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Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 29/11/2014

1° de Adviento. Morado.

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Domingo 30

1° de Adviento. Morado.

No se dice Gloria. Credo. Prefacio de Adviento.                                                             Se inicia un nuevo año litúrgico. Ciclo dominical B.                                                       Apertura del Año de la Vida Consagrada.

El Señor nos quiere despiertos

“Estén prevenidos”, “estén despiertos”, “en vela”… Las primeras comunidades cristianas vivieron esperando la pronta y repentina venida de Jesús. El resucitado no podía tardar en volver. Querían encontrarse de nuevo con él. Las angustias empezaron cuando el tiempo pasaba y el Señor se demoraba… Comenzaron a surgir problemas de convivencia, moral y culto, se apagaba el primer fervor. En las cartas de Pablo, podemos ver toda esta problemática y sus consecuencias.

Han pasado veinte siglos de cristianismo. ¿Qué ha sido de esta orden de Jesús? ¿Cómo vivimos los cristianos de hoy? ¿Seguimos despiertos? ¿Se mantiene viva nuestra fe o se ha ido apagando en medio de la lucha por la vida y de los intereses? ¿Perdimos el fervor y entramos en la indiferencia y la mediocridad?

La pregunta clave es ¿Qué venida del Señor espero? Las primeras comunidades rezaban en la liturgia: “Maranatha” (Ven, Señor Jesús). Vivieron la contradicción de una venida realizada y otra futura. “Ya, pero todavía no”. “Ya”, por parte de Dios, que nos ha dado ya todo lo que necesitamos para esa salvación. “Todavía no”, por otra parte de nosotros, porque seguimos esperando una salvación que nos satisfaga y no hemos descubierto el alcance del don de Dios.

Esta es la espiritualidad del Adviento. La verdadera salvación “todavía no” ha llegado hasta nosotros porque no la podemos ver. Como los judíos, seguimos esperando una tierra que mane leche y miel; es decir, mayor bienestar material, más salud, mejor vida, más riquezas, más seguridades de todo tipo… Seguimos apegados a lo caduco, a lo transitorio, a lo terreno. No necesitamos para nada una salvación que nos sane interiormente.

Sin sentir necesidad, no puede haber verdadero deseo de ver la venida del Señor, y sin deseo no hay esperanza. Parecería que hoy ni los creyentes ni los ateos esperamos algo espiritual más allá de los bienes materiales. Pero siempre es verdad, Dios continuamente sigue esperando.

“Tengan cuidado y estén prevenidos porque no saben cuándo llegará el momento” (Mc 13, 33).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La celebración de la eucaristía hoy nos prepara a la última venida del Señor. Participemos activamente en ella que es la manifestación privilegiada de su presencia entre nosotros.

1ª LECTURA Is 63, 16-17. 19; 64, 2-7

Guía: El profeta suplica al Señor que venga a salvar a su pueblo.

Lectura del libro de Isaías.

¡Tú, Señor, eres nuestro padre, «nuestro Redentor» es tu Nombre desde siempre! ¿Por qué, Señor, nos desvías de tus caminos y endureces nuestros corazones para que dejen de temerte? ¡Vuelve, por amor a tus servidores y a las tribus de tu herencia! ¡Si rasgaras el cielo y descendieras, las montañas se disolverían delante de ti! Cuando hiciste portentos inesperados, que nadie había escuchado jamás, ningún oído oyó, ningún ojo vio a otro Dios, fuera de ti, que hiciera tales cosas por los que esperan en Él. Tú vas al encuentro de los que practican la justicia y se acuerdan de tus caminos. Tú estás irritado, y nosotros hemos pecado, desde siempre fuimos rebeldes contra ti. Nos hemos convertido en una cosa impura, toda nuestra justicia es como un trapo sucio. Nos hemos marchitado como el follaje y nuestras culpas nos arrastran como el viento. No hay nadie que invoque tu Nombre, nadie que despierte para aferrarse a ti, porque Tú nos ocultaste tu rostro y nos pusiste a merced de nuestras culpas. Pero Tú, Señor, eres nuestro padre; nosotros somos la arcilla, y Tú, nuestro alfarero: ¡todos somos la obra de tus manos! Palabra de Dios.

