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Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 30/11/2015

De la feria. Morado.

liturgia cotidiana DIC
Martes 1

De la feria. Morado.

Prefacio de Adviento.                                                                                                           Semana 1º de Adviento – Semana I del Salterio.

LECTURA Is 11, 1-10

Lectura del libro de Isaías.

Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces. Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor –y lo inspirará el temor del Señor–. Él no juzgará según las apariencias ni decidirá por lo que oiga decir: juzgará con justicia a los débiles y decidirá con rectitud para los pobres del país; herirá al violento con la vara de su boca y con el soplo de sus labios hará morir al malvado. La justicia ceñirá su cintura y la fidelidad ceñirá sus caderas. El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito; el ternero y el cachorro de león pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá; la vaca y la osa vivirán en compañía, sus crías se recostarán juntas, y el león comerá paja lo mismo que el buey. El niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y en la cueva de la víbora meterá la mano el niño apenas destetado. No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa, porque el conocimiento llenará la tierra como las aguas cubren el mar. Aquel día, la raíz de Jesé se erigirá como estandarte para los pueblos: las naciones la buscarán y la gloria será su morada. Palabra de Dios.

Comentario: En medio de las dificultades presentes y de las añoranzas, el rey David lanza un grito de esperanza. En el futuro surgirá quien, lleno del Espíritu del Señor, saldrá como un brote desde el mismo  tronco del recordado rey que hará olvidar la actual realidad desfavorable. 

SALMO Sal 71, 1-2. 7-8. 12-13. 17

R. ¡Que en sus días florezca la justicia!

Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes, para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. R.

Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna; que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra. R.

Porque Él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado. Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes. R.

Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol; que Él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz. R.

ALELUIA

Aleluia. El Señor vendrá con poder e iluminará los ojos de sus servidores. Aleluia.

EVANGELIO Lc 10, 21-24

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Al regresar los setenta y dos discípulos de su misión, Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar». Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: «¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron». Palabra del Señor.

Comentario: Los que se creen sabios no descubren la presencia de Dios en este mundo, más allá de sus conocimientos. En cambio, lo encuentran los pequeños y humildes. Jesús alaba a su Padre porque sus discípulos están entre estos últimos, y pueden experimentar y comunicar el amor de Dios. ¿Con cuál grupo te identificas?

SAN ANDRÉS, ap. (F). Rojo.

liturgia cotidiana nov
Lunes 30

SAN ANDRÉS, ap. (F). Rojo.

Gloria. Prefacio de los Apóstoles.                                                          

Semana 1ª de Adviento – Semana I del Salterio.

Reseña

Fue discípulo de Juan Bautista antes de conocer a Jesús. Después de Pentecostés, no vuelve a ser mencionado en el Nuevo Testamento. El género de muerte de san Andrés y el sitio en que murió son también inciertos. La “pasión” apócrifa dice que fue crucificado en Patras de Acaya. No fue clavado a la cruz, sino simplemente atado. Según la Tradición de la Iglesia, la data sobre su muerte en una cruz, con forma de “X”, lo sitúa antes del siglo IV.

LECTURA Rom 10, 9-18

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvado. Con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con la boca se confiesa para obtener la salvación. Así lo afirma la Escritura: “El que cree en Él, no quedará confundido”. Porque no hay distinción entre judíos y los que no lo son: todos tienen el mismo Señor, que colma de bienes a quienes lo invocan. Ya que “todo el que invoque el nombre del Señor se salvará”. Pero, ¿cómo invocarlo sin creer en Él? ¿Y cómo creer, sin haber oído hablar de Él? ¿Y cómo oír hablar de Él, si nadie lo predica? ¿Y quiénes predicarán, si no se los envía? Como dice la Escritura: “¡Qué hermosos son los pasos de los que anuncian buenas noticias!” Pero no todos aceptan la Buena Noticia. Así lo dice Isaías: “Señor, ¿quién creyó en nuestra predicación?” La fe, por lo tanto, nace de la predicación; y la predicación se realiza en virtud de la Palabra de Cristo. Yo me pregunto: ¿Acaso no la han oído? Sí, por supuesto: “Por toda la tierra se extiende su voz y sus palabras llegan hasta los confines del mundo”. Palabra de Dios.

