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Editorial SAN PABLO
 
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Archivo del 14/08/2018

MIÉRCOLES 15: LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA (S). Blanco.

Tapa Agosto 2018
MIÉRCOLES 15

LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA (S). Blanco.

Gloria, Credo. Prefacio propio. Jornada de la vida consagrada. Día de la religiosa. Feriado nacional. 

1ª LECTURA Apoc 11, 19; 12, 1-6. 10 

Guía: La liturgia aplica el texto del Apocalipsis a María, la “mujer vestida de sol”, que con el poder recibido de Dios triunfa contra el maligno. 

Lectura del libro del Apocalipsis.

Se abrió el Templo de Dios que está en el cielo y quedó a la vista el Arca de la Alianza. Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza. Estaba embarazada y gritaba de dolor porque iba a dar a luz. Y apareció en el cielo otro signo: un enorme Dragón rojo como el fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y en cada cabeza tenía una diadema. Su cola arrastraba una tercera parte de las estrellas del cielo, y las precipitó sobre la tierra. El Dragón se puso delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo en cuanto naciera. La Mujer tuvo un hijo varón que debía regir a todas las naciones con un cetro de hierro. Pero el hijo fue elevado hasta Dios y hasta su trono, y la Mujer huyó al desierto, donde Dios le había preparado un refugio. Y escuché una voz potente que resonó en el cielo: “Ya llegó la salvación, el poder y el Reino de nuestro Dios y la soberanía de su Mesías”. Palabra de Dios. 

Comentario: Queda claro que la Iglesia, como nuevo pueblo de Dios, debe ser luz para las naciones, incluso en medio de las persecuciones y dificultades. En este sentido, María juega un papel fundamental, porque es ella la “mujer vestida de sol” que ha recibido de Dios el poder para ayudarnos a triunfar sobre todos los males de este mundo. 

SALMO Sal 44, 10-12. 15-16 

R. ¡De pie a tu derecha está la Reina, Señor! 

Una hija de reyes está de pie a tu derecha: es la reina, adornada con tus joyas y con oro de Ofir. R. 

¡Escucha, hija mía, mira y presta atención! Olvida tu pueblo y tu casa paterna, y el rey se prendará de tu hermosura. Él es tu señor: inclínate ante él. R. 

Las vírgenes van detrás, sus compañeras la guían, con gozo y alegría entran al palacio real. R. 

2ª LECTURA 1Cor 15, 20-27 

Guía: Cristo es el vencedor de la muerte: en él ya se ha realizado todo, en nosotros será al final. María ha alcanzado ya esa victoria por el poder de Dios. 

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección. En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos; luego, aquellos que estén unidos a Él en el momento de su Venida. En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será vencido es la muerte, ya que Dios “todo lo sometió bajo sus pies”. Palabra de Dios.

Comentario: Pablo nos demuestra que Cristo es el nuevo Adán que ha vencido el pecado y la misma muerte. Pero también da a entender que la resurrección de Cristo ¡ya es una realidad! La resurrección universal en la Segunda Venida del Señor y el sometimiento de todos los males de este mundo, principalmente la muerte, se confirmará precisamente, en esa Segunda Venida. 

EVANGELIO Lc 1, 39-56 

Guía: María, en la visitación a su prima Isabel, anticipa el anuncio de la salvación que se realizará en Cristo. Con el canto del Magnificat ensalza el poder de Dios: su preferencia para con los pobres y humildes. 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”. María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre”. María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa. Palabra del Señor. 

Comentario: El himno es un mosaico de situaciones y alusiones bíblicas. María se presenta como parte de los “los pobres de Dios”, de los que ponen en él toda la confianza y la esperanza, a diferencia de los soberbios, que depositan toda la confianza en sus propios méritos y capacidades. La espiritualidad de estos pobres se sintetiza en esto: “estoy en silencio delante de Dios y espero, porque los que esperan en el Señor poseerán la tierra”.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS 

Guía: Los dones que ofrecemos hoy sean signo de nuestra entrega a Dios, como lo fue el “Sí” de la Virgen María. 