SALMO Sal 79, 2. 3. 15-16. 18-19

R. Restáuranos, Señor del universo.

Escucha, Pastor de Israel, Tú que tienes el trono sobre los querubines, reafirma tu poder y ven a salvarnos. R.

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que Tú hiciste vigoroso. R.

Que tu mano sostenga al que está a tu derecha, al hombre que Tú fortaleciste, y nunca nos apartaremos de ti: devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre. R.

2ªLECTURA 1Cor 1, 3-9

Guía: Dios nos ha llamado a participar de la vida de su Hijo, Jesús.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. No dejo de dar gracias a Dios por ustedes, por la gracia que Él les ha concedido en Cristo Jesús. En efecto, ustedes han sido colmados en Él con toda clase de riquezas, las de la palabra y las del conocimiento, en la medida que el testimonio de Cristo se arraigó en ustedes. Por eso, mientras esperan la Revelación de nuestro Señor Jesucristo, no les falta ningún don de la gracia. Él los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Porque Dios es fiel, y Él los llamó a vivir en comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Palabra de Dios.

ALELUIA Sal 84, 8

Aleluia. ¡Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación! Aleluia.

 EVANGELIO Mc 13, 33-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como un hombre que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa: si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos! Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Con los dones del pan y del vino ofrecemos nuestras vidas, trabajos y alegrías.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: Pedimos al Señor nos ayude a desear ardientemente desde ahora los bienes definitivos y poner en ellos nuestros corazones, a la espera de su venida.

DESPEDIDA

Guía: El tiempo de Adviento es tiempo de esperanza. Testimoniemos con la vida la presencia del Señor que ha venido y viene constantemente a salvar a los hombres.

 

De la feria. Verde. Santa María en Sábado (ML). Blanco.

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Sábado 29

De la feria. Verde. Santa María en Sábado (ML). Blanco.

Comienza la novena a la Inmaculada Concepción.

LECTURA Apoc 21, 2; 22, 1-7

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo; Juan, vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. Después el Ángel me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero, en medio de la plaza de la Ciudad. A ambos lados del río, había árboles de vida que fructificaban doce veces al año, una vez por mes, y sus hojas servían para sanar a los pueblos. Ya no habrá allí ninguna maldición. El trono de Dios y del Cordero estará en la Ciudad, y sus servidores lo adorarán. Ellos contemplarán su rostro y llevarán su Nombre en la frente. Tampoco existirá la noche, ni les hará falta la luz de las lámparas ni la luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará, y ellos reinarán por los siglos de los siglos. Después me dijo: «Estas palabras son verdaderas y dignas de crédito. El Señor Dios que inspira a los profetas envió a su mensajero para mostrar a sus servidores lo que tiene que suceder pronto. ¡Volveré pronto! Feliz el que conserva fielmente las palabras proféticas de este Libro». Palabra de Dios.

Comentario: El río y los árboles son un signo de que Dios recrea, por su Espíritu, cuanto ha perdido su originalidad. Para quien cree, la historia no acaba en la fatalidad de la destrucción. Cuando Dios está presente en nuestra vida, somos personas de esperanza y trabajamos por un mañana mejor.

SALMO Sal 94, 1-7

R. ¡Ven, Señor Jesús!

¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva! ¡Lleguemos hasta Él dándole gracias, aclamemos con música al Señor! R.

Porque el Señor es un Dios grande, el soberano de todos los dioses: en su mano están los abismos de la tierra, y son suyas las cumbres de las montañas; suyo es el mar, porque Él lo hizo, y la tierra firme, que formaron sus manos. R.

¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó! Porque Él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que Él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. R.

ALELUIA Lc 21, 36

Aleluia. Estén prevenidos y oren incesantemente. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluia.

EVANGELIO Lc 21, 34-36

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Palabra del Señor.

