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Editorial SAN PABLO
 
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Archivo del 26/07/2013

Santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María (MO). Blanco.

 

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VIERNES 26

Santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Ecli 44, 1. 9-15; Sal 131, 11. 13-14. 17-18; Mt 13, 16-17.

Reseña

Los nombres de Joaquín y Ana no figuran en la Biblia. Nos llegan por la tradición y un evangelio apócrifo (no bíblico). Según éste, Ana se casó a los 24 años con un campesino de Nazaret, llamado Joaquín. El nombre de Ana significa “gracia”, “amor”, “plegaria”; y el de Joaquín, “Dios levanta”, “Dios concede”, “preparación del Señor”. De sus rentas hacían tres partes: una para la familia, otra para el Templo y la tercera para los necesitados. En veinte años de matrimonio, no habían tenido hijos. Los hebreos  consideraban la esterilidad como un castigo de Dios, al cual se añadía el castigo de la gente: desprecios, negación del saludo; y eran considerados indignos de entrar en el Templo. Joaquín se retiró al desierto para suplicar un hijo, y Ana pedía anhelante la misma gracia. Al fin vieron premiada su oración con una hija singular, destinada a ser la madre del Mesías, el Hijo de Dios. Y aquel amor sin historia, daba a luz a la que con su SÍ engendraría al Rey de la historia, abriendo las puertas a la historia de la Salvación.

 LECTURA Éx 20, 1-17

Lectura del libro del Éxodo.

Dios pronunció estas palabras: Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud. No tendrás otros dioses delante de mí. No te harás ninguna escultura y ninguna imagen de lo que hay arriba, en el cielo, o abajo, en la tierra, o debajo de la tierra, en las aguas. No te postrarás ante ellas, ni les rendirás culto, porque Yo soy el Señor, tu Dios, un Dios celoso, que castigo la maldad de los padres en los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, si ellos me aborrecen; y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y cumplen mis mandamientos. No pronunciarás en vano el Nombre del Señor, tu Dios, porque Él no dejará sin castigo al que lo pronuncie en vano. Acuérdate del día sábado para santificarlo. Durante seis días trabajarás y harás todas tus tareas; pero el séptimo es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. En él no harán ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que reside en tus ciudades. Porque en seis días el Señor hizo el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, pero el séptimo día descansó. Por eso el Señor bendijo el día sábado y lo declaró santo. Honra a tu padre y a tu madre, para que tengas una larga vida en la tierra que el Señor, tu Dios, te da. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás falso testimonio contra tu prójimo. No codiciarás la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni ninguna otra cosa que le pertenezca.

Palabra de Dios.

Comentario: El Decálogo se entrega en el contexto de la alianza de Dios con su pueblo. De este modo es la norma para responder a Dios y asumir la propia identidad de pueblo elegido. El Decálogo más que una ley ha cumplir es la revelación de Dios a los israelitas. De esta manera, expresa una relación cercana más que una obligación.    

SALMO Sal 18, 8-11

R. ¡Tú tienes palabras de vida eterna, Señor!

La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. R.

Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón; los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos. R.

La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos. R.

Son más atrayentes que el oro, que el oro más fino; más dulces que la miel, más que el jugo del panal. R.

ALELUYA Cfr. Lc 8, 15

Aleluya. Felices los que retienen la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan fruto gracias a su constancia. Aleluya.

EVANGELIO Mt 13, 18-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Escuchen lo que significa la parábola del sembrador. Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: éste es el que recibió la semilla al borde del camino. El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Palabra, la acepta en seguida con alegría, pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe. El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto. Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Éste produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno.

Palabra del Señor.

Comentario: La semilla que Dios siembra siempre es buena y, si encuentra en nosotros apertura y disponibilidad, producirá en nuestra tierra frutos para el crecimiento del Reino de Dios. ¿Cómo acogemos la Palabra y los dones de Dios en nuestra vida? ¿Podrá el Señor recoger los frutos que espera en nosotros cuando salió a sembrar?

Santiago, ap. (F). Rojo.

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JUEVES 25

Santiago, apóstol (F). Rojo

Gloria. Prefacio de los Apóstoles.

Reseña

Era natural de Betsaida, junto al lago Tiberíades. Se lo denomina “el Mayor”, para distinguirlo de Santiago de Alfeo. Era hermano de Juan y compartían con su padre Zebedeo, el oficio de pescadores. Simón Pedro y Andrés su hermano ya estaban con Jesús cuando llamó a Santiago y a Juan. Con Pedro y Juan fue testigo de la Transfiguración, de la resurrección de la hija de Jairo y de la noche en Getsemaní. Cuando su madre Salomé pidió a Jesús puestos de honor en su reino para sus hijos, él les dijo: “¿Son ustedes capaces de beber el cáliz que yo he de beber?” Ambos dijeron que sí, pero sin suponer a lo que se comprometían. Sin embargo, el Maestro les tomó la palabra, y Santiago fue el primer Apóstol mártir, decapitado por Herodes en Jerusalén el año 42. Hasta aquí las noticias ciertas. Hay indicios serios que indican que evangelizó en España.

LECTURA 2Cor 4, 7-15

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Llevamos un tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Y así, aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes la vida. Pero, teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: «Creí y por eso hablé», también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. Y nosotros sabemos que Aquél que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con Él y nos reunirá a su lado junto con ustedes. Todo esto es por ustedes: para que al abundar la gracia, abunde también el número de los que participan en la acción de gracias para gloria de Dios.

Palabra de Dios.

Comentario: El apóstol Pablo se siente débil y pequeño ante la misión de anunciar el evangelio. Su fuerza se fundamenta en la gracia de Dios, quien le confió esta tarea. Es un testimonio para cuantos hemos recibido el bautismo, y más para quienes fuimos consagrados/as o recibimos el orden Sagrado.

