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Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 27/05/2017

DOMINGO 28: La Ascensión del Señor (S). Blanco.

Liturgia cotidiana mayo LV
DOMINGO 28

La Ascensión del Señor (S). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio II de la Ascención (Misa del día).

Liturgia de las Horas: primeras vísperas de la Solemnidad.

Jesús camina con nosotros

Jesús, después de su muerte y resurrección, preparó a sus discípulos para una gran tarea: anunciar la Buena Noticia. Así concluyó su misión en la tierra. El trabajo de los discípulos será implantar la liberación y la llegada del Reino. Llevan consigo solo la ilusión y el ideal enseñado por Jesús, pero con dudas. En las Sagradas Escrituras la duda se asocia con la falta de fe y de compromiso con la práctica de la justicia. Ahora, ese compromiso es nuestro y como cristianos somos los continuadores de su obra. ¡Cuántas veces, en la vida, hemos sentido esa falta de fe y responsabilidad! Decididos y con buenas intenciones, apostamos por un proyecto, pero pronto lo dejamos por el peso que significa, por comodidad o por miedo al fracaso.

El punto de partida es Galilea y el objetivo consiste en que la justicia del Reino llegue a todos, convirtiéndolos en discípulos de Jesús. Los medios para conseguirlo son el bautismo y la catequesis. El primero, se realiza en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y el segundo, contempla todo lo que Jesús enseñó. Estos medios son el sello distintivo por el cual hemos asumido un vínculo de amor con Jesús. No es un vínculo cualquiera, es para toda la vida. No se descarta cuando se quiere ni se asume lo que conviene. En esto podemos actuar como niños: cuando se cansaron con la pelota, fueron por la Tablet para satisfacer su egoísmo desmedido.

Por eso, la Ascensión del Señor nos enseña a reconocer a Jesús presente en las personas y en la comunidad cristiana. Si no lo vemos, es porque hay muchos que creen en Dios y sus enseñanzas, pero viven como si Dios no existiera. Dice Jesús: Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo, él camina junto a la Iglesia y su promesa termina confirmando, que permanece vivo en la vida de la comunidad. Ya no es visible, pero está de una forma más eficaz, hasta que se lleve a cabo, en sus hijos, la plena comunión de vida.

“Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo”, Lc 16, 20.

P. Fredy Peña, ssp.

MOTIVACIÓN DE ENTRADA

Guía: La fiesta de la Ascensión de Jesús es la fiesta del hombre: en Cristo, nuestra cabeza, se anticipa a nuestra glorificación.

1ª LECTURA Hech 1, 1-11

Guía: Lucas narra la Ascensión del Señor a los cielos. Comienza ahora el tiempo de la Iglesia en el mundo hasta la vuelta de Cristo.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido. Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios. En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: «La promesa, les dijo, que Yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días». Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?». Él les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra». Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir». Palabra de Dios.

Comentario: Lucas nos presenta dos etapas de preparación de los discípulos: una, los cuarenta días en que Jesús resucitado actúa en la comunidad; y otra, previa a la venida del Espíritu Santo. La exaltación de Jesús con su subida al cielo, nos quiere decir que la presencia de Jesús después de su ascensión es tan “real” pero a su vez “distinta”: él estará con su Iglesia por medio de su Espíritu.

SALMO Sal 46, 2-3. 6-9

R. El Señor asciende entre aclamaciones.

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.

El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado. R.

2ª LECTURA Ef 1, 17-23

Guía: La Ascensión de Jesús compromete a los cristianos a una vocación de servicio, es decir: a vivir y orientar a la comunión eclesial los abundantes y diversos frutos del Espíritu Santo.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que Él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que Él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza. Este es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro. Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de Aquel que llena completamente todas las cosas. Palabra de Dios.

Comentario: El apóstol Pablo nos exhorta a tener en cuenta que tanto la fe como la esperanza están vinculadas hasta casi confundirse. Es decir, se cree porque hay alguien por encima de uno; y se espera porque ese alguien tiene un poder superior a la estricta capacidad humana. Por tanto, lo que confirma este poder divino en concreto es la propia resurrección de Cristo.

