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Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 27/12/2014

La Sagrada Familia de Jesús, María y José (F). Blanco.

liturgia diciembre
Domingo 28

La Sagrada Familia de Jesús, María y José (F). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio de Navidad.

Una familia muy especial

El Señor, en brazos de María y José, visita por primera vez su Templo. No va para juzgar si se observa la Ley ni para tomar posesión, sino a pagar una deuda como pobre hombre y signo de obediencia a su Padre, al cual los hombres han desobedecido.

Dios no exige el sacrificio del hombre para hacernos pesar su divinidad. Él nos pide que lo reconozcamos como regalo para nuestra vida y para la de todos nuestros hermanos sin distinciones. Cuando el hombre reconoce a Dios y lo adora, Dios lo constituye en hombre pleno, cuando se le ofrece la vida, él nos la devuelve eterna, cuando se le pide perdón, él nos devuelve la inocencia y la felicidad…

Los dos ancianos del Templo son, Simeón, que significa “Dios ha escuchado”, y Ana, “agraciada, favorecida por Dios”, hija de Fanuel, “Dios es luz” y de Aser, “felicidad”. Los nombres en la Biblia siempre tienen un significado más profundo y una enseñanza. Ellos reconocen a Jesús porque viven estas simples verdades. Mantienen los sentidos, el corazón y el conocimiento abiertos por el Espíritu. Por eso, ven los acontecimientos en la dimensión del Reino de Dios y no en la de los intereses y las intrigas humanas.

Ya no piden nada al Señor, sino solo agradecer porque han contemplado la llegada del Mesías para irse en paz de esta vida. Ven en el Mesías la salvación no solo de Israel, sino también de todos los pueblos, aunque no dejan de hacer notar que, frente a su persona, muchos tropezarán y caerán. No es el Mesías esperado por las visiones humanas de la historia. Simeón ve en María a la que estará junto al Salvador sufriente.

Ana se entusiasma porque se cumple el tiempo de espera y “hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén”. Los dos ancianos son los primeros misioneros del Señor en el Templo.

Una familia sencilla y muy especial. Dos ancianos simples y muy ricos de gracia. Un recién nacido en brazos que ya es anunciado como el salvador… Hoy, el evangelio nos llama a descubrir estas claves evangélicas para enriquecer nuestro modo de vivir.

“Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido” (Lc 2, 29).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La familia de Nazaret, a pesar del contexto sociocultural muy diferente del nuestro, sigue siendo un punto de referencia privilegiado para los cristianos.

1ª LECTURA Gn 15, 1-6; 17, 5; 21, 1-3

Guía: Dios ha escogido a Abraham, cumple la promesa y lo hace padre de un pueblo innumerable.

Lectura del libro del Génesis.

En aquellos días, la palabra del Señor llegó a Abrám en una visión, en estos términos: “No temas, Abrám. Yo soy para ti un escudo. Tu recompensa será muy grande”. “Señor, respondió Abrám, ¿para qué me darás algo, si yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer de Damasco?”. Después añadió: “Tú no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa será mi heredero”. Entonces el Señor le dirigió esta palabra: “No, ese no será tu heredero; tu heredero será alguien que nacerá de ti”. Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: “Mira hacia el cielo y, si puedes, cuenta las  estrellas”. Y añadió: “Así será tu descendencia”. Abrám creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación. Y le dijo: «Ya no te llamarás más Abrám: en adelante tu nombre será Abraham, para indicar que Yo te he constituido Padre de la multitud de naciones». El Señor visitó a Sara como lo había dicho, y obró con ella conforme a su promesa. En el momento anunciado por Dios, Sara concibió y dio un hijo a Abraham, que ya era anciano. Cuando nació el niño que le dio Sara, Abraham le puso el nombre de Isaac. Palabra de Dios.

SALMO Sal 104, 1-6. 8-9

R. El Señor, se acuerda eternamente de su Alianza.

¡Den gracias al Señor, invoquen su Nombre, hagan conocer entre los pueblos sus proezas; canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! R.

¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor! ¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro! R.

¡Recuerden las maravillas que Él obró, sus portentos y los juicios de su boca! Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido. R.

Él se acuerda eternamente de su Alianza, de la palabra que dio por mil generaciones, del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac. R.

2ª LECTURA Heb 11, 8. 11-12. 17-19

Guía: La grandeza de Abraham está en haber respondido a Dios con una fe inmensa; a pesar de las apariencias contrarias.

Lectura de la carta a los Hebreos.

Hermanos: Por la fe, Abraham, obedeciendo al llamado de Dios, partió hacia el lugar que iba a recibir en herencia, sin saber a dónde iba. También la estéril Sara, por la fe, recibió el poder de concebir, a pesar de su edad avanzada, porque juzgó digno de fe al que se lo prometía. Y por eso, de un solo hombre, y de un hombre ya cercano a la muerte, nació una descendencia numerosa como las estrellas del cielo e incontable como la arena que está a la orilla del mar. Por la fe, Abraham, cuando fue puesto a prueba, presentó a Isaac como ofrenda: él ofrecía a su hijo único, al heredero de las promesas, a aquel de quien se había anunciado: De Isaac nacerá la descendencia que llevará tu nombre. Y lo ofreció, porque pensaba que Dios tenía poder, aun para resucitar a los muertos. Por eso recuperó a su hijo, y esto fue como un símbolo. Palabra de Dios.