SALMO Sal 125, 1-6

R. Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre canciones.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos parecía que soñábamos: nuestra boca se llenó de risas, y nuestros labios, de canciones. R.

Hasta los mismos paganos decían: «¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!». ¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros y estamos rebosantes de alegría! R.

¡Cambia, Señor, nuestra suerte como los torrentes del Négueb! Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre canciones. R.

El sembrador va llorando cuando esparce la semilla, pero vuelve cantando cuando trae las gavillas. R.

ALELUYA

Aleluya. Dice el Señor: Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Aleluya.

EVANGELIO Mt 20, 20-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

En aquel tiempo: La madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante Él para pedirle algo. «¿Qué quieres?», le preguntó Jesús. Ella le dijo: «Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda». «No saben lo que piden», respondió Jesús. «¿Pueden beber el cáliz que Yo beberé?». «Podemos», le respondieron. «Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre». Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud».

Palabra del Señor.

Comentario: No se pude poner al mismo nivel el Reino de Dios y los reinos de este mundo. Una madre cristiana puede ambicionar lo mejor para sus hijos, pero nunca estimularlos para que tengan privilegios en la Iglesia. Los puestos de gobierno en nuestras comunidades están para servir, no para asegurarnos el honor y el poder.

De la feria. Verde. San Charbel Maklhüf, p. (ML). Blanco.

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MIÉRCOLES 24

De la feria. Verde. San Charbel Maklhüf,   presbítero (ML). Blanco.

LECTURA Éx 16, 1-5. 9-15

Lectura del libro del Éxodo.

Los israelitas partieron de Elím, y el día quince del segundo mes después de su salida de Egipto, toda la comunidad de los israelitas llegó al desierto de Sin, que está entre Elím y el Sinaí. En el desierto, los israelitas comenzaron a protestar contra Moisés y Aarón. «Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto, les decían, cuando nos sentábamos delante de las ollas de carne y comíamos pan hasta saciarnos. Porque ustedes nos han traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea». Entonces el Señor dijo a Moisés: «Yo haré caer pan para ustedes desde lo alto del cielo, y el pueblo saldrá cada día a recoger su ración diaria. Así los pondré a prueba, para ver si caminan o no de acuerdo con mi ley. El sexto día de la semana, cuando preparen lo que hayan juntado, tendrán el doble de lo que recojan cada día». Moisés dijo a Aarón: «Da esta orden a toda la comunidad de los israelitas: “Preséntense ante el Señor, porque Él ha escuchado sus protestas”». Mientras Aarón les estaba hablando, ellos volvieron su mirada hacia el desierto, y la gloria del Señor se apareció en la nube. Y el Señor dijo a Moisés: «Yo escuché las protestas de los israelitas. Por eso, háblales en estos términos: “A la hora del crepúsculo ustedes comerán carne, y por la mañana se hartarán de pan. Así sabrán que Yo, el Señor, soy su Dios”». Efectivamente, aquella misma tarde se levantó una bandada de codornices que cubrieron el campamento; y a la mañana siguiente había una capa de rocío alrededor de él. Cuando ésta se disipó, apareció sobre la superficie del desierto una cosa tenue y granulada, fina como la escarcha sobre la tierra. Al verla, los israelitas se preguntaron unos a otros: «¿Qué es esto?» Porque no sabían lo que era. Entonces Moisés les explicó: «Éste es el pan que el Señor les ha dado como alimento».

Palabra de Dios.

Comentario: En el desierto escasean los alimentos. El pueblo reclama porque en Egipto tenía qué comer. Dios no los deja morir de hambre y diariamente les entrega sus comidas. Ese alimento prefigura la eucaristía. ¿Reconocemos todo lo que Dios nos da cada día? ¿Cómo es nuestra vivencia de la eucaristía celebrada y adorada?

SALMO Sal 77, 18-19. 23-28

R. El Señor les dio un alimento celestial.

Los israelitas tentaron a Dios en sus corazones, pidiendo comida a su antojo. Hablaron contra Dios, diciendo: «¿Acaso tiene Dios poder suficiente para preparar una mesa en el desierto?» R.

Entonces mandó a las nubes en lo alto y abrió las compuertas del cielo: hizo llover sobre ellos el maná, les dio como alimento un trigo celestial. R.

Todos comieron un pan de ángeles, les dio comida hasta saciarlos. Hizo soplar desde el cielo el viento del este, atrajo con su poder el viento del sur. R.

Hizo llover sobre ellos carne como polvo y pájaros como arena del mar: los dejó caer en medio del campamento, alrededor de sus carpas. R.

ALELUYA

Aleluya. La semilla es la palabra de Dios, el sembrador es Cristo; el que lo encuentra permanece para siempre. Aleluya.

EVANGELIO Mt 13, 1-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús salió de la casa y se sentó a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a Él, de manera que debió subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanecía en la costa. Entonces Él les habló extensamente por medio de parábolas. Les decía: «El sembrador salió a sembrar. Al esparcir las semillas, algunas cayeron al borde del camino y los pájaros las comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemaron y, por falta de raíz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y éstas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. ¡El que tenga oídos, que oiga!»

Palabra del Señor.

Comentario: San Mateo comienza un capítulo en que Jesús nos habla del Reino de Dios. Para ello, Jesús se identifica con un sembrador que esparce la semilla por el mundo. ¿Qué lugar ocupa la Palabra en nuestra vida? ¿Cómo la recibimos? ¿Produce algún fruto o termina perdiéndose en nuestros problemas y preocupaciones?

De la feria. Verde. Santa Brígida, r.(ML). Blanco.

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MARTES 23

De la feria. Verde.

Santa Brígida, religiosa (ML). Blanco.

 LECTURA Éx 14, 21—15, 1

Lectura del libro del Éxodo.