Comentario: Estar atentos no significa prepararse para fotografiar los fenómenos naturales que vendrán sino, más bien, en cuidarse de cuanto puede dejarnos indiferentes del amor de Dios, olvidando que él está vivo y operante entre nosotros. Señor, que no perdamos el horizonte de que tú me has creado para amarte y servirte.

De la feria. Verde.

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Viernes 28

De la feria. Verde.

LECTURA Apoc  20, 1-4. 11–21, 2

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi que un Ángel descendía del cielo, llevando en su mano la llave del Abismo y una enorme cadena. Él capturó al Dragón, la antigua Serpiente –que es el Diablo o Satanás– y lo encadenó por mil años. Después lo arrojó al Abismo, lo cerró con llave y lo selló, para que el Dragón no pudiera seducir a los pueblos paganos hasta que se cumplieran los mil años. Transcurridos esos mil años, será soltado por un breve tiempo. Entonces vi unos tronos, y los que se sentaron en ellos recibieron autoridad para juzgar. También vi las almas de los que habían sido decapitados a causa del testimonio de Jesús y de la Palabra de Dios, y a todos los que no habían adorado a la Bestia ni a su imagen, ni habían recibido su marca en la frente o en la mano. Ellos revivieron y reinaron con Cristo durante mil años. Después vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. Ante su presencia, el cielo y la tierra desaparecieron sin dejar rastros. Y vi a los que habían muerto, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Fueron abiertos los libros, y también fue abierto el Libro de la Vida; y los que habían muerto fueron juzgados de acuerdo con el contenido de los libros; cada uno según sus obras. El mar devolvió a los muertos que guardaba: la Muerte y el Abismo hicieron lo mismo, y cada uno fue juzgado según sus obras. Entonces la Muerte y el Abismo fueron arrojados al estanque de fuego, que es la segunda muerte. Y los que no estaban inscritos en el Libro de la Vida fueron arrojados al estanque de fuego. Después vi un cielo nuevo una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. Palabra de Dios.

Comentario: Contrariamente a cuanto se puede pensar, el Apocalipsis es un grito de esperanza. Pues, en él, el mal, y el maligno serán vencidos por Dios, y por cuantos creen y colaboran con él. San Juan percibe lo nuevo que vendrá, sin confundirlo con meras fantasías ni mágicas predestinaciones.

SALMO Sal 83, 3-6. 8

R. ¡Ésta es la morada de Dios entre los hombres!

Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente. R.

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones, junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios. R.

¡Felices los que habitan en tu Casa y te alaban sin cesar! ¡Felices los que encuentran su fuerza en ti! Ellos avanzan con vigor siempre creciente. R.

ALELUIA Lc 21, 28

Aleluia. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluia.

EVANGELIO Lc 21, 29-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús, hablando a sus discípulos acerca de su venida, les hizo esta comparación: Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol. Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca. Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Palabra del Señor.

Comentario: San Lucas afirma en boca de Jesús que cuando sucedan “estas cosas… sepan que el Reino de Dios está cerca”.     Con ello, busca que entendamos que cada día de nuestra vida estamos muy cerca del final (no sabemos cuándo) y comprendamos que Dios está presente en y entre nosotros.

De la feria. Verde.

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Jueves 27

De la feria. Verde.

LECTURA Apoc 18, 1-2. 21-23; 19, 1-3. 9

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi que otro Ángel descendía del cielo con gran poder, mientras la tierra se iluminaba con su resplandor. Y gritó con voz potente: «¡Ha caído, ha caído Babilonia, la grande! Se ha convertido en refugio de demonios, aves impuras y en guarida de toda clase de animales impuros y repugnantes». Y un Ángel poderoso tomó una piedra del tamaño de una rueda de molino y la arrojó al mar, diciendo: «Así, de golpe, será arrojada Babilonia, la gran Ciudad, y nunca más se la verá». Ya no se escuchará dentro de ti el canto de los que tocan el arpa y de los músicos, de los flautistas y de los trompetistas; ya no se encontrarán artesanos de los diversos oficios, ni se escuchará el sonido de la rueda del molino. No volverá a brillar la luz de la lámpara, ni tampoco se escuchará la voz de los recién casados. Porque tus comerciantes eran los grandes de la tierra, y con tus encantos sedujiste a todos los pueblos. Después oí algo parecido al clamor de una enorme multitud que estaba en el cielo, y exclamaba: «¡Aleluya! la salvación, la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos. Él ha condenado a la famosa Prostituta que corrompía la tierra con su lujuria, y ha vengado en ella la sangre de sus servidores». Y volvieron a decir: «¡Aleluia! La humareda de la Ciudad se eleva por los siglos de los siglos». Después el Ángel me dijo: «Escribe esto: Felices los que han sido invitados al banquete de bodas del Cordero». Palabra de Dios.

