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Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 30/06/2014

CUADERNOS #196: El rumbo del papa Francisco

fotopapapobreEn este nuevo número de Cuadernos de Espiritualidad, analizamos el rumbo de quien adoptara por nombre Francisco, para ir tras las huellas del pobre de Asís y guiar a la Iglesia durante una de las mayores crisis de su historia. Los temas expuestos aquí, nos llevan a darle especial valor a las palabras y acciones del primer Papa Latinoamericano, discursos que nos muestran su postura frente a la vida en sociedad y los cambios que se avecinan.

En este número 196 se presentan diferentes apuntes que nos dan cuenta del mensaje de Francisco desde distintas perspectivas. Un primer artículo, fue escrito por dos seminaristas que plantean desde una perspectiva juvenil el llamado del papa Francisco a “hacer lío”, una motivación que luego profundiza en su artículo la teóloga, María José Schultz, Coordinadora de la Red Juvenil Ignaciana en nuestro país. Dos artículos que nos ayudan a reconocer los aportes espirituales y la teología misionera del Papa.

Asimismo, el sacerdote marianista, p. José María Arnaiz, nos señala en su artículo titulado “Para navegar en alta mar”, algunas claves para entender el devenir de la Iglesia, ante lo cual expresa que “los buenos programas de un Papa, de una congregación religiosa o movimiento eclesial, de una persona con pasión y con fuerza, incluyen 5 elementos: proyecto o intuición teológica clara y precisa, proyecto espiritual, proyecto pastoral, proyecto cultural y proyecto sociopolítico”.

También se incluye el interesante trabajo de Jaime Castellón, s.j., quien analiza las contribuciones del papa Francisco a un año de su pontificado, donde plantea las premisas: “el diálogo con Dios nos convierte en colaboradores suyos”, y “la solidaridad cristiana se transforma en lucha por la justicia”, intenciones que se traducen para el lector en un llamado a convertirse en compañero de los pobres, y asumir como propios sus problemas.

Un tema que también abraza Jorge Costadoat, s.j., quien observa con detención el giro que el Papa jesuita representa, en términos de extroversión del mensaje de Jesús, y de la misión misma de la Iglesia. Un cambio en la espiritualidad, que apuesta a derribar miedos y abrirse a un mundo mayor, sumamente plural y en proceso de Globalización, es decir, indica el autor: “el Papa combate enérgicamente un tipo de individualismo espiritual”, una propuesta que nos mueve al cambio y la actitud proactiva.

Finalmente, se expone un texto de Bergoglio, anterior a su nombramiento como Sumo Pontífice, donde nos insta -como también lo haría después- a orar con él y por él, reconociendo en la fidelidad apostólica una órbita institucional de la Iglesia, que debemos defender de toda acedia con nuestro trabajo constante en pos de un todos, y en sintonía con el Espíritu.

Todos estos temas son abordados en este número de Cuadernos de Espiritualidad, te invitamos a suscribirte y seguir sus contenidos.

De la feria. Verde. Primeros santos mártires de la Iglesia de Roma (ML). Rojo.

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LUNES 30

De la feria. Verde. Primeros santos mártires de la Iglesia de Roma (ML). Rojo.

Semana 13º durante el año – Semana I del Salterio.

LECTURA Am 2, 6-10. 13-16

Lectura de la profecía de Amós.

Así habla el Señor: Por tres crímenes de Israel, y por cuatro, no revocaré mi sentencia. Porque ellos venden al justo por dinero y al pobre por un par de sandalias; pisotean sobre el polvo de la tierra la cabeza de los débiles y desvían el camino de los humildes; el hijo y el padre tienen relaciones con la misma joven, profanando así mi santo Nombre; se tienden sobre ropas tomadas en prenda, al lado de cualquier altar, y beben en la Casa de su Dios el vino confiscado injustamente… ¡Y pensar que Yo destruí ante ellos al amorreo, cuya altura era igual a la de los cedros y que era fuerte como las encinas: arranqué su fruto por arriba y sus raíces por debajo! Y a ustedes, los hice subir del país de Egipto y los conduje cuarenta años por el desierto, para que tomaran en posesión el país del amorreo. Por eso, Yo los voy a aplastar, como aplasta un carro cargado de gavillas. El hombre veloz no tendrá escapatoria, el fuerte no podrá valerse de su fuerza ni el valiente salvará su vida; el arquero no resistirá, el de piernas ágiles no escapará, el jinete no salvará su vida, y el más valeroso entre los valientes huirá desnudo aquel día. Palabra de Dios.