ALELUIA Heb 1, 1-2

Aleluia. Después de haber hablado a nuestros padres por medio de los profetas, en este tiempo final, Dios nos hablo por medio de su Hijo. Aleluia.

EVANGELIO Lc 2, 22-40

Guía: La presentación en el Templo nos revela a Jesús “luz de las naciones”, signo “de contradicción y de salvación para muchos”.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor. Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor.  Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel». Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él.  Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos». Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con Él. Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Ponemos sobre el altar los logros, los sufrimientos, las esperanzas de nuestras familias, mientras pedimos que ellas sean “pequeñas iglesias domésticas”.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: Al recibir el cuerpo de Cristo, reafirmamos el compromiso de unidad, de comunión y del amor de nuestras familias.

DESPEDIDA

Guía: La familia de Nazaret no es solo modelo de la familia cristiana, es también intercesora ante el Padre. Al despedirnos de esta eucaristía, recordemos que “la familia que reza unida, permanece unida”.

San Juan, ap. y ev. (F). Blanco.

liturgia diciembre
Sábado 27

San Juan, ap. y ev. (F). Blanco.

Gloria. Prefacio de Navidad.

Reseña

San Juan es el más joven de los Apóstoles que acompañaron a Jesús en su ministerio apostólico. Junto con Santiago y Pedro presenció la Transfiguración de Jesús y estuvo muy cerca de Jesús durante la Última Cena, reclinando su cabeza sobre su pecho. Con todo hay que destacar que Juan fue el único de los discípulos que estuvo junto a la cruz, con el Maestro, que le entregó a María como Madre. Nos quedan sus escritos: el cuarto evangelio, tres cartas y el apocalipsis. Fue el último de los Apóstoles en morir hacia el año 100, de muerte natural.

LECTURA 1Jn 1, 1-4

Lectura de la primera carta de san Juan.

Queridos hermanos: Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos. Porque la Vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos, y les anunciamos la Vida eterna, que existía junto al Padre y que se nos ha manifestado. Lo que hemos visto y oído, se lo anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros. Y nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo. Escribimos esto para que nuestra alegría sea completa. Palabra de Dios.

Comentario: Juan anuncia con alegría al Hijo de Dios a quien ha visto y oído. Lo hace como testigo privilegiado que supo permanecer junto a él hasta la cruz. La evangelización, en nuestros días es un regalo que Dios nos hace para que lo comuniquemos a muchos. 

SALMO Sal 96, 1-2. 5-6. 11-12

R. Alégrense, justos, en el Señor.

¡El Señor reina! Alégrese la tierra, regocíjense las islas incontables. Nubes y Tinieblas lo rodean, la Justicia y el Derecho son la base de su trono. R.

Las montañas se derriten como cera delante del Señor, que es el dueño de toda la tierra. Los cielos proclaman su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria. R.

Nace la luz para el justo, y la alegría para los rectos de corazón. Alégrense, justos, en el Señor y alaben su santo Nombre. R.

ALELUIA                   

Aleluia. A ti, Dios, te alabamos y cantamos; a ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. Aleluia.

EVANGELIO Jn 20, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

El primer día de la semana, de madrugada, María Magdalena corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto la cabeza de Jesús; éste no estaba caído con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Palabra del Señor.

Comentario: Juan es el primero de los Apóstoles en llegar y ver el sepulcro vacío. Esta experiencia de “ver y creer” lo hace “testigo” de la Resurrección de Jesús. La fe no consiste en comunicar lo aprendido en un aula, sino en vivir lo que anunciamos.

San Esteban, mr. (F). Rojo.

liturgia diciembre
Viernes? 26

San Esteban, mr. (F). Rojo

Gloria. Prefacio de Navidad.

 Reseña

San Lucas dedica los capítulos 6 y 7 de los Hechos de los Apóstoles a la historia de Esteban. Con ella marca un cambio en el relato, comenzando a narrar cómo la comunidad creyente comienza a dar testimonio de Jesús, desde Jerusalén a los confines del mundo. Esteban es uno de los siete diáconos que los Apóstoles deciden nombrar al crecer las necesidades de la comunidad. Sus palabras y milagros despiertan la irritación de los jefes de la sinagoga, llegando a acusarlo de blasfemos y eliminarlo, como a Jesús. Entre sus perseguidores se encontraba Pablo, antes que conociera a Jesucristo.

LECTURA Hech 6, 8-10; 7, 54-60

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días: Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y signos en el pueblo. Algunos miembros de la sinagoga llamada «de los Libertos», como también otros, originarios de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de la provincia de Asia, se presentaron para discutir con él. Pero como no encontraban argumentos, frente a la sabiduría y al espíritu que se manifestaba en su palabra. Esteban, lleno del Espíritu Santo y con los ojos fijos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús, que estaba de pie a la derecha de Dios. Entonces exclamó: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios». Ellos comenzaron a vociferar y, tapándose los oídos, se precipitaron sobre él como un solo hombre; y arrastrándolo fuera de la ciudad, lo apedrearon. Los testigos se quitaron los mantos, confiándolos a un joven llamado Saulo. Mientras lo apedreaban, Esteban oraba, diciendo: «Señor Jesús, recibe mi espíritu». Después, poniéndose de rodillas, exclamó en alta voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado». Y al decir esto, expiró. Palabra de Dios.