ALELUIA Mt 28, 19-20

Aleluia. «Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 28, 16-20

Guía: Al terminar su evangelio, Mateo relata el mandato de Jesús de anunciar el mensaje de salvación a todos. Él los asistirá en todas las situaciones.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Después de la resurrección del Señor, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de Él; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: “Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que Yo les he mandado. Y Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús toma la palabra afirmando su plena autoridad recibida de Dios y en virtud de ella envía a sus discípulos a una misión universal. No han de enseñar para hacer otros “Maestros” o para vanagloriarse a sí mismos, sino para hacer “auténticos” discípulos de Jesús y no otra cosa.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Guía: Con el ofrecimiento del pan y del vino, “frutos de la tierra y del trabajo de los hombres”, anticipamos, en esperanza, el cielo nuevo y la tierra nueva.

PREPARACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Guía: Cristo, recibido en su Cuerpo, es el pan que alimenta nuestra peregrinación hacia el Padre Dios.

DESPEDIDA

Guía: Cristo, con la Ascensión al Padre, no abandona al mundo. Su presencia sigue entre nosotros, en la comunidad cristiana, en la eucaristía, en su palabra, en los pobres. Por medio de nosotros continúa su obra salvadora.

SÁBADO 27: De la feria. Blanco. San Agustín de Cantorbery, o. (ML). Blanco.

Liturgia cotidiana mayo LV
SÁBADO 27

De la feria. Blanco. San Agustín de Cantorbery, o. (ML). Blanco.

Lectura Hech 18, 23-28

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. Después de haber permanecido un tiempo en Antioquía, Pablo partió de nuevo y recorrió sucesivamente la región de Galacia y la Frigia, animando a todos los discípulos. Un judío llamado Apolo, originario de Alejandría, había llegado a Éfeso. Era un hombre elocuente y versado en las Escrituras. Había sido iniciado en el Camino del Señor y, lleno de fervor, exponía y enseñaba con precisión lo que se refiere a Jesús, aunque no conocía otro bautismo más que el de Juan Bautista. Comenzó a hablar con decisión en la sinagoga. Después de oírlo, Priscila y Aquila lo llevaron con ellos y le explicaron más exactamente el Camino de Dios. Como él pensaba ir a Acaya, los hermanos lo alentaron, y escribieron a los discípulos para que lo recibieran de la mejor manera posible. Desde que llegó a Corinto fue de gran ayuda, por la gracia de Dios, para aquellos que habían abrazado la fe, porque refutaba vigorosamente a los judíos en público, demostrando por medio de las Escrituras que Jesús es el Mesías. Palabra de Dios.

Comentario: Lucas nos presenta a Apolo como un misionero “libre”, sin vinculación a ninguna comunidad. Sin duda que su intervención en Corinto fue de una gran ayuda para la propagación del Evangelio. Al aceptar la doctrina paulina sobre Cristo partiendo de las Sagradas Escrituras, pudo ser testimonio y contagiar a otros ¡tantos! Que por la gracia de Dios pudo cuestionar, criticar y refutar a quienes creían tener la última palabra sobre las cosas de Dios.

SALMO Sal 46, 2-3. 8-10

R. ¡El Señor es el Rey de toda la tierra!

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

El Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno. El Señor reina sobre las naciones, el Señor se sienta en su trono sagrado. R.

Los nobles de los pueblos se reúnen con el pueblo del Dios de Abraham: del Señor son los poderosos de la tierra, y Él se ha elevado inmensamente. R.

ALELUIA Jn 16, 28

Aleluia. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre. Aleluia.

