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Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 24/02/2014

DOMINGO 8º DURANTE EL AÑO.

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Domingo 8º durante el año.

Motivación de entrada
En nuestra celebración eucarística hoy nos orientamos hacia el Señor que nos ama con amor fiel y misericordioso.

Acto penitencial
Hoy pedimos perdón: por nuestras faltas de fidelidad al servicio de Dios, en familia, en el trabajo, en la Iglesia; por no creer realmente en el amor de Dios revelado en Jesús; por no amar concretamente a nuestros hermanos.

Lecturas Bíblicas
Primera lectura: Isaías 49, 4-15.
Con un ejemplo de la vida cotidiana, el profeta subraya que Dios no olvida nunca a su pueblo.
Segunda lectura: 1 Corintios 4, 1-5.
A los ministros del evangelio se les exige fidelidad y sólo Dios puede juzgar acerca de su servicio.
Evangelio: Mateo 6, 24-34.
Dios es providencia –nos recuerda el evangelio de hoy–; Dios sale a nuestro paso, si buscamos de veras su reino y su justicia.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas
La ofrenda de los dones del pan y del vino sea signo de solidaridad con nuestros hermanos y manifestación de la providencia del Padre Dios.

Comunión
En la comunión, Cristo se da a nosotros como el único bien capaz de saciar nuestra hambre y sed de Dios.

Despedida
Volvemos a nuestras tareas cotidianas, reconfortados por la palabra de Dios que nos llama a una esperanza activa para testimoniar a Jesús en el corazón del mundo.

DOMINGO 2 DE MARZO DE 2014

Las Cosas en su Justo Orden

“¿Se olvida una madre de su criatura?”, pregunta hoy el profeta (Primera lectura). ¡No! Y aunque lo hiciese, Dios nunca se olvida de sus hijos e hijas. Jesús lo refrenda en el evangelio de hoy: “No se inquieten por su vida”.

¡Qué bien nos puede hacer esta       Palabra de Dios a fines de verano! Marzo es el mes de las preocupaciones, sobre todo de las económicas: matrículas, uniformes, cuotas, libros… Todo parece girar en torno a precios y a nuestra capacidad adquisitiva. ¡Todo parece tener precio…!

En este domingo Dios nos recuerda que a los pájaros nada les falta, porque él se lo da. Que la vida vale más que el alimento y el vestido. Que los lirios del campo visten mejor que los reyes sin preocuparse de hilar ni de coser. Que es él quien se ocupa de que ninguna de sus criaturas pase hambre, frío o necesidad. Que lo primero es el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás nos será regalado.

¿Un llamado de Dios a una despreocupación irresponsable, a renunciar a ser previsores en lo material? No: un llamado a poner la confianza donde está la verdadera certeza, y no en los bienes materiales, que se nos pueden transformar en ídolos y terminar sustituyendo a Dios en el corazón creyente. Un llamado a confiar en la providencia y en la primacía de Dios en la vida de los cristianos. Un llamado a poner lo primero en primer lugar y lo demás después: primero, Dios; luego yo.

Nada ni nadie debería sustituir al Reino y su justicia en el corazón creyente. Obrar así no significa renunciar a la libre colaboración en la edificación del Reinado de Dios que Jesús hizo irrumpir en su venida histórica. Tampoco significa poner en duda la autonomía de lo temporal. Significa, simplemente, poner las cosas en su justo orden. La fe nos lo dice, la Palabra de hoy nos lo refrenda.

Comisión Nacional de Liturgia

1. Ambientación

Comienza por estos días la vorágine del inicio de clases. Como comunidad, nos reunimos en el día del Señor para abandonar en él todo lo que nos inquieta y recibir su Palabra con un corazón abierto y disponible. Iniciemos nuestra eucaristía cantando con alegría.

2. Primera Lectura                Is 49, 14-15

  La breve lectura de Isaías que escucharemos, nos recuerda con una imagen muy humana una característica esencial de nuestro Dios. Escuchemos con atención.

Lectura del libro de Isaías. Sión decía: «El Señor me abandonó, mi Señor se ha olvidado de mí». ¿Se olvida una madre de su criatura, no se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré!

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

3. Salmo                        Sal 61, 2-3. 6-9 

R. Sólo en Dios descansa mi alma.

Sólo en Dios descansa mi alma, de Él me viene la salvación. Sólo Él es mi Roca salvadora; Él es mi baluarte: nunca vacilaré. R.

Mi salvación y mi gloria están en Dios: Él es mi Roca firme, en Dios está mi refugio. R.