Comentario: Históricamente la caída de Babilonia anticipa el derrumbe del Imperio romano, por entonces dominador del mundo conocido. Es éste un grito de esperanza: habrá justicia y caerán los que dominan y hacen el mal. El único reino que perdurará es el Reino de Dios que es justicia, misericordia y amor.

SALMO Sal 99, 1-5

R. ¡Felices los invitados al banquete de bodas del Cordero!

Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta Él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios: Él nos hizo y a Él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.

¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.

ALELUIA Lc 21, 28

Aleluia. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluia.

EVANGELIO Lc 21, 20-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad que se alejen; y los que estén en los campos que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse. ¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento. Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Palabra del Señor.

Comentario: San Lucas no pretende responder a la curiosidad sobre cómo será el final, sino más bien destacar la segunda venida gloriosa del Hijo de Dios. Cuando todo viene a menos y parece derrumbarse, es bueno recordar esta expresión de Jesús: “Tengan ánimo y levanten la cabeza”. 

De la feria. Verde. Beato Santiago Alberione, p. Fundador de la Familia Paulina (ML). Blanco.

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Miércoles 26

De la feria. Verde. Beato Santiago Alberione, p. Fundador de la Familia Paulina (ML). Blanco.

LECTURA Apoc 15, 1-4

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi en el cielo otro signo grande y admirable: siete Ángeles que llevaban las siete últimas plagas, con las cuales debía consumarse la ira de Dios. También vi como un mar de cristal, mezclado de fuego. Los que habían vencido a la Bestia, a su imagen y la cifra de su nombre, estaban de pie sobre el mar de cristal, teniendo en sus manos grandes arpas, y cantaban el canto de Moisés, el servidor de Dios, y el canto del Cordero, diciendo: «¡Grandes y admirables son tus obras, Señor, Dios todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los pueblos! ¿Quién dejará de temerte, Señor, quién no alabará tu Nombre? Sólo Tú eres santo, y todas las naciones vendrán a adorarte, porque se ha manifestado la justicia de tus actos». Palabra de Dios.

Comentario: El mar de cristal hace memoria al paso del Mar Rojo donde, por mediación de Moisés, Dios liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto. Del mismo modo, sigue invitándonos a salir de cuanto pueda esclavizarnos, invitándonos a recorrer los caminos de libertad que solo él nos puede dar.

SALMO  Sal  97, 1-3. 7-9

R. ¡Grandes y admirables son tus obras, Señor!

Canten al Señor un canto nuevo, porque Él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Resuene el mar y todo lo que hay en él, el mundo y todos sus habitantes; aplaudan las corrientes del océano, griten de gozo las montañas al unísono. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque Él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. R.

ALELUIA Apoc 2, 10

Aleluia. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluia.

EVANGELIO Lc 21, 10-19

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el ciclo. Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, y esto les sucederá para que puedan dar testimonio de mí. Tengan bien presente que no deberán preparar su defensa, porque Yo mismo les daré una elocuencia y una sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá resistir ni contradecir. Serán entregados hasta por sus propios padres y hermanos, por sus parientes y amigos; y a muchos de ustedes los matarán. Serán odiados por todos a causa de mi Nombre. Pero ni siquiera un cabello se les caerá de la cabeza. Gracias a la constancia salvarán sus vidas. Palabra del Señor.

Comentario: Quien se identifica con Cristo se dispone a vivir en las contrariedades y persecuciones, aún de los cercanos. La clave de su éxito está en su constancia, tenacidad y paciencia, poniendo su confianza en el Padre que envía su Espíritu para que pueda responder a cada emboscada.