Comentario: La muerte de Esteban es similar a la de Jesús, quien había anticipado que también lo harían con sus discípulos fieles. Cuando la fe cristiana es perseguida significa que se está en el camino del Maestro. De no suceder, hay que preguntarse si no se estará apagando la gracia bautismal.

SALMO Sal 30, 3-4. 6. 8. 16. 17

R. ¡Yo pongo mi vida en tus manos, Señor!

Sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque Tú eres mi Roca y mi baluarte: por tu Nombre, guíame y condúceme. R.

Yo pongo mi vida en tus manos: Tú me rescatarás, Señor, Dios fiel. ¡Tu amor será mi gozo y mi alegría! R.

Líbrame del poder de mis enemigos y de aquéllos que me persiguen. Que brille tu rostro sobre tu servidor, sálvame por tu misericordia. R.

ALELUIA Sal 117, 26. 27

Aleluia. ¡Bendito el que viene en Nombre del Señor! El Señor es Dios y Él nos ilumina. Aleluia.

EVANGELIO Mt 10, 17-22

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus Apóstoles: Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en sus sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos. Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes. El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús advierte a sus discípulos sobre cuánto les sucederá a los que se mantengan fieles a su persona. Ser discípulo de Jesús implica el cargar con la propia cruz, estando dispuesto incluso a perder la vida. El verdadero cristiano toma distancia de una vivencia religiosa de conveniencia.

NATIVIDAD DEL SEÑOR (S). Blanco.

liturgia diciembre
Jueves 25

NATIVIDAD DEL SEÑOR (S). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio de Navidad.

Dios nos llama al celular

¿Cuántas llamadas telefónicas recibe cada día? ¿Cuánto mensajes en las redes sociales que usted participa? ¿Cuántos golpean en la puerta de su casa?

¿Alguna vez pensó que uno de ellos puede ser Dios? Sí, Dios. Dios habla por un ser querido que pide oraciones. Dios llama por el ser querido que parte. Dios se comunica por el que manda buenos mensajes. Dios se comunica por los que piden un pedazo de pan o limpian el vidrio del auto.

Dios habló desde la Creación a nuestros días. Y hoy al celebrar la Natividad del Señor, nos habla por medio de su Hijo, como leemos en la segunda lectura. Dios no necesita más de intermediarios, y los cuatro evangelistas nos han dejado su vida y palabras.

Pero hay dos grupos de receptores de su mensaje, como nos recuenta san Juan en el Evangelio: aquellos que no lo recibieron y los que lo acogieron dándoles el poder de “ser hijos de Dios”.

Lamentable, sería que sonara nuestro teléfono y no lo atendamos, y perdamos la maravillosa oportunidad de decirle: “Hola, aquí estoy para escucharte y servirte”.

Navidad: Dios nos visita, por medio de su Hijo, y nos trae el amor de su Padre. Que este día no sea solo de carne asada, buen vino, dulces y regalos. Que no falte lo principal de la celebración que propone la Iglesia: escuchar a Jesús que nos trae la Palabra de Dios y quiere decirnos como cuando algunos querían quedar bien con su Madre: «Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican» (Lc 11, 28).

Y si en esta Navidad logramos escuchar al Señor, podremos salir a terreno y llevar la Buena Noticia que anticipara Isaías, en la primera lectura.

¡¡¡Ring, Ring!!! Alo, sí ¿Quién habla?

Soy Jesús que te llamo: ¡Feliz Navidad!

Dios les bendiga,                                                                      

  P. Martín Dolzani, ssp.

Misa del Día

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La liturgia hace suyas, en esta celebración, las palabras del profeta Isaías: “Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. La insignia del poder está sobre sus hombros y se le llamará Consejero admirable” (Is 9, 6). Es toda una invitación a reflexionar y adorar.

1ª LECTURA Is 52, 7-10

Guía: Con estilo poético, el profeta anuncia el retorno de Dios en medio de su pueblo.

Lectura del libro de Isaías.

¡Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia, del que proclama la paz, del que anuncia la felicidad, del que proclama la salvación y dice a Sión: «¡Tu Dios reina!» ¡Escucha! Tus centinelas levantan la voz, gritan todos juntos de alegría, porque ellos ven con sus propios ojos el regreso del Señor a Sión. ¡Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor consuela a su Pueblo, Él redime a Jerusalén! El Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios. Palabra de Dios.

SALMO Sal 97, 1-6

R. Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios.

Canten al Señor un canto nuevo, porque Él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.

Canten al Señor con el arpa y al son de instrumentos musicales; con clarines y sonidos de trompeta aclamen al Señor, que es Rey. R.

2ª LECTURA Heb 1, 1-6

Guía: Dios, después de hablar a los hombres de muchas maneras por los profetas, ahora nos ha hablado por su mismo Hijo.

Lectura de la carta a los Hebreos.

Después de haber hablado antiguamente a nuestros padres por medio de los Profetas, en muchas ocasiones y de diversas maneras, ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo el mundo. Él es el resplandor de su gloria y la impronta de su ser. Él sostiene el universo con su Palabra poderosa, y después de realizar la purificación de los pecados, se sentó a la derecha del trono de Dios en lo más alto del cielo. Así llegó a ser tan superior a los ángeles, cuanto incomparablemente mayor que el de ellos es el Nombre que recibió en herencia. ¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: «Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy»? ¿Y de qué ángel dijo: «Yo seré un padre para él y él será para mí un hijo»? Y al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios dice: «Que todos los ángeles de Dios lo adoren». Palabra de Dios.

