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Editorial SAN PABLO
 
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Archivo del 31/01/2014

De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Sábado 1

De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco. Prefacio de la Virgen María.

Semana 3ª durante el año – Semana III del Salterio.

LECTURA 2Sam 12, 1-7. 10-15

Lectura del segundo libro de Samuel.

El Señor envió al profeta Natán ante el rey David. Él se presentó y le dijo: «Había dos hombres en una misma ciudad, uno rico y el otro pobre. El rico tenía una enorme cantidad de ovejas y de bueyes. El pobre no tenía nada, fuera de una sola oveja pequeña que había comprado. La iba criando, y ella crecía junto a él y a sus hijos: comía de su pan, bebía de su copa y dormía en su regazo. ¡Era para él como una hija! Pero llegó un viajero a la casa del hombre rico, y éste no quiso sacrificar un animal de su propio ganado para agasajar al huésped que había recibido. Tomó en cambio la oveja del hombre pobre, y se la preparó al que le había llegado de visita». David se enfureció contra aquel hombre y dijo á Natán: «¡Por la vida del Señor, el hombre que ha hecho eso merece la muerte! Pagará cuatro veces el valor de la oveja, por haber obrado así y no haber tenido compasión». Entonces Natán dijo a David: «¡Ese hombre eres tú! Así habla el Señor, el Dios de Israel: la espada nunca más se apartará de tu casa, ya que me has despreciado y has tomado por esposa a la mujer de Urías, el hitita. Así habla el Señor: Yo haré surgir de tu misma casa la desgracia contra ti. Arrebataré a tus mujeres ante tus propios ojos y se las daré a otro, que se acostará con ellas en pleno día. Porque tú has obrado ocultamente, pero yo lo haré delante de todo Israel y a la luz del sol». David dijo a Natán: «¡He pecado contra el Señor!» Natán le respondió: «El Señor, por su parte, ha borrado tu pecado: no morirás. No obstante, porque con esto has ultrajado gravemente al Señor, el niño que te ha nacido morirá sin remedio». Y Natán se fue a su casa.

Palabra de Dios.   

Comentario: David reconoce su pecado y se arrepiente. Sin bajar la gravedad de este, Dios lo perdona, pero deberá saldar y reparar su mal. De este modo, David se convierte también en un modelo del pecador arrepentido: reconocimiento y reparación. Este episodio nos invita a reflexionar sobre la conciencia de nuestras faltas y si damos los pasos siguientes.

SALMO Sal 50, 12-17

R. ¡Dios mío, crea en mí un corazón puro!

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu. No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu. R.

Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga: yo enseñaré tu camino a los impíos y los pecadores volverán a ti. R.

¡Líbrame de la muerte, Dios, salvador mío, y mi lengua anunciará tu justicia! Abre mis labios, Señor, y mi boca proclamará tu alabanza. R.

ALELUIA Jn 3, 16

Aleluia. Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único; todo el que cree en él tiene Vida eterna. Aleluia.

EVANGELIO Mc 4, 35-41

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: “Crucemos a la otra orilla”. Ellos, dejando a la multitud, lo llevaron en la barca, así como estaba. Había otras barcas junto a la suya. Entonces se desató un fuerte vendaval, y las olas entraban en la barca, que se iba llenando de agua. Jesús estaba en la popas durmiendo sobre el cabezal. Lo despertaron y le dijeron: “¡Maestro! ¿No te importa que nos ahoguemos?”. Despertándose, Él increpó al viento y dijo al mar: “¡Silencio! ¡Cállate!”. El viento se aplacó y sobrevino una gran calma. Después les dijo: “¿Por qué tienen miedo? ¿Cómo no tienen fe?”. Entonces quedaron atemorizados y se decían unos a otros: “¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?”.

Palabra del Señor.           

Comentario: El mar simboliza las fuerzas ocultas del mal y como, ante ellas, los discípulos se sienten temor. Sólo cuando ven a Jesús recuperan la paz y la confianza por navegar a la otra orilla, como él se lo había pedido. Todo lo desconocido produce sentimientos de pequeñez y despierta la necesidad de abrirnos a Dios, sabiendo que él no nos abandona.   

San Juan Bosco, p. (MO). Blanco.

Portada Liturgia Cotidiana Enero 2014

Viernes 31

San Juan Bosco, p. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Flp 4, 4-9; Sal 102, 1-4. 8-9. 13-14. 17-18; Mt 18, 1-5.