EVANGELIO Jn 16, 23b-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Les aseguro que todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, Él se lo concederá. Hasta ahora, no han pedido nada en mi Nombre. Pidan y recibirán, y tendrán una alegría que será perfecta. Les he dicho todo esto por medio de parábolas. Llega la hora en que ya no les hablaré por medio de parábolas, sino que les hablaré claramente del Padre. Aquel día ustedes pedirán en mi Nombre; y no será necesario que Yo ruegue al Padre por ustedes, ya que Él mismo los ama, porque ustedes me aman y han creído que Yo vengo de Dios. Salí del Padre y vine al mundo. Ahora dejo el mundo y voy al Padre. Palabra del Señor.

Comentario: Frente a la tristeza del creyente, de la Iglesia, está la alegría del mundo. El mundo se alegra de la partida de Jesús, porque su predicación y su presencia constituyen un ataque a su seguridad y su autoafirmación. Se alegra de la tribulación y persecución de la Iglesia, de los creyentes; sencillamente, porque son continuación de lo que Cristo significó.

La Reflexión Dominical: La Ascensión del Señor

Reflexionar en torno al Evangelio ayuda a comprender y compartir lo que el Señor quiere decirte. Escuchemos al padre Aderico Dolzani, comentando la Palabra de Dios que escucharemos este domingo, al celebrar la solemnidad de la Ascensión del Señor.

“La Reflexión Dominical” es un espacio que, a partir del Evangelio del domingo, entrega un mensaje de fe, en la voz del padre Aderico Dolzani, de la SOCIEDAD DE SAN PABLO. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

COMENTARIO DOMINICAL: Jesús camina con nosotros 

Comentario Dominical: Jesús camina con nosotros 

Comentario Dominical: Jesús camina con nosotros

Jesús, después de su muerte y resurrección, preparó a sus discípulos para una gran tarea: anunciar la Buena Noticia. Así concluyó su misión en la tierra. El trabajo de los discípulos será implantar la liberación y la llegada del Reino. Llevan consigo solo la ilusión y el ideal enseñado por Jesús, pero con dudas. En las Sagradas Escrituras la duda se asocia con la falta de fe y de compromiso con la práctica de la justicia. Ahora, ese compromiso es nuestro y como cristianos somos los continuadores de su obra. ¡Cuántas veces, en la vida, hemos sentido esa falta de fe y responsabilidad! Decididos y con buenas intenciones, apostamos por un proyecto, pero pronto lo dejamos por el peso que significa, por comodidad o por miedo al fracaso.

El punto de partida es Galilea y el objetivo consiste en que la justicia del Reino llegue a todos, convirtiéndolos en discípulos de Jesús. Los medios para conseguirlo son el bautismo y la catequesis. El primero, se realiza en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y el segundo, contempla todo lo que Jesús enseñó. Estos medios son el sello distintivo por el cual hemos asumido un vínculo de amor con Jesús. No es un vínculo cualquiera, es para toda la vida. No se descarta cuando se quiere ni se asume lo que conviene. En esto podemos actuar como niños: cuando se cansaron con la pelota, fueron por la Tablet para satisfacer su egoísmo desmedido.

Por eso, la Ascensión del Señor nos enseña a reconocer a Jesús presente en las personas y en la comunidad cristiana. Si no lo vemos, es porque hay muchos que creen en Dios y sus enseñanzas, pero viven como si Dios no existiera. Dice Jesús: Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo, él camina junto a la Iglesia y su promesa termina confirmando, que permanece vivo en la vida de la comunidad. Ya no es visible, pero está de una forma más eficaz, hasta que se lleve a cabo, en sus hijos, la plena comunión de vida.

“Y yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo”, Lc 16, 20.

P. Fredy Peña, ssp.

Mensaje del papa Francisco para la 51 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

AP3190366_Articolo«No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5). Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos

Gracias al desarrollo tecnológico, el acceso a los medios de comunicación es tal que muchísimos individuos tienen la posibilidad de compartir inmediatamente noticias y de difundirlas de manera capilar. Estas noticias pueden ser bonitas o feas, verdaderas o falsas. Nuestros padres en la fe ya hablaban de la mente humana como de una piedra de molino que, movida por el agua, no se puede detener. Sin embargo, quien se encarga del molino tiene la posibilidad de decidir si moler trigo o cizaña. La mente del hombre está siempre en acción y no puede dejar de «moler» lo que recibe, pero está en nosotros decidir qué material le ofrecemos. (cf. Casiano el Romano, Carta a Leoncio Igumeno).