ALELUIA                   

Aleluia. Nos ha amanecido un día sagrado; vengan, naciones, adoren al Señor, porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra. Aleluia.

EVANGELIO Jn 1, 1-18

Guía: El evangelista Juan, divinamente inspirado, nos hace remontar al misterio de Dios: Jesús es la palabra eterna del Padre que se hace hombre para salvarnos.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Al principio estaba junto a Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la percibieron. Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. Él no era la luz, sino el testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera que, al venir a este mundo, ilumina a todo hombre. Ella estaba en el mundo, y el mundo fue hecho por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a los suyos, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios. Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de Él, al declarar: «Éste es Aquél del que yo dije: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo». De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia: porque la Ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; el que lo ha revelado es el Dios Hijo único, que está en el seno del Padre. Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: En el día de Navidad, el ofertorio del pan y del vino cobra un significado particular.Dios se hace uno de nosotros en Belén, que significa “casa del pan”. Nos comprometemos a que no falte el pan en ningún hogar, por amor a Cristo.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: Comulguemos hoy con Jesús, palabra de Dios hecha carne, mientras pedimos que nuestra vida y la de nuestros hermanos de comunidad se transformen en una perenne Navidad.

DESPEDIDA

Guía: Dios se ha hecho hombre para que el hombre llegue a poseer la vida divina. Es la alegre noticia que debemos anunciar a todos en esta Navidad, con nuestra palabra y, sobre todo, con el testimonio de nuestra vida.

De la feria. Morado.

liturgia diciembre
Miércoles 24

De la feria. Morado.

Misa de la mañana

LECTURA 2Sam 7, 1-5. 8-12. 14. 16

Lectura del segundo libro de Samuel.

Cuando David se estableció en su casa y el Señor le dio paz, librándolo de todos sus enemigos de alrededor, el rey dijo al profeta Natán: «Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios está en una tienda de campaña». Natán respondió al rey: «Ve a hacer todo lo que tienes pensado, porque el Señor está  contigo». Pero aquella misma noche, la palabra del Señor llegó a Natán en estos términos: Ve a decirle a mi servidor David: «Así habla el Señor: ¿Eres  tú el que me va a edificar una casa para que Yo la habite? Yo te saqué del campo de pastoreo, de detrás del rebaño, para que fueras el jefe de mi pueblo Israel. Estuve contigo dondequiera que fuiste y exterminé a todos tus enemigos delante de ti. Yo haré que tu nombre sea tan grande como el de los grandes  de la tierra. Fijaré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que tenga allí su morada. Ya no será perturbado, ni los malechores seguirán oprimiéndolo como lo hacían antes, desde el día en que establecí Jueces sobre mi pueblo Israel. Yo te he dado paz, librándote de todos tus enemigos. Y el Señor te ha anunciado que Él mismo te hará una casa. Sí, cuando hayas llegado al término de tus días y vayas a descansar con tus padres, Yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldrá de tus entrañas, y afianzaré su realeza. Seré un padre para él, y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino durarán eternamente delante de mí, y tu trono será estable para siempre». Palabra de Dios.

Comentario: Con David, Jerusalén se convertirá en la capital del reino y de la fe, por tanto allí estará el Templo y el palacio real. Desde este concepto, David proyecta la construcción del Templo y Dios le confirma su bendición. Jesús se sentará en su trono, como hijo de David.

SALMO Sal 88, 2-5. 27. 29

R. ¡Cantaré eternamente tu misericordia, Señor!

Cantaré eternamente el amor del Señor, proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. Porque Tú has dicho: «Mi amor se mantendrá eternamente, mi fidelidad está afianzada en el cielo». R.

Yo sellé una Alianza con mi elegido, hice este juramento a David, mi servidor: «Estableceré tu descendencia para siempre, mantendré tu trono por todas las generaciones». R.

Él me dirá: «Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora». Le aseguraré mi amor eternamente, y mi Alianza será estable para él. R.

ALELUIA                   

Aleluia. Sol naciente, resplandor de la luz eterna, Sol de justicia, ven a iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte. Aleluia.

EVANGELIO Lc 1, 67-79

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno del Espíritu Santo y dijo proféticamente: Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian. Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de los enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida. Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz. Palabra del Señor.

Comentario: Con palabras inspiradas en las Sagradas Escrituras, Zacarías glorifica a Dios por su presencia en la historia de Israel y  por cuanto realiza a favor de su Pueblo. Luego vislumbra cuánto hará por su Hijo preparando la visita del Sol naciente (el Mesías, el Hijo de Dios, etcétera).  

Misa vespertina de la Vigilia

Esta Misa se celebra en la tarde del día 24 de diciembre, antes o después de las primeras Vísperas de Navidad.

1ª LECTURA Is 62, 1-5

Lectura del libro de Isaías.

Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una antorcha encendida. Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor. Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real en las palmas de tu Dios. No te dirán más «¡Abandonada!», ni dirán más a tu tierra «¡Devastada!», sino que te llamarán «Mi deleite», y a tu tierra «Desposada». Porque el Señor pone en ti su deleite y tu tierra tendrá un esposo. Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te reconstruye; y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la alegría de tu Dios. Palabra de Dios.