PREPARACIÓN PARA LA COMUNIÓN

Guía: Como María, nos unimos profundamente a Cristo, “esperanza de la gloria”, y nos comprometemos a una vida santa.

DESPEDIDA

Guía: En María, Dios ensalza a los humildes, llena a los pobres de sus bienes, cumple las promesas de salvación. Acojamos esas lecciones marianas para testimoniar a Cristo en la Iglesia y ante el mundo.

Los Ángeles: Visita al Colegio Teresiano de Nacimiento

Los Ángeles: Visita al Colegio Teresiano de NacimientoEl viernes 10 de agosto, la sucursal SAN PABLO de Los Ángeles visitó las dependencias del Colegio Teresiano de la comuna de Nacimiento. En la ocasión, tanto el personal docente como administrativo pudieron conocer de primera fuente todo el material educativo con el que cuenta la editorial. La visita fue gestionada por nuestra colaboradora Antonia Araya. Muchas gracias a todas las personas, en especial a la directora del establecimiento,  sra. Carmen Luz Miranda Muñoz, y al alumnado por la grata acogida.

Compartimos algunas fotos de esta actividad:

 

Domingo vigésimo primero durante el año

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

Somos parte de la comunidad de los creyentes en Jesús, único maestro y único salvador. En comunión con toda la Iglesia, con fe y amor, caminamos tras sus pasos.

Acto penitencial

Nos cuestionamos ante el Señor por nuestras omisiones, porque no hemos hecho el bien urgente y a nuestro alcance.

Colecta

Pedimos amar lo que nos manda el Señor para llevar una vida firme en medio de las modas y los caprichos del mundo.

LECTURAS CICLO B

Primera lectura: Josué 24, 1-2.15-17.18.

Josué invita a los israelitas, ya conquistada la tierra prometida, a renovar su adhesión o su rechazo a servir a Dios. El pueblo reafirma su fidelidad al Señor.

Segunda lectura: Efesios 5, 21-33.

Pablo exhorta a los esposos cristianos a vivir en armonía, amándose con el mismo amor con que Cristo amó a la Iglesia, hasta entregarse por ella.

Evangelio: Juan 6, 60-69.

Continúa el discurso del pan de vida. Muchos discípulos encuentran inaceptables las palabras de Jesús; pero Pedro, en nombre de los Doce, proclama: “Tú sólo, Señor, tienes palabras de vida eterna”.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

La ofrenda del pan y del vino nos obtenga los dones de la unidad y de la paz.

Comunión

La comunión con Jesús debe manifestarse ante todo en el cumplimiento fiel de la voluntad de Dios.

Despedida

Vayamos a anunciar, en medio de un mundo cambiante, conflictivo y sin misericordia, el poder salvador de Cristo.

Domingo vigésimo durante el año

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

Nos reunimos una vez más en la casa de Dios para compartir la oración, la palabra de Dios y el sacramento. Hacemos memoria de Jesús, nuestro único salvador.

Acto penitencial

Por habernos apegado tanto a los bienes terrenos hasta olvidar los eternos. Por haber olvidado el amor de Dios y de los hermanos. Por no haber compartido los dones recibidos en nuestra vida.

Colecta

Pedimos al Padre Dios, que nos ha amado primero, que infunda siempre más su amor en nosotros.

LECTURAS CICLO B

Primera lectura: Proverbios 9, 1-6.

El Señor nos invita al banquete de la vida, exhortándonos a vivir sabiamente.

Segunda lectura: Efesios 5, 15-20.

Pablo nos exhorta a vivir conforme al Espíritu de Dios, procurando conocer la voluntad de Dios para realizarla.

Evangelio: Juan 6, 51-59.