Comentario: El Señor reprocha, a través del profeta, las nuevas infidelidades de su pueblo, recordándoles su amor y misericordia. Con un lenguaje enérgico quiere despertar las conciencias adormecidas. Dios es mucho más que aquellos padres responsables que reprenden a sus hijos con el fin que vayan por la buena senda. ¿Hemos sentido la misericordia de Dios? ¿Cómo hemos respondido a su amor?

SALMO Sal 49, 16-23  

R. ¡El justo gozará la salvación de Dios!

¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos y a mencionar mi Alianza con tu boca, tú, que aborreces toda enseñanza y te despreocupas de mis palabras? R.

Si ves a un ladrón, tratas de emularlo; haces causa común con los adúlteros; hablas mal sin ningún reparo y tramas engaños con tu lengua. R.

Te sientas a conversar contra tu hermano, deshonras al hijo de tu propia madre. Haces esto, ¿y Yo me voy a callar? ¿Piensas acaso que soy como tú? Te acusaré y te argüiré cara a cara. R.

Entiendan bien esto, los que olvidan a Dios, no sea que Yo los destruya sin remedio. El que ofrece sacrificios de alabanza me honra de verdad. R.

ALELUIA Cfr. Sal 94, 8. 7

Aleluia. No endurezcan su corazón, sino escuchen la voz del Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 8, 18-22

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al verse rodeado por la multitud, Jesús mandó a sus discípulos que cruzaran a la otra orilla. Entonces se aproximó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adonde vayas». Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza». Otro de sus discípulos le dijo: «Señor, permíteme que vaya antes a enterrar a mi padre». Pero Jesús le respondió: «Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos». Palabra del Señor.

Comentario: Seguir a Jesús no es un simple deseo o propuesta de nuestra parte, ni es para los que ponen reparos cuando reciben su invitación. Jesús exige que se responda en forma libre a nivel interior y sin ataduras externas. Si él nos llama hay que seguirlo sí o sí, sin presentar excusas. En el Reino de Dios participan las personas libres y decididas a cruzar a la “otra orilla”, aquella que él nos indique.

Santos Pedro y Pablo, aps. (S). Rojo.

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DOMINGO 29

Santos Pedro y Pablo, aps. (S). Rojo.

Gloria. Credo. Prefacio propio.

La fe es la base de la Iglesia

El evangelio de esta fiesta nos habla de que la fe en Jesús, Cristo e Hijo de Dios, es la base de la Iglesia. Para muchos la Iglesia es lo que dicen los medios de comunicación. Últimamente han saciado su hambre de escándalos y excesos con total abundancia.

Lo que siempre devuelve a la Iglesia la estabilidad y la renovación es la vuelta a lo esencial: a Pedro y Pablo, lo que ellos aprendieron de Jesucristo y nos entregaron.

La fe en Jesús, en la que Pedro confirma a sus compañeros Apóstoles, es, en primer lugar, un don de Dios. Cuando recibimos la fe, en algún momento de nuestra vida, recibimos un regalo que nos gratifica, nos sostiene durante nuestra existencia y nos congrega como comunidad.

La fe es mucho más que estar convencidos de que Cristo es el Hijo de Dios hecho hombre, de que somos hijos de Dios y de que Dios es el creador de todas las cosas. Tener fe es confiar en Dios aun cuando no lo sintamos en nuestro corazón, sabernos llamados por nuestro nombre y aceptar la misión única e irrepetible, que él tiene para cada uno de nosotros.

Pedro fue llamado por su nombre, se abandonó en Dios, se dejó llenar por su espíritu y se entregó a la voluntad del Padre. Por eso, fue nuevamente llamado: Jesús lo nombró fundamento de la Iglesia y le encomendó una misión: todo lo que ates en la Tierra será atado en el cielo y viceversa… y con él a sus sucesores.

La misión que le fue entregada a Pedro fue la de fortalecer la fe de sus hermanos y asumir esta responsabilidad en una Iglesia en la que cada uno tiene el deber de pensar por sí mismo y la libertad de expresarse, el coraje de vencer todos los obstáculos y transmitir el valor de la salvación a todos los hombres.

