Facebook Twitter Google + YouTube  Chile   Perú 
Editorial SAN PABLO
 
Noticias

Archivo del 19/05/2018

DOMINGO 20: DOMINGO DE PENTECOSTÉS (S). Rojo.

Liturgia Cotidiana mayo
DOMINGO 20

DOMINGO DE PENTECOSTÉS (S). Rojo.

1ª LECTURA Gn 11, 1-9

Lectura del libro del Génesis.

Después del Diluvio, todo el mundo hablaba una misma lengua y empleaba las mismas palabras. Y cuando los hombres emigraron desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí. Entonces se dijeron unos a otros: «¡Vamos! Fabriquemos ladrillos y pongámoslos a cocer al fuego». Y usaron ladrillos en lugar de piedra, y el asfalto les sirvió de mezcla. Después dijeron: «Edifiquemos una ciudad, y también una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo, para perpetuar nuestro nombre y no dispersarnos por toda la tierra». Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, y dijo: «Si ésta es la primera obra que realizan, nada de lo que se propongan hacer les resultará imposible, mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua. Bajemos entonces, y una vez allí, confundamos su lengua, para que ya no se entiendan unos a otros». Así el Señor los dispersó de aquel lugar, diseminándolos por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad. Por eso se llamó Babel: allí, en efecto, el Señor confundió la lengua de los hombres y los dispersó por toda la tierra. Palabra de Dios.

O bien: Éx 19, 3-8. 16-20 o Ez 37, 1-14 o Jl 3, 1-5.


SALMO Sal 103, 1-2. 24. 27-28. 29-30


R. Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra.

Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! Estás vestido de esplendor y majestad y te envuelves con un manto de luz. R.

Bendice al Señor alma mía: ¡Qué variadas son tus obras, Señor! ¡Todo lo hiciste con sabiduría, la tierra está llena de tus criaturas! R.

Todos esperan de ti que les des la comida a su tiempo: se la das, y ellos la recogen; abres tu mano, y quedan saciados. R.

Si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo. Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra. R.


2ª LECTURA Rom 8, 22-27


Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma.

Hermanos: Sabemos que la creación entera, hasta el presente, gime y sufre dolores de parto. Y no sólo ella: también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente anhelando la filiación adoptiva, la redención de nuestro cuerpo. Porque solamente en esperanza estamos salvados. Ahora bien, cuando se ve lo que se espera, ya no se espera más: ¿acaso se puede esperar lo que se ve? En cambio, si esperamos lo que no vemos, lo esperamos con constancia. Igualmente, el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede con gemidos inefables. Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión en favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina. Palabra de Dios.


ALELUIA


Aleluia. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Aleluia.


EVANGELIO Jn 7, 37-39


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

El último día de la fiesta de las Chozas, que era el más solemne, Jesús, poniéndose de pie, exclamó: «El que tenga sed, venga a mí; y beba el que cree en mí». Como dice la Escritura: «De sus entrañas brotarán manantiales de agua viva». Él se refería al Espíritu que debían recibir los que creyeran en Él. Porque el Espíritu no había sido dado todavía, ya que Jesús aún no había sido glorificado. Palabra del Señor.

*******************************

MISA DEL DÍA

1ª LECTURA Hech 2, 1-11

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse. Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo. Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Con gran admiración y estupor decían: «¿Acaso estos hombres que hablan no son todos galileos? ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua? Partos, medos y elamitas, los que habitamos en la Mesopotamia o en la misma Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia Menor, en Frigia y Panfilia, en Egipto, en la Libia Cirenaica, los peregrinos de Roma, judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos los oímos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios». Palabra de Dios.

Comentario: “Pentecostés”, en lengua griega, significa “cincuenta”. Y ese día coincide con aquel en que terminaban las celebraciones de la Pascua: Alianza del pueblo judío con Dios en el Sinaí. La venida del Espíritu inaugura una nueva Alianza de Dios con todos los hombres y mujeres.

SALMO Sal 103, 1. 24. 29-31. 34

R. Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra.

Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! ¡Qué variadas son tus obras, Señor! ¡La tierra está llena de tus criaturas! R.

Si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo. Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra. R.

¡Gloria al Señor para siempre, alégrese el Señor por sus obras! Que mi canto le sea agradable, y yo me alegraré en el Señor. R.