En la continuación del discurso sobre el pan de vida, Juan nos recuerda las palabras de Jesús: el que “come mi carne y bebe mi sangre”, es decir, el que se une profundamente a mí, tiene vida eterna.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Con el pan y el vino, llevados al altar para ser consagrados, devolvemos al Señor sus dones y le pedimos que se nos dé él mismo.

Comunión

Unidos a Cristo en la intimidad de su amor, oremos confiados: “Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa” (Salmo 129, 7).

Despedida

Hemos participado en la fiesta dominical, sea nuestro empeño continuarla en nuestra vida y contagiar a otros con la presencia salvadora de Jesús.

La Asunción de la Virgen María

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Solemnidad

María, glorificada plenamente en Dios

Motivación de entrada

La liturgia de hoy es toda una alabanza a Dios que, en su soberana bondad, ha querido glorificar a María, dándole la plenitud de su gloria. En ella se anticipa lo que será nuestro destino último y el de la Iglesia, de la cual María es imagen.

Acto penitencial

Por no valorizar la “devoción” a María en todo su significado evangélico. Por haber rebajado con el pecado la dignidad de nuestro cuerpo. Por no reavivar con frecuencia el pensamiento de la patria definitiva.

Colecta

Por la intercesión de María, asunta al cielo en Dios, podamos alcanzar la gloria definitiva también nosotros.

LECTURAS CICLOS A-B-C

Primera lectura: Apocalipsis 11, 19; 12, 1-6.10.

La liturgia aplica el texto del Apocalipsis a María, la “mujer vestida de sol”, que con el poder recibido de Dios triunfa contra el maligno.

Segunda lectura: 1 Corintios 15, 20-27.

Cristo es el vencedor de la muerte: en él ya se ha realizado todo, en nosotros será al final. María ha alcanzado ya esa victoria por el poder de Dios.

Evangelio: Lucas 1, 39-56.

María, en la visitación a su prima Isabel, anticipa el anuncio de la salvación que se realizará en Cristo. Con el canto del Magnificat ensalza el poder de Dios: su preferencia para con los pobres y humildes.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Los dones que ofrecemos hoy sean signo de nuestra entrega a Dios, como lo fue el “Sí” de la Virgen María.

Comunión

Como María, nos unimos profundamente a Cristo, “esperanza de la gloria” y nos comprometemos a una vida santa.

Despedida

En María, Dios ensalza a los humildes, llena a los pobres de sus bienes, cumple las promesas de salvación. Acojamos esas lecciones marianas para testimoniar a Cristo en la Iglesia y ante el mundo.

Domingo décimo noveno durante el año

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

La misa dominical es un alto en nuestra actividad diaria para reunirnos en asamblea con los hermanos de nuestra comunidad. Oremos juntos, cantemos juntos, y juntos alimentémonos de la palabra que da la vida.

Acto penitencial

Pedimos perdón por no haber vivido bien nuestras relaciones con Dios y con nuestros hermanos: casa, trabajo, colegio, diversiones, parroquia.

Colecta

Podemos llamar a Dios, Padre; esto debe hacer crecer en nosotros el compromiso de llevarnos siempre como hijos.

LECTURAS CICLO B

Primera lectura: 1 Reyes 19, 1-8.

Dios alimenta al profeta Elías con un pan y una agua misteriosos en el desierto y le da la fuerza para seguir su peregrinación, hasta encontrarse con él en el Horeb.

Segunda lectura: Efesios 4, 30 – 5, 2.

Fuerte amonestación de Pablo a no entristecer al Espíritu Santo, a la vez que propone una adecuada ecología (= limpieza) espiritual.

Evangelio: Juan 6, 41-51.

Contra las murmuraciones de los judíos por sus palabras sobre el pan bajado del cielo, Jesús reafirma con fuerza: “Yo soy el pan de vida, quien come de este pan vivirá para siempre”.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Los dones que presentamos –el pan y el vino– frutos de nuestro trabajo, el Señor los transformará en sacramento de salvación.