Confíen en Dios constantemente, ustedes, que son su pueblo, desahoguen en Él su corazón, porque Dios es nuestro refugio. R.

4. Segunda Lectura                  1Cor 4,  1-5

San Pablo, en la segunda lectura, reflexiona sobre el juicio de Dios y de los hombres. Es Dios quien conoce el fondo del corazón de cada una de sus criaturas.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: Los hombres deben considerarnos simplemente como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que se pide a un administrador es que sea fiel. En cuanto a mí, poco me importa que me juzguen ustedes o un tribunal humano; ni siquiera yo mismo me juzgo. Es verdad que mi conciencia nada me reprocha, pero no por eso estoy justificado: mi juez es el Señor. Por eso, no hagan juicios prematuros. Dejen que venga el Señor: Él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas y manifestará las intenciones secretas de los corazones. Entonces, cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Aclamación al Evangelio         

Aleluia. La Palabra de Dios es viva y eficaz; discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Aleluia.

5. Evangelio                      Mt 6, 24-34

El evangelio de hoy nos hace un claro llamado a relativizar el apego a los bienes materiales a favor de la confianza en Dios y su providencia.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Dijo Jesús a sus discípulos: Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y, sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: «¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?» Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción.

Palabra del Señor.  R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión

¿Me angustio por las cosas materiales? ¿Me cuesta poner la confianza en Dios, en sus promesas, en su providencia, en su misericordia? ¿Cómo equilibrar bien en mi vida la responsabilidad con el abandono? ¿Pongo esto en mi oración cotidiana?

6. Oración Universal

M. Presentemos al Señor, que se acuerda siempre de quienes confían en él, nuestras peticiones y súplicas.

1.- Por la Iglesia, presente en toda la Tierra, para que busque siempre el Reino de Dios y su justicia en todas sus acciones. Oremos.

R. Señor, en ti confiamos.

2.- Por el papa N., y los obispos de Chile, para que como buenos pastores, nos enseñen a poner a Jesucristo y su evangelio en el centro de nuestra vida. Oremos. R.

3.- Por este año escolar, para que los niños y jóvenes crezcan en conocimiento y en sabiduría, y los profesores y maestros sean testigos de los valores del Reino. Oremos. R.

4.- Por todos los pobres y marginados de los bienes de la sociedad, para que gracias al común empeño puedan vivir con la dignidad que merecen los hijos de Dios. Oremos. R.

(Se pueden agregar otras peticiones de la comunidad)

M. Todo esto te lo pedimos a ti, Señor, a quien pertenecen el poder, el honor y la gloria, por los siglos de los siglos.

Alabanza y Preparación a la Comunión

Para las Asambleas Dominicales en Ausencia del Presbítero (ADAP) y la comunión de enfermos.

M. Señor, hoy queremos renovar nuestra confianza en ti, para responder a tu Palabra y recibir tu Cuerpo. Te aclamamos con fe.

R. Padre Dios, en ti confiamos.

1.- Te confiamos nuestra vida, nuestras familias, nuestro trabajo y este año escolar que comienza. Que nunca falte tu presencia en nuestros hogares. R.

2.- Te confiamos nuestras tristezas, enfermedades y sufrimientos. Que tu fuerza salvadora nos asista siempre. R.

3.- Te confiamos nuestra comunidad, nuestros proyectos y nuestros jóvenes. Que seamos testigos del Reino y constructores de un Chile más justo y fraterno. R.

M. Señor, que nunca nos falte el pan material ni el pan que es el Cuerpo de tu Hijo. Te invocamos con la oración que él nos dejó:     Padre nuestro…

Sugerencias de Cantos

Dios trino/ En tu altar, Señor/ Cristo está conmigo/ El Señor nos ha amado/ María de Nazaret.

 

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Lunes 24

De la feria. Verde. Semana 7ª durante el año – Semana III del Salterio.

LECTURA Sant 3, 13-18

Lectura de la carta de Santiago.

Hermanos: El que se tenga por sabio y prudente, demuestre con su buena conducta que sus actos tienen la sencillez propia de la sabiduría. Pero si ustedes están dominados por la rivalidad y por el espíritu de discordia, no se vanagloríen ni falten a la verdad. Semejante sabiduría no desciende de lo alto sino que es terrena, sensual y demoníaca. Porque donde hay rivalidad y discordia, hay también desorden y toda clase de maldad. En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera. Un fruto de justicia se siembra pacíficamente para los que trabajan por la paz.