Hoy, la Iglesia asume la misma tarea que en sus inicios: anunciar el evangelio de Cristo. Pero, para comunicarlo, antes hay que amarlo, amar a los destinatarios y amar al creador de ese mensaje. Así fueron Pedro y Pablo en su tiempo.

“Pedro respondió: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16, 16).

P. Aderico Dolzani, ssp.

ANTÍFONA DE ENTRADA

Estos hombres, durante su vida terrena, plantaron la Iglesia con su sangre, bebieron el cáliz del Señor y llegaron a ser amigos de Dios.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: Celebramos, hoy, la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, las máximas columnas de la Iglesia. Pedro a quien Jesús constituyó fundamento de su Iglesia y Pablo que cumplió la misión de llevar la fe cristiana a los pueblos paganos.

PRIMERA LECTURA Hech 12, 1-11

Guía: Escuchemos cómo Pedro es liberado de la cárcel mientras la comunidad reza por él.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

El rey Herodes hizo arrestar a algunos miembros de la Iglesia para maltratarlos. Mandó ejecutar a Santiago, hermano de Juan, y al ver que esto agradaba a los judíos, también hizo arrestar a Pedro. Eran los días de “los panes ázimos”. Después de arrestarlo, lo hizo encarcelar, poniéndolo bajo la custodia de cuatro relevos de guardia, de cuatro soldados cada uno. Su intención era hacerlo comparecer ante el pueblo después de la Pascua. Mientras Pedro estaba bajo custodia en la prisión, la Iglesia no cesaba de orar a Dios por él. La noche anterior al día en que Herodes pensaba hacerlo comparecer, Pedro dormía entre los soldados, atado con dos cadenas, y los otros centinelas vigilaban la puerta de la prisión. De pronto, apareció el Ángel del Señor y una luz resplandeció en el calabozo. El Ángel sacudió a Pedro y lo hizo levantar, diciéndole: “¡Levántate rápido!”. Entonces las cadenas se le cayeron de las manos. El Ángel le dijo: “Tienes que ponerte el cinturón y las sandalias”, y Pedro lo hizo. Después le dijo: “Cúbrete con el manto y sígueme”. Pedro salió y lo seguía; no se daba cuenta de que era cierto lo que estaba sucediendo por intervención del Ángel, sino que creía tener una visión. Pasaron así el primero y el segundo puesto de guardia, y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. La puerta se abrió sola delante de ellos. Salieron y anduvieron hasta el extremo de una calle, y en seguida el Ángel se alejó de él. Pedro, volviendo en sí, dijo: “Ahora sé que realmente el Señor envió a su Ángel y me libró de las manos de Herodes y de todo cuanto esperaba el pueblo judío”. Palabra de Dios. 

SALMO Sal 33, 2-9

R. El Señor me libró de todos mis temores.

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en Él se refugian! R.

SEGUNDA LECTURA 2Tim 4, 6-8. 17-18

Guía: Anima y consuela encontrarse con la fe, la confianza y la gratitud de san Pablo ya próximo a su martirio.

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a Timoteo.

Querido hijo: Ya estoy a punto de ser derramado como una libación, y el momento de mi partida se aproxima: he peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la fe. Y ya está preparada para mí la corona de justicia, que el Señor, como justo Juez, me dará en ese Día, y no solamente a mí, sino a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación. El Señor estuvo a mi lado, dándome fuerzas, para que el mensaje fuera proclamado por mi intermedio y llegara a oídos de todos los paganos. Así fui librado de la boca del león. El Señor me librará de todo mal y me preservará hasta que entre en su Reino celestial. ¡A Él sea la gloria por los siglos de los siglos! Amén. Palabra de Dios. 

ALELUIA Mt 16, 18

Aleluia. Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Aleluia.

EVANGELIO Mt 16, 13-19

Guía: El Apóstol Pedro es constituido fundamento de la Iglesia por expreso designio de Jesús.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: “¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?”. Ellos le respondieron: “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas”. “Y ustedes –les preguntó–, ¿quién dicen que soy?”. Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Y Jesús le dijo: “Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo. Y Yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo”. Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: La bondad de Dios puso a nuestra disposición todos los bienes de la Tierra. Acompañemos el pan y el vino con el fruto de nuestra generosidad en apoyo de las obras pontificias.

PREPARACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Guía: La eucaristía alimenta nuestra fe en la Iglesia, y nuestros esfuerzos por permanecer fieles a sus enseñanzas. Con alegría, vayamos a recibir el Pan de Vida.

DESPEDIDA

Guía: Con alegría, por haber celebrado a los máximos pilares de nuestra fe católica, nos retiramos, cantando.

Corazón Inmaculado de María (MO). Blanco.

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SÁBADO 28

Corazón Inmaculado de María (MO). Blanco.

Prefacio de la Santísima Virgen María. Leccionario Santoral: Is 61, 9-11; [Sal] 1Sam 2, 1. 4-8; Lc 2, 41-51.

 

 

LECTURA Lam 2, 2. 10-14. 18-19

Lectura del libro de las Lamentaciones.

El Señor devoró sin piedad todas las moradas de Jacob; derribó en su indignación las fortalezas de la hija de Judá; echó por tierra y profanó el reino y sus príncipes. Están sentados en el suelo, silenciosos, los ancianos de la hija de Sión; se han cubierto la cabeza de polvo, se han vestido con un sayal. Dejan caer su cabeza hasta el suelo las vírgenes de Jerusalén. Mis ojos se deshacen en llanto, me hierven las entrañas; mi bilis se derrama en la tierra por el desastre de la hija de mi pueblo, mientras desfallecen sus niños y pequeños en las plazas de la ciudad. Ellos preguntan a sus madres: «¿Dónde hay pan y vino?», mientras caen desfallecidos como heridos de muerte en las plazas de la ciudad, exhalando su espíritu en el regazo de sus madres. ¿A quién podré compararte? ¿A quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿A quién te igualaré, para poder consolarte, virgen hija de Sión? Porque tu desastre es inmenso como el mar: ¿quién te sanará? Tus profetas te transmitieron visiones falsas e ilusorias. No revelaron tu culpa a fin de cambiar tu suerte, sino que te hicieron vaticinios falsos y engañosos. ¡Invoca al Señor de corazón, gime, hija de Sión! ¡Deja correr tus lágrimas a raudales, de día y de noche: no te concedas descanso, que no repose la pupila de tus ojos! ¡Levántate, y grita durante la noche, cuando comienza la ronda! ¡Derrama tu corazón como agua ante el rostro del Señor! ¡Eleva tus manos hacia Él, por la vida de tus niños pequeños, que desfallecen de hambre en todas las esquinas! Palabra de Dios.

Comentario: Ya el mismo título del libro lo dice todo: Lamentaciones. Lamentaciones por la situación general del pueblo de Dios. Nos encontramos durante la primera deportación a Babilonia. La situación es caótica, a punto de desaparecer como pueblo. Pero hay una esperanza, se insinúa una toma de conciencia y se abre a una súplica a Dios, el único que puede cambiar el “chip” y la historia.

SALMO Sal 73, 1-7. 20-21

R. ¡No te olvides de tus pobres, Señor!

¿Por qué, Señor, nos rechazaste para siempre y arde tu indignación contra las ovejas de tu rebaño? Acuérdate del pueblo que adquiriste en otro tiempo, de la tribu que rescataste para convertirla en tu herencia. R.

Vuelve tus pasos hacia esta ruina completa: todo lo destruyó el enemigo en el Santuario. Rugieron tus adversarios en el lugar de tu asamblea, pusieron como señales sus propios estandartes. R.

Alzaron sus hachas como en la espesura de la selva; destrozaron de un golpe todos los adornos, los deshicieron con martillos y machetes; prendieron fuego a tu Santuario, profanaron, hasta arrasarla, la Morada de tu Nombre. R.

Ten presente tu Alianza, porque todos los rincones del país están repletos de violencia. Que el débil no retroceda lleno de confusión, que el pobre y el oprimido alaben tu Nombre. R.

ALELUIA Cfr. Mt 8, 17

Aleluia. Cristo tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades. Aleluia.