AYUDAS PARA EL ESPÍRITU: “Recuerdos de la Guerra”

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La experiencia y memoria del religioso benedictino Baltasar Kuferss, queda plasmada en estas breves páginas del número 12 de nuestra Colección Ayudas para el Espíritu, titulado “Recuerdos de la Guerra”.  Una recopilación de la vida de este sobreviviente, escrito por quien conociera de cerca su historia, el padre Pedro Pérez.

Kuferss fue presionado por el Tercer Reich para combatir en el frente durante la IIª Guerra Mundial, y finalizada ésta, fue enviado a suelo Soviético por 4 años donde le tocó convivir con el dolor, la tristeza, y la desesperanza de muchos quienes sufrían en medio de los campos de concentración de la URSS. Un testigo ocular que presenció de cerca uno de los crímenes más atroces de la Historia de la humanidad, y que a pesar de ello no dejó de lado su confianza en Dios, inspiración que le permitió seguir adelante a él y a varios de los hombres que compartieron el encierro.

Esta fuerza lo sostuvo de por vida, incluso antes de morir, cuando saca de sus pulmones la siguiente frase: “Solamente tengo gratitud con Dios. Todo lo ha hecho bien”. Palabras que nos muestran el significado más profundo de la humildad y el tesón humano alimentados por la esperanza en Cristo. Un llamado actual, que nos insta a descubrir al Señor incluso en medio de la penumbra, el dolor y el sinsentido.

Una historia conmovedora y llena de nuevos aires para nuestra vida, que trae este número de Ayudas para el Espíritu.

 

De la feria. Verde. Santa Catalina de Alejandría, v. y mr. (ML). Rojo.

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Martes 25

De la feria. Verde. Santa Catalina de Alejandría, v. y mr. (ML). Rojo.

LECTURA Apoc 14, 14-19

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi una nube blanca, sobre la cual estaba sentado alguien que parecía Hijo de hombre, con una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano. En seguida salió del Templo otro Ángel y gritó con voz potente al que estaba sentado sobre la nube: «Empuña tu hoz y siega, porque ha llegado el tiempo de la cosecha y los sembrados de la tierra están maduros». Y el que estaba sentado sobre la nube pasó su hoz sobre la tierra, y ésta quedó segada. Entonces otro Ángel salió del Templo que está en el ciclo, llevando también una hoz afilada. Y salió del altar otro Ángel –el que tiene poder sobre el fuego– y gritó con voz potente al que tenía la hoz afilada: «Empuña tu hoz y cosecha los racimos de la viña de la tierra, porque han llegado a su madurez». El Ángel pasó la hoz afilada sobre la tierra, cosechó la viña y arrojó los racimos en la inmensa cuba de la ira de Dios. Palabra de Dios.

Comentario: San Juan sigue percibiendo cuanto ocurrirá al final. Los ángeles, mensajeros de Dios, colaboran para que cada uno tome en cuenta su realidad y cómo ha sido su vida: de cuanto agradó a Dios y cuanto debe aún purificarse para reencontrase con el Creador. 

SALMO  Sal 95, 10-13

R. ¡El Señor viene a gobernar la tierra!

Digan entre las naciones: «¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud». R.

Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él; regocíjese el campo con todos sus frutos, griten de gozo los árboles del bosque. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque Él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad. R.

ALELUIA Apoc 2, 10

Aleluia. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. Aleluia.

EVANGELIO  Lc 21, 5-9

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Algunos, hablando del Templo, decían que estaba adornado con hermosas piedras y ofrendas votivas. Entonces Jesús dijo: «De todo lo que ustedes contemplan, un día no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido». Ellos le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo tendrá lugar esto, y cuál será la señal de que va a suceder?» Jesús respondió: «Tengan cuidado, no se dejen engañar, porque muchos se presentarán en mi Nombre, diciendo: “Soy yo”, y también: “El tiempo está cerca”. No los sigan. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin». Palabra del Señor.