Moisés extendió su mano sobre el mar, y el Señor hizo retroceder el mar con un fuerte viento del este, que sopló toda la noche y transformó el mar en tierra seca. Las aguas se abrieron, y los israelitas entraron a pie en el cauce del mar, mientras las aguas formaban una muralla, a derecha e izquierda. Los egipcios los persiguieron, y toda la caballería del Faraón, sus carros y sus guerreros, entraron detrás de ellos en medio del mar. Cuando estaba por despuntar el alba, el Señor observó las tropas egipcias desde la columna de fuego y de nube, y sembró la confusión entre ellos. Además, frenó las ruedas de sus carros de guerra, haciendo que avanzaran con dificultad. Los egipcios exclamaron: “Huyamos de Israel, porque el Señor combate en favor de ellos contra Egipto”. El Señor dijo a Moisés: “Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas se vuelvan contra los egipcios, sus carros y sus guerreros”. Moisés extendió su mano sobre el mar y, al amanecer, el mar volvió a su cauce. Los egipcios ya habían emprendido la huida, pero se encontraron con las aguas, y el Señor los hundió en el mar. Las aguas envolvieron totalmente a los carros y a los guerreros de todo el ejército del Faraón que habían entrado en medio del mar para perseguir a los israelitas. Ni uno solo se salvó. Los israelitas, en cambio, fueron caminando por el cauce seco del mar, mientras las aguas formaban una muralla, a derecha e izquierda. Aquel día, el Señor salvó a Israel de las manos de los egipcios. Israel vio los cadáveres de los egipcios que yacían a la orilla del mar, y fue testigo de la hazaña que el Señor realizó contra Egipto. El pueblo temió al Señor, y creyó en Él y en Moisés, su servidor. Entonces Moisés y los israelitas entonaron este canto en honor del Señor:

No se dice Palabra de Dios.

Comentario: El paso del Mar Rojo es la liberación de Israel de la esclavitud de Egipto, y preanuncia el bautismo administrado por la Iglesia, en el cual obra la victoria de Cristo sobre el mal. ¿Recordamos cuáles son los compromisos bautismales? ¿Renunciamos diariamente al mal? ¿Cómo profesamos públicamente nuestra fe?

SALMO [Sal]  Cánt. de Éx 15, 8-10. 12. 17

R. ¡El Señor se ha cubierto de gloria!

Al soplo de tu ira se agolparon las aguas, las olas se levantaron como un dique, se hicieron compactos los abismos del mar. R.

El enemigo decía: “Los perseguiré, los alcanzaré, repartiré sus despojos, saciaré mi avidez, desenvainaré la espada, mi mano los destruirá”. R.

Tú soplaste con tu aliento, y el mar los envolvió; se hundieron como plomo en las aguas formidables. Extendiste tu mano y los tragó la tierra. R.

Tú lo llevas y lo plantas en la montaña de tu herencia, en el lugar que preparaste para tu morada, en el Santuario, Señor, que fundaron tus manos. R.

ALELUYA Jn 14, 23

Aleluya. “El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO Mt 12, 46-50

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con Él. Alguien le dijo: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte”. Jesús le respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?” Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: “Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”.

Palabra del Señor.

Comentario: ¿Quién mejor que María, la madre de Jesús, hizo la voluntad del Padre? Ella tenía sus proyectos y los cambió cuando la visitó el Ángel del Señor. ¿Conocemos la voluntad de Dios sobre nosotros? ¿Podemos llamarnos familiares de Jesús? ¿O sólo conocemos algunas citas bíblicas o doctrinas de la Iglesia y hacemos lo que queremos?  

Domingo 28 de julio de 2013

 

La oración:
Hijos que hablan con confianza a su Padre

El evangelio nos cuenta que Jesús “oraba a solas” (Lc 9, 18), se apartaba en el silencio para encontrarse con el Padre. Jesús ha querido que también nosotros tengamos esa intimidad con Dios y lo llamemos “Padre”. El mismo Espíritu Santo clama en nuestros corazones llamándolo de esa manera (Gál 4, 6; Rom 8, 15). Creemos  entonces que, por la obra y el impulso del Espíritu Santo, nosotros nos unimos a Jesús, y junto con él podemos clamar llenos de gozo y de confianza: “¡Padre!”.

Orar significa abrirse a Dios. No podemos vivir cerrados en nosotros mismos o en las cosas y afanes de este mundo. Debemos contar  también con Dios, escuchar su Palabra, dirigirle nuestra alabanza y nuestra súplica, con confianza de hijos. La oración es algo más que recitar una fórmula o acercarnos a Dios con un interés “comercial” para obtener sus favores. Es sobre todo, una convicción profunda de que él es nuestro Padre y que quiere nuestro bien más que nosotros mismos.

El evangelio de este domingo insiste en la confianza que debemos tener con Dios. Si uno consigue del amigo, aunque sea a una hora inoportuna, lo que pide; si un hijo puede esperar que su padre le dé lo mejor, si Abraham logra que Dios lo escuche: cuánto más nosotros, que por Cristo hemos sido hechos hijos en la familia de Dios, podemos dirigirnos con confianza a nuestro       Padre.

Los Apóstoles pidieron a Jesús “Señor, enséñanos a orar”. Nosotros también hemos de repetir esta plegaria, pues orar es en primer lugar un don de Dios, no es fruto de “técnicas” o del esfuerzo humano. Pidámoslo en esta eucaristía, que nuestra oración no sea una obligación pesada, sino el respirar alegre de nuestra vida creyente.

CONALI

1. Ambientación

Como cada domingo nos reunimos, como Iglesia, y Pueblo de Dios, para celebrar a Jesús resucitado. Diferentes unos de otros, compartimos la misma fe, la esperanza y la confianza en el Padre Dios que nos escucha y nos muestra su amor. Con el gozo de sentirnos unidos como hermanos, celebremos la eucaristía, escuchemos la Palabra de Dios, oremos juntos.