Reseña

Juan Melchor nace en el año 1815, junto a Castelnuovo, en la diócesis de Turín. Ingresó al seminario a los veinte años. Tuvo como gran objetivo la formación de los adolescentes y jóvenes más pobres. Creó talleres y oratorios, donde los jóvenes pudieran aprender un oficio y formarse en la vida cristiana. Fundó la Piadosa Sociedad de San Francisco de Sales (los salesianos) y el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Es considerado el patrono de los editores. Murió en el año 1888.

LECTURA 2Sam 11, 1-4. 5-10. 13-17. 27

Lectura del segundo libro de Samuel.

Al comienzo del año, en la época en que los reyes salen de campaña, David envió a Joab con sus servidores y todo Israel, y ellos arrasaron a los amonitas y sitiaron Rabá. Mientras tanto, David permanecía en Jerusalén. Una tarde, después que se levantó de la siesta, David se puso a caminar por la azotea del palacio real, y desde allí vio a una mujer que se estaba bañando. La mujer era muy hermosa. David mandó a averiguar quién era esa mujer, y le dijeron: «¡Pero si es Betsabé, hija de Eliám, la mujer de Urías, el hitita!» Entonces David mandó unos mensajeros para que se la trajeran. La mujer quedó embarazada y envió a David este mensaje: «Estoy embarazada». Entonces David mandó decir a Joab: «Envíame a Urías, el hitita». Joab se lo envió, y cuando Urías se presentó ante el rey, David le preguntó cómo estaban Joab y la tropa y cómo iba la guerra. Luego David dijo a Urías: «Baja a tu casa y lávate los pies». Urías salió de la casa del rey y le mandaron detrás un obsequio de la mesa real. Pero Urías se acostó a la puerta de la casa del rey junto a todos los servidores de su señor, y no bajó a su casa. Informaron a David que Urías no había bajado a su casa. Al día siguiente, David lo invitó a comer y a beber en su presencia y lo embriagó. A la noche, Urías salió y se acostó junto a los servidores de su señor, pero no bajó a su casa. A la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab y se la mandó por intermedio de Urías. En esa carta, había escrito lo siguiente: «Pongan a Urías en primera línea, donde el combate sea más encarnizado, y después déjenlo solo, para que sea herido y muera». Joab, que tenía cercada la ciudad, puso a Urías en el sitio donde sabía que estaban los soldados más aguerridos. Los hombres de la ciudad hicieron una salida y atacaron a Joab. Así cayeron unos cuantos servidores de David, y también murió Urías, el hitita. Pero lo que había hecho David desagradó al Señor.

Palabra de Dios.       

Comentario: David era un modelo intachable hasta pecar gravemente, como un adulterio y un asesinato. Los autores sagrados se preocupan de describir la historia de la salvación, sin quedarse en los prodigios de los reyes. De este modo tomamos consciencia que las fuerzas del mal están al acecho de los “amigos” de Dios. ¿Estamos atentos a no dejarnos engañar por el Maligno?

SALMO Sal 50, 3-7. 10-11

R. ¡Ten piedad, Señor, porque hemos pecado!

¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas! ¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado! R.

Porque yo reconozco mis faltas y mi pecado está siempre ante mí. Contra ti, contra ti solo pequé e hice lo que es malo a tus ojos. R.

Por eso, será justa tu sentencia y tu juicio será irreprochable; yo soy culpable desde que nací; pecador me concibió mi madre. R.

Anúnciame el gozo y la alegría: que se alegren los huesos quebrantados. Aparta tu vista de mis pecados y borra todas mis culpas. R.

ALELUIA Cfr. Mt 11, 25

Aleluia. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluia.

EVANGELIO Mc 4, 26-34

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús decía a sus discípulos: “El Reino de Dios es como un hombre que echa la semilla en la tierra: sea que duerma o se levante, de noche y de día, la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra por sí misma produce primero un tallo, luego una espiga, y al fin grano abundante en la espiga. Cuando el fruto está a punto, él aplica en seguida la hoz, porque ha llegado el tiempo de la cosecha”. También decía: “¿Con qué podríamos comparar el Reino de Dios? ¿Qué parábola nos servirá para representarlo? Se parece a un grano de mostaza. Cuando se la siembra, es la más pequeña de todas las semillas de la tierra, pero, una vez sembrada, crece y llega a ser la más grande de todas las hortalizas, y extiende tanto sus ramas que los pájaros del cielo se cobijan a su sombra”. Y con muchas parábolas como éstas les anunciaba la Palabra, en la medida en que ellos podían comprender. No les hablaba sino en parábolas, pero a sus propios discípulos, en privado, les explicaba todo.