SALMO Sal 88, 4-5. 16-17. 27. 29

R. Cantaré eternamente la misericordia del Señor.

Yo sellé una alianza con mi elegido, hice este juramento a David, mi servidor: «Estableceré tu descendencia para siempre, mantendré tu trono por todas las generaciones». R.

¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte! Ellos caminarán a la luz de tu rostro; se alegrarán sin cesar en tu Nombre, serán exaltados a causa de tu justicia. R.

Él me dirá: «Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora». Le aseguraré mi amor eternamente, y mi alianza será estable para él. R.

2ª LECTURA Hech 13, 16-17. 22-25

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Al llegar a Antioquía de Pisidia, Pablo se levantó en la sinagoga y, pidiendo silencio con un gesto, dijo: «Escúchenme, israelitas y todos los que temen a Dios. El Dios de este Pueblo, el Dios de Israel, eligió a nuestros padres y los convirtió en un gran Pueblo, cuando todavía vivían como extranjeros en Egipto. Luego, con el poder de su brazo, los hizo salir de allí. Y cuando Dios desechó a Saúl, les suscitó como rey a David, de quien dio este testimonio: “He encontrado en David, el hijo de Jesé, a un hombre conforme a mi corazón que cumplirá siempre mi voluntad”. De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús. Como preparación a su venida, Juan Bautista había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel. Y al final de su carrera, Juan Bautista decía: “Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene Aquél a quien yo no soy digno de desatar las sandalias”». Palabra de Dios.

ALELUIA                   

Aleluia. Mañana quedará borrada la iniquidad de la tierra, y reinará sobre nosotros el Salvador del mundo. Aleluia.

EVANGELIO Mt 1, 1-25

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de éstos fue Tamar. Fares fue padre de Esrón; Esrón padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de éste fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David. David fue padre de Salomón, y la madre de éste fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón, padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia. Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. Éste fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su Pueblo de todos sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: «La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel», que traducido significa: «Dios con nosotros». Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús. Palabra del Señor.

Misa de la Noche

El día de la Navidad todos los sacerdotes pueden presidir o concelebrar tres Misas, siempre que éstas se celebren en el tiempo propio de cada una de ellas.

Adoración simple al niño Jesús

“Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue”. En pocas líneas, Lucas nos cuenta el suceso más trascendente de la historia del mundo: la encarnación y el nacimiento del Hijo de Dios.

Esta simplicidad nos conmueve, pero también condena nuestras celebraciones natalicias llenas de cosas inútiles, palabras vacías y fiestas. Celebramos con mucho ruido, hasta con bombas y cohetes, y terminamos hablando de los miedos que nos rodean: inseguridad, trabajo, economía, problemas familiares, crisis…

Nos dice también Lucas: “No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo”. El Hijo de Dios vino con la desarmante simplicidad de un bebé para anunciarnos que, si le hacemos lugar en nuestras vidas, nos liberará de nuestras propias esclavitudes de males, odios, rencores, intereses… para abrirnos a una vida plena de compasión, perdón y amor.

En esa noche, los primeros en recibir esta buena noticia son los pastores, los últimos en la pirámide social… Los habitantes de los palacios estaban muy ocupados con sus censos, sus cálculos de cuánto poder económico y político les traerían los nuevos datos, en estrechar alianzas religiosas y políticas entre judíos y romanos… Los pastores son los primeros en reconocerlo y aceptarlo.

Hoy, a quien lo adora en simplicidad, el Niño Dios le regala una feliz Navidad en el corazón sin excluir a nadie… y llega con más fuerza a los enfermos, los pobres, los ancianos solos y a todas las personas que nosotros mismos abandonamos.

El Niño Dios regala una feliz Navidad a las familias que en amor y fe tienen la capacidad de ser madres de huérfanos, luz de ciegos, pan para los hambrientos, techo para los abandonados…

En esta noche, el Niño Dios quiere regalarte una feliz Navidad que comienza con tu simple adoración…

“Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor” (Lc 2, 11).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La solemnidad del nacimiento de Cristo es la fiesta de la intimidad familiar, pero también de la alegría universal: la salvación, largamente esperada, se hace presente en Jesús: un niño indefenso, amable, acogedor. Belén es la primera cátedra de vida cristiana.

1ª LECTURA Is 9, 1-6

Guía: El profeta anuncia la salvación que se revela como luz, alegría y liberación en Jesús, príncipe de la paz.

Lectura del libro de Isaías.

El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz. Tú has multiplicado la alegría, has acrecentado el gozo; ellos se regocijan en tu presencia, como se goza en la cosecha, como cuando reina la alegría por el reparto del botín. Porque el yugo que pesaba sobre él, la barra sobre su espalda y el palo de su carcelero, todo eso lo has destrozado como en el día de Madián. Porque las botas usadas en la refriega y las túnicas manchadas de sangre, serán presa de las llamas, pasto del fuego. Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado. La soberanía reposa sobre sus hombros y se le da por nombre: «Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz». Su soberanía será grande, y habrá una paz sin fin para el trono de David y para su reino; él lo establecerá y lo sostendrá por el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará todo esto. Palabra de Dios.

SALMO Sal 95, 1-3. 11-13

R. Hoy nos ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor.

Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; canten al Señor, bendigan su Nombre. R.

Día tras día, proclamen su victoria, anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. R.

Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él; regocíjese el campo con todos sus frutos, griten de gozo los árboles del bosque. R.

Griten de gozo delante del Señor, porque Él viene a gobernar la tierra: Él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad. R.