2. Primera Lectura      Gn 18, 20-21. 23-32

Escuchemos en la primera lectura un texto lleno de humanidad y delicadeza. Abraham, el hombre de fe y esperanza, el amigo de Dios, intercede ante él para se compadezca de Sodoma y Gomorra. 

Lectura del libro del Génesis. El Señor dijo: “El clamor contra Sodoma y Gomorra es tan grande, y su pecado tan grave, qué debo bajar a ver si sus acciones son realmente como el clamor que ha llegado hasta mí. Si no es así, lo sabré”. Entonces Abraham se le acercó y le dijo: “¿Así que vas a exterminar al justo junto con el culpable? Tal vez haya en la ciudad cincuenta justos. ¿Y Tú vas a arrasar ese lugar, en vez de perdonarlo por amor a los cincuenta justos que hay en él? ¡Lejos de ti hacer semejante cosa! ¡Matar al justo juntamente con el culpable, haciendo que los dos corran la misma suerte! ¡Lejos de ti! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no va a hacer justicia?” El Señor respondió: “Si encuentro cincuenta justos en la ciudad de Sodoma, perdonaré a todo ese lugar en atención a ellos”. Entonces Abraham dijo: “Yo, que no soy más que polvo y ceniza, tengo el atrevimiento de dirigirme a mi Señor. Quizá falten cinco para que los justos lleguen a cincuenta. Por esos cinco ¿vas a destruir toda la ciudad?” “No la destruiré si encuentro allí cuarenta y cinco”, respondió el Señor. Pero Abraham volvió a insistir: “Quizá no sean más de cuarenta”. Y el Señor respondió: “No lo haré por amor a esos cuarenta”. “Por favor, dijo entonces Abraham, que mi Señor no lo tome a mal si continúo insistiendo. Quizá sean solamente treinta”. Y el Señor respondió: “No lo haré si encuentro allí a esos treinta”. Abraham insistió: “Una vez más, me tomo el atrevimiento de dirigirme a mi Señor. Tal vez no sean más que veinte”. “No la destruiré en atención a esos veinte”, declaró el Señor. “Por favor, dijo entonces Abraham, que mi Señor no se enoje si hablo por última vez. Quizá sean solamente diez”. “En atención a esos diez, respondió, no la destruiré”.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

3. Salmo                       Sal 137, 1-3. 6-8

R. ¡Me escuchaste, Señor, cuando te invoqué!

Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque has oído las palabras de mi boca, te cantaré en presencia de los ángeles. Me postraré ante tu santo Templo. R.

Daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. R.

El Señor está en las alturas, pero se fija en el humilde y reconoce al orgulloso desde lejos. Si camino entre peligros, me conservas la vida. R.

Tu derecha me salva. El Señor lo hará todo por mí. Tu amor es eterno, Señor, ¡no abandones la obra de tus manos! R.

4. Segunda Lectura                 Col 2,  12-14

La lectura que escucharemos es un gozoso anuncio de salvación, nuestra vida ha sido renovada gracias a Jesucristo. 

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Colosas. Hermanos: En el bautismo, ustedes fueron sepultados con Cristo, y con Él resucitaron, por la fe en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y de la incircuncisión de su carne, pero Cristo los hizo revivir con Él, perdonando todas nuestras faltas. Él canceló el acta de condenación que nos era contraria, con todas sus cláusulas, y la hizo desaparecer clavándola en la cruz.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Aclamación al Evangelio         

Aleluya. Han recibido el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios «¡Abbá!», es decir, Padre. Aleluya.

5. Evangelio                         Lc 11, 1-13

Jesús nos enseña a dirigirnos a Dios con la confianza de un hijo que le habla a su Padre. Acojamos con alegría la proclamación del evangelio.  

Evangelio de nuestro       Señor Jesucristo según san Lucas. Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo entonces: “Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquéllos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación”. Jesús agregó: “Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: «Amigo, préstame tres panes, porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle», y desde adentro él le responde: «No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos». Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Hay entre ustedes algún padre que da a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquéllos que se lo pidan!”.

Palabra del Señor.  R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión

El modo de orar de  Jesús impresiona  a los discípulos. Sentían ganas de orar como él: “Señor, enséñanos a orar como lo haces tú”. ¿Me doy el tiempo para orar, para estar con el Señor? ¿Nutro mi oración con la palabra y el ejemplo de Jesús? ¿Qué experimento al rezar el Padre nuestro, descubro lo maravilloso que es llamar a Dios Padre?

6. Oración Universal

M. La Palabra de Dios nos ha hablado hoy del valor de la oración. Con la insistencia de Abraham, siguiendo la enseñanza y el ejemplo de Jesús, dirijamos al Padre nuestra oración.

R. ¡Padre Escúchanos!

1.- Por la Iglesia; para que cada uno de sus miembros sintamos con fe viva que Dios es nuestro Padre. R.

2.- Por los pastores de nuestras comunidades, especialmente por el papa Francisco, por nuestro obispo N… y por nuestro párroco N… R.

3.- Por los que sufren necesidades materiales o espirituales, especialmente por aquellos a quienes les resulta difícil perdonar. R.

4.- Por aquellos cristianos, monjes y monjas, que en los monasterios dedican su vida a la oración,  a la contemplación y al trabajo. R.

5.- Por nuestra comunidad; para que sintamos que Dios es nuestro Padre y nos dirijamos frecuentemente a él en diálogo confiado. R.

(Se pueden agregar otras peticiones de la comunidad)

M. Escucha Padre nuestra oración,  te la presentamos como tus hijos, confiados en tu misericordia y amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Alabanza y Preparación a la Comunión

Para las Asambleas Dominicales en Ausencia del Presbítero (ADAP) y la comunión de enfermos.

M.  Al Padre no sólo dirigimos nuestra súplica, también, y sobre todo nuestra alabanza, de modo especial porque podemos llamarlo con toda confianza Padre.

