidad de N., para que seamos cada vez más una comunidad de hombres y mujeres que crecen en la libertad de los hijos de Dios y la anuncian a los demás. R.

(Se pueden agregar otras peticiones de la comunidad)

M. Padre, sé generoso con tu pueblo que te suplica, y haz que reciba oportunamente lo que te pide por tu inspiración. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Alabanza y Preparación a la Comunión

Para las Asambleas Dominicales en Ausencia del Presbítero (ADAP) y la comunión de enfermos.

M. Padre, en el Señor Jesús nos haces hijos tuyos y nos regalas la libertad de los hijos de Dios. Nos quieres libres para que florezca en nuestra vida una respuesta de amor a tus  dones, por eso te alabamos diciendo:

R. ¡Bendito seas, Padre, que nos haces hijos tuyos!

1.- Porque nos muestras tu amor del Padre por cada uno de sus hijos. R.

2.- Porque nos llamas a ser discípulos del Señor Jesús con una respuesta libre y firme. R.

3.- Porque nos pones como tus testigos en nuestro mundo a través de la respuesta libre de nuestra fe. R.

M. Padre bueno, en el Señor Jesús nos haces hijos tuyos, por eso podemos decirte con confianza la oración de los hijos, la oración que nos hace hermanos: Padre nuestro…

Sugerencias de Cantos

En ti, Señor/ Tomad Señor y recibid/ No fijéis los ojos/ Nuestra Señora de América.

 

Nacimiento de san Juan Bautista (S). Blanco.

Portada Liturgia Cotidiana Junio 2013

Lunes 24

Nacimiento de san Juan Bautista (S). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio propio.

Reseña

El mayor elogio sobre Juan Bautista salió de la boca de su primo Jesús: “Entre los nacidos de mujer no hay ninguno mayor que Juan Bautista”. Su vida estuvo marcada por grandes milagros, empezando por el primero: su nacimiento de padres estériles. Desde el seno de su madre Isabel reconoció al Salvador en el seno de María, saltando de gozo por la redención recibida. Siguió la curación de la mudez de su padre el día en que Juan nació. Con su predicación suscitó grandes conversiones. Y reconoció a Cristo entre la gente que acudía para ser bautizada; vio descender al Espíritu Santo sobre Jesús y escuchó la voz del Padre: “Este es mi Hijo muy amado: escúchenlo”. Imitó la humildad de las estrellas que desaparecen cuando amanece el sol: su grandeza pretendió ser eclipsada con la cárcel y una muerte ignominiosa: su cabeza rodó al precio de la vileza de un gobernante, de la voluptuosidad de una adúltera y la ligereza de una adolescente. Pero Dios lo exaltó a gozar el premio eterno merecido como “el mayor nacido de mujer”.

Misa de la Vigilia

1ª LECTURA Jer 1, 4-10

Lectura del libro de Jeremías.

La palabra del Señor llegó a mí en estos términos: «Antes de formarte en el vientre materno, Yo te conocía; antes de que salieras del seno, Yo te había consagrado, te había constituido profeta para las naciones». Yo respondí: «¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar, porque soy demasiado joven». El Señor me dijo: «No digas: “Soy demasiado joven”, porque tú irás adonde Yo te envíe y dirás todo lo que Yo te ordene. No temas delante de ellos, porque Yo estoy contigo para librarte –oráculo del Señor–». El Señor extendió su mano, tocó mi boca y me dijo: «Yo pongo mis palabras en tu boca. Yo te establezco en este día sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y derribar, para perder y demoler, para edificar y plantar».

Palabra de Dios.      

SALMO Sal 70, 1-4. 5-6. 15. 17

R. Desde el vientre materno fuiste mi protector.

Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca tenga que avergonzarme! Por tu justicia, líbrame y rescátame, inclina tu oído hacia mí, y sálvame. R.

Sé para mí una roca protectora, Tú que decidiste venir siempre en mi ayuda, porque Tú eres mi Roca y mi fortaleza. ¡Líbrame, Dios mío, de las manos del impío! R.

Porque Tú, Señor, eres mi esperanza y mi seguridad desde mi juventud. En ti me apoyé desde las entrañas de mi madre; desde el vientre materno fuiste mi protector. R.

Mi boca anunciará incesantemente tus actos de justicia y salvación. Dios mío, Tú me enseñaste desde mi juventud, y hasta hoy he narrado tus maravillas. R.