2ª LECTURA 1Cor 12, 3-7. 12-13

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Nadie puede decir: «Jesús es el Señor», si no está impulsado por el Espíritu Santo. Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común. Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo –judíos y griegos, esclavos y hombres libres– y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. Palabra de Dios.

Comentario: San Pablo quiere terminar con la discriminación y arrogancia de algunos miembros de la comunidad, porque miran en menos y dominan a los otros, que son más pobres y menos influyentes. Por eso, reitera que los dones no son cualidades naturales ni tampoco son fruto del esfuerzo personal, sino que son un regalo de parte de Dios.

O bien: Gál 5, 16-25

SECUENCIA

Ven, Espíritu Santo, y envía desde el cielo un rayo de tu luz. Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz. Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma, suave alivio de los hombres. Tú eres descanso en el trabajo, templanza de las pasiones, alegría en nuestro llanto. Penetra con tu santa luz en lo más íntimo del corazón de tus fieles. Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente. Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, sana nuestras heridas. Suaviza nuestra dureza, elimina con tu calor nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos. Concede a tus fieles, que confían en Ti, tus siete dones sagrados. Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría.

ALELUIA

Aleluia. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Aleluia.

EVANGELIO Jn 20, 19-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!» Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, Yo también los envío a ustedes». Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan ». Palabra del Señor.

Comentario: En ese clima sucedió el milagro de Pentecostés. Lo mismo puede suceder hoy: no tengamos miedo de poner en común nuestras oraciones y problemas en presencia del Señor y de María. Si así nació la Iglesia, así vivirá la Iglesia. Sin ese espíritu, podemos convertirnos en una nueva Babel, viviendo juntos, pero sin entendernos.

O bien: Jn 15, 26-27; 16, 12-15

SÁBADO 19: De la feria. Blanco.

Liturgia Cotidiana mayo
SÁBADO 19

De la feria. Blanco.

LECTURA Hech 28, 16-20. 30-31

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

Cuando llegamos a Roma, Pablo recibió autorización para alojarse en una casa particular con un soldado que lo custodiara. Tres días después convocó a los judíos principales, y cuando se reunieron les dijo: «Hermanos, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de nuestros padres, fui arrestado en Jerusalén y puesto en manos de los romanos. Después de interrogarme, quisieron dejarme en libertad, porque no encontraban en mí nada que mereciera la muerte; pero ante la oposición de los judíos, me vi obligado a apelar al Emperador, sin querer por esto acusar en nada a mi pueblo. Por eso he querido verlos y hablarles, ya que a causa de la esperanza de Israel llevo estas cadenas». Pablo vivió dos años enteros por sus propios medios, recibiendo a todos los que querían verlo, proclamando el Reino de Dios, y enseñando con toda libertad y sin encontrar ningún obstáculo, lo concerniente al Señor Jesucristo. Palabra de Dios.

Comentario: San Pablo ha llegado desde Jerusalén para radicarse en Roma y comenzar un nuevo anuncio del Evangelio. Es el inicio de la comunidad creyente que quiere desprenderse del judaísmo para abrirse a los que no creen. Roma será el último bastión para Pablo, donde podrá sembrar las enseñanzas de Jesús.


SALMO Sal 10, 4-5.7


R. ¡Los que son rectos verán tu rostro, Señor!

O bien: Aleluia.

El Señor está en su santo Templo, el Señor tiene su trono en el cielo. Sus ojos observan el mundo, sus pupilas examinan a los hombres. R.

El Señor examina al justo y al culpable, y odia al que ama la violencia. Porque el Señor es justo y ama la justicia, y los que son rectos verán su rostro. R.


ALELUIA Cf. Jn 16, 7. 13


Aleluia. «Les enviaré el Espíritu de la verdad; Él les hará conocer toda la verdad», dice el Señor. Aleluia.


EVANGELIO Jn 21, 19-25


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Jesús resucitado había anunciado con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado: «Señor, ¿quién es el que te va a entregar?». Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: «Señor, ¿y qué será de éste?». Jesús le respondió: «Si Yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa? Tú sígueme». Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: «Él no morirá», sino: «Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?». Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero. Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relatara detalladamente, pienso que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían. Palabra del Señor.