Comentario: Jesús anuncia que el Templo será destruido, sabiendo que era el mayor orgullo de los israelitas. Con ello les dice que nada de cuanto admiran es esencial y eterno. Es importante tomar conciencia que Dios es el único infinito, el principio y el fin de la historia humana. 

Santos Andrés Dung-Lac, p. y comps. mrs. (MO). Rojo.

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Lunes 24

Santos Andrés Dung-Lac, p. y comps. mrs. (MO). Rojo.

Semana 34° durante el año – Semana II del Salterio.

Reseña

San Andrés (1745-1862) nació en Vietnam del Norte. Fue catequista y llegó a ser sacerdote. Durante el siglo XVI, el pueblo vietnamita había recibido el evangelio por medio de misioneros de varias órdenes religiosas. Fallece mártir víctima de la persecución de los enemigos de Cristo, junto a 117 compañeros: 8 obispos, 50 sacerdotes y 59 laicos. Fueron beatificados por el papa León XIII y canonizados por san Juan Pablo II, en el año 1988. Se le reconoce la entrega de su vida en aras de la fe.

LECTURA Apoc 14, 1-5          

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, vi al Cordero que estaba de pie sobre el monte Sión, acompañado de ciento cuarenta y cuatro mil elegidos, que tenían escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre. Oí entonces una voz que venía del cielo, semejante al estrépito de un torrente y al ruido de un fuerte trueno, y esa voz era como un concierto de arpas: los elegidos cantaban un canto nuevo delante del trono de Dios, y delante de los cuatro Seres Vivientes y de los Ancianos. Y nadie podía aprender este himno, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra. Ellos siguen al Cordero donde quiera que vaya. Han sido los primeros hombres rescatados para Dios y para el Cordero. En su boca nunca hubo mentira y son inmaculados. Palabra de Dios.

Comentario: Esta nueva visión muestra a Juan un gran número de personas frente a Dios. Son aquellos que permanecieron fieles en las adversidades y no se apartaron del camino trazado por Jesús. En este cuadro de santos hay personas de todas las nacionalidades y condiciones sociales.

SALMO Sal 23, 1-4. 5-6

R. ¡Benditos los que buscan tu rostro, Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque Él la fundó sobre los mares, Él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

ALELUIA Mt 24, 42. 44

Aleluia. Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluia.

EVANGELIO Lc 21, 1-4

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo. Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre, y dijo: «Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie. Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir». Palabra del Señor.

Comentario: El rico dió de lo que le sobraba, mientras que la viuda dió de aquello que tenía para vivir. Jesús no dudó en alabar la actitud de esta pobre y generosa mujer. No es lo mismo “dar” que “darse”. ¿Qué entregas por y para Dios y los demás? Señor, sánanos de nuestro egoísmo.  

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO (S). Blanco.

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Domingo 23

NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO (S). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio propio.

El juicio de la compasión

El evangelio de hoy es una profecía del juicio que nos espera. El Señor imagina el diálogo entre el Juez en el trono, él mismo y todos nosotros. Nuestro juicio será un instante de luz divina sobre nuestra existencia, que será salvada solo por su misericordia y su compasión. Ningún mortal puede ganarse el cielo, esa felicidad está más allá de lo que podemos alcanzar o merecer. Pero, para que esa luz divina nos sumerja en Dios por toda la eternidad, necesitamos vivir con los criterios que Dios sembró en nuestro corazón cuando nos llamó a la vida: el amor, la compasión, la sensibilidad, la razón que supera los instintos y nos sitúa en la relación con los demás.

A lo largo de los siglos, los cristianos han visto, en este diálogo imaginario, la mejor síntesis del evangelio, el valor absoluto de la compasión amorosa por el prójimo y la advertencia más dura a quienes se refugian falsamente en la religión.

Todos, sin excepción, seremos juzgados con el mismo criterio. No tendrán ningún valor la condición social, las jerarquías en la Iglesia, el talento personal o los títulos. Lo decisivo será el amor compasivo y solidario, pero concretizado en obras, con nuestros hermanos.