2ª LECTURA Tit 2, 11-14

Guía: En Jesús se nos revela la presencia salvadora de Dios entre nosotros. Esto nos estimula a vivir una vida religiosa, sobria y justa.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a Tito.

La gracia de Dios, que es fuente de salvación para todos los hombres, se ha manifestado. Ella nos enseña a rechazar la impiedad y los deseos mundanos, para vivir en la vida presente con sobriedad, justicia y piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador, Cristo Jesús. Él se entregó por nosotros, a fin de librarnos de toda iniquidad, purificarnos y crear para sí un Pueblo elegido y lleno de celo en la práctica del bien. Palabra de Dios.

ALELUIA Lc 2, 10-11

Aleluia. Les traigo una buena noticia, una gran alegría: hoy les ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 2, 1-14

Guía: Lucas relata el viaje de José y de María  a Belén, y el nacimiento de Jesús en la más grande pobreza. Realmente el Señor asume en concreto la condición humana.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen. José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada. Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque donde se alojaban no había lugar para ellos. En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo: «No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre». Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres amados por Él!». Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Con los dones del pan y del vino, ofrecemos nuestra vida al Señor que, en un admirable intercambio, nos ha unido a su divinidad.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: Hoy, en la Navidad, valoramos lo que significa la identificación con Cristo: él se ha hecho hombre para que el hombre llegue a ser Dios.

DESPEDIDA

Guía: La Navidad no se agota en el pesebre ni en el árbol de los regalos. Es la fiesta de la solidaridad cristiana. Vamos a anunciar y a testimoniar que en Cristo Jesús nos sentimos todos hermanos de verdad.

SONRISAS MARCARON EL CIERRE DE LA ESCUELA DE ANIMADORES BÍBLICOS 2014

foto cierre curso animadoresEn dependencias de la Iglesia San Vicente de Paul, el pasado viernes 12 de diciembre, se llevó a cabo la finalización de la Escuela de Animadores Bíblicos año 2014.

En esta ocasión se entregaron los certificados correspondientes a todos quienes participaron de la Escuela que coordina Sobicain Chile, y que desarrolla su actividad en las modalidades: presencial, virtual y por correspondencia.

En el marco de este cierre, se realizó una Eucaristía presidida por el padre Rubén Bergliaffa ssp., Director de Sobicain. También participaron el director general de SAN PABLO Hno. Jorge Bruera, y como animadores, el profesor Leonel Díaz y Milka Kurte, coordinadora de Sobicain Chile.

Asimismo, posteriormente se dio espacio a una convivencia donde compartieron sus testimonios varios alumnos de los cursos en sus diferentes modalidades, expresando su alegría respecto de lo aprendido, y reconociendo el aporte que ha significado para ellos el conocimiento adquirido durante los cursos.

De esta forma, y en ánimo de agradecimiento y diálogo nos motivamos a continuar esta tarea conjunta entre Sobicain y SAN PABLO, uniendo fuerzas para entregar una mejor formación Bíblica, tarea en la cual perseveraremos durante 2015, formando personas dispuestas a llevar el Evangelio más allá de nuestras fronteras.

De la feria. Morado.

liturgia diciembre
Martes 23

De la feria. Morado.

Prefacio de Adviento.

LECTURA Mal 3, 1-4. 23-24

Lectura de la profecía de Malaquías.

Yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí. Y en seguida entrará en su Templo el Señor que ustedes buscan; y el Ángel de la alianza que ustedes desean ya viene, dice el Señor de los ejércitos. ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién permanecerá de pie cuando aparezca? Porque Él es como el fuego del fundidor y como la lejía de los lavanderos. Él se sentará para fundir y purificar: purificará a los hijos de Leví y los depurará como al oro y la plata; y ellos serán para el Señor los que presentan la ofrenda conforme a la justicia. La ofrenda de Judá y de Jerusalén será agradable al Señor, como en los tiempos pasados, como en los primeros años. Yo les voy a enviar a Elías, el profeta, antes que llegue el Día del Señor, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia sus hijos y el corazón de los hijos hacia sus padres, para que Yo no venga a castigar el país con el exterminio total. Palabra de Dios.

Comentario: El profeta Malaquías se dirige a los que perdieron el entusiasmo inicial y la esperanza de una intervención divina sobre la historia. La promesa del envío de un mensajero, con “fuego” y “lejía”, refleja la purificación que deberá realizar entre sus elegidos. ¿Qué motiva hoy nuestra fe?

SALMO Sal 24, 4-5. 8-10. 14

R. ¡Levanten la cabeza: se acerca la salvación!

Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque Tú eres mi Dios y mi salvador. R.

El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; Él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. R.

Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. El Señor da su amistad a los que lo temen y les hace conocer su alianza. R.

ALELUIA                   

Aleluia. Rey de las naciones y piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro. Aleluia.

EVANGELIO Lc 1, 57-66

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella. A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: «No, debe llamarse Juan». Ellos le decían: «No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre». Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Éste pidió una pizarra y escribió: «Su nombre es Juan». Todos quedaron admirados. Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: «¿Qué llegará a ser este niño?» Porque la mano del Señor estaba con él. Palabra del Señor.

Comentario: El nacimiento de Juan el Bautista es un acontecimiento milagroso. El modo en que acontece, con padres ancianos y estériles, es un claro signo de la manifestación particular de Dios, que luego Juan comunicará con su vida y palabras. ¿Cuándo consideramos que Dios se manifestó especialmente en nuestra vida?