Comentario: La tarea del discípulo amado no será muy distinta que la de Pedro. Ambos tendrán que velar por expandir la palabra de Dios. Jesús hace comprender a Pedro que Juan tendrá un camino diverso al suyo: lo acompañará hasta el lecho de su muerte y estará consolando a su madre. En cambio, Pedro confirmará su autoridad al estar a la cabeza de la Iglesia. Así, constatamos que todas las vocaciones y carismas tienen su sentido en la Iglesia.

Domingo de Pentecostés Solemnidad Fiesta del Espíritu Santo, fiesta de la Iglesia

libro-guiones-Benito-Spoletini-207x300

Motivación de entrada

Ninguna fiesta como Pentecostés nos recuerda que “nosotros somos Iglesia”, somos la Iglesia. La liturgia nos ofrece una oportunidad única para revivir nuestra vocación misionera.

Acto penitencial

Por las veces que hemos desoído la voz del Espíritu. Por haber olvidado el compromiso misionero de nuestra confirmación. Por haber rechazado el amor renovador del Espíritu Santo.

Colecta

El Señor renueve en todo pueblo y nación y en nuestra comunidad los prodigios de Pentecostés.

LECTURA CICLO B

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 2, 1-11.

El relato de Pentecostés reafirma la universalidad de la Iglesia, de su misión y del empeño de todos para construir la unidad en Cristo.

Segunda lectura: 1 Corintios 12, 3-7.12-13 (o bien: Gálatas 5, 16-25).

La diversidad de dones que se dan en la Iglesia es signo de la fecundidad del Espíritu Santo. Los dones son dados para responder a los diferentes servicios comunitarios.

Evangelio: Juan 20, 19-23 (o bien: 15, 26-27; 16, 12-13).

La aparición a los discípulos miedosos, en la tarde de la primera pascua cristiana, ofrece a Jesús la oportunidad de darles la misión y el Espíritu Santo para cumplirla.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

El Espíritu Santo es el que santifica los dones del pan y del vino; al ofrecerlos hoy, pedimos que ese mismo Espíritu reúna a todos los pueblos en derredor del único altar.

Comunión

En el momento de la comunión hoy suplicamos: Espíritu divino, “borra nuestras inmundicias, fecunda nuestros desiertos, y cura nuestras heridas”.

Despedida

Con Pentecostés comienza el “tiempo de la Iglesia”. Enviada a evangelizar a todo el mundo, el Espíritu de Jesús la guía y acompaña, hasta el fin. La Iglesia somos nosotros. ¡No lo olvidemos!

La Ascensión del Señor Solemnidad Cristo glorificado, una invitación a la esperanza

libro-guiones-Benito-Spoletini-207x300

Motivación de entrada

La fiesta de la Ascensión de Jesús es la fiesta del hombre: en Cristo, nuestra cabeza, se anticipa nuestra glorificación.

Acto penitencial

Por habernos sumergido tanto en las cosas terrenales, hasta olvidar nuestro destino definitivo. Por descuidar nuestros deberes cotidianos, lugar de nuestra respuesta al amor de Dios.

Colecta

Podemos vivir en la esperanza de alcanzar a Cristo glorificado, mientras lo contemplamos en el misterio de su Ascensión.

LECTURAS CICLO B

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 1, 1-11.

Lucas narra la Ascensión del Señor a los cielos. Comienza ahora el tiempo de la Iglesia en el mundo hasta la vuelta de Cristo.

Segunda lectura: Efesios 1, 17-23; o más breve: 4, 1-6.11-13).

La Ascensión de Jesús compromete a los cristianos a una vocación de servicio, es decir: a vivir y orientar a la comunión eclesial los abundantes y diversos frutos del Espíritu Santo.

Evangelio: Marcos 16, 15-20.

Al terminar su evangelio, Marcos relata el mandato de Jesús de anunciar el mensaje de salvación a todos. Él los asistirá en todas las situaciones.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Con el ofrecimiento del pan y del vino, “frutos de la tierra y del trabajo de los hombres”, anticipamos, en esperanza, el cielo nuevo y la tierra nueva.

Comunión

Cristo recibido en su cuerpo es el pan que alimenta nuestra peregrinación hacia el Padre Dios.

Despedida

Cristo, con la Ascensión al Padre, no abandona al mundo. Su presencia sigue entre nosotros, en la comunidad cristiana, en la eucaristía, en su palabra, en los pobres. Por medio de nosotros continúa su obra salvadora.