Palabra del Señor.   

Comentario: Ambas parábolas explican cómo y de qué manera nace y crece el Reino de Dios en este mundo. Como sucede con la semilla al ser depositada en la tierra, luego por sí misma nace y se desarrolla hasta llegar a ser una planta o vegetal. Del mismo modo, los cristianos colaboramos en esparcir las semillas del Reino. ¿Me considero una semilla que llegará a ser un gran árbol?

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Enero 2014

Jueves 30

De la feria. Verde.

LECTURA  2Sam 7, 18-19. 24-29

Lectura del segundo libro de Samuel.

Después que el profeta Natán transmitió la palabra de Dios al rey David, éste fue a sentarse delante del Señor y exclamó: «¿Quién soy yo, Señor, y qué es mi casa para que me hayas hecho llegar hasta aquí? Y como esto te pareció demasiado poco, también le has hecho una promesa a la casa de tu servidor, para un futuro lejano. ¿Es esto lo que haces habitualmente con los hombres, Señor? Tú has establecido a tu pueblo Israel para que sea tu pueblo eternamente, y Tú, Señor, eres su Dios. Y ahora, Señor Dios, confirma para siempre la palabra que has pronunciado acerca de tu servidor y de su casa, y obra conforme a lo que has dicho. Que tu Nombre sea engrandecido para siempre, y que se diga: ‘¡El Señor de los ejércitos es el Dios de Israel!’. Y que la casa de David, tu servidor, esté bien afianzada delante de ti. Porque Tú mismo, Señor de los ejércitos, Dios de Israel, te has revelado a tu servidor, diciendo: ‘Yo te edificaré una casa’. Por eso tu servidor se ha atrevido a dirigirte esta plegaria. Ahora, Señor, Tú eres Dios, tus palabras son leales y has prometido estos bienes a tu servidor. Dígnate, entonces, bendecir la casa de tu servidor, para que ella permanezca siempre en tu presencia. Porque Tú, Señor, has hablado, y con tu bendición la casa de tu servidor será bendita para siempre».

Palabra de Dios.

Comentario: La respuesta de David a Dios reflejan los sentimientos de humildad y de confianza que todos los verdaderos llamados tienen: Moisés no se sentía capaz de ir al faraón (Éx 3, 11); Jeremías se sentía muy joven (Jer 1, 6); María (Lc 1, 29) se preguntaba qué significaría el saludo del Ángel. ¿Cómo respondemos a la propuesta que Dios nos hace a favor de los demás?

SALMO Sal 131, 1-5. 11. 13-14

R. El Señor le dará el trono de David.

Acuérdate, Señor, en favor de David, de todos sus desvelos, del juramento que prestó al Señor, del voto que hizo al Fuerte de Jacob. R.

«No entraré bajo el techo de mi casa ni me acostaré en mi propio lecho; no daré descanso a mis ojos ni reposo a mis párpados, hasta que encuentre un lugar para el Señor, una Morada para el Fuerte de Jacob». R.

El Señor hizo un juramento a David, una firme promesa, de la que no se retractará: «Yo pondré sobre tu trono a uno de tus descendientes». R.

Porque el Señor eligió a Sión, y la deseó para que fuera su Morada. «Éste es mi Reposo para siempre; aquí habitaré, porque lo he deseado». R.

ALELUIA Sal 118, 105

Aleluia. Tu palabra es una lámpara para mis pasos, y una luz en mi camino. Aleluia.

EVANGELIO Mc 4, 21-25

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús decía a la multitud: «¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un cajón o debajo de la cama? ¿No es más bien para colocarla sobre el candelero? Porque no hay nada oculto que no deba ser revelado y nada secreto que no deba manifestarse. ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!». Y les decía: «¡Presten atención a lo que oyen! La medida con que midan se usará para ustedes, y les darán más todavía. Porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene».

Palabra del Señor.

Comentario: La Palabra de Dios que fue sembrada por nuestros padres, catequistas, párrocos en nuestra vida, cuando da sus frutos vuelve a ser sembrada por nosotros en otras personas. La Palabra que es luz que cuando se proclama con valentía se convierte en una guía para los demás. De esta óptica comprendemos mejor la vocación y la misión como comunidad misionera.

Domingo 7º durante el año. Verde.

guiones litúrgicos SAN PABLO Chile

Domingo 7º durante el año.

Motivación de entrada
Somos un pueblo reunido por la palabra de Dios, en torno a Cristo, por la fuerza del Espíritu Santo. Alabemos la misericordia del Señor.