Me gustaría con este mensaje llegar y animar a todos los que, tanto en el ámbito profesional como en el de las relaciones personales, «muelen» cada día mucha información para ofrecer un pan tierno y bueno a todos los que se alimentan de los frutos de su comunicación. Quisiera exhortar a todos a una comunicación constructiva que, rechazando los prejuicios contra los demás, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza.

Creo que es necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las «malas noticias» (guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano). Ciertamente, no se trata de favorecer una desinformación en la que se ignore el drama del sufrimiento, ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el escándalo del mal. Quisiera, por el contrario, que todos tratemos de superar ese sentimiento de disgusto y de resignación que con frecuencia se apodera de nosotros, arrojándonos en la apatía, generando miedos o dándonos la impresión de que no se puede frenar el mal. Además, en un sistema comunicativo donde reina la lógica según la cual para que una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde fácilmente se hace espectáculo del drama del dolor y del misterio del mal, se puede caer en la tentación de adormecer la propia conciencia o de caer en la desesperación.

Por lo tanto, quisiera contribuir a la búsqueda de un estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia. Invito a todos a ofrecer a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo narraciones marcadas por la lógica de la «buena noticia».

La buena noticia

La vida del hombre no es sólo una crónica aséptica de acontecimientos, sino que es historia, una historia que espera ser narrada mediante la elección de una clave interpretativa que sepa seleccionar y recoger los datos más importantes. La realidad, en sí misma, no tiene un significado unívoco. Todo depende de la mirada con la cual es percibida, del «cristal» con el que decidimos mirarla: cambiando las lentes, también la realidad se nos presenta distinta.  Entonces, ¿qué hacer para leer la realidad con «las lentes» adecuadas?

Para los cristianos, las lentes que nos permiten descifrar la realidad no pueden ser otras que las de la buena noticia, partiendo de la «Buena Nueva» por excelencia: el «Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios» (Mc 1,1). Con estas palabras comienza el evangelista Marcos su narración, anunciando la «buena noticia» que se refiere a Jesús, pero más que una información sobre Jesús, se trata de la buena noticia que es Jesús mismo. En efecto, leyendo las páginas del Evangelio se descubre que el título de la obra corresponde a su contenido y, sobre todo, que ese contenido es la persona misma de Jesús.

Esta buena noticia, que es Jesús mismo, no es buena porque esté exenta de sufrimiento, sino porque contempla el sufrimiento en una perspectiva más amplia, como parte integrante de su amor por el Padre y por la humanidad. En Cristo, Dios se ha hecho solidario con cualquier situación humana, revelándonos que no estamos solos, porque tenemos un Padre que nunca olvida a sus hijos. «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5): es la palabra consoladora de un Dios que se implica desde siempre en la historia de su pueblo. Con esta promesa: «estoy contigo», Dios asume, en su Hijo amado, toda nuestra debilidad hasta morir como nosotros. En Él también las tinieblas y la muerte se hacen lugar de comunión con la Luz y la Vida. Precisamente aquí, en el lugar donde la vida experimenta la amargura del fracaso, nace una esperanza al alcance de todos. Se trata de una esperanza que no defrauda ?porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones (cf. Rm 5,5)? y que hace que la vida nueva brote como la planta que crece de la semilla enterrada. Bajo esta luz, cada nuevo drama que sucede en la historia del mundo se convierte también en el escenario para una posible buena noticia, desde el momento en que el amor logra encontrar siempre el camino de la proximidad y suscita corazones capaces de conmoverse, rostros capaces de no desmoronarse, manos listas para construir.