EVANGELIO Mt 8, 5-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al entrar en Cafarnaúm, se acercó a Jesús un centurión, rogándole: «Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente». Jesús le dijo: «Yo mismo iré a sanarlo». Pero el centurión respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: “Ve”, él va, y a otro: “Ven”, él viene; y cuando digo a mi sirviente: “Tienes que hacer esto”, él lo hace». Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos; en cambio, los herederos del Reino serán arrojados afuera, a las tinieblas, donde habrá llantos y rechinar  de dientes». Y Jesús dijo al centurión: «Ve, y que suceda como has creído». Y el sirviente se sanó en ese mismo momento. Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro, encontró a la suegra de éste en cama con fiebre. Le tocó la mano y se le pasó la fiebre. Ella se levantó y se puso a servirlo. Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y Él, con su palabra, expulsó a los espíritus y sanó a todos los que estaban enfermos, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: “Él tomó nuestras debilidades y cargó sobre sí nuestras enfermedades”. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús cura y no lo hace por popularidad. Muy por el contrario, sus milagros no son un fin en sí mismos, sino un medio para despertar la fe, como puede ser el de la suegra de Pedro, o para confirmarla o hacerla crecer, como la del centurión. ¿Cómo está nuestra fe? Pidámosla, porque es un regalo de Dios, y hagamos actos concretos de fe, porque también es una tarea que nos corresponde.

Curso Virtual gratuito La Alegría del Evangelio

El curso virtual es gratuito y está dirigido a sacerdotes, diáconos, religioso/as, agentes pastorales y laicos/as que quieran profundizar el encuentro con la Palabra de Dios.

Se dictará desde el aula virtual: www.sanpablocampus.com

Del 14 de Julio al22 de Agosto 2014

Las inscripciones  se realizan hasta el 20 de julio a través de www.sanpablocampus.com  o directamente en este enlace:

https://docs.google.com/forms/d/16QyuvApzx1QnP7KsSI1hOlUXGStDIpHAaNM1fALNSFg/viewform

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El curso virtual es gratuito y está dirigido a sacerdotes, diáconos, religioso/as, agentes pastorales y laicos/as que quieran profundizar el encuentro con la Palabra de Dios.

Se dictará desde el aula virtual: www.sanpablocampus.com

Del 14 de Julio al22 de Agosto 2014 

Las inscripciones  se realizan hasta el 20 de julio a través de www.sanpablocampus.com  o directamente en este enlace:

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Sagrado Corazón de Jesús (S). Blanco.

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VIERNES 27

Sagrado Corazón de Jesús (S). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio Propio.

Un corazón que ama, nos enseña a amar

Justamente este corazón que ama y nos enseña a amar es el Corazón de Jesús. Tiene un corazón que ama de modo humano, por su encarnación, y con la fuerza divina por ser el Hijo de Dios.

Durante su vida terrena pudimos ver que se manifestó en la figura del Buen Pastor, que busca la oveja perdida, que contagia con su alegría a sus amigos cuando un pecador se convierte. Se manifestó perdonando, acogiendo a todos y abrazando al que quiera volver al redil.

Hemos visto que el Corazón de Jesús sintió compasión por la gente que lo seguía y que tenía hambre. Se conmovió viendo a la madre que lloraba la muerte de su único hijo. Lloró por la muerte de su amigo Lázaro. Derramó lágrimas sobre Jerusalén que no lo supo escuchar.

Hemos también contemplado al Corazón de Jesús que perdona a los que lo habían colgado en la cruz, y al ladrón arrepentido. Y todo su amor por la gente que lo seguía, o lo odiaba, era posible no sólo por ser el Hijo de Dios, sino porque estaba en continua conexión con su Padre del cielo que lo sostenía en las duras pruebas que le tocó pasar, antes que nosotros.

De este Corazón aprendemos a ser compasivos, misericordiosos, alegres, a salir de nosotros mismos e ir al encuentro del otro… Desde su modo de amar estamos invitados a amar a nuestros semejantes y, en ellos, a Dios.

La primera lectura de hoy justamente nos invita a reconocer que somos su Pueblo y su propiedad; por lo tanto, no podemos transitar por el camino del odio y de los sentimientos de hostilidad que de él se desprenden. Muy por el contrario, en la segunda lectura, san Juan nos invita a conocer a Dios, y sólo amando como él, que nos amó primero, es posible saber de él. Quien ama conoce a Dios.