Comunión

Cristo es luz y verdad: unidos a él podemos superar las tinieblas y los errores que obstaculizan nuestro camino hacia Dios.

Despedida

La luz recibida de la palabra de Dios y la fuerza que se nos ha dado en el sacramento, son un buen viático para vivir cristianamente la semana que comienza.

Domingo décimo octavo durante el año

Libro: Guiones para la Animación Litúrgica. Autor: Benito-Spoletini

Motivación de entrada

Nada mejor para prepararnos a la eucaristía de hoy que el Salmo 69: “Oh Dios, ven a salvarnos, Señor date prisa en socorrernos; tú eres nuestro auxilio, no tardes”.

Acto penitencial

Pedimos perdón al Señor por haber desoído su palabra. Por no vivir con entusiasmo nuestro bautismo. Por nuestro testimonio tibio, superficial, mediocre.

Colecta

El Señor es nuestro pastor y guía: le pedimos nos conceda una vida renovada.

LECTURAS CICLO B

Primera lectura: Éxodo 16, 2-4.12-15.

A los israelitas que en el desierto se lamentan por pasar hambre, Dios responde con un manjar misterioso –el maná–, figura anticipada de la eucaristía.

Segunda lectura: Efesios 4, 17.20-24.

Exhortación de Pablo a los cristianos: llamados por Cristo a una vida nueva, no pueden seguir viviendo como los paganos.

Evangelio: Juan 6, 24-35.

Jesús promete a la gente que lo ha seguido y se ha beneficiado de la multiplicación de los panes, que él les dará un alimento que perdura y que es él mismo, Jesús, que se entrega por la vida del mundo.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

El pan y el vino que presentamos al altar sean símbolos de nuestra hambre y sed de Dios.

Comunión

Reflexionemos con la palabra de Dios: Nos diste, Señor, un pan del cielo, un pan que contiene todo deleite y satisface todo deseo.

Despedida

El Señor nos ha hablado, nos ha alimentado con su eucaristía; así fortalecidos, anunciemos a todos el amor salvador de Cristo.

COMENTARIO: María canta las grandezas del Señor

COMENTARIO: María canta las grandezas del SeñorLa solemnidad de la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo celebra un misterio importante de nuestra fe. Es un dogma que pone de relieve una verdad cristiana para quienes siguen a Jesús, pero también para toda una sociedad incrédula o que no logra entender este gran misterio. Se sabe que la devoción a María es uno de los aspectos más bellos de la piedad y parte esencial del verdadero espíritu cristiano.

La Asunción de María nos señala que Dios ve como algo de gran valor el cuerpo y el alma que forman a la persona humana. No obstante, si María fue tan extraordinaria, preguntémonos si personas comunes como nosotros podemos ser partícipes de algunos de sus privilegios, como tener una vida bienaventurada. La oración de la liturgia nos dice que sí, se puede aspirar a las realidades divinas a pesar de nuestro pecado; siempre y cuando nuestros actos se asemejen y alcancen la vida virtuosa que ella practicó.

Las palabras de María evocan hasta nuestros días aquella alegría que experimentó al levar a Jesús en su vientre: Desde ahora dichosa… Es una profecía que como cristianos debemos hacer vida. En el Magníficat, María expresa los sentimientos y actitudes de compromiso, esperanza y confianza en el poder de Dios; por lo tanto, ella es portavoz cualificada de los discípulos de Jesús y de los pobres que esperan atención. Es un signo de esperanza para la Iglesia y sello innegable de que tomaremos parte en la resurrección de Cristo. Es cierto que Jesús, por ser Dios, está en el cielo; pero ¿qué sucede con nosotros? En este sentido, María, sin tener pecado alguno, no dejó de ser humana. Ella no es divina, pero Dios Padre la levantó de entre los muertos y la Iglesia confirma que esta verdad contiene la promesa reconfortante de que Dios también nos levantará a nosotros en el día de la resurrección.

“Porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!” . Lc 1, 49.