Acto penitencial
Pedimos perdón por haber sido causa de división: en casa, en el trabajo, en la parroquia; por no haber sido compasivos; por haber guardado rencor no perdonando.

Lecturas Bíblicas
Primera lectura: Levítico 19, 1-2.17-18.
La lectura de hoy proclama que el Señor nos quiere “santos”, porque él es santo.
Segunda lectura: 1 Corintios 3, 16-23.
Pablo enseña que Cristo es el fundamento de la unidad cristiana.
Evangelio: Mateo 5, 38-48.
Superando todas las barreras culturales y religiosas, Jesús con su autoridad nos ordena que amenos a nuestros enemigos y oremos por nuestros perseguidores.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas
La ofrenda de los dones debe traducirse hoy en una voluntad concreta de compartir el pan, especialmente con los más necesitados.

Comunión
Cristo se nos entrega cordialmente en la comunión. Vivamos de tal forma esta unión que sea una anticipación de la vida definitiva en Dios.

Despedida
Nos despedimos de esta celebración con el compromiso de compartir nuestros bienes con todos, a la manera de Jesús clemente y compasivo.

Domingo 6º durante el año. Verde.

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Domingo 6º durante el año

Motivación de entrada
Comenzamos nuestra celebración con el Salmo 30: “Sé tú mi defensa, oh Dios mío, mi roca de refugio, fortaleza que me salva, ya que eres tú mi roca y mi refugio condúceme tú y guíame por amor de tu nombre”.

Acto penitencial
Hoy pedimos perdón: por las veces que hemos obrado por vanidad; por nuestra autosuficiencia y olvido de Dios; por nuestra falta de amor para con la gente.

LECTURAS Bíblicas
Primera lectura: Eclesiástico 15, 15-20.
Delante de nosotros está la vida y la muerte. Somos libres de escoger. Dios nos ayuda en el camino de la vida.
Segunda lectura: 1Corintios 2, 6-10.
Dios da a aquellos que le aman una sabiduría superior, capaz de orientarlos rectamente
en su vida.
Evangelio: Mateo 5, 17-37 (o bien: 5, 20-22. 27-28. 33-34. 37).
Jesús nos revela la “novedad” de su mensaje: no es la legalidad exterior la que agrada a Dios, sino las motivaciones profundas del corazón.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas
Elevemos al Señor los dones del pan y del vino, con la alegría de haberlos labrado con nuestras manos.

Comunión
La comunión con Cristo es el signo eficaz con que él nos comunica su verdadera vida.

Despedida
Vamos a comunicar a todos, con alegría, la novedad traída por Jesús a los hombres: lo que vale ante Dios es que hagamos todo con amor y por amor a él y a los hermanos.

Domingo 5º durante el año. Verde.

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Domingo 5º durante el año

Motivación de entrada
Nada mejor para introducir esta liturgia que el salmo 94: “Venid, adoremos al Señor,
postrados ante él que nos ha creado; él es el Señor, nuestro Dios”.

Acto penitencial
Hoy pedimos perdón: por nuestras faltas de testimonio en la vida cotidiana; por
haber vaciado la fuerza del mensaje con una vida tibia; por no haber ejercido el
servicio profético en nuestro ambiente.

Lecturas Bíblicas

Primera lectura: Isaías 58, 7-10.
El profeta nos recuerda que Dios no quiere prácticas vacías de amor, sino que
compartamos nuestro pan con los necesitados.
Segunda lectura: 1Corintios 2, 1-5.
Pablo nos enseña cómo anunciar a Cristo, confiando en el poder de Dios y no en
nuestra habilidad.
Evangelio: Mateo 5, 13-16.
El cristiano –si es digno de ese nombre– es sal de la tierra y luz del mundo con su
testimonio de vida.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas
El pan y el vino, dones del Señor, los recibimos y los ofrecemos desde nuestra
pobreza, para que sean ayuda a nuestra debilidad.

Comunión
Cristo calma todos los deseos de quienes se acogen a su misericordia.

Despedida
Unidos por un solo pan y un solo cáliz, nos proponemos dar frutos de vida eterna,
en lo cotidiano.

La Presentación del Señor (F). Blanco.

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Domingo 2

La Presentación del Señor (F). Blanco.

Motivación de entrada

Hoy celebramos la fiesta de la Presentación del Señor. Nos alegramos de acompañar hoy a María y José en la consagración de su hijo al Señor. Como cada domingo, le pedimos al Señor que sea nuestra Luz, mientras peregrinamos por esta vida. 