Lo decisivo ante Dios no serán nuestras devociones, sino los gestos de ayuda a los necesitados. Pueden brotar de una persona creyente o del corazón de un ateo. Lo que el Señor nos dice, varias veces en su evangelio, es que, si estamos en sintonía con él, tenemos que ser más compasivos que los que no creen…

Este sorprendente mensaje nos lleva a todos a compadecernos con los que sufren. No hay religión verdadera, no hay cambios sociales, no hay derechos humanos si no es defendiendo a los más necesitados, aliviando su sufrimiento y restaurando su dignidad.

En cada persona que sufre, Jesús nos sale al encuentro, nos mira y nos cuestiona. Nada nos acerca más a él que tratar al prójimo con compasión. Ningún artista podrá jamás imaginar mejor el rostro del Señor que en el semblante de quien nos necesita.

“Señor, ¿cuándo te vimos hambriento… sediento… desnudo… enfermo o preso?” (Mt 25, 37-39).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La celebración de hoy es toda una alabanza a Cristo, rey del Universo, rey de los corazones: un rey que no excluye a nadie y quiere salvar a todos con la fuerza de su amor misericordioso.

1ª LECTURA Ez 34, 11-12. 15-17

Guía: Con una parábola, el profeta presenta a Dios como pastor de su pueblo que reprocha a los reyes y jefes del pueblo haber descuidado a la grey.

Lectura de la profecía de Ezequiel.

Así habla el Señor: ¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas. Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar –oráculo del Señor–. Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y curaré a la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia.  En cuanto a ustedes, ovejas de mi rebaño, así habla el Señor: Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y chivos. Palabra de Dios.

SALMO Sal 22, 1-3. 5-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar. Él me hace descansar en verdes praderas. Me conduce a las aguas tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre. R.

Tú preparas ante mí una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo. R.

2ª LECTURA 1Cor 15, 20-26. 28

Guía: Este texto de Pablo nos reconforta en nuestra actividad misionera por el Reino. Cristo al final vencerá a la muerte y entregará al Padre el universo redimido y reconciliado para que “Dios sea todo en todas las cosas”.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén unidos a él en el momento de su Venida.  En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será vencido es la muerte. Y cuando el universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también a aquel que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos. Palabra de Dios.

ALELUIA                                    Mc 11, 9. 10

Aleluia. ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito sea el Reino que ya viene, el Reino de nuestro padre David! Aleluia.

EVANGELIO                              Mt 25, 31-46

Guía: La mejor síntesis del evangelio de hoy nos la sugiere san Juan de la Cruz: “En la tarde de nuestra vida seremos juzgados sobre el amor”; el amor de obras concretas para con los hermanos.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a la izquierda.  Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver”. Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber?¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”. Y el Rey les responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. Luego dirá a los de la izquierda: “Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron”. Estos, a su vez, le preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?”. Y él les responderá: “Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo”. Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna». Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: El ofrecimiento del pan y del vino, quiere simbolizar hoy nuestra generosa e incondicional entrega a trabajar por el adviento del Reino: iVenga a nosotros tu Reino!

PREPARACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Guía: En nuestra comunión con Cristo Rey, pedimos que sea fuerza para seguirlo en todo y gozarlo un día en su reino glorioso.

DESPEDIDA

Guía: Vayamos alegres y esperanzados a anunciar y a trabajar para que se haga realidad el Reino de Cristo: reino eterno y universal; reino de verdad, de vida, de santidad y de gracia, de justicia, amor y paz.

Santa Cecilia, v. y mr. (MO). Rojo.

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Sábado 22

Santa Cecilia, v. y mr. (MO). Rojo.

Leccionario Santoral: Os 2, 16-17. 21-22; Sal 44, 11-12. 14-17; Mt 25, 1-13.

Reseña

Cecilia vivió en el siglo III. Esta bella joven romana fue prometida por sus padres a un joven de nombre Valeriano. Mucho antes, ella había consagrado su virginidad a Jesucristo, pero no quiso oponerse a la voluntad de sus padres. Con todo, no dejó de entregar su vida a los más pobres y catequizando, siendo arrestada por propagar la fe cristiana. La encerraron con la intención de asfixiarla, pero finalmente la degollaron. Desde muy joven tocaba instrumentos musicales y cuando fue arrestada se cuenta que no dejaba de entonar cánticos al Señor. Es por ello la Patrona de los músicos.