La confianza en la semilla del Reino

Para iniciar a sus discípulos y a la multitud en esta mentalidad evangélica, y entregarles «las gafas» adecuadas con las que acercarse a la lógica del amor que muere y resucita, Jesús recurría a las parábolas, en las que el Reino de Dios se compara, a menudo, con la semilla que desata su fuerza vital justo cuando muere en la tierra (cf. Mc 4,1-34). Recurrir a imágenes y metáforas para comunicar la humilde potencia del Reino, no es un manera de restarle importancia y urgencia, sino una forma misericordiosa para dejar a quien escucha el «espacio» de libertad para acogerla y referirla incluso a sí mismo. Además, es el camino privilegiado para expresar la inmensa dignidad del misterio pascual, dejando que sean las imágenes ?más que los conceptos? las que comuniquen la paradójica belleza de la vida nueva en Cristo, donde las hostilidades y la cruz no impiden, sino que cumplen la salvación de Dios, donde la debilidad es más fuerte que toda potencia humana, donde el fracaso puede ser el preludio del cumplimiento más grande de todas las cosas en el amor. En efecto, así es como madura y se profundiza la esperanza del Reino de Dios: «Como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece» (Mc 4,26-27).

El Reino de Dios está ya entre nosotros, como una semilla oculta a una mirada superficial y cuyo crecimiento tiene lugar en el silencio. Quien tiene los ojos límpidos por la gracia del Espíritu Santo lo ve brotar y no deja que la cizaña, que siempre está presente, le robe la alegría del Reino.

Los horizontes del Espíritu   

La esperanza fundada sobre la buena noticia que es Jesús nos hace elevar la mirada y nos impulsa a contemplarlo en el marco litúrgico de la fiesta de la Ascensión. Aunque parece que el Señor se aleja de nosotros, en realidad, se ensanchan los horizontes de la esperanza. En efecto, en Cristo, que eleva nuestra humanidad hasta el Cielo, cada hombre y cada mujer puede tener la plena libertad de «entrar en el santuario en virtud de la sangre de Jesús, por este camino nuevo y vivo, inaugurado por él para nosotros, a través del velo, es decir, de su propia carne» (Hb 10,19-20). Por medio de «la fuerza del Espíritu Santo» podemos ser «testigos» y comunicadores de una humanidad nueva, redimida, «hasta los confines de la tierra» (cf. Hb 1,7-8).

La confianza en la semilla del Reino de Dios y en la lógica de la Pascua configura también nuestra manera de comunicar. Esa confianza nos hace capaces de trabajar ?en las múltiples formas en que se lleva a cabo hoy la comunicación? con la convicción de que es posible descubrir e iluminar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona.

Quien se deja guiar con fe por el Espíritu Santo es capaz de discernir en cada acontecimiento lo que ocurre entre Dios y la humanidad, reconociendo cómo él mismo, en el escenario dramático de este mundo, está tejiendo la trama de una historia de salvación. El hilo con el que se teje esta historia sacra es la esperanza y su tejedor no es otro que el Espíritu Consolador. La esperanza es la más humilde de las virtudes, porque permanece escondida en los pliegues de la vida, pero es similar a la levadura que hace fermentar toda la masa. Nosotros la alimentamos leyendo de nuevo la Buena Nueva, ese Evangelio que ha sido muchas veces «reeditado» en las vidas de los santos, hombres y mujeres convertidos en iconos del amor de Dios. También hoy el Espíritu siembra en nosotros el deseo del Reino, a través de muchos «canales» vivientes, a través de las personas que se dejan conducir por la Buena Nueva en medio del drama de la historia, y son como faros en la oscuridad de este mundo, que iluminan el camino y abren nuevos senderos de confianza y esperanza.

VIERNES 26: San Felipe Neri, p. (MO). Blanco.

Liturgia cotidiana mayo LV
VIERNES 26

San Felipe Neri, p. (MO). Blanco.

Prefacio de Pascua. Leccionario Santoral: Flp 4, 4-9; Sal 33, 2-11; Jn 17, 1. 20-26.

