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Editorial SAN PABLO
 
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Archivo del 30/04/2017

LUNES 1: De la feria. Blanco. San José Obrero (ML). Blanco Día de los trabajadores.

Liturgia cotidiana mayo LV

LUNES 1

De la feria. Blanco. San José Obrero (ML). Blanco

Día de los trabajadores.

Prefacio de Pascua. Semana 3ª de Pascua. Semana I del Salterio.

Reseña: El Día Internacional del trabajador nace de los reclamos laborales de fines del siglo XIX. Posteriormente, desde el año 1955, haciéndose eco, la Iglesia propone celebrar el 1 de mayo a san José Obrero, presentándolo como el “humilde obrero de Nazaret” que personifica la dignidad del asalariado, siendo además su protector y el de sus familias. Descendiente de reyes, san José desarrolla su labor en Nazaret, mientras Jesús “crecía (a su lado) en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres”.

LECTURA Hech 6, 8-15

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y signos en el pueblo. Algunos miembros de la sinagoga llamada “de los Libertos”, como también otros, originarios de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de la provincia de Asia, se presentaron para discutir con él. Pero como no encontraban argumentos, frente a la sabiduría y al espíritu que se manifestaba en su palabra, sobornaron a unos hombres para que dijeran que le habían oído blasfemar contra Moisés y contra Dios. Así consiguieron excitar al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y llegando de improviso, lo arrestaron y lo llevaron ante el Sanedrín. Entonces presentaron falsos testigos, que declararon: «Este hombre no hace otra cosa que hablar contra este Lugar santo y contra la Ley. Nosotros le hemos oído decir que Jesús de Nazaret destruirá este Lugar y cambiará las costumbres que nos ha transmitido Moisés». En ese momento, los que estaban sentados en el Sanedrín tenían los ojos clavados en él y vieron que el rostro de Esteban parecía el de un ángel. Palabra de Dios.

Comentario:Los “libertos” eran judíos que habían sido deportados de la tierra santa y habían vivido en esclavitud. A Esteban, primer mártir, se le acusa de una actitud hostil a la Ley y a las costumbres transmitidas por Moisés. El cuestionamiento de Esteban a las instituciones judías (El Templo y la Ley), no pasa por abolirlas, sino que con Cristo adquieren un nuevo sentido: hay una invitación universal a todos los hombres, de cualquier cultura o raza, a creer en Jesús y formar parte de la nueva comunidad.

SALMO Sal 118, 23-24. 26-27. 29-30

R. ¡Feliz el que sigue la ley del Señor!

Aunque los poderosos se confabulen contra mí, yo meditaré tus preceptos. Porque tus prescripciones son todo mi deleite, y tus preceptos, mis consejeros. R.

Te expuse mi conducta y Tú me escuchaste: enséñame tus preceptos. Instrúyeme en el camino de tus leyes, y yo meditaré tus maravillas. R.

Apártame del camino de la mentira, y dame la gracia de conocer tu ley. Elegí el camino de la verdad, puse tus decretos delante de mí. R.

ALELUIA Mt 4, 4

Aleluia. El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Aleluia.

EVANGELIO Jn 6, 22-29

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Después de que Jesús alimentó a unos cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el agua. Al día siguiente, la multitud que se había quedado en la otra orilla vio que Jesús no había subido con sus discípulos en la única barca que había allí, sino que ellos habían partido solos. Mientras tanto, unas barcas de Tiberíades atracaron cerca del lugar donde habían comido el pan, después de que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la multitud se dio cuenta de que Jesús y sus discípulos no estaban en el lugar donde el Señor había multiplicado los panes, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaúm en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo llegaste?» Jesús les respondió: «Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es Él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello». Ellos le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?». Jesús les respondió: «La obra de Dios es que ustedes crean en Aquél que Él ha enviado». Palabra del Señor.