Comentario: La fe nace de la escucha y testimonio de otro, mientras que crece y madura en la medida en que la comuniquemos. Todos los pueblos y personas tienen derecho de conocer a Dios, y a su enviado Jesucristo, pero ¿cómo creerán si no hay quien la anuncie? ¿Qué haces tú para comunicar lo que crees?

SALMO Sal 18, 2-5

R. Resuena su eco por toda la tierra.

El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos; un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.

Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.

ALELUIA Mt 4, 19

Aleluia. «Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 4, 18-22 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores. Entonces les dijo: «Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres».  Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron. Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca con Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó. Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron. Palabra del Señor.

Comentario: Quien se encuentra con Jesús, no puede quedarse callado. Es esto lo que le sucede a los primeros discípulos, que mientras cumplían con su pega: Jesús pasó, ellos creyeron, lo siguieron y luego de haber estado por varios años junto a él salieron a anunciar el evangelio, hasta llegar a dar la vida por la causa del Reino.

1° de Adviento. Morado.

liturgia cotidiana nov
Domingo 29

1° de Adviento. Morado.

Credo. Prefacio de Adviento. – Se inicia un nuevo año litúrgico. Ciclo dominical C.

Comienza la Novena a la Inmaculada Concepción.

Adviento: Nuevo tiempo de Dios

“Adviento” viene del latín Adventus usado en la Roma precristiana: era el día de la entrada de los dioses en sus templos una vez al año o la celebración de la llegada de un nuevo emperador, también considerado a la altura de los dioses en la cultura imperial.

Litúrgicamente es el tiempo de preparación para el nacimiento de Jesús. Todo nacimiento es abrir un tiempo nuevo y un espacio en la familia porque llega un bebé. La Navidad es abrir todos los años un espacio y un tiempo nuevo para que nazca Jesús en nosotros. No es algo ritual, cronológico. Es un hecho real que Dios continúa naciendo y viniendo siempre que descubre cabida en nosotros.

Con el Adviento, comienza algo nuevo: hay un futuro para nuestra vida cristiana, siempre que al llegar Jesús estemos dispuestos.

También es nueva aventura, lo imprevisto, la novedad que podemos recibir con alegría y buena voluntad o con indiferencia.

Este tiempo nos recuerda que Dios sorprende con sus venidas imprevistas, con momentos bellos y con crisis para prepararnos a iniciar nuevos caminos y llegar más lejos de nosotros mismos y más cercanos a él.

Adviento es el tiempo que Dios nos dice que debemos vigilar siempre y no dormirnos porque nos puede sorprender su llegada a la hora menos pensada y de improviso.

La señal que vigilamos es que nuestro compromiso cristiano está cada día más vivo. Quien durante decenios se puede definir como practicante y no cambia… en realidad, es un cristiano dormido. Adviento es un tiempo para estar despiertos, tomar iniciativas, hacerse preguntas, hacerse disponibles… La vigilia cristiana es un tiempo de mucha actividad y no de espera inerte.

Él está cerca y viene: deja abierta la puerta de la vida de par, en par para hacerte sorprender: Dios nunca defraudó a nadie.

“Estén prevenidos y oren incesantemente” (Lc 21, 36).

P. Aderico Dolzani, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: Con el primer domingo de Adviento, comenzamos el tiempo de preparación a la Navidad que, como en todas las celebraciones eucarísticas, nos preparamos a la segunda venida del Señor. Participemos activamente y acojámoslo en nuestra vida.

1ª LECTURA Jer 33, 14-16

Guía: Por el profeta Jeremías, Dios nos promete un redentor que restablecerá la justicia y el derecho.

Lectura del libro de Jeremías.

Llegarán los días –oráculo del Señor– en que Yo cumpliré la promesa que pronuncié acerca de la casa de Israel y la casa de Judá: En aquellos días y en aquel tiempo, haré brotar para David un germen justo, y él practicará la justicia y el derecho en el país. En aquellos días, estará a salvo Judá y Jerusalén habitará segura. Y la llamarán así: «El Señor es nuestra justicia». Palabra de Dios.

