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Editorial SAN PABLO
 
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Archivo del 30/04/2019

MIÉRCOLES 1: De la feria. Blanco. San José, obrero (ML). Blanco.

MIÉRCOLES 1: De la feria. Blanco. San José, obrero (ML). Blanco.
MIÉRCOLES 1: De la feria. Blanco. San José, obrero (ML). Blanco.

Prefacio de Pascua. Semana 2ª del Salterio. Día de los Trabajadores. Feriado irrenunciable.
Leccionario Santoral: Gn 1, 26–2, 3; Sal 89, 2-4. 12-14. 16; Mt 13, 54-58.

LECTURA Hech 5, 17-26

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. El Sumo Sacerdote con todos sus partidarios, los de la secta de los saduceos, llenos de envidia, hicieron arrestar a los Apóstoles y los enviaron a la prisión pública. Pero durante la noche, el Ángel del Señor abrió las puertas de la prisión y los hizo salir. Luego les dijo: «Vayan al Templo y anuncien al pueblo todo lo que se refiere a esta nueva Vida». Los Apóstoles, obedeciendo la orden, entraron en el Templo en las primeras horas del día, y se pusieron a enseñar. Entre tanto, llegaron el Sumo Sacerdote y sus partidarios, convocaron al Sanedrín y a todo el Senado del pueblo de Israel, y mandaron a buscarlos a la cárcel. Cuando llegaron los guardias a la prisión, no los encontraron. Entonces volvieron y dijeron: «Encontramos la prisión cuidadosamente cerrada y a los centinelas de guardia junto a las puertas, pero cuando las abrimos, no había nadie adentro». Al oír esto, el jefe del Templo y los sumos sacerdotes quedaron perplejos y no podían explicarse qué había sucedido. En ese momento llegó uno, diciendo: «Los hombres que ustedes arrestaron, están en el Templo y enseñan al pueblo». El jefe de la guardia salió con sus hombres y trajeron a los Apóstoles, pero sin violencia, por temor de ser apedreados por el pueblo. Palabra de Dios.

Comentario: En esta persecución que describe san Lucas, él destaca dos enseñanzas: primero, la protección divina a los anunciadores del evangelio, es decir, en los planes de Dios nada se puede interponer, pues toda resistencia termina siendo inútil y absurda; segundo, los Apóstoles continúan predicando en el Templo. Es un reto al judaísmo, ya que el evangelio se presenta reemplazando a la Ley.

SALMO Sal 33, 2-9

R. El Señor escucha al pobre que lo invoca.

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en Él se refugian! R.

ALELUIA Jn 3, 16

Aleluia. Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único; todo el que cree en Él tiene Vida eterna. Aleluia.

EVANGELIO Jn 3, 16-21

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. Dijo Jesús: Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en Él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él no es condenado, el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. En esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Todo el que obra mal odia la luz y no se acerca a ella, por temor de que sus obras sean descubiertas. En cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios. Palabra del Señor.

Comentario: La presencia de Jesús divide inevitablemente a los hombres en dos grupos: los que prefieren la luz y se deciden por Dios, y los que optan por las tinieblas y rechazan a Dios y a su Hijo. En este dualismo moral es donde se juega la salvación de todo creyente. ¿Estamos con Dios o contra él?

MARTES 30: De la Feria.Blanco.

MARTES 30: De la Feria.Blanco.
MARTES 30: De la Feria.Blanco.

Prefacio de Pascua.

LECTURA Hech 4, 32-37

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo era común entre ellos. Los Apóstoles daban testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran estima. Ninguno padecía necesidad, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían y ponían el dinero a disposición de los Apóstoles, para que se distribuyera a cada uno según sus necesidades. Y así José, llamado por los Apóstoles Bernabé –que quiere decir hijo del consuelo–, un levita nacido en Chipre que poseía un campo, lo vendió, y puso el dinero a disposición de los Apóstoles. Palabra de Dios.