Comentario: Ni la simple curiosidad, ni el egoísmo interesado por el pan material, ni el sensacionalismo orientado son motivaciones legítimas a la hora de seguir al Señor. El “signo” de Jesús apuntaba hacia algo más y la gente no lo entendió. El pan imperecedero es la fe y sus obras, teniendo en cuenta que la Vida eterna no es cuestión de fe solamente, sino de “las obras de la fe”.

Domingo 30: Domingo 3° de Pascua. Blanco.

Liturgia cotidiana Abril
Domingo 30

Domingo 3° de Pascua. Blanco.

Se dice o canta Gloria. Credo. Prefacio Pascual. Semana 3ª del Salterio.

Quédate con nosotros, Señor

Los once kilómetros de Jerusalén a Emaús pueden representar la metáfora de tantos momentos de nuestra vida, cuando los proyectos en los cuales hemos invertido tanto se hicieron pedazos, las amistades naufragaron, nos desconcertamos por fracasos. Es natural querer recomenzar de nuevo, pero en otro lugar, con otra gente. Esa es la situación de los dos discípulos. Volvían de Jerusalén a su pueblo con los ideales mesiánicos hechos añicos y quieren dejar atrás un sueño en la historia de Israel por una vida normal y tranquila.

Otro caminante aparece como compañía inesperada de viaje y sucede lo que siempre sucede: el desconocido es la ocasión para descargar y aliviar el dolor.

Los dos discípulos expresan el desaliento por lo sucedido y ya no esperan el Mesías… Piensan que se habían ilusionado en vano, que creyeron en lo imposible, que todo seguirá igual o peor, porque ya ni esperanzas de cambio les quedan. Aunque hay quienes todavía se ilusionan, pero los muertos, como Jesús, no vuelven. Todo terminó.

El desconocido no replica, no reprocha, simplemente, hace otra lectura de las escrituras, les abre los ojos, ilumina su inteligencia, le muestra caminos que son de Dios y que nunca serán los del poder de los hombres.

Los dos discípulos experimentan un milagro: les quema el corazón, reviven y esperan, no saben qué, pero su ánimo abatido ahora es esperanzador. Por eso, no quieren separarse del desconocido y lo invitan a compartir la mesa.

Ya dispuestos para cenar, el desconocido toma el pan, da gracias y lo parte, tal cual como ha hecho en la última cena, y desparece. Lo reconocen en los gestos porque nadie puede repetirlos.

Transmitir la fe no es impartir nociones de doctrina y normas de conducta, sino encender los corazones en el amor a Jesús resucitado y a los hermanos. De esas personas sale espontánea la oración: “Quédate con nosotros, Señor”.

“Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba”, (Lc 24, 29)

P. Aderico Dolzani,ssp.

1ª Lectura Hech 2, 14. 22-33

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

El día de Pentecostés, Pedro, poniéndose de pie con los Once, levantó a voz y dijo: “Hombres de Judea y todos los que habitan en Jerusalén, presten atención, porque voy a explicarles lo que ha sucedido. A Jesús de Nazaret, el hombre que Dios acreditó ante ustedes realizando por su intermedio los milagros, prodigios y signos que todos conocen, a ese hombre que había sido entregado conforme al plan y a la previsión de Dios, ustedes lo hicieron morir, clavándolo en la cruz por medio de los infieles. Pero Dios lo resucitó, librándolo de las angustias de la muerte, porque no era posible que ella tuviera dominio sobre Él. En efecto, refiriéndose a Él, dijo David: ‘Veía sin cesar al Señor delante de mí, porque él está a mi derecha para que yo no vacile. Por eso se alegra mi corazón y mi lengua canta llena de gozo. También mi cuerpo descansará en la esperanza, porque Tú no entregarás mi alma al Abismo, ni dejarás que tu servidor sufra la corrupción. Tú me has hecho conocer los caminos de la vida y me llenarás de gozo en tu presencia’. Hermanos, permítanme decirles con toda franqueza que el patriarca David murió y fue sepultado, y su tumba se conserva entre nosotros hasta el día de hoy. Pero como él era profeta, sabía que Dios le había jurado que un descendiente suyo se sentaría en su trono. Por eso previó y anunció la resurrección del Mesías, cuando dijo que no fue entregado al Abismo ni su cuerpo sufrió la corrupción. A este Jesús, Dios lo resucitó, y todos nosotros somos testigos. Exaltado por el poder de Dios, Él recibió del Padre el Espíritu Santo prometido, y lo ha comunicado como ustedes ven y oyen”. Palabra de Dios.