SALMO Sal 24, 4-5. 8-10. 14

R. A ti, Señor; elevo mi alma.

Muéstrame, Señor, tus caminos, ensé-ñame tus senderos. Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador. R.

El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; Él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. R.

Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. El Señor da su amistad a los que lo temen y les hace conocer su alianza. R.

2ª LECTURA 1Tes 3, 12–4, 2

Guía: San Pablo exhorta a sus comunidades a progresar en el camino de la fe, viviendo siempre más en conforme a lo que él ha enseñado con sus palabras y escritos.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Hermanos: Que el Señor los haga crecer cada vez más en el amor mutuo y hacia todos los demás, semejante al que nosotros tenemos por ustedes. Que Él fortalezca sus corazones en la santidad y los haga irreprochables delante de Dios, nuestro Padre, el Día de la Venida del Señor Jesús con todos sus santos. Amén. Por lo demás, hermanos, les rogamos y les exhortamos en el Señor Jesús, que vivan conforme a lo que han aprendido de nosotros sobre la manera de comportarse para agradar a Dios. De hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía. Ya conocen las instrucciones que les he dado en nombre del Señor Jesús. Palabra de Dios.

ALELUIA Sal 84, 8

Aleluia. ¡Muéstranos, Señor, tu misericordia y dadnos tu salvación! Aleluia.

EVANGELIO Lc 21, 25-28. 34-36

Guía: Los discípulos de Jesús vivimos en permanente vigilia, porque el Señor siempre está pasando y se acerca nuestra salvación.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Palabra del Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Con los dones del pan y del vino ofrecemos nuestras vidas, trabajos y alegrías.

PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN

Guía: Nos acercamos a recibir la Eucaristía, que alimenta nuestros deseos de poseer los bienes definitivos, acrecentando nuestra expectativa de su venida.

DESPEDIDA

Guía: En esta Eucaristía, como comunidad, hemos dado inicio al Adviento como un período para acrecentar nuestra esperanza. Testimoniemos ahora, con nuestra vida, la presencia del Señor que ya ha venido y viene para ofrecernos su amor y misericordia.

De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco.

liturgia cotidiana nov
Sábado 28

De la feria. Verde.

Santa María en Sábado. Blanco.

LECTURA Dn 7, 15-27

Lectura de la profecía de Daniel.

Yo, Daniel, quedé profundamente turbado en mi espíritu, y las visiones de mi imaginación me llenaron de espanto. Me acerqué a uno de los que estaban de pie y le pregunté la verdad acerca de todo aquello. Él me habló y me hizo conocer la interpretación de las cosas. «Esos cuatro animales enormes son cuatro reyes que se alzarán de la tierra; y los Santos del Altísimo recibirán la realeza, y la poseerán para siempre, por los siglos de los siglos». Entonces quise saber la verdad acerca del cuarto animal, que era diferente de todos los demás, extremadamente terrible, y que tenía dientes de hierro y garras de bronce: el que devoraba, trituraba y pisoteaba el resto con las patas; y también acerca de los diez cuernos de su cabeza, y del otro cuerno que se había elevado y ante el cual habían caído tres; es decir, el cuerno que tenía ojos y una boca que hablaba con insolencia, y que parecía más grande que los otros. Yo miraba, y este cuerno hacía la guerra a los Santos del Altísimo y prevalecía sobre ellos, hasta que vino el Anciano, se hizo justicia a los Santos del Altísimo y llegó el momento en que los Santos entraron en posesión de la realeza. Él habló así: «En lo que respecta al cuarto animal, habrá sobre la tierra un cuarto reino, diferente de todos los reinos: él devorará toda la tierra, la pisoteará y la triturará. En cuanto a los diez cuernos, de este reino surgirán diez reyes, y otro surgirá después de ellos: será diferente de los anteriores y abatirá a tres reyes. Hablará contra el Altísimo y maltratará a los Santos del Altísimo. Tratará de cambiar los tiempos festivos y la Ley, y los Santos serán puestos en sus manos por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo. Pero luego se sentará el tribunal, y a ese rey se le quitará el dominio, para que sea destruido y aniquilado definitivamente. Y la realeza, el dominio y la grandeza de todos los reinos bajo el cielo serán entregados al pueblo de los Santos del Altísimo. Su reino es un reino eterno, y todos los imperios lo servirán y le obedecerán». Palabra de Dios.