Reseña: Felipe Neri (1515-1595), apóstol de Roma, nace en Florencia (Italia). Es llamado el santo de la alegría, porque contagiaba con su buen humor y regocijo de ser cristiano. Desde el año 1533 estudia y enseña teología y filosofía en Roma. Ordenado sacerdote en el año 1551, ingresa en la comunidad de san Girólamo (Roma). Sus rezos de las horas con himnos, lecturas bíblicas y oraciones en lengua nativa se hicieron tan populares que construye un oratorio especial para acomodar a más asistentes. Funda la congregación del Oratorio, llevando a cabo además muchas obras de caridad. Fallece en el año 1595.

LECTURA Hech 18, 9-18

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Una noche, el Señor dijo a Pablo en una visión: «No temas. Sigue predicando y no te calles. Yo estoy contigo. Nadie pondrá la mano sobre ti para dañarte, porque en esta ciudad hay un pueblo numeroso que me está reservado». Pablo se radicó allí un año medio, enseñando la Palabra de Dios. Durante el gobierno del procónsul Galión en Acaya, los judíos se confabularon contra Pablo y lo condujeron ante el tribunal, diciendo: «Este hombre induce a la gente a que adore a Dios de una manera contraria a la Ley». Pablo estaba por hablar, cuando Galión dijo a los judíos: «Si se tratara de algún crimen o de algún delito grave, sería razonable que los atendiera. Pero tratándose de discusiones sobre palabras y nombres, y sobre la Ley judía, el asunto les concierne a ustedes; yo no quiero ser juez en estas cosas». Y los hizo salir del tribunal. Entonces todos se apoderaron de Sóstenes, el jefe de la sinagoga, y lo golpearon ante el tribunal. Pero a Galión todo esto lo tuvo sin cuidado. Pablo permaneció todavía un cierto tiempo en Corinto. Después se despidió de sus hermanos y se embarcó hacia Siria en compañía de Priscila y de Aquila. En Cencreas, a raíz de un voto que había hecho, se hizo cortar el cabello. Palabra de Dios.

Comentario: La visión de Pablo es un signo más para confirmar que su misión estaba guiada por el mismo Dios. Por eso, la expresión “no temas” viene a acompañar su actividad en Corinto, tan cuestionada por paganos y judíos. Sin embargo, el hecho de que Dios le pida continuar su predicación a pesar de las contrariedades, es un motivo más que suficiente para anunciar la Buena Nueva y entender que esta tiene un “sentido” a los ojos de Dios.

SALMO Sal 46, 2-3. 8-10

R. ¡El Señor es el Rey de toda la tierra!

Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría; porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra. R.

Él puso a los pueblos bajo nuestro yugo, y a las naciones bajo nuestros pies; Él eligió para nosotros una herencia, que es el orgullo de Jacob, su predilecto. R.

El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas. Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey. R.

ALELUIA Cfr. Lc 24, 46. 26

Aleluia. El Mesías debía sufrir, y resucitar de entre los muertos, para entrar en su gloria. Aleluia.

EVANGELIO Jn 16, 20-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero Yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar. Aquel día no me harán más preguntas. Palabra del Señor.

Comentario: Las palabras de Jesús son misteriosas y oscuras. No obstante, nos enseñan que las experiencias de dolor son necesarias en la vida para crecer y madurar lo que aún no se ha purificado. De ahí la continuidad y complementariedad del Espíritu Santo con relación a Jesús, ya que es este mismo que continúa hablando a la Iglesia, pero de una manera distinta, a través de su propio Espíritu.

JUEVES 25: San Beda el Venerable, p. y d. (ML). Blanco. San Gregorio VII, pa. (ML). Blanco. Santa María Magdalena de Pazzi, v. (ML). Blanco.

Liturgia cotidiana mayo LV
JUEVES 25

San Beda el Venerable, p. y d. (ML). Blanco. San Gregorio VII, pa. (ML). Blanco. Santa María Magdalena de Pazzi, v. (ML). Blanco.

Prefacio de Pascua.