R. Gracias Padre porque nos escuchas como tus hijos.

1.- Bendito seas Padre, porque  escuchas con amor  nuestras súplicas. R.

2.- Bendito seas Padre, por tu amor y fidelidad, porque nos das mucho más de lo que esperamos y merecemos. R.

3.- Bendito seas Padre, porque te fijas en el humilde y cuidas de él con la ternura y amor de un buen Padre. R.

M. Como Jesús, tú Hijo muy querido, también, por adopción, nosotros somos hijos e hijas tuyos. Esa misma adopción nos permite decirte hoy, una vez más: Padre nuestro…

Sugerencias de Cantos

Que alegría cuando me dijeron/ Alegre la mañana/ Alrededor de tu mesa/ Padre nuestro recibid/ A las fuentes de agua viva/ Gustad y ved/ La Oración (te suplicamos Señor)/ Anunciaremos tu Reino.

 

Santa María Magdalena (ML)

Tapas Liturgia Cotidiana Julio 2013

LUNES 22

Santa María Magdalena (MO). Blanco.

Semana 16ª durante el año – Semana IV del Salterio.

Leccionario Santoral: Cant 3, 1-4; (o bien: 2Cor 5, 14-17); Sal 62, 2-6. 8-9; Jn 20, 1-2. 11-18.

Reseña

María Magdalena es nativa de la ciudad de Magdala, localidad situada a las orillas del lago de Galilea. Esta localidad contaba con una gran flota pesquera y una importante industria en conservas. Si nos remitimos sólo a los evangelios, dejando de lado otros escritos, sus datos históricos son escasos, encontrando un rostro prácticamente desconocido de esta mujer que conoció y siguió a Jesús; no hay ningún texto bíblico que la identifique con aquella mujer pecadora y arrepentida que lavó los pies de Jesús (Lc 7, 36-50). En cambio nos encontramos sí con una discípula de Jesús (Mc 15, 41; Lc 23, 49) que se encontró con él en Galilea y que comenzó a seguirle. Otro dato cierto es que María Magdalena fue testigo de la muerte de Jesús y de la suerte que corrió su cuerpo (Mc 15, 40-47; Mt 27, 55-61; Lc 23, 49-56; Jn 19, 25) luego de haber subido a Jerusalén para celebrar a la postre la última Pascua del Señor sobre este mundo. Es además la receptora de la primera aparición del Resucitado con la otra María (Mt 28, 1-10) o bien sola (Jn 20, 1, 11-18) y desde esta experiencia con Jesús se convierte en la anunciadora de la Resurrección a los Apóstoles. Que María Magdalena nos dé la gracia de encontrarnos con el Resucitado y de anunciarlo al mundo de hoy.

LECTURA Éx 14, 5-18

Lectura del libro del Éxodo.

Cuando informaron al rey de Egipto que el pueblo había huido, el Faraón y sus servidores cambiaron de idea con respecto al pueblo, y exclamaron: «¿Qué hemos hecho? Dejando partir a Israel, nos veremos privados de sus servicios». Entonces el Faraón hizo enganchar su carro de guerra y alistó sus tropas. Tomó seiscientos carros escogidos y todos los carros de Egipto, con tres hombres en cada uno. El Señor endureció el corazón del Faraón, el rey de Egipto, y éste se lanzó en persecución de los israelitas, mientras ellos salían triunfalmente. Los egipcios los persiguieron con los caballos y los carros de guerra del Faraón, los conductores de los carros y todo su ejército; y los alcanzaron cuando estaban acampados junto al mar, cerca de Pihajirot, frente a Baal Sefón. Cuando el Faraón ya estaba cerca, los israelitas levantaron los ojos y, al ver que los egipcios avanzaban detrás de ellos, se llenaron de pánico e invocaron a gritos al Señor. Y dijeron a Moisés: «¿No había tumbas en Egipto para que nos trajeras a morir en el desierto? ¿Qué favor nos has hecho sacándonos de allí? Ya te lo decíamos cuando estábamos en Egipto: “¡Déjanos tranquilos! Queremos servir a los egipcios, porque más vale estar al servicio de ellos que morir en el desierto”». Moisés respondió al pueblo: «¡No teman! Manténganse firmes, porque hoy mismo ustedes van a ver lo que hará el Señor para salvarlos. A esos egipcios que están viendo hoy, nunca más los volverán a ver. El Señor combatirá por ustedes, sin que ustedes tengan que preocuparse por nada». Después el Señor dijo a Moisés: «¿Por qué me invocas con esos gritos? Ordena a los israelitas que reanuden la marcha. Y tú, con el bastón en alto, extiende tu mano sobre el mar y divídelo en dos, para que puedan cruzarlo a pie. Yo voy a endurecer el corazón de los egipcios, y ellos entrarán en el mar detrás de los israelitas. Así me cubriré de gloria a expensas del Faraón y de su ejército, de sus carros y de sus guerreros. Los egipcios sabrán que soy el Señor, cuando yo me cubra de gloria a expensas del Faraón, de sus carros y de sus guerreros».

Palabra de Dios.

Comentario: El pueblo elegido emprende el camino hacia la libertad, guiado por Moisés, el colaborador de Dios. Por libertad se entiende la capacidad interna (o psicológica) y externa (social) de poder obrar de acuerdo a su propia voluntad. La libertad religiosa, en cambio, significa seguir con fe y confianza el camino de Dios. ¿Somos o no personas libres? 

SALMO [Sal] Éx 15, 1-6

R. ¡El Señor se ha cubierto de gloria!

Él hundió en el mar los caballos y los carros. El Señor es mi fuerza y mi protección, Él me salvó. Él es mi Dios y yo lo glorifico, es el Dios de mi padre y yo proclamo su grandeza. R.

El Señor es un guerrero, su nombre es “Señor”. Él arrojó al mar los carros del Faraón y su ejército, lo mejor de sus soldados se hundió en el Mar Rojo. R.