Al Servicio de la vida: El llamado a la santidad

Al Servicio de la vida: El llamado a la santidad“Alegraos y regocijaos” (Mt 5,12). Con esas palabras comienza la última exhortación apostólica del papa Francisco. Se trata de un documento que invita a pensar y reflexionar acerca del llamado a la santidad en el mundo actual. Algo que involucra a todas las personas que formamos la Iglesia, en la medida que cada uno de nosotros tiene una misión, vale decir, un proyecto de vida en el que podemos encarnar un aspecto del evangelio. “¿Eres consagrada o consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu entrega. ¿Estás casado? Sé santo amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia. ¿Eres un trabajador? Sé santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos. ¿Eres padre, abuela o abuelo? Sé santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús. ¿Tienes autoridad? Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales”, nos dice el Papa. Escuchemos la cápsula de esta semana:

La cápsula radial SAN PABLO “Al servicio de la vida” es narrada por Ricardo Díaz Venegas. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

MARTES 14: San Maximiliano María Kolbe, p. y mr. (MO). Rojo.

Tapa Agosto 2018
MARTES 14

San Maximiliano María Kolbe, p. y mr. (MO). Rojo.

Leccionario Santoral: Sab 3, 1-9; Sal 115, 10-13.16-17; Jn 15, 12-16.

LECTURA Ez 2, 8–3,4 

Lectura de la profecía de Ezequiel.

El Señor me dirigió la palabra y me dijo: «Tú, hijo de hombre, escucha lo que te voy a decir; no seas rebelde como ese pueblo rebelde: abre tu boca y come lo que te daré». Yo miré y vi una mano extendida hacia mí, y en ella había un libro enrollado. Lo desplegó delante de mí, y estaba escrito de los dos lados; en él había cantos fúnebres, gemidos y lamentos. Él me dijo: «Hijo de hombre, come lo que tienes delante: come este rollo, y ve a hablar a los israelitas». Yo abrí mi boca y Él me hizo comer ese rollo. Después me dijo: «Hijo de hombre, alimenta tu vientre y llena tus entrañas con este libro que Yo te doy». Yo lo comí y era en mi boca dulce como la miel. Él me dijo: «Hijo de hombre, dirígete a los israelitas y comunícales mis palabras». Palabra de Dios. 

Comentario: Ezequiel es uno de los profetas cuyos oráculos son de una claridad y fuerza, sobre todo cuando ha de empaparse de las enseñanzas de Dios. Lo que ha aprendido de la palabra de Dios lo asume para enfrentar su misión profética a los que están en el destierro. Lo dulce de su llamado vocacional ha pasado, ahora toca motivar a un pueblo que ha perdido la esperanza y la confianza en el Señor. 

SALMO Sal 118, 14. 24. 72. 103. 111. 131 

R. ¡Qué dulce es tu palabra en mi boca, Señor! 

Me alegro de cumplir tus prescripciones, más que de todas las riquezas. Porque tus prescripciones son todo mi deleite, y tus preceptos, mis consejeros. R. 

Para mí vale más la ley de tus labios que todo el oro y la plata. ¡Qué dulce es tu palabra para mi boca, es más dulce que la miel! R. 

Tus prescripciones son mi herencia para siempre, porque alegran mi corazón. Abro mi boca y aspiro hondamente, porque anhelo tus mandamientos. R. 

ALELUIA Mt 11, 29 

Aleluia. «Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 18, 1-5. 10. 12-14 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?». Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian y no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre me recibe a mí mismo. Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial. ¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños». Palabra del Señor. 

Comentario: El ejemplo de ir a buscar la oveja perdida es el signo evidente de cómo Dios expresa su amor de Padre. Comportarnos como hijos de Dios exige adecuar nuestra fe a los valores del Reino. La necesidad de reivindicar a aquel que se ha perdido no se circunscribe solo en un acto de caridad, sino que también es la posibilidad de que este sea encontrado.

 
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