No somos nosotros los que queremos imitarlo, sino que es él quien nos invita: “Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio” (evangelio de hoy)

Dios les bendiga,                                                                                          

P. Martin Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La Iglesia, con esta fiesta, nos invita a considerar el infinito amor de Dios, revelado en Cristo, amor que solicita la respuesta de un amor generoso y entregado.

PRIMERA LECTURA Deut 7, 6-11

Guía: El Señor, a través de Moisés, nos recuerda que nos ha escogido porque nos ama y mantiene su alianza para siempre, pero exige nuestra fidelidad.

Lectura del libro del Deuteronomio.

Moisés habló al pueblo diciendo: Tú eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios: Él te eligió para que fueras su pueblo y su propiedad exclusiva entre todos los pueblos de la tierra. El Señor se prendó de ustedes y los eligió, no porque sean el más numeroso de todos los pueblos. Al contrario, tú eres el más insignificante de todos. Pero por el amor que les tiene, y para cumplir el juramento que hizo a tus padres, el Señor los hizo salir de Egipto con mano poderosa, y los libró de la esclavitud y del poder del Faraón, rey de Egipto. Reconoce, entonces, que el Señor, tu Dios, es el verdadero Dios, el Dios fiel, que a lo largo de mil generaciones, mantiene su alianza y su fidelidad con aquellos que lo aman y observan sus mandamientos; pero que no tarda en dar su merecido a aquel que lo aborrece, a él mismo en persona, haciéndolo desaparecer.Por eso, observa los mandamientos, los preceptos y las leyes que hoy te ordeno poner en práctica. Palabra de Dios.

SALMO Sal 102, 1-4. 6-8. 10

R. El amor del Señor permanece para siempre.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.

Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura. R.

El Señor hace obras de justicia y otorga el derecho a los oprimidos;  él mostró sus caminos a Moisés y sus proezas al pueblo de Israel. R.

El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas. R.

SEGUNDA LECTURA Jn 4, 7-16

Guía: El apóstol Juan nos hace la maravillosa revelación: Dios es amor, nos ama, nos ha enviado a su Hijo para revelarnos concretamente ese amor y quiere que permanezcamos en él.

Lectura de la primera carta de san Juan.

Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de Él. Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros. La señal de que permanecemos en Él y Él permanece en nosotros, es que nos ha comunicado su Espíritu. Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo. El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios permanece en él. Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él. Palabra de Dios.

ALELUIA Mt 11, 29

Aleluia. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón. Aleluia.

EVANGELIO Mt 11, 25-30

Guía: Jesús, manso y humilde de corazón, revela los secretos del Reino a los pequeños, a los cansados, a los oprimidos. En él encontramos nuestra paz.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana. Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Hoy presentamos los dones del pan y del vino con los mismos sentimientos de Cristo, pidiendo pan para todos los hogares, pero dispuestos a hacernos pan amoroso, como Cristo, para nuestros hermanos.

PREPARACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Guía: Comulgando con nuestros hermanos, pedimos poderlos amar con los mismos sentimientos de Cristo.

DESPEDIDA

Guía: De esta fiesta nace (o debe nacer) un compromiso efectivo: con su amor hacia nosotros, Cristo nos muestra cómo debemos amarnos entre nosotros para ser sus testigos creíbles.

7 CLAVES DE LA NUEVA WEB: sanpablochile.cl

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Ahora que conoces estas 7 claves de nuestra web, te invitamos a quedar atento a todas nuestras novedades.

Ayudas para el Espíritu: El trabajo interior de escuchar

escucha“El trabajo interior de escuchar” se titula el más reciente libro de Colección Ayudas para el Espíritu. En las líneas de Emmanuelle Gilbert, se nos muestra por un lado lo que significa para cada uno ser escuchado, pero a la vez se nos enfrenta a reconocer lo que nos impide escuchar al otro.

Este artículo, es una auténtica reflexión que nos invita a meditar sobre la atenta escucha, nuestras actitudes, y de qué manera podemos mejorar en nuestra relación con los demás sin sobreponer lo personal, sino desprendiéndonos totalmente para entrar en solidaridad y sintonía con la experiencia del  otro.

Para ello, dice Gilbert, debemos ensanchar nuestra receptividad siempre bajo un clima de confianza, única manera para que la conversación se produzca, y no existan limitaciones. Al respecto, el autor destaca dos dificultades particulares frente al diálogo: la falta de disponibilidad al otro, y el no encontrar una buena distancia respecto de él.