El abismo los cubrió, cayeron como una piedra en lo profundo del mar. Tu mano, Señor, resplandece por su fuerza, tu mano, Señor, aniquila al enemigo. R.

ALELUYA Cfr. Sal 94, 8. 7

Aleluya. No endurezcan su corazón, sino escuchen la voz del Señor. Aleluya.

EVANGELIO Mt 12, 38-42

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Algunos escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos que nos hagas ver un signo». Él les respondió: «Esta generación malvada y adúltera reclama un signo, pero no se le dará otro que el del profeta Jonás. Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del pez, así estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra tres días y tres noches. El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay Alguien que es más que Jonás. El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra esta generación y la condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay Alguien que es más que Salomón».

Palabra del Señor.

Comentario: Jesús se molesta con los que le están pidiendo más signos; él entiende que no necesita dar más pruebas para demostrar que es el Hijo de Dios. Los ninivitas, que eran extranjeros, creyeron en la palabra de Jonás y se convirtieron del mal camino. ¿Escuchamos y creemos en la Palabra de Dios? ¿Cambia en algo nuestra vida?

16º durante el año. Verde.

Tapas Liturgia Cotidiana Julio 2013

DOMINGO  21

16º durante el año. Verde.

Gloria. Credo. Prefacio dominical durante el año.

Es divino ser diferentes

Jesús fue a un pueblo para visitar a dos hermanas, al parecer amigas de familia, que lo reciben y lo tratan como a un huésped importante y apreciado. Las dos se dedican totalmente a él. Cada una a su manera.

El Señor, contrariamente a su costumbre, llega solo y el evangelio nos relata el encuentro íntimo de los tres, sin milagros ni enseñanzas de por medio, con diálogos que manifiestan confianza y libertad familiar para expresarse hasta el reproche.

Marta, quien hace las veces de dueña de casa, está muy atareada en agasajar al huésped. María está embelesada escuchándolo. El reproche entre las hermanas nos muestra el grado de cercanía que tenían con Jesús. No se habla de esa manera frente a un extraño.

Jesús acepta la hospitalidad activa de Marta y la actitud de escucha de María. No le reprocha a Marta por las tareas que está haciendo, sino por su pretensión de que María también sea como ella. Tampoco dice que lo que hace es malo o no es necesario. Al contrario, podemos imaginar que la escena termina con la comida familiar y los sabrosos comentarios que hicieron entre los tres.

El Señor las quiere a las dos, pero no iguales, sino diferentes, a cada una tal como es.

Sucede en nuestros días que hay grupos que pretenden que todos los católicos o cristianos seamos iguales,… Otros que afirman tener la mejor espiritualidad y quieren imponerla, comunidades que aspiran a aplicar su modo de ver y pensar la vida cristiana… Que las celebraciones sean todas de un cierto modo… Que no se lean libros de ciertos autores y espiritualidades… Hay demasiados celos que no vienen de Dios.

En el evangelio aprendemos que el Señor no hace distinción de grupos, cultura, sexo, maneras de ver e interpretar las situaciones… Pero sí queda claro que lo que debe distinguir a los que quieren seguirlo es la escucha de su Palabra y practicarla sin compararlos con los hermanos.

“Marta, Marta, una sola cosa es necesaria” (Lc 10, 42).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: Hoy, “Día del Señor”, la liturgia nos llama a celebrar con alegría la paciencia de Dios. Es para nosotros una lección permanente este Dios que espera; un Dios que colma a sus hijos de “dulce esperanza” y nos ayuda a la conversión.

Lecturas bíblicas

1ª LECTURA Gn 18, 1-10

Guía: Esta primera lectura y el texto del evangelio, nos hacen reflexionar sobre la hospitalidad. Abraham acoge, sin saberlo, al mismo Dios en la persona de tres peregrinos que pasan por su casa.

Lectura del libro del Génesis.

El Señor se apareció a Abraham junto al encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la entrada de su carpa, a la hora de más calor. Alzando los ojos, divisó a tres hombres que estaban parados cerca de él. Apenas los vio, corrió a su encuentro desde la entrada de la carpa y se inclinó hasta el suelo, diciendo: “Señor mío, si quieres hacerme un favor, te ruego que no pases de largo delante de tu servidor. Yo haré que les traigan un poco de agua. Lávense los pies y descansen a la sombra del árbol. Mientras tanto, iré a buscar un trozo de pan, para que ustedes reparen sus fuerzas antes de seguir adelante. ¡Por algo han pasado junto a su servidor!” Ellos respondieron: “Está bien. Puedes hacer lo que dijiste”. Abraham fue rápidamente a la carpa donde estaba Sara y le dijo: “¡Pronto! Toma tres medidas de la mejor harina, amásalas y prepara unas tortas”. Después fue corriendo hasta el corral, eligió un ternero tierno y bien cebado, y lo entregó a su sirviente, que de inmediato se puso a prepararlo. Luego tomó cuajada, leche y el ternero ya preparado, y se los sirvió. Mientras comían, él se quedó de pie al lado de ellos, debajo del árbol. Ellos le preguntaron: “¿Dónde está Sara, tu mujer?” “Ahí en la carpa”, les respondió. Entonces uno de ellos le dijo: “Volveré a verte sin falta en el año entrante, y para ese entonces Sara habrá tenido un hijo”.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 14, 2-5

R. Señor, ¿quién entrará en tu Casa?

El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.

El que no se retracta de lo que juró aunque salga perjudicado. El que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que procede así, nunca vacilará. R.

2ª LECTURA Col 1, 24-28

Guía: Pablo anuncia a los cristianos de Colosas su extraordinaria vocación y misión de revelar, en este tiempo, el misterio de la salvación universal en Cristo.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Colosas.