De la feria. Morado.

liturgia diciembre
Lunes ?22

De la feria. Morado.

Prefacio de Adviento.                                                                                        

Semana 4º de Adviento – Semana IV del Salterio.

LECTURA 1Sam 1, 19-20. 24-28

Lectura del primer libro de Samuel.

Elcaná se unió a su esposa Ana, y el Señor se acordó de ella. Ana concibió, y a su debido tiempo dio a luz un hijo, al que puso el nombre de Samuel, diciendo: «Se lo he pedido al Señor». Cuando el niño dejó de mamar, lo subió con ella, llevando además un novillo de tres años, una medida de harina y un odre  de vino, y lo condujo a la Casa del Señor en Silo. El niño era aún muy pequeño. Y después de inmolar el novillo, se lo llevaron a Elí. Ella dijo: «Perdón, señor mío; ¡por tu vida, señor!, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti, para orar al Señor. Era este niño lo que yo suplicaba al Señor, y Él me concedió lo que le pedía. Ahora yo, a mi vez, se lo cedo a Él: para toda su vida queda cedido al Señor». Después se postraron delante del Señor. Palabra de Dios.

Comentario: En Israel la esterilidad se consideraba como un castigo; a tal punto que el esposo podía expulsar a su mujer, cosa que no hizo Elcaná, haciéndole sentir que le bastaba el amor de su mujer. Dios los bendice con la llegada de Samuel quien será un profeta renombrado. 

SALMO [Sal]1Sam 2, 1. 4-8

R. Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador.

Mi corazón se regocija en el Señor, tengo la frente erguida gracias a mi Dios. Mi boca se ríe de mis enemigos, porque tu salvación me ha llenado de alegría. R.

El arco de los valientes se ha quebrado, y los vacilantes se ciñen de vigor; los satisfechos se contratan por un pedazo de pan, y los hambrientos dejan de fatigarse; la mujer estéril da a luz siete veces, y la madre de muchos hijos se marchita. R.

El Señor da la muerte y la vida, hunde en el Abismo y levanta de él. El Señor da la pobreza y la riqueza, humilla y también enaltece. R.

Él levanta del polvo al desvalido y alza al pobre de la miseria, para hacerlos sentar con los príncipes y darles en herencia un trono de gloria. R.

ALELUIA                   

Aleluia. Rey de las naciones y piedra angular de la Iglesia, ven y salva al hombre que formaste del barro. Aleluia.

EVANGELIO Lc 1, 46-55

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

María dijo: Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de sus tronos, y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. Palabra del Señor.

Comentario: El cántico de María, que nace desde su interior, testimonia haber sido elegida para ser la Madre del Salvador. Su contenido, inspirado en el Antiguo Testamento, nos enseña a vivir la alegría de la misión que Dios nos confía. ¿Estamos contentos con cuanto Dios nos confía?

4° de Adviento. Morado.

liturgia diciembre
Domingo 21

4° de Adviento. Morado.

No se dice Gloria. Credo. Prefacio de Adviento.

Navidad: Nueva virginidad y maternidad

“El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María”. Este comienzo del evangelio de Lucas trae varias novedades: el anuncio llegó a la periferia, Galilea, tierra de paganos; a una virgen a la que se le prometía maternidad, aunque ella no lo tenía en sus planes cuando ser madre era una condición para poder recibir las bendiciones de la Alianza de Abraham…

Implícitamente, se afirma la ausencia de relaciones conyugales como un hecho, quizás como una decisión consciente de María. En el Antiguo Testamento, no se valora la virginidad consagrada a Dios. Asimismo, en el contexto religioso-cultural de María, era deshonroso no tener hijos. Aún más, si tenemos en cuenta las promesas que Dios hizo a Abrahám; negarse a la maternidad era ponerse al margen de sus bendiciones. El matrimonio previsto con José parece indicar que María no se había consagrado como virgen. Jesús fue el primero que anunció el valor de la virginidad voluntaria como signo de un servicio al Reino y por amor a Dios.

La pregunta de María: “¿Cómo puede ser esto?” debería interpretarse como expresión de su virginidad actual y, por lo tanto, de su dilema: las palabras del Ángel se refieren a una concepción cuando ella no conoce varón. El Ángel le responde que no es preciso que haya conocido varón, ya que ella concebirá por obra del Espíritu Santo.

Frente a este anuncio, todo comenzó a cambiar. Si Dios era así, todo era posible. María comenzó su íntima relación con Jesús, su hijo. Fue viendo, paso a paso, el camino por donde Dios la quería llevar. Descubrió la maternidad virginal, y nosotros la recibimos como un don del Reino que nos abre a una nueva forma de consagración para la Iglesia y el mundo: creyentes que se consagran vírgenes para una nueva maternidad y una nueva paternidad.

“¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?” (Lc 1, 34).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: En la liturgia de hoy nos encontramos con la Virgen María y san José, el hombre “justo”, que juegan un rol decisivo en el plan de la salvación. Dios se revela en la historia como “el Emmanuel” -Dios con nosotros-; esto, a su vez, encuentra en Jesús su plena realización.         