Palabra de Dios.   

Comentario: En san Mateo (7, 16) Jesús ya había advertido a sus discípulos de reconocer a los falsos profetas “por sus frutos”. Santiago indica ahora que esos falsos profetas están dominados por el espíritu de la rivalidad y de la discordia. Muy diverso, aquel que viene de Dios tiene una sabiduría pacífica, de misericordiosa y dispuesto siempre para hacer el bien.

SALMO Sal 18, 8-10. 15

R. Los preceptos del Señor alegran el corazón.

La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. R.

Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón; los mandamientos del Señor son claros, iluminan los ojos. R.

La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos. R.

¡Ojalá sean de tu agrado las palabras de mi boca, y lleguen hasta ti mis pensa-mientos, Señor, mi Roca y mi redentor! R.

ALELUIA Cfr. 2Tim 1, 10

Aleluia. Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte e hizo brillar la vida incorruptible, mediante la Buena Noticia. Aleluia.

EVANGELIO Mc 9, 14-29

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Después de la Transfiguración, Jesús, Pedro, Santiago y Juan bajaron del monte. Llegaron donde estaban los otros discípulos y los encontraron en medio de una gran multitud, discutiendo con algunos escribas. En cuanto la multitud distinguió a Jesús, quedó asombrada y corrieron a saludarlo. Él les preguntó: « ¿Sobre qué estaban discutiendo?» Uno de ellos le dijo: «Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo. Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron». «Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo». Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca. Jesús le preguntó al padre: «¿Cuánto tiempo hace que está así?» «Desde la infancia, le respondió, y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos». ?« ¡Si puedes…!», respondió Jesús. «Todo es posible para el que cree». Inmediatamente el padre del niño exclamó: «Creo, ayúdame porque tengo poca fe». Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: «Espíritu mudo y sordo, Yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más». El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: «Está muerto». Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. Cuando entró a la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?» Él les respondió: «Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración».

Palabra del Señor.

Comentario: Jesús manifiesta su poder al sacar el espíritu malo de un niño, pero se lamenta por la falta de fe de los discípulos que no habían podido lograr expulsarlo. Rezar significa tener confianza y fe que Dios actuará, aún sobre aquello considerado humanamente imposible. La oración de intercesión se convierte así en un culto al poder de Dios, sobre todo lo creado.

Domingo 7º durante el año. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Domingo 23

7º durante el año. Verde.

Gloria. Credo. Prefacio dominical durante el año.

La fórmula para vencer el mal

“Ojo por ojo y diente por diente” era una norma para impedir las venganzas del más fuerte sobre el débil. No se podía dar una pena más grande al mal causado… También hoy va preso un ladrón de gallinas, y queda libre el que robó millones porque tiene medios para que no lo juzguen con la regla del “ojo por ojo”. Pero Jesús va mucho más allá. Quiere vencer el mal y ganar al que lo hizo. Es la manera de hacer justicia que utiliza Dios y la que nos enseña en el evangelio.

Así lo hizo él en la cruz y se llevó un ladrón al cielo, y nos abrió el camino a todos nosotros.

La primera regla para vencer es oponerse al mal, pero no al malvado. No devolver mal por mal, porque seguimos acumulando mal en el mundo y en nosotros mismos. El malvado es la primera víctima y mi hermano que debo amar para salvarlo y salvarme. De otro modo, perecemos los dos juntos.

Jesús nos enseña a amar a los pecadores porque odiamos al pecado… Así nadie está lejos de su corazón. Mi antipatía por el pecador es la señal de mi apego al pecado.

Un corazón puro como el de Jesús ama con ternura al pecador… y vence el mal primero en su propio corazón. Pone la otra mejilla, siempre llega a un acuerdo con quien quiere pleito, da a quien le pide, camina con quien le reclama compañía y es solidario con quien no se siente capaz de andar solo por la vida… No juzga a nadie, se deja juzgar por la única ley que jamás se equivoca: el amor.

Esta es la fórmula “mágica” de Jesús para vencer el mal: amar a los enemigos. Eso duele y mucho. El odio es como un cáncer del alma de toda persona, grupo humano o sociedad. Para curar ese tumor que puede matar a cualquier organismo, hay que curar y sanar. El dolor de amar al enemigo es sanador. No existe en la tierra ni en el cielo otro remedio, palabra de Jesús.

Por eso yo les digo: amen a sus enemigos (Mt 5, 44).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: Somos un pueblo reunido por la palabra de Dios, en torno a Cristo, por la fuerza del Espíritu Santo. Alabemos la misericordia del Señor.