Comentario: Daniel sigue contemplando y atemorizándose por cuanto está por suceder. Las bestias simbolizan los imperios que dominaban a los judíos. Los tiempos y sus mitades designan los períodos de crisis. Los santos son las personas que Dios reservó para cumplir con su plan. En las contrariedades, ¿creemos que viene a salvarnos?

SALMO [Sal] Dn 3, 82-87

Todos los hombres, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Israel, bendice al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Sacerdotes del Señor, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Servidores del Señor, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Espíritus y almas de los justos, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Santos y humildes de corazón, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

ALELUIA Lc 21, 36

Aleluia. Estén prevenidos y oren incesantemente. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Aleluia.

LECTURA Lc 21, 34-36

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra. Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús nos invita a estar atentos, para cuando él pase lo podamos ver. La mejor manera de esperarlo es la de ocuparnos que aquello que el Padre nos ha encomendado: cuidar de nuestra vida y la de nuestros semejantes, y haciendo fructificar nuestros dones a favor de la comunidad.

La Sagrada Familia de Jesús, María y José

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini
La Sagrada Familia de Jesús, María y José

Motivación de entrada

La familia de Nazaret, a pesar del contexto sociocultural muy diferente del nuestro, sigue siendo un punto de referencia privilegiado para los cristianos.

Acto penitencial

Pedimos perdón por los pecados cometidos en la familia: falta de diálogo y de verdadero amor y por los pecados contra la familia: divorcio, aborto, maltrato intrafamiliar, egoísmos.

Lecturas bíblicas

Primera lectura: 1Samuel 1, 20-22. 24-28.

Ana, una mujer israelita, ha obtenido milagrosamente un hijo y, llena de gratitud y fiel a su promesa, lo consagra a Dios.

Segunda lectura: 1Juan 3, 1-2. 21-24.

Somos hijos de Dios y lo sabemos por el amor que nos tiene el Padre Dios. Esa es la razón por la que debemos amarnos y sentirnos hermanos.

Evangelio: Lucas 2, 41-52.

La obediencia a los padres, María y José, cede el paso a la exigencia de Jesús: él como hijo tiene que estar en la casa del Padre. Aquí se plantea el problema de la vocación de los hijos.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Ponemos sobre el altar los logros, los sufrimientos, las esperanzas de nuestras familias, mientras pedimos que ellas sean “pequeñas iglesias domésticas” .

Comunión

Al recibir el cuerpo de Cristo, reafirmamos el compromiso de unidad, de comunión y del amor de nuestras familias.

Despedida

La familia de Nazaret no es solo modelo de la familia cristiana, es también intercesora ante el Señor. Al despedirnos de esta eucaristía, recordemos que “la familia que reza unida, permanece unida”.

Domingo 4° de Adviento

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini
Domingo 4° de Adviento

Motivación de entrada

En la liturgia de hoy nos encontramos con la Virgen María y san José, el hombre “justo”, que juegan un rol decisivo en el plan de la salvación. Dios se revela en la historia como “el Emanuel” –Dios con nosotros–; esto, a su vez, encuentra en Jesús su plena realización.

Acto penitencial

En la cercanía de la Navidad, nos preguntamos cómo hemos vivido el “adviento”; si hemos avanzado en la conversión; si realmente la palabra de Dios nos ha ayudado a un cambio de vida; si, de alguna manera, hemos sido “precursores” de Cristo, abriéndole camino en las personas con las cuales vivimos o trabajamos…

Lecturas bíblicas

Primera lectura: Miqueas 5, 1-4.

El profeta señala la pequeña aldea de Belén como el lugar privilegiado donde nacerá el Mesías, el cual asegurará una era de paz universal.