1ª LECTURA 2Sam 7, 1-5. 8-12. 14. 16

Guía: Dios rechaza el ofrecimiento de David que quiere construirle una “casa”. El mismo Dios construirá esa casa, en su Hijo, descendiente de David según la carne, al cual dará un trono eterno.

Lectura del segundo libro de Samuel.

Cuando David se estableció en su casa y el Señor le dio paz, librándolo de todos sus enemigos de alrededor, el rey dijo al profeta Natán: «Mira, yo habito en una casa de cedro, mientras el Arca de Dios está en una tienda de campaña». Natán respondió al rey: «Ve a hacer todo lo que tienes pensado, porque el Señor está contigo». Pero aquella misma noche, la palabra del Señor llegó a Natán en estos términos: «Ve a decirle a mi servidor David: Así habla el Señor: ¿Eres tú el que me va a edificar una casa para que Yo la habite? Yo te saqué del campo de pastoreo, de detrás del rebaño, para que fueras el jefe de mi pueblo Israel. Estuve contigo dondequiera que fuiste y exterminé a todos tus enemigos delante de ti. Yo haré que tu nombre sea tan grande como el de los grandes de la tierra. Fijaré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que tenga allí su morada. Ya no será perturbado, ni los malhechores seguirán oprimiéndolo como lo hacían antes, desde el día en que establecí Jueces sobre mi pueblo Israel. Yo te he dado paz, librándote de todos tus enemigos. Y el Señor te ha anunciado que Él mismo te hará una casa. Sí, cuando hayas llegado al término de tus días y vayas a descansar con tus padres, Yo elevaré después de ti a uno de tus descendientes, a uno que saldrá de tus entrañas, y afianzaré su realeza. Seré un padre para él, y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino durarán eternamente delante de mí, y tu trono será estable para siempre». Palabra de Dios.

SALMO Sal 88, 2-5. 27. 29

R. Cantaré eternamente el amor del Señor.

Cantaré eternamente el amor del Señor, proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones. Porque Tú has dicho: «Mi amor se mantendrá eternamente, mi fidelidad está afianzada en el cielo». R.

Yo sellé una alianza con mi elegido, hice este juramento a David, mi servidor: «Estableceré tu descendencia para siempre, mantendré tu trono por todas las generaciones». R.

Él me dirá: «Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora». Le aseguraré mi amor eternamente, y mi alianza será estable para él. R.

2ª LECTURA Rom 16, 25-27

Guía: El misterio de la salvación es Jesús mismo, revelado paulatinamente por los profetas y que ahora se ha revelado plenamente.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: ¡Gloria a Dios, que tiene el poder de afianzarlos, según la Buena Noticia que yo anuncio, proclamando a Jesucristo, y revelando un misterio que fue guardado en secreto desde la eternidad y que ahora se ha manifestado! Este es el misterio que, por medio de los escritos proféticos y según el designio del Dios eterno, fue dado a conocer a todas las naciones para llevarlas a la obediencia de la fe. ¡A Dios, el único sabio, por Jesucristo, sea la gloria eternamente! Amén. Palabra de Dios.

ALELUIA Lc 1, 38

Aleluia. Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra. Aleluia.

EVANGELIO Lc 1, 26-38

Guía: El relato de la anunciación y de la encarnación de Jesús nos muestra que Dios cumple las promesas de salvación. María, a su vez, representa la colaboración humana, que Dios exige del hombre.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?» El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios». María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu Palabra». Y el Ángel se alejó.Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: En la cercanía de la Navidad, con los dones del pan y del vino, ofrecemos sobre el altar los sufrimientos de la gente, sus angustias, sus aspiraciones de paz y de solidaridad: de un mundo mejor.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: La comunión con el cuerpo de Cristo debe comprometernos a colaborar en el plan de Dios, que se revela y realiza en la historia cotidiana del mundo.

DESPEDIDA

Guía: Termina el tiempo litúrgico de Adviento, pero la vida del cristiano es toda un “adviento”: espera y revelación de ese Jesús que ha venido a salvar; que pide nuestra cooperación para seguir salvando a los hombres.

De la feria. Morado.

liturgia diciembre
Sábado 20

De la feria. Morado.

Prefacio de Adviento.

LECTURA Is 7, 10-14

Lectura del libro de Isaías.

El Señor habló a Ajaz en estos términos: «Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas». Pero Ajaz respondió: «No lo pediré ni tentaré al Señor». Isaías dijo: «Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emmanuel». Palabra de Dios.

Comentario: Por haber firmado un pacto político con Siria, el rey Ajaz abandonó su alianza con Dios, olvidando que era él quién le había otorgado el poder para que lo ejerciera en su nombre. Isaías le comunica que pronto nacerá quien gobernará a Israel según su voluntad y no la propia. 

SALMO Sal 23, 1-4. 5-6

R. ¡Llega el Señor, el Rey de la gloria!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque Él la fundó sobre los mares, Él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos. R.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.

ALELUIA                   

Aleluia. Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas. Aleluia.

EVANGELIO Lc 1, 26-38

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El  nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin». María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso; si yo no tengo relación con ningún hombre?» El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios». María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu palabra». Y el Ángel se alejó. Palabra del Señor.

Comentario: Vemos cómo Dios es el principal protagonista de la Historia de la Salvación: por un Ángel le “pide la mano” a María para que sea la madre de su Hijo. María es modelo de una respuesta afirmativa a Dios y a cuanto él pida. ¿Qué te está pidiendo Dios a favor de los demás?

 
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