Acto penitencial

Pedimos perdón: Por haber resistido a los llamados de conversión; por no haber ayudado a superar las divisiones de la comunidad; por nuestra indiferencia en
seguir a Jesús.

LECTURAS Bíblicas
Primera lectura: Mal 3, 1-4

La profecía de Malaquías presenta a un mensajero que juzgará y purificará a su pueblo para que su ofrenda sea agradable a Dios. Dejémonos interpelar por el profeta.

Segunda lectura: Heb 2, 14-18

 Jesús vino al mundo para liberar a los seres humanos. Por eso se hizo semejante a nosotros. Es lo que nos recuerda hoy la segunda lectura.

Evangelio: Lc 2, 22-40

Dos figuras de ancianos dominan hoy el hermoso relato evangélico de la Presentación del niño Jesús en el Templo: Simeón y Ana. Escuchemos su sabiduría y su ternura.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas
Nos presentamos al altar con los dones de nuestra pobreza, de nuestra fragilidad, de nuestra esperanza, confiando que el Señor nos los devuelva enriquecidos.

Comunión
De la unión con Cristo, sacamos la fuerza para responder a la salvación a la que Dios nos llama.

Despedida
En un mundo donde los pobres son la inmensa mayoría, vayamos a anunciar el evangelio con la palabra y, sobre todo, con el testimonio de una vida sobria, justa y solidaria.

 

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Enero 2014

Miércoles 29

De la feria. Verde.

LECTURA 2Sam 7, 4-17

Lectura del segundo libro de Samuel.

La palabra del Señor llegó a Natán en estos términos: «Ve a decirle a mi servidor David: Así habla el Señor: ¿Eres tú el que me va a edificar una casa para que yo la habite? Desde el día en que hice subir de Egipto a los israelitas hasta el día de hoy, nunca habité en una casa, sino que iba de un lado a otro, en una carpa que me servía de morada. Y mientras caminaba entre los israelitas, ¿acaso le dije a uno solo de los jefes de Israel, a los que mandé apacentar a mi Pueblo: ‘¿Por qué no me han edificado una casa de cedro?’. Y ahora, esto es lo que le dirás a mi servidor David: Así habla el Señor de los ejércitos: Yo te saqué del campo de pastoreo, de detrás del rebaño, para que fueras el jefe de mi pueblo Israel. Estuve contigo dondequiera que fuiste y exterminé a todos tus enemigos delante de ti. Yo haré que tu nombre sea tan grande como el de los grandes de la tierra. Fijaré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que tenga allí su morada. Ya no será perturbado, ni los malhechores seguirán oprimiéndolo como lo hacían antes, desde el día en que establecí Jueces sobre mi pueblo Israel. Yo te he dado paz, librándote de todos tus enemigos. Y el Señor te ha anunciado que él mismo te hará una casa. Sí, cuando hayas llegado al término de tus días y vayas a descansar con tus padres, Yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldrá de tus entrañas, y afianzaré su realeza. Él edificará una casa para mi Nombre, y Yo afianzaré para siempre su trono real. Seré un padre para él, y él será para mí un hijo. Si comete una falta, lo corregiré con varas y golpes, como lo hacen los hombres. Pero mi fidelidad no se retirará de él, como se la retiré a Saúl, al que aparté de tu presencia. Tu casa y tu reino durarán eternamente delante de mí, y tu trono será estable para siempre». Natán comunicó a David toda esta visión y todas estas palabras.

Palabra de Dios.?

Comentario: En la antigüedad, la armonía entre Dios (Templo) y el rey (palacio) aseguraba la marcha del Estado. Este concepto inspira a David a hacer una casa para el Arca. Pero es Dios quien quiere construirle primero una casa a David; este gesto divino quiere decir que desde David, Israel será una nación organizada con una autoridad central.

SALMO Sal 88, 4-5. 27-30

R. Le aseguraré mi amor eternamente.

Yo sellé una Alianza con mi elegido, hice este juramento a David, mi servidor: «Estableceré tu descendencia para siempre, mantendré tu trono por todas las generaciones». R.

Él me dirá: «Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora». Yo lo constituiré mi primogénito, el más alto de los reyes de la tierra. R.

Le aseguraré mi amor eternamente, y mi Alianza será estable para él; le daré una descendencia eterna y un trono duradero como el cielo. R.

ALELUIA

Aleluia. La semilla es la palabra de Dios, el sembrador es Cristo; el que lo encuentra permanece para siempre. Aleluia.