Enemigos externos también pueden hacer complejo el escuchar, como la falta de tiempo, enredos personales, y preocupaciones que acaparan toda nuestra atención. También hay veces en que el egoísmo nos impide entrar en la realidad del otro, esto es, situaciones que puedan amenazar nuestra estabilidad emocional, que nos aburran, relatos previsibles ante los cuales creemos mejor simplemente huir.

Así lo explica el autor cuando nos habla de la escucha como un encuentro, como un punto de partida hacia el conocimiento del otro y también de nosotros mismos. De esta forma, el camino para lograr ensanchar nuestra receptividad se inicia estando disponibles a lo que nos rodea,  reconocer el entorno y lo que sucede al lado nuestro, si no, nuestro mundo se transforma en uno cada vez más pequeño y enajenado.

El artículo también propone una invitación a los animadores de grupos de escucha, llamándolos a profundizar en su propio funcionamiento, individualmente y en grupo, con la ayuda de alguna persona competente.

Finalmente, “El trabajo interior de escuchar”, nos muestra una nueva manera de estar realmente junto al otro, y darnos cuenta de lo limitados que podemos estar al momento de escuchar a quien está a nuestro lado, o bien a un extraño que busca ayuda. Es nuestra solidaria escucha la raíz de una sociedad más humana y empática.

De la feria. Verde.

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JUEVES 26

De la feria. Verde.

LECTURA 2Rey 24, 8-17

Lectura del segundo libro de los Reyes.

Joaquín tenía dieciocho años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. Su madre se llamaba Nejustá, hija de Elnatán, y era de Jerusalén. Él hizo lo que es malo a los ojos del Señor, tal como lo había hecho su padre. En aquel tiempo, los servidores de Nabucodonosor, rey de Babilonia, subieron contra Jerusalén, y la ciudad quedó sitiada. Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó a la ciudad mientras sus servidores la sitiaban, y Joaquín, rey de Judá, se rindió al rey de Babilonia junto con su madre, sus servidores, sus príncipes y sus eunucos. El rey de Babilonia los tomó prisioneros en el año octavo de su reinado. Luego retiró de allí todos los tesoros de la Casa del Señor y los tesoros de la casa del rey, y rompió todos los objetos que Salomón, rey de Judá, había hecho para la Casa del Señor, como lo había anunciado el Señor. Deportó a todo Jerusalén, a todos los jefes y a toda la gente rica –diez mil deportados– además de todos los herreros y cerrajeros: sólo quedó la gente más pobre del país. Deportó a Joaquín a Babilonia; y también llevó deportados de Jerusalén a Babilonia a la madre y a las mujeres del rey, a sus eunucos y a los grandes del país. A todos los guerreros –en número de siete mil– a los herreros y cerrajeros –en número de mil– todos aptos para la guerra, el rey de Babilonia los llevó deportados a su país. El rey de Babilonia designó rey, en lugar de Joaquín, a su tío Matanías, a quien le cambió el nombre por el de Sedecías. Palabra de Dios.

Comentario: Hacia el año 600 a.C., comienza una de las peores experiencias del pueblo de Dios: la invasión y el exilio a Babilonia. Como ya conocemos  en el lenguaje bíblico de la época, todo sucede por  haberse apartado de Dios, pero sin lugar a dudas que es un tiempo en que los israelitas aprenderán a reconocer la mano amorosa de Dios, que siempre salva.

SALMO Sal 78, 13. 8-9

R. ¡Líbranos a causa de tu Nombre, Señor!

Señor, los paganos invadieron tu herencia, profanaron tu santo Templo, hicieron de Jerusalén un montón de ruinas; dieron los cadáveres de tus servidores como pasto a las aves del cielo, y la carne de tus amigos, a las fieras de la tierra. R.

Derramaron su sangre como agua alrededor de Jerusalén, y nadie les daba sepultura. Fuimos el escarnio de nuestros vecinos, la irrisión y la burla de los que nos rodean. ¿Hasta cuándo, Señor? ¿Estarás enojado para siempre? ¿Arderán tus celos como un fuego? R.

No recuerdes para nuestro mal las culpas de otros tiempos; compadécete pronto de nosotros, porque estamos totalmente abatidos. Ayúdanos, Dios salvador nuestro, por el honor de tu Nombre; líbranos y perdona nuestros pecados, a causa de tu Nombre. R.