Domingo sexto de Pascua: El cristiano da testimonio de Jesús con el amor

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

La liturgia de hoy nos presenta a Jesús que promete el Espíritu Santo a sus discípulos, y les pide que atestigüen su presencia redentora en el mundo con el amor al prójimo.

Acto penitencial

Hoy pedimos perdón por no haber sabido “dar razón de nuestra esperanza”, ante un mundo que no conoce al Señor y a veces lo rechaza por culpa de nuestra vida mediocre y sin sentido.

Colecta

Que la pascua del Señor se manifieste con las obras en nuestra vida.

LECTURAS CICLO B

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 10, 25-26.34-36.43-48.

En el episodio del centurión pagano, Pedro reafirma que el Espíritu Santo no discrimina. La salvación es para todos, pues Cristo murió por todos.

Segunda lectura: 1 Juan 4, 7-10.

Una de las revelaciones más esperanzadora la leemos hoy: el amor de Dios no está en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su hijo a salvarnos.

Evangelio: Juan 15, 9-17.

Solemne proclamación del mandamiento nuevo de Jesús: Ámense unos a otros, como yo los he amado. ¿Se puede pedir algo más? Él nos ha hecho sus amigos y confidentes, pero no olvidemos que amor con amor se paga.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Presentamos al Señor, con el pan y el vino, los frutos de nuestra confirmación: testimonio, misión y aceptación alegre de nuestras cruces, en el amor.

Comunión

“Si me aman -dice el Señor- cumplan mis mandamientos, y yo rogaré al Padre y Él les dará otro consolador que permanecerá con ustedes para siempre” (Jn 14, 15-16).

Despedida

El cristiano es el que sabe dar razón de su esperanza por la fuerza de su fe en Dios, y gracias al amor que le infunde el Espíritu Santo. Vayamos a anunciar la Buena Nueva.

Domingo quinto de Pascua: Jesús resucitado, camino al Padre

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

La liturgia nos presenta la más completa autorrevelación de Jesús: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Jesús es el único camino al Padre, la única verdad salvadora, la vida que no tiene fin.

Acto penitencial

Nos examinamos sobre las palabras con que Jesús se ha definido: ¿es realmente el camino al Padre para mí, para nosotros?, ¿es el único maestro cuya verdad aceptamos y seguimos, o buscamos a otros maestros?, ¿en qué sentido Jesús es para mí, para nosotros, la vida?

Colecta

Suplicamos que, por el don del Salvador y del Espíritu Santo, se nos dé la verdadera libertad y la herencia eterna.

LECTURAS CICLO B

Primera lectura: Hechos de los Apóstoles 9, 26-31.

Pablo convertido es aceptado en la comunidad de Jerusalén, por los buenos oficios de Bernabé que convence a los Apóstoles con estas palabras: “Pablo ha visto al Señor en el camino”; es decir, en la comunidad de Jesús.

Segunda lectura: 1 Juan 3, 18-24.

La conciencia limpia y recta nos abre a la confianza en Dios, más allá de nuestro pecado; y nos ayuda a cumplir a cabalidad los mandamientos. Así viviremos en Dios.

Evangelio: Juan 15, 1-8.

Con el símil de la vid y los sarmientos, Jesús nos recuerda que la unión con él es condición de vida y que nada bueno y válido podemos hacer sin él.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Con el pan y el vino, presentamos nuestra actividad misionera y nuestros sacrificios que sólo Dios conoce.

Comunión

“Yo soy la vid verdadera y vosotros los sarmientos; el que queda en mi y Yo en él, da mucho fruto”. Eso debe asegurarnos la comunión con Cristo.

Despedida

Como auténticos creyentes y discípulos de Jesús, anunciemos que sólo él es “el Camino, la Verdad y la Vida”, el único salvador.