EVANGELIO Mc 4, 1-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús comenzó a enseñar a orillas del mar. Una gran multitud se reunió junto a Él, de manera que debió subir a una barca dentro del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto, la multitud estaba en la orilla. Él les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas, y esto era lo que les enseñaba: «¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar. Mientras sembraba, parte de la semilla cayó al borde del camino, y vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno rocoso, donde no había mucha tierra, y brotó en seguida porque la tierra era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemó y, por falta de raíz, se secó. Otra cayó entre las espinas; estas crecieron, la sofocaron, y no dio fruto. Otros granos cayeron en buena tierra y dieron fruto: fueron creciendo y desarrollándose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno». Y decía: «¡El que tenga oídos para oír, que oiga!». Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor de Él junto con los Doce le preguntaban por el sentido de las parábolas. Y Jesús les decía: «A ustedes se les ha confiado el misterio del Reino de Dios; en cambio, para los de afuera, todo es parábola, a fin de que miren y no vean, oigan y no entiendan, no sea que se conviertan y alcancen el perdón». Jesús les dijo: «¿No entienden esta parábola? ¿Cómo comprenderán entonces todas las demás? El sembrador siembra la Palabra. Los que están al borde del camino son aquellos en quienes se siembra la Palabra; pero, apenas la escuchan, viene Satanás y se lleva la semilla sembrada en ellos. Igualmente, los que reciben la semilla en terreno rocoso son los que, al escuchar la Palabra, la acogen en seguida con alegría; pero no tienen raíces, sino que son inconstantes y, en cuanto sobreviene la tribulación o la persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumben. Hay otros que reciben la semilla entre espinas: son los que han escuchado la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y los demás deseos penetran en ellos y ahogan la Palabra, y esta resulta infructuosa. Y los que reciben la semilla en tierra buena son los que escuchan la Palabra, la aceptan y dan fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno».

Palabra del Señor.

Comentario: Esta parábola muestra las distintas maneras de recibir la Palabra de Dios. Mientras Dios habla a todos, unos están ocupados y no lo escuchan; otros lo escuchan de buen agrado, pero sin profundizar en sus contenidos y exigencias; unos terceros están ansiosos por lograr el fin sin realizar esfuerzos. Mientras tanto, Dios espera que realmente lo escuchemos, perseveremos y demos frutos.  

Santo Tomás de Aquino, p., y d. (MO). Blanco.

Portada Liturgia Cotidiana Enero 2014

Martes 28

Santo Tomás de Aquino, p., y d. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Sab 7, 7-10. 15-16; Sal 118, 9-14; Mt 23, 8-12.

Reseña

Nació en Roccasecca, cerca de Aquino, Nápoles (1225). Estudió con los benedictinos y más tarde en la universidad de Nápoles. Su opción al sacerdocio lo llevó a enfrentarse con su familia, no obstante ingresó en la Orden de los dominicos. Enseñó en la Sorbona, donde fue resistido y cuestionado por su pensamiento. Sus obras más conocidas: la Suma Teológica y la Suma contra los gentiles. Además de comentarios a los evangelios y sermones varios. Su interés fue encontrar la síntesis entre fe y razón, entre filosofía y teología. Sus aportes forman partes hasta el día de hoy en la enseñanza de la Iglesia. Murió en el año 1274.

LECTURA 2Sam 6, 11-15. 17-19

Lectura del segundo libro de Samuel.

El Arca del Señor permaneció tres meses en la casa de Obededóm de Gat. Cuando informaron a David: «El Señor ha bendecido a la familia de Obededóm y todos sus bienes a causa del Arca de Dios», David partió e hizo subir el Arca de Dios desde la casa de Obededóm a la ciudad de David, con gran alegría. Los que transportaban el Arca del Señor avanzaron seis pasos, y él sacrificó un buey y un ternero cebado. David, que sólo llevaba ceñido un corto manto de lino, iba danzando con todas sus fuerzas delante del Señor. Así, David y toda la casa de Israel subieron el Arca del Señor en medio de aclamaciones y al sonido de trompetas. Luego introdujeron el Arca del Señor y la instalaron en su sitio, en medio de la carpa que David había levantado para ella, y David ofreció holocaustos y sacrificios de comunión delante del Señor. Cuando David terminó de ofrecer el holocausto y los sacrificios de comunión, bendijo al pueblo en nombre del Señor de los ejércitos. Después repartió a todo el pueblo, a toda la multitud de Israel, hombres y mujeres, una hogaza de pan, un pastel de dátiles y uno de pasas de uva por persona. Luego todo el pueblo se fue, cada uno a su casa.