1ª LECTURA Lev 19, 1-2. 17-18

Guía: La lectura de hoy proclama que el Señor nos quiere “santos”, porque él es santo.

Lectura del libro del Levítico.

El Señor dijo a Moisés: Habla en estos términos a toda la comunidad de Israel: Ustedes serán santos, porque Yo, el Señor su Dios, soy santo. No odiarás a tu hermano en tu corazón; deberás reprenderlo convenientemente, para no cargar con un pecado a causa de él. No serás vengativo con tus compatriotas ni les guardarás rencor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

Palabra de Dios.

SALMO Sal 102, 1-4. 8. 10. 12-13

R. El Señor es bondadoso y compasivo.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. R.

El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas. R.

Cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles. R.

2ª LECTURA 1Cor 3, 16-23

Guía: Pablo enseña que Cristo es el fundamento de la unidad cristiana.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él. Porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. ¡Que nadie se engañe! Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios. En efecto, dice la Escritura: «Él sorprende a los sabios en su propia astucia», y además: «El Señor conoce los razonamientos de los sabios y sabe que son vanos». En consecuencia, que nadie se gloríe en los hombres, porque todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro. Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios.

Palabra de Dios.

ALELUIA 1Jn 2, 5

Aleluia. En aquél que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado verdaderamente a su plenitud. Aleluia.

EVANGELIO Mt 5, 38-48

Guía: Superando todas las barreras culturales y religiosas, Jesús con su autoridad nos ordena que amenos a nuestros enemigos y oremos por nuestros perseguidores.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes han oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero Yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado. Ustedes han oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y odiarás a tu enemigo. Pero Yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque Él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.

Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: La ofrenda de los dones debe traducirse hoy en una voluntad concreta de compartir el pan, especialmente con los más necesitados.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: Cristo se nos entrega cordialmente en la comunión. Vivamos de tal forma esta unión que sea una anticipación de la vida definitiva en Dios.

DESPEDIDA

Guía: Nos despedimos de esta celebración con el compromiso de compartir nuestros bienes con todos, a la manera de Jesús clemente y compasivo.

Cátedra de san Pedro, ap. (F). Blanco.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Sábado 22

Cátedra de san Pedro, ap. (F). Blanco. Gloria. Prefacio de los Apóstoles.

Reseña

La Cátedra es la silla, el trono, el asiento; hace referencia al lugar desde el que se ejerce el ministerio, el encargo recibido. Pero no sólo al lugar, también hace referencia a la autoridad. Cátedra es igualmente símbolo de responsabilidad, en la que se hace necesario el testimonio de la tradición para asegurar la voluntad de Cristo. La historia y la Liturgia testifican la importancia de la Cátedra de San Pedro (del Papa) como centro de unidad en la fe. Se comenzó a celebrar en el siglo IV, y se extendió por el mundo.

LECTURA 1Ped 5, 1-4

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Exhorto a los presbíteros que están entre ustedes, siendo yo presbítero como ellos y testigo de los sufrimientos de Cristo y copartícipe de la gloria que va a ser revelada. Apacienten el rebaño de Dios, que les ha sido confiado; velen por él, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios; no por un interés mezquino, sino con abnegación; no pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el rebaño. Y cuando llegue el Jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de gloria.

Palabra de Dios.   

Comentario: Como quien le corresponde presidir la Iglesia de Cristo, Pedro exhorta a los sacerdotes (presbíteros) apacentando al Pueblo de Dios, en forma libre y voluntaria, nunca a la fuerza, convirtiéndose así en modelo de servicio, amor, desinterés y abnegación para los demás. Los que presiden deben poner siempre el bien común, en el centro de sus preocupaciones. 

SALMO Sal 22, 1-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas: me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. R.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque Tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

ALELUIA Mt 16, 18

Aleluia. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Aleluia.

EVANGELIO Mt 16, 13-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes –les preguntó–, ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y Yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.

Palabra del Señor.

Comentario: Iluminado por el Padre, Pedro reconoce a Jesús como Mesías. De consecuencia, Jesús lo confirma como la “piedra visible” y encargado de las “llaves” de su Iglesia. Está claro que la piedra “invisible” es Cristo. Se fundamenta aquí el “primado” de Pedro y de sus sucesores (Papa), sobre los demás Apóstoles (obispos), como el vínculo de unidad, caridad y paz de la comunidad eclesial.

De la feria. Verde. San Pedro Damián, o., y d. (ML). Blanco.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Viernes 21

De la feria. Verde.