Comentario: La primera obra del Espíritu Santo es la habilidad y valentía de Pedro y los demás, en proclamar a viva voz la resurrección del Mesías, y la dispersión del mensaje en todas las lenguas.

SALMO Sal 15, 1-2. 5. 7-11

R. Señor, me harás conocer el camino de la vida.

Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti. Yo digo al Señor: “Señor, Tú eres mi bien”. El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡Tú decides mi suerte! R.

Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: Él está a mi lado, nunca vacilaré. R.

Por eso mi corazón se alegra, se regocijan mis entrañas y todo mi ser descansa seguro: porque no me entregarás a la muerte ni dejarás que tu amigo vea el sepulcro. R.

Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. R.

2ª Lectura 1Ped 1, 17-21

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pedro.

Queridos hermanos: Ya que ustedes llaman Padre a Aquél que, sin hacer acepción de personas, juzga a cada uno según sus obras, vivan en el temor mientras están de paso en este mundo.

Ustedes saben que “fueron rescatados” de la vana conducta heredada de sus padres, no con bienes corruptibles, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha y sin defecto, predestinado antes de la creación del mundo y manifestado en los últimos tiempos para bien de ustedes. Por Él, ustedes creen en Dios, que lo ha resucitado y lo ha glorificado, de manera que la fe y la esperanza de ustedes estén puestas en Dios. Palabra de Dios.

Comentario: Dios, que exigía la santidad en el Antiguo Testamento, se ha revelado en Jesucristo como padres, y un día se revelará como juez, por lo tanto, es necesario proceder siempre con “respeto durante su permanencia en la tierra”.

ALELUIA Cfr. Lc 24, 32

Aleluia. Señor Jesús, explícanos las Escrituras. Haz que arda nuestro corazón mientras nos hablas. Aleluia.

EVANGELIO Lc 24, 13-35

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El primer día de la semana, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. Él les dijo: “¿Qué comentaban por el camino?”. Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: “¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!”. “¿Qué cosa?”, les preguntó. Ellos respondieron: “Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a Él no lo vieron”. Jesús les dijo: “¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?”. Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él. Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba”. Él entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero Él había desaparecido de su vista. Y se decían: “¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”. En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: “Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!”. Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Palabra del Señor.

Comentario: Sin darnos cuenta, recorremos el camino de Emaús cada domingo: la Eucaristía es un peregrinar al encuentro con Cristo resucitado. La tristeza de los peregrinos se da al reconocernos pecadores; Cristo nos habla al corazón en la Liturgia de la Palabra y se nos muestra vivo y glorioso en la consagración del pan y el vino.

Sábado 29: Santa Catalina de Siena, v. y d. (MO). Blanco.

Liturgia cotidiana Abril
Sábado 29

Santa Catalina de Siena, v. y d. (MO). Blanco.

Prefacio de Pascua.

Leccionario Santoral: 1Jn 1, 5–2, 2; Sal 102, 1-4. 8-9. 13-14. 17-18; Mt 11, 25-30.

Reseña: Nace en Siena (Italia) en el año 1347. Sus padres la quieren casar. Sin embargo, ella opta por ser terciaria dominica. Con pocos estudios, y desde su casa, guía a muchas personas de humilde condición, a papas, reyes y generales. Convence al papa Gregorio IX para que regrese de Anagni a Roma, mientras que Urbano VI la llama para que le ayude a evitar el cisma de Occidente. Recibió en su cuerpo los estigmas de Jesucristo. Fallece el 29 de abril de 1380, siendo proclamada doctora de la Iglesia por Pablo VI en el año 1970.