Hermanos: Me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia. En efecto, yo fui constituido ministro de la Iglesia, porque, de acuerdo con el plan divino, he sido encargado de llevar a su plenitud entre ustedes la Palabra de Dios, el misterio que estuvo oculto desde toda la eternidad y que ahora Dios quiso manifestar a sus santos. A ellos les ha revelado cuánta riqueza y gloria contiene para los paganos este misterio, que es Cristo entre ustedes, la esperanza de la gloria. Nosotros anunciamos a Cristo, exhortando a todos los hombres e instruyéndolos en la verdadera sabiduría, a fin de que todos alcancen su madurez en Cristo.

Palabra de Dios.

ALELUYA Cfr. Jn 16, 7. 13

Aleluya. Felices los que guardan la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto, y dan fruto gracias a su constancia. Aleluya.

EVANGELIO Lc 10, 38-42

Guía: Dos hermanas hospedan a Jesús en su casa. Marta se preocupa más de un buen almuerzo que restaure las fuerzas del huésped; María, en cambio, lo escucha, está pendiente de su persona.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude”. Pero el Señor le respondió: “Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, una sola cosa es necesaria. María eligió la mejor parte, que no le será quitada”.

Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Como un día el Señor bendijo los dones que Abel le ofrecía, hoy le pedimos que bendiga los trabajos, los sufrimientos y las esperanzas que traemos al altar.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: Comulgar con Cristo, es pasar del pecado a la gracia; comulgar plenamente con él, es dar un paso más comprometido de santidad y de amor al prójimo.

DESPEDIDA

Guía: El Padre Dios ha sembrado en nosotros su palabra, que es su mismo Hijo, Cristo Jesús. Nos da así la fuerza de su Espíritu para que su palabra crezca en nosotros y la anunciemos y testimoniemos en la vida cotidiana.

De la feria. Verde. San Apolinar, o., y mr. (ML). Rojo. Santa María en Sábado.

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SÁBADO 20

De la feria. Verde. San Apolinar, obispo y mártir (ML). Rojo. Santa María en Sábado. Blanco.

LECTURA Éx 12, 37-42

Lectura del libro del Éxodo.

Los israelitas partieron de Ramsés en dirección a Sucot. Eran unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar sus familias. Con ellos iba también una multitud heterogénea, y una gran cantidad de ganado mayor y menor. Como la masa que habían traído de Egipto no había fermentado, hicieron con ella galletas ácimas. Al ser expulsados de Egipto no pudieron demorarse ni preparar provisiones para el camino. Los israelitas estuvieron en Egipto cuatrocientos treinta años. Y el día en que se cumplían esos cuatrocientos treinta años, todos los ejércitos de Israel salieron de Egipto. El Señor veló durante aquella noche, para hacerlos salir de Egipto. Por eso, todos los israelitas deberán velar esa misma noche en honor del Señor, a lo largo de las generaciones.

Palabra de Dios.

Comentario: Nos encontramos con la partida de Israel de Egipto. Los números más que un dato exacto reflejan que “todo” el pueblo sale de la esclavitud. Una noche donde los israelitas velan para huir precipitadamente. También Dios vela para salvarlos. Es la primera Pascua que luego se sellará en la Resurrección de Cristo.

SALMO Sal 135, 1. 23-24. 10-15

Den gracias al Señor, porque es bueno,

R. ¡porque es eterno su amor!

Al que en nuestra humillación se acordó de nosotros,

R. ¡porque es eterno su amor!

Y nos libró de nuestros opresores,

R. ¡porque es eterno su amor!

Al que hirió a los primogénitos de Egipto,

R. ¡porque es eterno su amor!

Y sacó de allí a su pueblo,

R. ¡porque es eterno su amor!

Con mano fuerte y brazo poderoso,

R. ¡porque es eterno su amor!

Al que abrió en dos partes el Mar Rojo,

R. ¡porque es eterno su amor!

Al que hizo pasar por el medio a Israel,

R. ¡porque es eterno su amor!

Y hundió en el Mar Rojo al Faraón con sus tropas,

R. ¡porque es eterno su amor!

ALELUYA 2Cor 5, 19

Aleluya. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, confiándonos la palabra de la reconciliación. Aleluya.

EVANGELIO Mt 12, 14–21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Los fariseos se confabularon para buscar la forma de acabar con Jesús. Al enterarse de esto, Jesús se alejó de allí. Grandes multitudes lo siguieron, y los sanó a todos. Pero Él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías: «Éste es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre Él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre».

Palabra del Señor.

Comentario: Jesús pasa por calles y pueblos haciendo el bien a todos, anunciando el Reino de su Padre y curando a los enfermos. Este movimiento generado por el Hijo de Dios no cae bien a los fariseos, quienes buscaban acabar con él porque les molesta. ¿Cuál es el espíritu que reina en nosotros? ¿De rivalidad o de armonía? 

De la feria. Verde.

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VIERNES 19

De la feria. Verde

LECTURA Éx 11, 10—12, 14

Lectura del libro del Éxodo.