San Pedro Damián, o., y d. (ML). Blanco.

LECTURA Sant 2, 14-24. 26

Lectura de la carta de Santiago.

¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso esa fe puede salvarlo? ¿De qué sirve si uno de ustedes, al ver a un hermano o una hermana desnudos o sin el alimento necesario, les dice: «Vayan en paz, caliéntense y coman», y no les da lo que necesitan para su cuerpo? Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. Sin embargo, alguien puede objetar: «Uno tiene la fe y otro, las obras». A ése habría que responderle: «Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe». ¿Tú crees que hay un solo Dios? Haces bien. Los demonios también creen, y sin embargo, tiemblan. ¿Quieres convencerte, hombre insensato, de que la fe sin obras es estéril? ¿Acaso nuestro padre Abraham no fue justificado por las obras, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿Ves como la fe no estaba separada de las obras y por las obras alcanzó su perfección? Así se cumplió la Escritura que dice: “Abraham creyó en Dios y esto le fue tenido en cuenta para su justificación”, y fue llamado “amigo de Dios”. Como ven, el hombre no es justificado sólo por la fe, sino también por las obras. De la misma manera que un cuerpo sin alma está muerto, así está muerta la fe sin las obras.

Palabra de Dios.

Comentario: El apóstol Santiago escribe como las obras son las que muestran si tenemos o no fe. Nadie puede “mofarse” de tener fe, si ella no se expresa en el amor a sus semejantes. La fe y el amor son inseparables. Abraham fue grato a Dios, porque aceptó salir de su tierra y estuvo incluso dispuesto a sacrificar a su hijo. Dios tuvo entonces en cuenta su fe y las obras que se desprenden.

SALMO Sal 111, 1-6

R. ¡Feliz el que ama al Señor!

Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos. Su descendencia será fuerte en la tierra: la posteridad de los justos es bendecida. R.

En su casa habrá abundancia y riqueza, su generosidad permanecerá para siempre. Para los buenos brilla una luz en las tinieblas: es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo. R.

Dichoso el que se compadece y da prestado, y administra sus negocios con rectitud. El justo no vacilará jamás, su recuerdo permanecerá para siempre. R.

ALELUIA Jn 15, 15

Aleluia. «Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mc 8, 34–9, 1

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles». Y les decía: «Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado con poder».

Palabra del Señor.

Comentario: Jesús advierte como el seguirlo implica tomar la propia cruz, como lo hizo él, en alianza con el Padre y asumiendo la misión confiada por él, estando incluso listos a perder la propia vida en el camino. Este estilo de seguimiento exige dejar de lado la vergüenza de pertenecer a su grupo y testimoniarlo, en voz alta, asumiendo todas las consecuencias. 

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Jueves 20

De la feria. Verde.

LECTURA Sant 2, 1-9

Lectura de la carta de Santiago.

Hermanos, ustedes que creen en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no hagan acepción de personas. Supongamos que cuando están reunidos, entra un hombre con un anillo de oro y vestido elegantemente, y al mismo tiempo, entra otro pobremente vestido. Si ustedes se fijan en el que está muy bien vestido y le dicen: «Siéntate aquí, en el lugar de honor», y al pobre le dicen: «Quédate allí, de pie», o bien: «Siéntate a mis pies», ¿no están haciendo acaso distinciones entre ustedes y actuando como jueces malintencionados? Escuchen, hermanos muy queridos: ¿Acaso Dios no ha elegido a los pobres de este mundo para enriquecerlos en la fe y hacerlos herederos del Reino que ha prometido a los que lo aman? Y sin embargo, ¡ustedes desprecian al pobre! ¿No son acaso los ricos los que los oprimen a ustedes y los hacen comparecer ante los tribunales? ¿No son ellos los que blasfeman contra el Nombre tan hermoso que ha sido pronunciado sobre ustedes? Por lo tanto, si ustedes cumplen la Ley por excelencia que está en la Escritura: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, proceden bien. Pero si hacen acepción de personas, cometen un pecado y son condenados por la Ley como transgresores.

Palabra de Dios.   

Comentario: Creer en Jesucristo, y ser sus discípulos, exige comportarse como tal. El apóstol Santiago advierte que los cristianos aprendamos aceptar a nuestros semejantes, sean estos ricos o pobres, sin acepciones de personas. Dios nos señala el camino, privilegiando en especial a los pobres. Seguimos sus pasos si amamos a todos, haciendo el bien sin mirar a quién.