LECTURA Hech 6, 1-7

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En aquellos días, como el número de discípulos aumentaba, los helenistas comenzaron a murmurar contra los hebreos porque se desatendía a sus viudas en la distribución diaria de los alimentos. Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: “No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas. Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea. De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra”. La asamblea aprobó esta propuesta y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía. Los presentaron a los Apóstoles, y éstos, después de orar, les impusieron las manos. Así la Palabra de Dios se extendía cada vez más, el número de discípulos aumentaba considerablemente en Jerusalén y muchos sacerdotes abrazaban la fe. Palabra de Dios.

Comentario: Al nombrar a los siete para administrar los asuntos de la iglesia, se quería que quedaran los apóstoles sólo con el apostolado de predicar, enseñar y orar, y así el trabajo de toda la iglesia se hizo más efectivo que antes.

SALMO Sal 32, 1-2. 4-5. 18-19

R. ¡Que tu amor descienda sobre nosotros, Señor!

Aclamen, justos, al Señor: es propio de los buenos alabarlo. Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.

Porque la palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R.

Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia. R.

ALELUIA

Aleluia. Resucitó Cristo, que creó todas las cosas y tuvo misericordia de su pueblo. Aleluia.

EVANGELIO Jn 6, 16-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Al atardecer de ese mismo día, en que Jesús había multiplicado los panes, los discípulos bajaron a la orilla del mar y se embarcaron, para dirigirse a Cafarnaún, que está en la otra orilla. Ya era de noche y Jesús aún no se había reunido con ellos. El mar estaba agitado, porque soplaba un fuerte viento. Cuando habían remado unos cinco kilómetros, vieron a Jesús acercarse a la barca caminando sobre el agua, y tuvieron miedo. Él les dijo: “Soy yo, no teman”. Ellos quisieron subirlo a la barca, pero ésta tocó tierra en seguida en el lugar adonde iban. Palabra del Señor.

Comentario: Los cristianos también nos aventuramos en este mar inmenso. También se tambalea nuestra barca y la oscuridad nos asusta. Pero a pesar de la tormenta no hay que temer porque tenemos a Cristo como capitán del barco.

Al Servicio de la Vida: Pero, ¿qué es la felicidad?

Es claro que todos queremos ser felices. Todos nuestros esfuerzos se orientan a ello, pero cabe preguntarnos: ¿que entendemos por felicidad? ¿cómo podemos lograrlo? Los invitamos a escuchar una reflexión tomada del libro “Es bueno creer en Jesús”, de José Antonio Pagola.

La cápsula radial SAN PABLO “Al servicio de la vida” es narrada por Ricardo Díaz Venegas. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

La Ascensión del Señor

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Solemnidad

Cristo glorificado, una invitación a la esperanza

Motivación de entrada

La fiesta de la Ascensión de Jesús es la fiesta del hombre: en Cristo, nuestra cabeza, se anticipa nuestra glorificación.

Acto penitencial

Por habernos sumergido tanto en las cosas terrenales, hasta olvidar nuestro destino definitivo. Por descuidar nuestros deberes cotidianos, lugar de nuestra respuesta al amor de Dios.

Colecta

Podemos vivir en la esperanza de alcanzar a Cristo glorificado, mientras lo contemplamos en el misterio de su Ascensión.

LECTURAS CICLO A

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 1, 1-11.

La introducción de los Hechos resume la vida de Jesús y relata su Ascensión al cielo. Comienza así el tiempo de la Iglesia, hasta la vuelta de Jesús.

Segunda lectura: Efesios 1, 17-23.

La Ascensión del Señor manifiesta el poder de Dios que resucita a Cristo y lo glorifica, poniéndolo por encima de todo. Lo hace cabeza de la Iglesia.

Evangelio: Mateo 28, 16-20.

La liturgia, en el evangelio de hoy, anticipa el mandato de Jesús a sus discípulos de ir a anunciar el evangelio a todo el mundo. Él estará junto a ellos hasta el fin.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Con el ofrecimiento del pan y del vino, “frutos de la tierra y del trabajo de los hombres”, anticipamos, en esperanza, el cielo nuevo y la tierra nueva.