Moisés y Aarón realizaron grandes prodigios delante del Faraón; pero el Señor le había endurecido el corazón, y el Faraón no dejó partir de su país a los israelitas. Luego el Señor dijo a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto: “Este mes será para ustedes el mes inicial, el primero de los meses del año. Digan a toda la comunidad de Israel: «El diez de este mes, consíganse cada uno un animal del ganado menor, uno para cada familia. Si la familia es demasiado reducida para consumir un animal entero, se unirá con la del vecino que viva más cerca de su casa. En la elección del animal tengan en cuenta, además del número de comensales, lo que cada uno come habitualmente. Elijan un animal sin ningún defecto, macho y de un año; podrá ser cordero o cabrito. Deberán guardarlo hasta el catorce de este mes, y a la hora del crepúsculo, lo inmolará toda la asamblea de la comunidad de Israel. Después tomarán un poco de su sangre, y marcarán con ella los dos postes y el dintel de la puerta de las casas donde lo coman. Y esa misma noche comerán la carne asada al fuego, con panes sin levadura y verduras amargas. No la comerán cruda ni hervida, sino asada al fuego; comerán también la cabeza, las patas y las entrañas. No dejarán nada para la mañana siguiente, y lo que sobre, lo quemarán al amanecer. Deberán comerlo así: ceñidos con un cinturón, calzados con sandalias y con el bastón en la mano. Y lo comerán rápidamente: es la Pascua del Señor. Esa noche Yo pasaré por el país de Egipto para exterminar a todos sus primogénitos, tanto hombres como animales, y daré un justo escarmiento a los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. La sangre les servirá de señal para indicar las casas donde ustedes estén. Al verla, Yo pasaré de largo, y así ustedes se librarán del golpe del Exterminador, cuando Yo castigue al país de Egipto. Éste será para ustedes un día memorable y deberán solemnizarlo con una fiesta en honor del Señor. Lo celebrarán a lo largo de las generaciones como una institución perpetua»”.

Palabra de Dios.

Comentario: Habiendo encontrado la disponibilidad de Moisés y de Aarón, Dios los invita a celebrar la Pascua antes de partir. Un ritual que siempre recordará la liberación de la esclavitud egipcia. Dios pasará durante la noche y el Pueblo partirá a la tierra Prometida. ¿Ha pasado Dios por nuestra vida?    

SALMO Sal 115, 12-13. 15-18

R. ¡Invocaré el Nombre del Señor!

¿Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo? Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre del Señor. R.

¡Qué penosa es para el Señor la muerte de sus amigos! Yo, Señor, soy tu servidor, tu servidor, lo mismo que mi madre: por eso rompiste mis cadenas. R.

Te ofreceré un sacrificio de alabanza, e invocaré el Nombre del Señor. Cumpliré mis votos al Señor, en presencia de todo su pueblo. R.

ALELUYA Jn 10, 27

Aleluya. “Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO Mt 12, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas. Al ver esto, los fariseos le dijeron: “Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado”. Pero Él les respondió: “¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes? ¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta? Ahora bien, Yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo. Si hubieran comprendido lo que significa «prefiero la misericordia al sacrificio», no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado”.

Palabra del Señor.

Comentario: Una vez más, Jesús se enfrenta con los fariseos y su rigor por el cumplimiento del Sábado. A una Ley humanitaria para el descanso, los judíos la habían convertido en una institución sagrada por la que fácilmente se podía pecar. Jesús les remite a David y a Oseas (6, 6) quien afirma que a Dios le gusta más el amor que los sacrificios.

De la feria. Verde.

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JUEVES  ?18

De la feria. Verde

LECTURA Éx 3, 13-20

Lectura del libro del Éxodo.

Moisés, después de oír la voz del Señor que le hablaba desde la zarza, dijo a Dios: “Si me presento ante los israelitas y les digo que el Dios de sus padres me envió a ellos, me preguntarán cuál es su nombre. Y entonces, ¿qué les responderé?” Dios dijo a Moisés: “Yo soy el que soy”. Luego añadió: “Tú hablarás así a los israelitas: «Yo soy» me envió a ustedes”. Y continuó diciendo a Moisés: “Tú hablarás así a los israelitas: Yahveh, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, es el que me envía. Éste es mi nombre para siempre, y así será invocado en todos los tiempos futuros. Ve a reunir a los ancianos de Israel y diles: El Señor, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: «Yo los he visitado y he visto cómo los maltrataban los egipcios. Por eso decidí librarlos de la opresión que sufren en Egipto, para llevarlos al país de los cananeos, los hititas, los amorreos, los perizitas, los jivitas y los jebuseos, a una tierra que mana leche y miel». Ellos te escucharán, y tú irás a presentarte ante el rey de Egipto, junto con los ancianos de Israel. Entonces le dirás: «El Señor, el Dios de los hebreos, vino a nuestro encuentro. Y ahora tenemos que realizar una marcha de tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios». Ya sé que el rey de Egipto no los dejará partir, si no es obligado por la fuerza. Pero Yo extenderé mi mano y castigaré a Egipto, realizando ante ellos toda clase de prodigios. Así él los dejará partir”.

Palabra de Dios.

Comentario: Al revelar su nombre, Dios revela, al mismo tiempo, su fidelidad que es de siempre y para siempre… Dios que revela su nombre como “Yo soy”, se revela como el Dios que está siempre allí… Ante la presencia atrayente y misteriosa de Dios, el hombre descubre su pequeñez (Catecismo de la Iglesia Católica, n° 207/8).

SALMO Sal 104, 1. 5. 8-9. 24-27

R. El Señor se acuerda por siempre de su Alianza.

¡Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, hagan conocer entre los pueblos sus proezas; recuerden las maravillas que Él obró, sus portentos y los juicios de su boca! R.

Él se acuerda eternamente de su Alianza, de la palabra que dio por mil generaciones, del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac. R.

El Señor hizo a su pueblo muy fecundo, más fuerte que sus mismos opresores; cambió el corazón de los egipcios, para que sintieran odio por su pueblo y trataran con perfidia a sus servidores. R.

Luego envió a Moisés, su servidor, y a Aarón, que era su elegido; por su intermedio realizó prodigios, hizo portentos en la tierra de Cam. R.

ALELUYA Mt 11, 28

Aleluya. «Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré», dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO Mt 11, 28-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús tomó la palabra y dijo: Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.

Palabra del Señor.

Comentario: Jesús reprocha a los maestros que cargan obligaciones insoportables sobre sus discípulos que ni ellos llevan. ¿Por qué el yugo de Jesús es suave? Porque inculca vivir el espíritu de la Ley pidiendo al Padre aquello que necesitamos para cumplirla y prometiendo de su parte que el Espíritu vendrá a ayudarnos en nuestra debilidad. 

 
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