LECTURA Apoc 11, 4-12

Lectura del libro del Apocalipsis.

Yo, Juan, oí una voz que me decía: «Estos dos testigos son los dos olivos y los dos candelabros que están delante del Señor de la tierra. Si alguien quiere hacerles daño, saldrá un fuego de su boca que consumirá a sus enemigos: así perecerá el que se atreva a dañarlos. Ellos tienen el poder de cerrar el cielo para impedir que llueva durante los días de su misión profética; y también, tienen poder para cambiar las aguas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran. Y cuando hayan acabado de dar testimonio, la Bestia que surge del Abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará. Sus cadáveres yacerán en la plaza de la gran Ciudad –llamada simbólicamente Sodoma y también Egipto–, allí mismo donde el Señor fue crucificado. Estarán expuestos durante tres días y medio, a la vista de gente de todos los pueblos, familias, lenguas y naciones, y no se permitirá enterrarlos. Los habitantes de la tierra se alegrarán y harán fiesta, y se intercambiarán regalos, porque estos dos profetas los habían atormentado». Pero después de estos tres días y medio, un soplo de vida de Dios entró en ellos y los hizo poner de pie, y un gran temor se apoderó de los espectadores. Entonces escucharon una voz potente que les decía desde el cielo: «Suban aquí». Y ellos subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos. Palabra de Dios.

Comentario: Los testigos son los que, conociendo la Palabra, hablan en nombre de Dios. A ellos, Dios nunca los deja solos y les entrega fuerzas para vencer el mal. El bautizado que vive y trasmite su fe, con sus palabras y testimonio, siempre es un mensaje para todos, recibiendo aceptación o rechazo.  

SALMO Sal 143, 1-2. 9-10

R. ¡Bendito sea el Señor, mi Roca!

Bendito sea el Señor, mi Roca, el que adiestra mis brazos para el combate y mis manos para la lucha. R.

Él es mi bienhechor y mi fortaleza, mi baluarte y mi libertador; El es el escudo con que me resguardo, y el que somete los pueblos a mis pies. R.

Dios mío, yo quiero cantarte un canto nuevo y tocar para ti con el arpa de diez cuerdas, porque Tú das la victoria a los reyes y libras a David, tu servidor. R.

ALELUIA Cfr. 2Tim 1, 10

Aleluia. Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte e hizo brillar la vida mediante la Buena Noticia. Aleluia.

EVANGELIO Lc 20, 27-40

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Se acercaron a Jesús algunos saduceos, que niegan la resurrección, y le dijeron: «Maestro, Moisés nos ha ordenado: “Si alguien está casado y muere sin tener hijos, que su hermano, para darle descendencia, se case con la viuda”. Ahora bien, había siete hermanos. El primero se casó y murió sin tener hijos. El segundo se casó con la viuda, y luego el tercero. Y así murieron los siete sin dejar descendencia. Finalmente, también murió la mujer. Cuando resuciten los muertos, ¿de quién será esposa, ya que los siete la tuvieron por mujer?» Jesús les respondió: «En este mundo los hombres y las mujeres se casan, pero los que son juzgados dignos de participar del mundo futuro y de la resurrección no se casan. Ya no pueden morir, porque son semejantes a los ángeles y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. Que los muertos van a resucitar, Moisés lo ha dado a entender en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor “el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”. Porque Él no es un Dios de muertos, sino de vivientes; todos, en efecto, viven para Él». Tomando la palabra, algunos escribas le dijeron: «Maestro, has hablado bien». Y ya no se atrevían a preguntarle nada. Palabra del Señor.

Comentario: Los saduceos pretenden ridiculizar la vida después de la muerte con la mujer que tuvo siete maridos. Jesús expresa que en la próxima vida no habrá personas casadas y será muy superior porque estaremos con Dios. No se puede hablar de ella con parámetros de este tiempo.

 
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