Comunión

Cristo recibido en su cuerpo es el pan que alimenta nuestra peregrinación hacia el Padre Dios.

Despedida

Cristo, con la Ascensión al Padre, no abandona al mundo. Su presencia sigue entre nosotros, en la comunidad cristiana, en la eucaristía, en su palabra, en los pobres. Por medio de nosotros continúa su obra salvadora.

Domingo sexto de Pascua: El cristiano da testimonio de Jesús con el amor

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

La liturgia de hoy nos presenta a Jesús que promete el Espíritu Santo a sus discípulos, y les pide que atestigüen su presencia redentora en el mundo con el amor al prójimo.

Acto penitencial

Hoy pedimos perdón por no haber sabido “dar razón de nuestra esperanza”, ante un mundo que no conoce al Señor y a veces lo rechaza por culpa de nuestra vida mediocre y sin sentido.

Colecta

Que la pascua del Señor se manifieste con las obras en nuestra vida.

LECTURAS CICLO A

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 8, 5-8.14-17.

La fuerza del Espíritu Santo impulsa a los discípulos a ampliar su campo de acción más allá del pueblo de Israel.

Segunda lectura: 1 Pedro 3, 15-18.

El cristiano –recuerda hoy la carta de Pedro– está llamado a dar en todo momento razón de su fe y de su esperanza.

Evangelio: Juan 14, 15-21.

Jesús nos ama; nos ha amado toda la vida y nos pide que lo amemos acogiendo y predicando sus mandamientos.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Presentamos al Señor, con el pan y el vino, los frutos de nuestra confirmación: testimonio, misión y aceptación alegre de nuestras cruces, en el amor.

Comunión

“Si me aman -dice el Señor- cumplan mis mandamientos, y yo rogaré al Padre y Él les dará otro consolador que permanecerá con ustedes para siempre” (Jn 14, 15-16).

Despedida

El cristiano es el que sabe dar razón de su esperanza por la fuerza de su fe en Dios, y gracias al amor que le infunde el Espíritu Santo. Vayamos a anunciar la Buena Nueva.

Domingo quinto de Pascua: Jesús resucitado, camino al Padre

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

La liturgia nos presenta la más completa autorrevelación de Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Jesús es el único camino al Padre, la única verdad salvadora, la vida que no tiene fin.

Acto penitencial

Nos examinamos sobre las palabras con que Jesús se ha definido: ¿es realmente el camino al Padre para mí, para nosotros?, ¿es el único maestro cuya verdad aceptamos y seguimos, o buscamos a otros maestros?, ¿en qué sentido Jesús es para mí, para nosotros, la vida?

Colecta

Suplicamos que, por el don del Salvador y del Espíritu Santo, se nos dé la verdadera libertad y la herencia eterna.

LECTURAS CICLO A

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 6, 1-7.

Se relata en la lectura de hoy la creación de los diáconos. Como indica su palabra, son hombres llamados a servir en la Iglesia y a atender a los pobres.

Segunda lectura: 1 Pedro 2, 4-10.

San Pedro, en su carta, reafirma que Cristo es la piedra principal sobre la cual descansa la fe de la Iglesia.

Evangelio: Juan 14, 1-12.

El Evangelio nos propone hoy la declaración de Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre”. Ver a Jesús, es ver al Padre.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Con el pan y el vino, presentamos nuestra actividad misionera y nuestros sacrificios que sólo Dios conoce.

Comunión

“Yo soy la vid verdadera y vosotros los sarmientos; el que queda en mi y Yo en él, da mucho fruto”. Eso debe asegurarnos la comunión con Cristo.

Despedida

Como auténticos creyentes y discípulos de Jesús, anunciemos que sólo él es “el Camino, la Verdad y la Vida”, el único salvador.

Domingo cuarto de Pascua: Jesús resucitado es el “Buen” Pastor de la Iglesia

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

La figura de Jesús, Buen Pastor, llena la liturgia de hoy. Es una invitación a orar por nuestros pastores: Papa, obispos, sacerdotes, y aprender a colaborar cordialmente en las obras de la Iglesia.