ALELUIA Cfr. Jn 14, 23

Aleluia. «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 7, 21-29

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: «No son los que me dicen: “Señor, Señor”, los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?” Entonces Yo les manifestaré: “Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal”. Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa; pero ésta no se derrumbó, porque estaba construida sobre roca. Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica puede compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la casa: ésta se derrumbó, y su ruina fue grande». Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba asombrada de su enseñanza, porque Él les enseñaba como quien tiene autoridad y no como sus escribas. Palabra del Señor.

Comentario: Así como en el evangelio del día de ayer se invitaba a cuidarse de los “falsos profetas”, hoy nos pone en alerta sobre a los que podemos llamar “falsos cristianos”. Son aquellos que se creen tales solo por tener a Dios en la boca, pero lejos de su corazón y de sus obras. El cristiano tiene que saber conjugar sus palabras con la vida. ¿Pasamos nuestra oración y el evangelio, a la vida?

De la feria. Verde.

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MIÉRCOLES 25

De la feria. Verde.

LECTURA 2Rey 22, 8. 10-13; 23, 1-3

Lectura del segundo libro de los Reyes.

El sumo sacerdote Jilquías dijo al secretario Safán: «He encontrado el libro de la Ley en la Casa del Señor». Jilquías entregó el libro a Safán, y éste lo leyó. Luego el secretario Safán anunció al rey: «Jilquías, el sacerdote, me ha dado un libro». Y Safán lo leyó delante del rey. Cuando el rey oyó las palabras del libro de la Ley, rasgó sus vestiduras, y dio esta orden a Jilquías, el sacerdote, a Ajicám, hijo de Safán, a Acbor, hijo de Miqueas, a Safán, el secretario, y a Asaías, el servidor del rey: «Vayan a consultar al Señor por mí, por todo el pueblo y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que ha sido encontrado. Porque es grande el furor del Señor que se ha encendido contra nosotros, ya que nuestros padres no han obedecido a las palabras de este libro y no han obrado conforme a todo lo que está escrito en él». El rey mandó que se reunieran junto a él todos los ancianos de Judá y de Jerusalén. Luego subió a la Casa del Señor, acompañado de todos los hombres de Judá y de todos los habitantes de Jerusalén –los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el más pequeño al más grande–, y les leyó todas las palabras del libro de la Alianza, que había sido hallado en la Casa del Señor. Después, de pie sobre el estrado, el rey selló delante del Señor la alianza que obliga a seguir al Señor y a observar sus mandamientos, sus testimonios y sus preceptos, de todo corazón y con toda el alma, cumpliendo las palabras de esta alianza escritas en aquel libro. Y todo el pueblo se comprometió en la alianza. Palabra de Dios.

Comentario: En tiempos del rey Josías se encontró el libro de la Ley que estaba escondido y Josías, por medio de este, quiere volver al camino de Dios, junto a su pueblo. Como Iglesia habíamos alejado a la Biblia del pueblo. Pero desde el Concilio Vaticano II comenzó una mayor difusión y formación bíblica, realizando el mismo proceso de conversión que aún se debe extender.

SALMO Sal 118, 33-36. 39-40

R. ¡Muéstrame el camino de tus preceptos, Señor!

Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos, y yo los cumpliré a la perfección. Instrúyeme, para que observe tu ley y la cumpla de todo corazón. R.

Condúceme por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo puesta mi alegría. Inclina mi corazón hacia tus prescripciones y no hacia la codicia. R.

Aparta de mí el oprobio que temo, porque tus juicios son benignos. Yo deseo tus mandamientos: vivifícame por tu justicia. R.

ALELUIA Cfr. Jn 15, 4. 5

Aleluia. «Permanezcan en mí, como Yo permanezco en ustedes. El que permanece en mí da mucho fruto», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 7, 15-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos. Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús nos pone en guardia sobre la presencia de “falsos profetas” al interno de la comunidad. ¿Quiénes son estos intrusos? Son aquellos que, habiendo recibido el llamado de Dios y la unción del Espíritu, se valen del ministerio confiado para su propio bien y se olvidan de la gente. En síntesis, viven en la mentira y no hablan en nombre de Dios, sino de sus intereses.

 
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