Segunda lectura: Hebreos 10, 5-10.

El Mesías nos revela cuál es el verdadero sacrificio agradable a Dios: cumplir su voluntad. En esa forma Jesús se nos da como “camino nuevo y viviente” al Padre.

Evangelio: Lucas 1, 39-45.

La visita de María a su prima evidencia la fe, la caridad y, sobre todo, la humildad de la santísima Virgen que refiere a Dios todas las maravillas que se han manifestado en ella.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

En la cercanía de la Navidad, con los dones del pan y del vino, ofrecemos sobre el altar los sufrimientos de la gente, sus angustias, sus aspiraciones de paz y de solidaridad: de un mundo mejor.

Comunión

La comunión con el cuerpo de Cristo debe comprometernos a colaborar en el plan de Dios que se revela y realiza en la historia cotidiana del mundo.

Despedida

Termina el tiempo litúrgico de Adviento, pero la vida del cristiano es toda un “adviento”: espera y revelación de ese Jesús que ha venido a salvar; que pide nuestra cooperación para seguir salvando a los hombres.

Domingo 3° de Adviento

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini
Domingo 3° de Adviento

Motivación de entrada

Toda la liturgia de hoy está dominada por la alegría y la paciencia. Dios quiere la felicidad de sus hijos, pero les exige que se abran a ella con obras de paciencia y de esperanza.

Acto penitencial

Pidamos perdón, a Dios, por haber preferido la felicidad efímera de las cosas y las satisfacciones pecaminosas, a su amor de Padre.

Lecturas bíblicas

Primera lectura: Sofonías 3, 14-18.

El profeta anuncia la liberación del mal y la alegría de la reconciliación y comunión de Dios con su pueblo.

Segunda lectura: Filipenses 4, 4-7.

¡El Señor está cerca! Esa esperanza, según san Pablo, es la fuente de nuestra       alegría.

Evangelio: Lucas 3, 2 -3.10-18.

Juan el Bautista nos invita a dejar las obras malas, pero sobre todo a convertirnos a ese Jesús que él anuncia.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

“Dios ama al que da con alegría” y no le gusta lo que se le ofrece con desgano. Es el momento de recordarlo mientras hacemos el ofrecimiento del pan, del vino y de otros dones.

Comunión

El recibir a Cristo y saber que viene a estar con nosotros, es manantial de alegría, pero también nos compromete a llevar una vida digna.

Despedida

Reconfortados con la palabra de Dios y con la fuerza del sacramento, vayamos a anunciar y testimoniar que Cristo ha venido, viene pronto, viene siempre.

Domingo 2° de Adviento

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini
Domingo 2° de Adviento

Motivación de entrada

La liturgia de hoy nos llama a producir frutos dignos de penitencia y conversión. La eucaristía, que nos preparamos a celebrar, es el lugar de la espera y de la presencia del Señor.

Acto penitencial

Hoy pedimos perdón por no haber acogido a nuestros hermanos con los mismos sentimientos de Cristo.

Lecturas bíblicas

Primera lectura: Baruc 5, 1-9.

El profeta anuncia la alegría a Jerusalén, porque Dios viene a ella para siempre.

Segunda lectura: Filipenses 1, 4-11.

San Pablo exhorta a vivir una vida transparente y llena de buenas obras, para prepararse dignamente a recibir al Señor.

Evangelio: Lucas 3, 1-6.

Juan el Bautista entra en la historia de la salvación y nos invita con fuerza a enderezar los caminos del Señor y convertirnos a él.

Oración de los fieles

Presentación de las ofendas

A la espera del Señor que viene, le presentamos el don de nuestras vidas: éxitos y fracasos, penas y alegrías. Lo hacemos cantando.

Comunión

Cristo viene a nosotros y se nos da a modo de comida. Vayamos alegres a su encuentro, a la espera, de su venida definitiva.

Despedida

El cristiano es el hombre de la espera y de la esperanza. Hoy nos preguntamos, junto a san Alberto Hurtado: ¿”Qué haría Cristo en mi lugar”? ¿Qué puedo y debo hacer a la espera de su venida?