La Reflexión Dominical: Reciban el Espíritu Santo

La Reflexión Dominical: Reciban el Espíritu Santo PentecostésCincuenta días después de la partida de Jesús, el Espíritu Santo es enviado a los Apóstoles. La tarea, para ellos y para nosotros, es llevar el mensaje, la Buena Nueva a todos los hombres. Y para lograrlo, es necesario contar con el apoyo, con la fuerza del Señor en el corazón de los hombres. A través de este regalo que el Señor les hace, los discípulos encontrar el impulso para salir a compartir la Buena Nueva. Los invitamos a vivir un nuevo Pentecostés, que nos impulse a seguir llevando la Palabra a todos lo hombres. Escuchemos #LaReflexiónDominical (presiona play en el reproductor):

“La Reflexión Dominical” es un espacio que, a partir del Evangelio del domingo, entrega un mensaje de fe, en la voz del padre Aderico Dolzani, de la SOCIEDAD DE SAN PABLO. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

COMENTARIO DOMINICAL: El Espíritu Santo la nueva comunidad

COMENTARIO DOMINICAL: El Espíritu Santo la nueva comunidadMás allá de describir lo que pasó después de la Pascua, el evangelio destaca la continuidad que hay entre Jesús y sus discípulos. El Espíritu que inspiró y obró en Jesús es comunicado a quienes lo siguen. El mismo Espíritu que sostuvo la lucha de Jesús para realizar el proyecto de Dios, actúa también ahora en su Iglesia. Jesús se presenta en medio de la comunidad y es la razón de ser para esta. Su saludo de paz, conocido como shalom, representa la plenitud de los bienes mesiánicos. Solo él puede dar la paz porque ha vencido a la muerte y al mundo.

No obstante, los discípulos se encuentran con las puertas cerradas y como no tienen el Espíritu de Jesús, conforman una comunidad timorata y calculadora. Están presos del mismo temor que experimenta cada creyente cuando pierde la confianza en Dios y las vicisitudes de lo cotidiano van desgastando la vida de fe, que no contagia ni entusiasma a nadie.

Jesús quiere regalarnos aquella paz dada a los suyos en Pentecostés. Esa paz que no carece de fundamento, puesto que su fe ha sido probada cada vez que ha cumplido con la voluntad de su Padre. Por eso el Señor conoce y entiende nuestra fragilidad humana, él la vivió y asumió.

Superado el miedo, la comunidad creyente se siente con las fuerzas para anunciar al Señor y recobra la alegría por ser los continuadores de la obra de Jesús: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes…”. Ahora será el Espíritu Santo quien dará vida, amor y perdón a los creyentes. Tendrán que administrar estos dones pero no de una forma caprichosa y egoísta, sino al modo de Jesús: humilde y misericordioso. Esta misericordia solo será creíble en la medida que este poder de perdonar los pecados sea fiel reflejo del perdón de Dios.

“¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes…”

Jn 20, 21. P. Freddy Peña T., ssp

Declaración de los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, en Roma

Declaración de los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, en Roma Esta mañana los obispos de la Iglesia Católica en Chile anunciaron que pusieron sus cargos a disposición del Papa Francisco. En una conferencia de prensa desarrollada en Roma, los obispos Fernando Ramos y Juan Ignacio González declararon que “por escrito hemos puesto nuestros cargos en manos del Santo Padre, para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros”.

En una declaración firmada por todos los obispos de la Conferencia Episcopal, los miembros de la Iglesia Chilena pidieron perdón a las víctimas, a las que también agradecieron por su perseverancia y valentía, a pesar de las dificultades.
Este es el texto completo de la declaración:
“Después de tres días de encuentros con el Santo Padre, y de muchas horas dedicadas a la meditación y a la oración, siguiendo sus indicaciones, los Obispos de Chile deseamos comunicar lo siguiente:

En primer lugar, agradecemos al Papa Francisco por su escucha de padre y su corrección fraterna. Pero especialmente, queremos pedir perdón por el dolor causado a las víctimas,  al Papa, y al Pueblo de Dios y al país por nuestros graves errores y omisiones.

Gracias también a Mons. Scicluna y al Rev. Jordi Bertomeu por su dedicación pastoral y personal, así como por el esfuerzo invertido en las últimas semanas para intentar sanar las heridas de la sociedad y de la Iglesia de nuestro país.

Gracias a las víctimas, por su perseverancia y su valentía, a pesar de las enormes dificultades personales, espirituales, sociales y familiares que han debido afrontar, tantas veces en medio de la incomprensión y los ataques de la propia comunidad eclesial. Una vez más imploramos su perdón y su ayuda para seguir avanzando en el camino de la curación y cicatrización de las heridas.

En segundo lugar, queremos anunciar que todos los obispos presentes en Roma, por escrito, hemos puesto nuestros cargos en las manos del Santo Padre, para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros.  