SALMO Sal 33, 2-7

R. El Señor escucha al pobre que lo invoca.

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloria en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor, Él me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia Él, quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor:  Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

ALELUIA Cfr. Jn 6, 63. 68

Aleluia Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida; Tú tienes palabras de Vida eterna. Aleluia.

EVANGELIO Mc 8, 27-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy Yo?» Ellos le respondieron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas». Entonces Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy Yo?» Pedro respondió: «Tú eres el Mesías». Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de Él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días; y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo. Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».

Palabra del Señor.

Comentario: Nos encontramos en el centro del evangelio de Marcos. Hasta aquí, el evangelista había presentado a Jesús por sus gestos y sus palabras. Desde ahora, lo exhibirá emprendiendo el camino a su muerte de cruz. Pedro y los discípulos, con muchas dificultades, comienzan a comprender a un Mesías muy diverso al que esperaban. ¿En qué Jesús creemos? 

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Miércoles 19

De la feria. Verde.

LECTURA Sant 1, 19-27

Lectura de la carta de Santiago.

Tengan bien presente, hermanos muy queridos, que debemos estar dispuestos a escuchar y ser lentos para hablar y para enojarnos. La ira del hombre nunca realiza la justicia de Dios. Dejen de lado, entonces, toda impureza y todo resto de maldad, y reciban con docilidad la Palabra sembrada en ustedes, que es capaz de salvarlos. Pongan en práctica la Palabra y no se contenten sólo con oírla, de manera que se engañen a ustedes mismos. El que oye la Palabra y no la practica se parece a un hombre que se mira en el espejo, pero en seguida se va y se olvida de cómo es. En cambio, el que considera atentamente la Ley perfecta, que nos hace libres, y se aficiona a ella, no como un oyente distraído, sino como un verdadero cumplidor de la Ley, será feliz al practicarla. Si alguien cree que es un hombre religioso, pero no domina su lengua, se engaña a sí mismo y su religiosidad es vacía. La religiosidad pura y sin mancha delante de Dios, nuestro Padre, consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas cuando están necesitados, y en no contaminarse con el mundo.

Palabra de Dios.   

Comentario: La carta de Santiago indica cuáles son las disposiciones necesarias para recibir la Palabra a Dios y esperar el fruto adecuado: capacidad de silencio y de escucha; autocontrol de la lengua, contención de los arrebatos y de la violencia. A su vez, el Apóstol, invita a poner en práctica la Palabra de Dios en la forma inmediata, evitando así ser olvidada.

SALMO Sal 14, 2-5

R. ¿Quién habitará en tu casa, Señor?

El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.

El que no se retracta de lo que juró, aunque salga perjudicado; el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. R.

ALELUIA Cfr. Éf 1, 17-18

Aleluia. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la esperanza a la que hemos sido llamados. Aleluia.

 EVANGELIO Mc 8, 22-26

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Cuando Jesús y sus discípulos, llegaron a Betsaida, le trajeron un ciego a Jesús y le rogaban que lo tocara. Él tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: «¿Ves algo?» El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: «Veo hombres, como si fueran árboles que caminan». Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó sano y veía todo con claridad. Jesús lo mandó a su casa, diciéndole. «Ni siquiera entres en el pueblo».

Palabra del Señor.

Comentario: La variedad de los detalles del relato muestran la delicadeza con la cual Jesús trata al ciego: lo toma de la mano, lo lleva a un lugar aparte, le pone un poco de saliva en sus ojos, le hace una pregunta, le vuelve a poner sus manos… hasta quedar sano. En sentido pastoral, vemos cómo Dios se manifiesta, poco a poco, para que lo conozcamos, sigamos y sirvamos en los demás.

De la feria. Verde.

Portada Liturgia Cotidiana Febrero 2014

Martes 18

De la feria. Verde.

LECTURA Sant 1, 12-18

Lectura de la carta de Santiago.

Queridos hermanos: Feliz el hombre que soporta la prueba, porque después de haberla superado, recibirá la corona de Vida que el Señor prometió a los que lo aman. Nadie, al ser tentado, diga que Dios lo tienta. Dios no puede ser tentado por el mal, ni tienta a nadie, sino que cada uno es tentado por su propia concupiscencia, que lo atrae y lo seduce. La concupiscencia es madre del pecado. Y éste, una vez cometido, engendra la muerte. No se engañen, queridos hermanos. Todo lo que es bueno y perfecto es un don de lo alto y desciende del Padre de los astros luminosos, en quien no hay cambio ni sombra de declinación. Él ha querido engendrarnos por su Palabra de verdad, para que seamos como las primicias de su creación.