 

 

De la feria. Verde.

liturgia cotidiana nov
Viernes 27

De la feria. Verde.

LECTURA Dn 7, 2-14

Lectura de la profecía de Daniel.

Yo miraba en mis visiones nocturnas, y vi los cuatro vientos del cielo que agitaban el gran mar. Y cuatro animales enormes, diferentes entre sí, emergieron del mar. El primero era como un león y tenía alas de águila. Yo estuve mirando hasta que fueron arrancadas sus alas; él fue levantado de la tierra y puesto de pie sobre dos patas como un hombre, y le fue dado un corazón de hombre. Luego vi otro animal, el segundo, semejante a un oso; él estaba medio erguido y tenía tres costillas en su boca, entre sus dientes. Y le hablaban así: «¡Levántate, devora carne en abundancia!» Después de esto, yo estaba mirando y vi otro animal como un leopardo; tenía cuatro alas de pájaro sobre el dorso y también cuatro cabezas, y le fue dado el dominio. Después de esto, yo estaba mirando en las visiones nocturnas y vi un cuarto animal, terrible, espantoso y extremadamente fuerte; tenía enormes dientes de hierro, comía, trituraba y el resto lo pisoteaba con las patas. Era diferente de todos los animales que lo habían precedido, y tenía diez cuernos. Yo observaba los cuernos, y vi otro cuerno, pequeño, que se elevaba entre ellos. Tres de los cuernos anteriores fueron arrancados delante de él, y sobre este cuerno había unos ojos como de hombre y una boca que hablaba con insolencia. Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente. Un río de fuego brotaba y corría delante de Él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros. Yo miraba a causa de las insolencias que decía el cuerno: estuve mirando hasta que el animal fue muerto, y su cuerpo destrozado y entregado al ardor del fuego. También a los otros animales les fue retirado el dominio, pero se les permitió seguir viviendo por un momento y un tiempo. Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; Él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta Él. Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido. Palabra de Dios.

Comentario: Las cuatro bestias simbolizan los cuatro imperios que dominaban por entonces a Israel, de los cuales ninguno trajo la salvación que el pueblo esperaba. La salvación será traída por Dios, que se encuentra representado en las imágenes de la nube, el Hijo del hombre y el Anciano.

SALMO [Sal] Dn 3, 75-78. 80-81

Montañas y colinas, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Todo lo que brota sobre la tierra, bendiga al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Manantiales, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Mares y ríos, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Cetáceos y todo lo que se mueve en las aguas, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Todas las aves del cielo, bendigan al Señor.

R.  ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Todas las fieras y animales, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

ALELUIA Lc 21, 28

Aleluia. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluia.

 EVANGELIO Lc 21, 29-33

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús, hablando a sus discípulos acerca de su venida, les hizo esta comparación: Miren lo que sucede con la higuera o con cualquier otro árbol. Cuando comienza a echar brotes, ustedes se dan cuenta de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el Reino de Dios está cerca. Les aseguro que no pasará esta generación hasta que se cumpla todo esto. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Palabra del Señor.

Comentario: Hay que saber interpretar las señales con las cuales Dios anticipa su venida. Así como interpretamos la llegada o no de la primavera. De la misma manera podemos, prever la visita de Dios en muchas situaciones de la vida cotidiana, de la vida de la Iglesia, en una firma de paz entre dos naciones o en un mendigo que golpea la puerta, etcétera.

De la feria. Verde. Beato Santiago Alberione, p. (ML). Blanco.

liturgia cotidiana nov
Jueves 26

De la feria. Verde. Beato Santiago Alberione, p. (ML). Blanco.

LECTURA Dn 6, 12-28

Lectura de la profecía de Daniel.