Palabra de Dios.

Comentario: El Arca era sumamente importante para los israelitas, dado que en ella habitaba Dios. David se preocupa por acercar el Arca a Jerusalén para que todas las tribus fijen, desde ahora, su mirada en la capital de la monarquía y de la ciudad santa, centro de la unidad política y religiosa. ¿Cuál es nuestro lugar para encontrarnos con Dios?  

SALMO Sal 23, 7-10

R. El Señor es el Rey de la gloria.

¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria! R.

¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates. R.

¡Puertas, levanten sus dinteles, levántense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria! R.

¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos. R.

ALELUIA Cfr. Mt 11, 25

Aleluia. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluia.

EVANGELIO Mc 3, 31-35

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Llegaron la madre y los hermanos de Jesús y, quedándose afuera, lo mandaron llamar. La multitud estaba sentada alrededor de Él, y le dijeron: «Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera». Él les respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de Él, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor.

Comentario: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? pregunta Jesús. En ese tiempo “hermanos” designaba a todo pariente próximo, pero también a los que compartían algunas actividades juntos, guerra, pobreza, dolor, esclavitud, exilio, etc. Lo esencial ¿qué cosas realizó con los demás, por las cuales pueda ser considerado hermano de los más postergados?   

DOMINGO 2 DE FEBRERO DE 2014

 

Dos Ancianos Extraordinarios

“Aquí estoy, padre, ya no sirvo para nada…. Es la edad, pues”, me decía la señora Ema cuando le pregunté cómo estaba. Y don Alfredo decía algo parecido: “No hay como la juventud, padre. Esto de ser viejo es puro sufrir no más…”.

El evangelio de hoy nos presenta dos viejos distintos, llenos de esperanza: Simeón y Ana. Les tocó recibir a María y José cuando llevaron a su guagua, de apenas 40 días, para presentarla en el Templo de Jerusalén. Fieles a la ley judía, los padres de Jesús habían peregrinado desde Belén para purificarse, ofrecer un modesto sacrificio de dos pichones de paloma y consagrar a su primogénito al Señor.

La oración que el anciano Simeón pronuncia, tomado al niño Jesús en sus brazos, es una de las más hermosas de la Biblia; se reza cada noche en las Completas de la Liturgia de las Horas: “Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz… porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones… y gloria de tu pueblo Israel”. La vieja Ana, por su parte, da gracias a Dios y habla “acerca del niño a todos los que esperaban la redención”.

Nuestra sociedad margina cada vez más a los ancianos. En el imperio de la eficiencia y de la rentabilidad, muchas veces son considerados una carga y un estorbo. Lejos de admirar la sabiduría que han acumulado en su vida, se los considera de otra época, no vigentes, inservibles. No extraña que ancianos como mis amigos Ema y Alfredo no vean sino los achaques y el sufrimiento, y vivan sintiéndose un estorbo para su familias. Han asimilado lo que se dice de ellos.

Hoy están invitados a admirar e imitar la esperanza y la profunda felicidad de Simeón y Ana, que brota del tomar en sus brazos a Jesús y reconocerlos como el autor de la salvación. ¡Él es la luz del mundo! Y nosotros, a amar y cuidar a nuestros ancianos, que también son Buena Noticia.

Comisión Nacional de Liturgia

1. Ambientación

La tradicional fiesta de la Presentación del Señor, que antes llamábamos de la Virgen de la Candelaria, cae este año en domingo. Nos alegramos de acompañar hoy a María y José en la consagración de su Hijo al Señor. Como cada domingo, lo recibimos en nuestro templo para que él sea nuestra luz y nuestra vida.

2. Primera Lectura                  Mal 3, 1-4

La profecía de Malaquías presenta a un mensajero que juzgará y purificará a su pueblo para que su ofrenda sea agradable a Dios. Dejémonos interpelar por el profeta.

Lectura de la profecía de Malaquías. Así habla el Señor Dios: yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí. Y en seguida entrará en su Templo el Señor que ustedes buscan; y el Ángel de la alianza que ustedes desean ya viene, dice el Señor de los ejércitos. ¿quién podrá soportar el día de su venida? ¿quién permanecerá de pie cuando aparezca? Porque Él es como el fuego del fundidor y como la lejía de los lavanderos. Él se sentará para fundir y purificar: purificará a los hijos de Leví y los depurará como al oro y la plata; y ellos serán para el señor los que presentan la ofrenda conforme a la justicia. La ofrenda de Judá y de Jerusalén será agradable al Señor, como en los tiempos pasados, como en los primeros años.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

3. Salmo                            Sal 23, 7-10 

R. El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

¡Puertas, levanten sus dinteles, leván-tense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria! R.