2ªLECTURA 1Ped 1, 8-12

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Ustedes aman a Jesucristo sin haberlo visto, y creyendo en Él sin verlo todavía, se alegran con un gozo indecible y lleno de gloria, seguros de alcanzar el término de esa fe, que es la salvación. Esta salvación ha sido el objeto de la búsqueda y la investigación de los profetas que vaticinaron sobre la gracia destinada a ustedes. Ellos trataban de descubrir el tiempo y las circunstancias señaladas por el Espíritu de Cristo, que estaba presente en ellos, y anunciaba anticipadamente los sufrimientos reservados a Cristo y la gloria que les seguiría. A ellos les fue revelado que estaban al servicio de un mensaje destinado no a si mismos, sino a ustedes. Y ahora ustedes han recibido el anuncio de ese mensaje por obra de quienes, bajo la acción del Espíritu Santo enviado desde el cielo, les transmitieron la Buena Noticia que los ángeles ansían contemplar.

Palabra de Dios.

ALELUYA Cfr. Jn 1, 7; Lc 1, 17

Aleluya. Vino para dar testimonio de la luz; para preparar al Señor un Pueblo bien dispuesto. Aleluya.

EVANGELIO Lc 1, 5-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón. Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada. Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso. Entonces se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. El será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque será grande a los ojos del Señor No beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre, y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios. Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto».

Palabra del Señor.   

MISA DEL DÍA

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: En la liturgia de hoy resalta la presencia del precursor del Salvador. Juan es la figura que nos hace preguntarnos permanentemente por nuestra vocación y nuestro sentido de humildad.

1ª LECTURA Is 49, 1-6

Guía: El profeta Isaías reconoce en Dios al Creador que lo llama desde el vientre materno. Por este llamado divino hablará por él y su arma será el mensaje divino.

Lectura del libro de Isaías.

¡Escúchenme, costas lejanas, presten atención, pueblos remotos! El Señor me llamó desde el vientre materno, desde el vientre de mi madre pronunció mi nombre. Él hizo de mi boca una espada afilada, me ocultó a la sombra de su mano; hizo de mí una flecha punzante, me escondió en su aljaba. Él me dijo: “tú eres mi Servidor, Israel, por ti yo me glorificaré”. Pero yo dije: “En vano me fatigué, para nada, inútilmente, he gastado mi fuerza”. Sin embargo, mi derecho está junto al Señor y mi retribución, junto a mi Dios. Y ahora, ha hablado el Señor, el que me formó desde el vientre materno para que yo sea su Servidor, para hacer que Jacob vuelva a él y se le reúna Israel. Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios ha sido mi fortaleza. Él dice: “Es demasiado poco que seas mi Servidor para restaurar a las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel; Yo te destino a ser la luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los confines de la tierra”.

Palabra de Dios.      

SALMO Sal 138, 1-3. 13-15

R. Te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable.

Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.

Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el vientre de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! R.

Tú conocías hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba, cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra. R.

2ª LECTURA Hech 13, 22-26

Guía: San Pablo recuerda a los personajes que antecedieron al Salvador. Cada uno de ellos, en plena libertad, responden al llamado. Sin embargo, es Juan al que elige de forma especial como el que prepara el camino de Jesús.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En la sinagoga de Antioquia de Pisidia, Pablo decía: “Dios suscitó para nuestros padres como rey a David, de quien dio este testimonio: ‘He encontrado en David, el hijo de Jesé, a un hombre conforme a mi corazón, que cumplirá siempre mi voluntad’. De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús. Como preparación a su venida, Juan Bautista había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel; y al final de su carrera, Juan Bautista decía: ‘Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene Aquél a quien yo no soy digno de desatar las sandalias’, Hermanos, este mensaje de salvación está dirigido a ustedes: los descendientes de Abraham y los que temen a Dios”.

Palabra de Dios.      

ALELUYA Cfr. Lc 1, 76

Aleluya. Tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo; irás delante del Señor preparando sus caminos. Aleluya.

EVANGELIO Lc 1, 57-66. 80

Guía: Los caminos de Dios son maravillosos. Donde ya nadie tiene puesta la esperanza, él hace un prodigio. Debemos tener la esperanza de que él siempre cumplirá con su palabra. ¿Somos cristianos de una fe firme? ¿En qué me parezco a Zacarías?

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella. A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: “No, debe llamarse Juan”. Ellos le decían: “No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre”. Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Éste pidió una pizarra y escribió: “Su nombre es Juan”. Todos quedaron admirados, y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: “¿Qué llegará a ser este niño?”. Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.

Palabra del Señor.   

PRESENTACIÓN DE LA OFRENDAS

Guía: Con los dones del pan y del vino, ofrecemos sobre el altar los sufrimientos de la gente, sus angustias, sus aspiraciones de paz y de solidaridad: de un mundo mejor.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: La comunión con el cuerpo de Cristo debe comprometernos a colaborar en el plan de Dios que se revela y realiza en la historia cotidiana del mundo.

DESPEDIDA

Guía: Fortalecidos por la oración, la palabra y la presencia de tantos hermanos, vayamos a anunciar que vale la pena entregar la vida por Cristo.

 
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