Unos hombres acudieron precipitadamente y encontraron a Daniel orando y suplicando a su Dios. Entonces se presentaron ante el rey y, refiriéndose a la prohibición real, le dijeron: «¿Acaso no has escrito una prohibición según la cual todo el que dirija una oración dentro de los próximos treinta días, a cualquier dios u hombre que no seas tú, rey, debe ser arrojado al foso de los leones?» El rey tomó la palabra y dijo: «Así es, en efecto, según la ley de los medos y de los persas, que es irrevocable». Entonces ellos tomaron la palabra y dijeron en presencia del rey: «Daniel, uno de los deportados de Judá, no te ha hecho caso, rey, ni a ti ni a la prohibición que tú has escrito, y tres veces al día hace su oración». Al oír esto, el rey se apenó profundamente y puso todo su empeño por salvar a Daniel: hasta el atardecer se esforzó por librarlo. Pero esos hombres acudieron precipitadamente al rey y le dijeron: «Tienes que saber, rey, que según la ley de los medos y de los persas, ninguna prohibición o edicto promulgado por el rey puede ser modificado». Entonces el rey mandó traer a Daniel y arrojarlo al foso de los leones. El rey tomó la palabra y dijo a Daniel: «Tu Dios, al que sirves con tanta constancia, te salvará». Luego trajeron una piedra y la pusieron sobre la abertura del foso; el rey la selló con su anillo y con el anillo de sus dignatarios, para que no se cambiara nada en lo concerniente a Daniel. El rey se retiró a su palacio; ayunó toda la noche, no hizo venir a sus concubinas y se le fue el sueño. Al amanecer, apenas despuntado el día, el rey se levantó y fue rápidamente al foso de los leones. Cuando se acercó a él, llamó a Daniel con voz angustiosa. El rey tomó la palabra y dijo a Daniel: «Daniel, servidor del Dios viviente, ¿ha podido tu Dios, al que sirves con tanta constancia, salvarte de los leones?» Daniel dijo al rey: «¡Viva el rey eternamente! Mi Dios ha enviado a su Ángel y ha cerrado las fauces de los leones, y ellos no me han hecho ningún mal, porque yo he sido hallado inocente en su presencia; tampoco ante ti, rey, había cometido ningún mal». El rey sintió una gran alegría a causa de Daniel, y ordenó que lo sacaran del foso. Daniel fue sacado del foso, y no se le encontró ni un rasguño, porque había confiado en su Dios. Luego el rey mandó traer a los hombres que habían acusado a Daniel y los hizo arrojar al foso de los leones, con sus hijos y sus mujeres. Y no habían llegado aún al fondo del foso, cuando ya los leones se apoderaron de ellos y les trituraron todos los huesos. Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan sobre la tierra: «¡Tengan ustedes paz en abundancia! Yo ordeno que en todo el dominio de mi reino se tiemble y se sienta temor ante el Dios de Daniel, porque Él es el Dios viviente y subsiste para siempre; su reino no será destruido y su dominio durará hasta el fin. Él salva y libera, realiza signos y prodigios en el cielo y sobre la tierra. Él ha salvado a Daniel del poder de los leones». Palabra de Dios.

Comentario: El libro de Daniel fue escrito, en el año 165, antes de Cristo, cuando se pretendía helenizar a los judíos. Estos escritos no han perdido actualidad mientras todavía existen fuerzas contrarias al Reino de Dios… pero en las contradicciones actuales, también  Dios sigue conduciendo la historia de salvación.

SALMO [Sal] Dn 3, 68-74

Rocíos y escarchas, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Hielos y fríos, bendigan al Señor.

R.¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Heladas y nieves, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Noches y días, bendigan al Señor.

R.¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Luz y tinieblas, bendigan al Señor.

R.¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Rayos y nubes, bendigan al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

Que la tierra bendiga al Señor.

R. ¡Alábenlo y glorifíquenlo eternamente!

ALELUIA Lc 21, 28

Aleluia. Tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Aleluia.

EVANGELIO Lc 21, 20-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida: Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad que se alejen; y los que estén en los campos que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse. ¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento. Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo ante la expectativa de lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria. Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación. Palabra del Señor.  

Comentario: Hay que saber leer estos textos apocalípticos en clave de la esperanza cristiana. Lo que al final se derrumbará es todo aquello que es pasajero, y que a veces nos apegamos demasiado. Cuando perdamos la seguridad en lo provisorio, abriremos mejor nuestras puertas al Único que salva y hay que esperar.

 
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