LECTURA Hech 18, 1-8

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Pablo dejó Atenas y fue a Corinto. Allí encontró a un judío llamado Aquila, originario del Ponto, que acababa de llegar de Italia con su mujer Priscila, a raíz de un edicto de Claudio que obligaba a todos los judíos a salir de Roma. Pablo fue a verlos, y como ejercía el mismo oficio, se alojó en su casa y trabajaba con ellos haciendo tiendas de campaña. Todos los sábados, Pablo discutía en la sinagoga y trataba de persuadir tanto a los judíos como a los paganos. Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por entero a la predicación de la Palabra, dando testimonio a los judíos de que Jesús es el Mesías. Pero como ellos lo contradecían y lo injuriaban, sacudió su manto en señal de protesta, diciendo: “Que la sangre de ustedes caiga sobre sus cabezas. Yo soy inocente de eso; en adelante me dedicaré a los paganos”. Entonces, alejándose de allí, fue a la casa de un tal Ticio Justo, uno de los que adoraban a Dios y cuya casa lindaba con la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda su familia. También muchos habitantes de Corinto, que habían escuchado a Pablo, abrazaron la fe y se hicieron bautizar. Palabra de Dios.

Comentario: Para Pablo, Corinto fue una ciudad del amor y del dolor, a la cual dedicó mucho tiempo de evangelización. Además, es aquí donde el Evangelio se abrió a los paganos y a los romanos. Y en ese sentido, Pablo nunca quiso ir en contra de las instituciones de la época; simplemente quiere que las personas no condicionen su vida por tradiciones o normas, que al final no los hacen libres.

SALMO Sal 97, 1-4

R. ¡El Señor reveló su victoria a las naciones!

Canten al Señor un canto nuevo, porque Él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria. R.

El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones: se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. R.

Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios. Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos. R.

ALELUIA Cfr. Jn 14, 18

Aleluya. “No los dejaré huérfanos; me voy y volveré a ustedes, y se alegrará su corazón”, dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Jn 16, 16-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: “Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver”. Entonces algunos de sus discípulos comentaban entre sí: “¿Qué significa esto que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’? ¿Y qué significa: ‘Yo me voy al Padre’?”. Decían: “¿Qué es este poco de tiempo? No entendemos lo que quiere decir”. Jesús se dio cuenta de que deseaban interrogarlo y les dijo: “Ustedes se preguntan entre sí qué significan mis palabras: ‘Dentro de poco, ya no me verán, y poco después, me volverán a ver’. Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo”. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús habla de un misterioso “dentro de poco”. Ese poco tiempo, se refiere a su “pasión”, es decir, tiempo de aflicción. Aflicción entendida como la de un parto, en que después de los dolores llegan la luz y el gozo del nacimiento. Así, también experimentamos los cristianos la vida de fe: para ir a la gloria, necesariamente, hay que abrazar la cruz.

MIRADAS: Tiempo de vida, la Pascua no termina

¿Cómo entender el gozo de la Resurrección? En esta edición de MIRADAS, el padre Fredy nos motiva a reflexionar sobre la alegría de la Pascua, con Cristo que, tras la muerte en la cruz, vive para regalarnos el don.

“Miradas” es un micro espacio radial desarrollado por SAN PABLO Radio, para ser seguido y comentado con la familia y la comunidad. Bajo la conducción del padre Fredy Peña Tobar, el programa invita a hablar de todo, cristianamente.  Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

 

MIÉRCOLES 24: De la feria. Blanco. María, Auxilio de los cristianos (ML). Blanco.

Liturgia cotidiana mayo LV
MIÉRCOLES 24

De la feria. Blanco. María, Auxilio de los cristianos (ML). Blanco.