Palabra de Dios.   

Comentario: Santiago invita a soportar las pruebas, conociendo que Dios no dejará sin recompensa a los que se mantienen fieles. La principal vigilancia consiste en cuidarse de la concupiscencia, que se expresa en la ambición y en la codicia por las riquezas y por el poder; como en el desenfreno de los placeres deshonestos y de la lujuria.

SALMO Sal 93, 12-13. 14-15. 18-19

R. ¡Feliz el que es educado por ti, Señor!

Feliz el que es educado por ti, Señor, aquél a quien instruyes con tu ley, para darle un descanso después de la adversidad. R.

Porque el Señor no abandona a su pueblo ni deja desamparada a su herencia: la justicia volverá a los tribunales y los rectos de corazón la seguirán. R.

Cuando pienso que voy a resbalar, tu misericordia, Señor, me sostiene; cuando estoy cargado de preocupaciones, tus consuelos me llenan de alegría. R.

ALELUIA Jn 14, 23

Aleluia. «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; e iremos a él», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mc 8, 13-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús volvió a embarcarse hacia la otra orilla del lago. Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca. Jesús les hacía esta recomendación: «Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes». Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan. Jesús se dio cuenta y les dijo: « ¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida. Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?» Ellos le respondieron: «Doce». «Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?» Ellos le respondieron: «Siete». Entonces Jesús les dijo: «¿Todavía no comprenden?»

Palabra del Señor.

Comentario: Luego de haberse preocupado por repartir a todos el pan, los discípulos se olvidan llevar algo de la sobra para su viaje. Jesús aprovecha la ocasión para advertirles que sepan diferenciar cuál es el pan con la levadura de los fariseos (malicia, mentiras, etc.) de aquel “amasado” con las levaduras del Reino (verdad, amor, etc.) el cual, si confían en él, nunca les faltará.   

DOMINGO 23 DE FEBRERO DE 2014

Amar

No se puede ser verdaderamente una persona humana completa sin tener la experiencia del amor. Decía alguien que “si se ama, se sufre; pero si no se ama, se muere”.

Israel supo que Dios era compasivo y misericordioso. Entendió que también nosotros debíamos serlo. El Antiguo Testamento nos enseña: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Lamentablemente Israel entendió que esa actitud amorosa debía orientarse solamente a los conciudadanos, a los miembros del pueblo de Israel. Era entonces, una linda orientación, pero limitada. Cristo, en cambio, nos viene a decir que el amor que él propone no tiene límites. Hay que amar. Sí. Pero no sólo a los del propio pueblo, no sólo a los de mi grupo o los de mi familia. Hay que amar incluso a nuestros enemigos.

Cristo viene a ampliar el horizonte del amor humano. ¿Y por qué? Porque Dios es así. Dios derrama su gracia sobre buenos y malos. Dios no es justo a medias. Dios no ama parcialmente, no es partidista, sino que ama universalmente, esto significa ser católico. Y que incluso cuando uno tiene derecho a algo, es legítimo renunciar a ese derecho, para que venza el amor. Jesús nos pide renunciar a nuestros derechos cuando estos se oponen al triunfo del amor. Amar a los enemigos para que sean nuestros amigos. Ese es el triunfo perdurable del amor.

Nosotros, Dios quiera, no tenemos enemigos. Pero sí tenemos personas a las que nos cuesta acercarnos, personas que quizá no nos resultan agradables. Ese es el desafío que Dios nos presenta hoy. Aprovechar así las ocasiones desfavorables. Contrariamente a lo que se cree, las dificultades, las tentaciones, ofrecen el mejor escenario posible para cultivar el amor sobrenatural. La enfermedad, la crisis, la tentación, la aridez o la sed de venganza, pueden ser ocasión espléndida para madurar las virtudes. En esas circunstancias el hombre virtuoso vuelve a tomar posición, opta nuevamente por Cristo, revisa y ahonda los motivos que tiene para vivirla.

Comisión Nacional de Liturgia

1. Ambientación

Hoy se nos quiere regalar una de las revelaciones más importantes del Nuevo Testamento: el amor a los enemigos. No es sólo una actitud. Es el don de Dios ofrecido al mundo en Jesús. Él lo cumple hasta el extremo. Eso celebremos cada domingo. Hagámoslo hoy con fe y gratitud.