Acto penitencial

Hoy nos cuestionamos sobre la docilidad, la colaboración y la ayuda a nuestros pastores, que dirigen nuestra comunidad parroquial y diocesana: críticas, rebeldías, omisiones.

Colecta

Pedimos llegar a la felicidad eterna, con la ayuda de Jesús, nuestro Pastor.

LECTURAS CICLO A

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 2, 14.36-41.

Continúa hoy el discurso pentecostal de Pedro. La gente se aflige al oír de la muerte de Jesús y pregunta: ¿qué debemos hacer? La respuesta de Pedro vale también para nosotros: ¡Vuelvan a Dios!

Segunda lectura: 1 Pedro 2, 20-25.

Cristo es nuestro Pastor, cargó con nuestros pecados hasta morir en la cruz por nosotros, para que muramos al pecado también nosotros y vivamos con rectitud.

Evangelio: Juan 10, 1-10.

Jesús es el camino y la puerta hacia el Padre: el que entra por él está a salvo.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Hoy ofrecemos, junto al pan y al vino, los sufrimientos, los obstáculos, las pruebas y los logros de nuestros pastores; ofrecemos, también, los proyectos pastorales, en los cuales comprometemos nuestra colaboración.

Comunión

Al recibir a Jesús, recordemos: Ha resucitado el Buen Pastor, el que ha ofrecido la vida por nosotros. No hay otro camino para corresponder a eso sino con una generosa entrega a los hermanos.

Despedida

Salimos del templo con un real compromiso de unidad: juntos con nuestros pastores formamos la única Iglesia de Jesús. Bajo su conducción, con la fuerza del Espíritu Santo, caminamos hacia el Padre.

La Reflexión del Domingo: III Domingo de Pascua

Los once kilómetros de Jerusalén a Emaús pueden representar la metáfora de tantos momentos de nuestra vida, cuando los proyectos en los cuales hemos invertido tanto se hicieron pedazos, las amistades naufragaron, nos desconcertamos por fracasos. Es natural querer recomenzar de nuevo, pero en otro lugar, con otra gente. Esa es la situación de los dos discípulos. Volvían de Jerusalén a su pueblo con los ideales mesiánicos hechos añicos y quieren dejar atrás un sueño en la historia de Israel por una vida normal y tranquila. Escuchemos “La Reflexión del Domingo”:

“La Reflexión del Domingo” es una espacio radial que lleva a todos los hogares una meditación en torno al evangelio dominical, en la voz del padre Aderico Dolzani, de la SOCIEDAD DE SAN PABLO. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

Portada Liturgia Cotidiana: Iglesia San Antonio de Vilupulli, Chiloé

Iglesia San Antonio de Vilupulli, Chiloé

Iglesia San Antonio de Vilupulli, Chiloé

La localidad de Vilupulli (en mapudungun, la colina de la serpiente) está situada en la comuna chilota de Chonchi, Diócesis de Ancud, región de Los Lagos.

La capilla está emplazada en una loma que mira directamente al canal de Yal. Su construcción es totalmente de maderas nativas de alerce, coihue y ciprés. Sus medidas son: 28 m de largo por 12 m de ancho y una torre de dos tambores de planta octogonal de 18,80 m. Su interior es de tres naves, separadas por columnas de sección cilíndrica, con arcos de medio punto rebajado de madera y un cielo raso recto.

Sobre la base de relatos orales recogidos entre los lugareños, se deduce que fue construida mediante minga (reunión solidaria de amigos y vecinos para hacer algún trabajo en común, luego del cual comparten una generosa comida pagada por los beneficiados), comenzando su construcción, aproximadamente, en el año 1900.

Su patrono es san Antonio de Padua y su fiesta se celebra el 13 de junio.

Es declarada Monumento Nacional, por Decreto Supremo N°1750, el 26 de julio de 1971 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el 30 de noviembre de 2000.

 
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