¿Y quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor poderoso en los combates. R.

¡Puertas, levanten sus dinteles, leván-tense, puertas eternas, para que entre el Rey de la gloria! R.

¿Y quién es ese Rey de la gloria? El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos. R.

4. Segunda Lectura                  Heb 2, 14-18

Jesús vino al mundo para liberar a los seres humanos. Por eso se hizo semejante a nosotros. Es lo que nos recuerda hoy la segunda lectura.

Lectura de la carta a los Hebreos. Hermanos: Ya que los hijos tienen una misma sangre y una misma carne, Jesús también debía participar de esa condición, para reducir a la impotencia, mediante su muerte, a aquél que tenía el dominio de la muerte, es decir, al demonio, y liberar de este modo a todos los que vivían completamente esclavizados por el temor de la muerte. Porque Él no vino para socorrer a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham. En consecuencia, debió hacerse semejante en todo a sus hermanos, para llegar a ser un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel en el servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo. Y por haber experimentado personalmente la prueba y el sufrimiento, Él puede ayudar a aquellos que están sometidos a la prueba.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Aclamación al Evangelio         

Aleluia. Luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel. Aleluia.

5. Evangelio                        Lc 2, 22-40

Dos figuras de ancianos dominan hoy el hermoso relato evangélico de la Presentación del niño Jesús en el Templo: Simeón y Ana. Escuchemos su sabiduría y su ternura.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación de ellos, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: “Todo varón primogénito será consagrado al Señor”. También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo: “Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel”. Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de Él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos”. Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con Él.

Palabra del Señor.  R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión

¿Valoro a los ancianos que tengo cerca? ¿Reconozco su importante aporte a la familia humana, por su experiencia, sabiduría y afecto? ¿Les agradezco su presencia y su papel en mi propia vida?

6. Oración Universal

M. Pongamos en común nuestras oraciones, que el Señor siempre escucha, diciendo:

R. Luz de las naciones, escúchanos.

1.- Por toda la Iglesia, que hoy se alegra en la fiesta de la Presentación del Señor; que ella sea luz para el mundo y consuelo para los que viven en la oscuridad de la pobreza, de la violencia y de la soledad. Oremos. R.

2.- Por el Papa N. y nuestro obispo N., para que, guiados por la luz de Cristo, pastoreen a la Iglesia con sabiduría y generosidad. Oremos. R.

3.- Por las vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y al compromiso laical en todas las comunidades de la Iglesia. Oremos. R.

4.- Por los ancianos abandonados, enfermos, tristes, para que sepamos acogerlos, integrarlos y reconocerlos como portadores de grandes valores en nuestras familias. Oremos. R.

(Se pueden agregar otras peticiones de la comunidad)

M. Señor, ilumina con tu amor nuestro camino y acoge esta oración, tú que te hiciste semejante a nosotros para llevarnos a la vida plena, y eres Dios, por los siglos de los siglos.

Alabanza y Preparación a la Comunión

Para las Asambleas Dominicales en Ausencia del Presbítero (ADAP) y la comunión de enfermos.

M. Señor, en este día en que celebramos la Presentación del Niño Jesús en el Templo, te pedimos que te hagas presente en nuestro humilde altar, para regalarnos la luz de tu Palabra y el alimento de la Vida eterna.

R. Luz del mundo, alimenta nuestra fe.

1.- Bendito seas, Señor, porque al hacerte semejante a nosotros nos regalaste la posibilidad de superar la debilidad de lo humano para convertirnos y vivir según tu Palabra. R.

2.- Bendito seas, Señor, porque en la comunidad nos regalas los carismas y dones que como Iglesia necesitamos para servir al mundo. R.

3.- Bendito seas, Señor, porque en la Virgen María, Madre de Jesús y Madre nuestra, nos has dado una protectora, una intercesora y un ejemplo para vivir según el evangelio. R.

M. Unidos al Niño Jesús, que hoy entra en el Templo para ser consagrado a ti y reconocerte como su Padre, te decimos también: Padre nuestro…

Sugerencias de Cantos

Hoy llegamos a casa, Señor/ Cinco panes/ Luz entre los hombres/ Señor, ilumina mi vida/ Santa María de la esperanza.

 

 
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