2. Primera Lectura       Lev 19, 1-2. 17-18

El Señor ha educado a su pueblo, llevándolo poco a poco a vivir el mandamiento del amor de un modo más universal. Escuchemos la lectura del Levítico. 

Lectura del libro del Levítico. El Señor dijo a Moisés: Habla en estos términos a toda la comunidad de Israel: Ustedes serán santos, porque Yo, el Señor su Dios, soy santo. No odiarás a tu hermano en tu corazón; deberás reprenderlo convenientemente, para no cargar con un pecado a causa de él. No serás vengativo con tus compatriotas ni les guardarás rencor. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

3. Salmo              Sal 102, 1-4. 8. 10. 12-13 

R. El Señor es bondadoso y compasivo.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus bene-ficios. R.

Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. R.

El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas. R.

Cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles. R.

4. Segunda Lectura        1Cor 3,  16-23

San Pablo en la carta a los Corintios reconoce nuestra identidad: somos templo de Dios. Y si lo somos, es para hacer de nosotros mismos una ofrenda al Padre: somos de Cristo, y Cristo es de Dios. 

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él. Porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo. ¡Que nadie se engañe! Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios. En efecto, dice la Escritura: «Él sorprende a los sabios en su propia astucia», y además: «El Señor conoce los razonamientos de los sabios y sabe que son vanos».En consecuencia, que nadie se   gloríe en los hombres, porque todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro.  Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Aclamación al Evangelio         

Aleluia. En aquél que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado verdaderamente a su plenitud. Aleluia.

5. Evangelio                        Mt 5, 38-48

¿Cuáles son los límites de nuestra capacidad de amar? Escuchar al Señor, acoger con fe su palabra, puede hacer dilatar esos límites hasta lo inimaginable. Escuchemos. 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes han oído que se dijo: «Ojo por ojo y diente por diente». Pero Yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra. Al que quiere hacerte un juicio para quitarte la túnica, déjale también el manto; y si te exige que lo acompañes un kilómetro, camina dos con él. Da al que te pide, y no le vuelvas la espalda al que quiere pedirte algo prestado. Ustedes han oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y odiarás a tu enemigo. Pero Yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos del Padre que está en el cielo, porque El hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.

Palabra del Señor.  R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión

Decía Teresa de Ávila, “sólo el amor es el que da valor a todas las cosas”. Si estuviéramos convencido de ello… El amor permite salir de nosotros mismos. De ahí la universalidad como una característica esencial del amor más humano, y el más divino. Alegrémonos por tener la posibilidad de ir aún más allá en el amor fraterno.

6. Oración Universal

M. Los cristianos somos los que hemos creído que Dios nos ama. Y nos ama con un amor infinito. Con esa confianza nos atrevemos a pedir.

1.- Por la Iglesia, por sus ministros, especialmente el Santo Padre N., y nuestro obispo, N., para que todos juntos demos testimonio del amor de Dios en la persona de los más necesitados. Roguemos al Señor.

R. Escúchanos, Señor, te rogamos.

2.- Por nuestra Patria, para que ella sea un lugar donde todos podamos vivir en el respeto mutuo. R.

3.- Por las familias, para que todas ellas puedan tener días de legítimo descanso. R.

4.- Por nuestra comunidad, para que sea un espejo del amor que Dios espera de todo el mundo. R.

(Se pueden agregar otras peticiones de la comunidad)

M. Padre de misericordia, escucha la oración de tus hijos y muéstranos tu amor, para que nos convirtamos a ti, y vivamos como hijos tuyos. Por     Jesucristo,  nuestro Señor.

Alabanza y Preparación a la Comunión

Para las Asambleas Dominicales en Ausencia del Presbítero (ADAP) y la comunión de enfermos.

M. A ti, eterno Padre, que nos has regalado en Jesucristo la muestra más grande de tu amor, te bendecimos y te alabamos.

R. Bendito seas, Señor, Pan de Vida.

1.- Porque eres Sabiduría para nuestros pasos, alimento para nuestra alma, luz que ilumina nuestra esperanza. R.

2.- Porque nos has dejado a tu Iglesia, presencia permanente de tu Hijo, que nos permite experimentar tu amor infinito. R.

3.- Porque tu Providencia infinita nos permite confiar siempre y tomar el riesgo del amor al prójimo. R.

M. Confiados en que nuestra oración siempre es escuchada, nos atrevemos a decir: Padre nuestro…

Sugerencias de Cantos

Qué alegría cuando me dijeron/ El alfarero/ Tres cosas tiene el amor/ María de Nazaret.

 

 
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