LECTURA Hech 17, 15. 22-18, 1

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Los que acompañaban a Pablo lo condujeron hasta Atenas, y luego volvieron con la orden de que Silas y Timoteo se reunieran con él lo más pronto posible. Pablo, de pie, en medio del Areópago, dijo: “Atenienses, veo que ustedes son, desde todo punto de vista, los más religiosos de todos los hombres. En efecto, mientras me paseaba mirando los monumentos sagrados que ustedes tienen, encontré entre otras cosas un altar con esta inscripción: ‘Al dios desconocido’. Ahora, yo vengo a anunciarles eso que ustedes adoran sin conocer. El Dios que ha hecho el mundo y todo lo que hay en él no habita en templos hechos por manos de hombre, porque es el Señor del cielo y de la tierra. Tampoco puede ser servido por manos humanas como si tuviera necesidad de algo, ya que Él da a todos la vida, el aliento y todas las cosas. Él hizo salir de un solo principio a todo el género humano para que habite sobre toda la tierra, y señaló de antemano a cada pueblo sus épocas y sus fronteras, para que ellos busquen a Dios, aunque sea a tientas, y puedan encontrarlo. Porque en realidad, Él no está lejos de cada uno de nosotros. En efecto, en Él vivimos, nos movemos y existimos, como muy bien lo dijeron algunos poetas de ustedes: ‘Nosotros somos también de su raza’. Y si nosotros somos de la raza de Dios, no debemos creer que la divinidad es semejante al oro, la plata o la piedra, trabajados por el arte y el genio del hombre. Pero ha llegado el momento en que Dios, pasando por alto el tiempo de la ignorancia, manda a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan. Porque Él ha establecido un día para juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre que él ha destinado y acreditado delante de todos, haciéndolo resucitar de entre los muertos”. Al oír las palabras ‘resurrección de los muertos’, unos se burlaban y otros decían: “Otro día te oiremos hablar sobre esto”. Así fue cómo Pablo se alejó de ellos. Sin embargo, algunos lo siguieron y abrazaron la fe. Entre ellos, estaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos otros. Después de esto, Pablo dejó Atenas y fue a Corinto. Palabra de Dios.

Comentario: Pablo no calla nada de lo que cree. Asume la filosofía y la religión de los atenienses, pero le agrega el dato más importante de su fe: la resurrección de Jesús. Pablo busca captar primero la atención del auditorio, pero no se queda con una aceptación parcial de sus oyentes. Va más allá. No busca “clientes” sino hombres y mujeres que acepten un mensaje nuevo.

SALMO Sal 148, 1-2. 11-14

R. ¡Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria!

Alaben al Señor desde el cielo, alábenlo en las alturas; alábenlo, todos sus ángeles, alábenlo, todos sus ejércitos. R.

Los reyes de la tierra y todas las naciones, los príncipes y los gobernantes de la tierra; los ancianos, los jóvenes y los niños, alaben el nombre del Señor. R.

Alaben el nombre del Señor. Porque solo su nombre es sublime; su majestad está sobre el cielo y la tierra, y Él exalta la fuerza de su pueblo. R.

¡A él la alabanza de todos sus fieles, y de Israel, el pueblo de sus amigos! R.

ALELUIA Jn 14, 16

Aleluia. “Yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes”, dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Jn 16, 12-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. A la hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos: Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, Él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. El me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes. Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: ”Recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes”. Palabra del Señor.

Comentario: Es el Espíritu quien nos enseña. Él está en nosotros, vino a nosotros, vive en nosotros. Y su acción nos acerca al conocimiento profundo de Dios. Así los místicos han dado testimonio de una intimidad y una sabiduría que aún hoy nos sigue seduciendo. Dejemos que el Espíritu actúe, dejemos que él mismo nos enseñe, escuchemos su Palabra.

Al Servicio de la Vida: el ex monje y la fe

¡Que difícil es poder avanzar en la vida sin fe! Es esencial cultivarla desde pequeños, para que el empresario, el monje, el adulto, la profesional, los padres de familia, los forzadores, pueden dirigir su vida a la luz de la Palabra. Compartimos un texto tomado del libro “Historias que curan el alma”, de los autores Antonio García Rubio y Francisco Castro Miramontes

La cápsula radial SAN PABLO “Al servicio de la vida” es narrada por Ricardo Díaz Venegas. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

 
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