Nos ponemos en camino, sabiendo que estos días de honesto diálogo han sido un hito dentro de un proceso de cambio profundo, conducido por el Papa Francisco. En comunión con él, queremosrestablecer la justicia y contribuir a la reparación del daño causado, para re-impulsar la misión profética de la Iglesia en Chile, cuyo centro siempre debió estar en Cristo.

Queremos que el rostro del Señor vuelva a resplandecer en nuestra Iglesia y a ello nos comprometemos. Con humidad y esperanza les pedimos a todos que nos ayuden a recorrer este camino.

Siguiendo la recomendación del Santo Padre, imploramos a Dios que en estas difíciles y esperanzadoras horas, nuestra Iglesia sea protegida por el Señor y la Virgen del Carmen.

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Chile en Roma”.

Declaración de los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, en Roma

VIERNES 18: De la feria. Blanco. San Juan I, pa. y mr. (ML). Rojo.

Liturgia Cotidiana mayo
VIERNES 18

De la feria. Blanco. San Juan I, pa. y mr. (ML). Rojo.

LECTURA Hech 25, 13-21

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.

El rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea y fueron a saludar a Festo. Como ellos permanecieron varios días, Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: «Félix ha dejado a un prisionero, y durante mi estadía en Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, presentaron quejas pidiendo su condena. Yo les respondí que los romanos no tienen la costumbre de entregar a un hombre antes de enfrentarlo con sus acusadores y darle la oportunidad de defenderse. Ellos vinieron aquí, y sin ninguna demora, me senté en el tribunal e hice comparecer a ese hombre al día siguiente. Pero cuando se presentaron los acusadores, éstos no alegaron contra él ninguno de los cargos que sospechaba. Lo que había entre ellos eran no sé qué discusiones sobre su religión, y sobre un tal Jesús que murió y que Pablo asegura que vive. No sabiendo bien qué partido tomar en un asunto de esta índole le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para ser juzgados allí. Pero como éste apeló al juicio de Su Majestad imperial, yo ordené que lo dejaran bajo custodia hasta que lo enviara al Emperador». Palabra de Dios.

Comentario: Las acusaciones planteadas en contra de Pablo son de carácter religioso y manifiestan las diferencias que existían entre judíos y cristianos, sobre todo en el tema de la resurrección. La inocencia de Pablo, como también la de los cristianos, no se puede objetar, porque la resurrección de Cristo no es una “superstición” sino un acontecimiento que no tiene nada que ver con el poder civil.


SALMO Sal 102, 1-2. 11-12. 19-20


R. ¡El Señor tiene su trono en el cielo!

O bien: Aleluia.

Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. R.

Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por los que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. R.

El Señor puso su trono en el cielo, y su realeza gobierna el universo. ¡Bendigan al Señor, todos sus ángeles, los fuertes guerreros que cumplen sus órdenes! R.


ALELUIA Jn 14, 26


Aleluia. El Espíritu Santo les enseñará todo y les recordará lo que les he dicho. Aleluia.


EVANGELIO Jn 21, 15-19


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Después de la aparición a la orilla del lago, Jesús resucitado dijo a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?». Él le respondió: «Sí, Señor, Tú sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis corderos». Le volvió a decir por segunda vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le respondió: «Sí, Señor, sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas». Le preguntó por tercera vez: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntara si lo quería, y le dijo: «Señor, Tú lo sabes todo; sabes que te quiero». Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas. Te aseguro que cuando eras joven, tú mismo te vestías e ibas a donde querías. Pero cuando seas viejo, extenderás tus brazos, y otro te atará y te llevará a donde no quieras». De esta manera, indicaba con qué muerte Pedro debía glorificar a Dios. Y después de hablar así, le dijo: «Sígueme». Palabra del Señor.

Comentario: La pregunta de Jesús a Pedro en tres ocasiones, más que la ratificación de la respuesta, busca la sinceridad que hay en ella. Por eso se apoya en la credibilidad que tiene el Maestro. El Señor lo confirma como el pastor de su rebaño y le pide un amor total y desinteresado.

 
Contacto
Avda. L. B. O'Higgins 1626, Casilla 3746 Correo Central, Santiago Centro, Santiago, Chile
Tel.: (2) 27200300 - Fax 26728469


×