Comentario: El relato enfatiza dos aspectos importantes: la eficacia del testimonio apostólico de la resurrección y la gracia divina de la cual “todos” participaban. También presenta cómo se realizaba en concreto esta posesión común de los bienes como también la igualdad entre sus miembros pues no había división de clases.

SALMO Sal 92, 1-2. 5

R. ¡Reina el Señor, revestido de majestad!

¡Reina el Señor, revestido de majestad! El Señor se ha revestido, se ha ceñido de poder. El mundo está firmemente establecido: ¡no se moverá jamás! R.

Tu trono está firme desde siempre, Tú existes desde la eternidad. Tus testimonios, Señor, son dignos de fe, la santidad embellece tu Casa a lo largo de los tiempos. R.

ALELUIA Jn 3, 14-15

Aleluia. Es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en Él tengan Vida eterna. Aleluia.

EVANGELIO Jn 3, 7-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. Jesús dijo a Nicodemo: «Ustedes tienen que renacer de lo alto. El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu». «¿Cómo es posible todo esto?», le volvió a preguntar Nicodemo. Jesús le respondió: «¿Tú, que eres maestro en Israel, no sabes estas cosas? Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro testimonio. Si no creen cuando les hablo de las cosas de la tierra, ¿cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en Él tengan Vida eterna». Palabra del Señor.

Comentario: Nicodemo, como todo hombre racional no entiende el misterio, es decir, no comprende a Jesús. El nacimiento provocado por el Espíritu implica una nueva existencia, cuyo origen es Dios; por lo tanto, de ahora en adelante, el hombre ha de entenderse no desde el hombre sino desde Dios. Por eso que la gran novedad de la realidad cristiana es incomprensible cuando se la juzga con las propias categorías humanas.

MIRADAS: Renovación

MIRADAS: RenovaciónLa crisis de la Iglesia Chilena es el tema que, esta semana, aborda el P. Fredy Peña Tobar en una nueva edición de Miradas. Pero no para seguir buscando culpables, reduciendo la Iglesia a una agrupación de abusadores. Para el sacerdote paulino, la institución que creo Jesús es mucho más de lo que vemos hoy. Pero, claro, estamos aún en el momento del duelo y del dolor, esperando que la luz de la Resurrección lleve a buen puerto lo que hoy sucede en nuestro país, despertando de esta dolorosa pesadilla. ¿O simplemente vamos a renunciar y dejar solo a Jesús? Los invitamos a escuchar Miradas:

“Miradas” es un micro espacio radial desarrollado por SAN PABLO Radio, para ser seguido y comentado con la familia y la comunidad. Bajo la conducción del padre Fredy Peña Tobar, el programa invita a hablar de todo, cristianamente.  Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

LUNES 29: De la Feria. Blanco.

Liturgia-Cotidiana-29-de-abril
LUNES 29: De la Feria. Blanco.

Prefacio de Pascua.

LECTURA Hech 4, 23-31

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. Una vez que Pedro y Juan fueron puestos en libertad, regresaron adonde estaban sus hermanos, y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oírlos, todos levantaron la voz y oraron a Dios unánimemente: «Señor, Tú hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; Tú, por medio del Espíritu Santo, pusiste estas palabras en labios de nuestro padre David, tu servidor:“¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido”. Porque realmente se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con las naciones paganas y los pueblos de Israel, contra tu santo servidor Jesús, a quien Tú has ungido. Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano. Ahora, Señor, mira sus amenazas, y permite a tus servidores anunciar tu Palabra con toda libertad: extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios en el nombre de tu santo servidor Jesús». Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios. Palabra de Dios.

Comentario: La comunidad cristiana vive la persecución por testimoniar a Cristo y por tanto debe asumir los riesgos que eso concita. Por esta razón, en su oración, no pide a Dios que la libere de tales tormentos, sino que le conceda la valentía y libertad necesaria para anunciar el evangelio con palabras y hechos concretos. Cuando se suplica a Dios de esta manera, el rostro de la Iglesia tiene otro cariz y presencia en las comunidades.

SALMO Sal 2, 1-9 R.

¡Felices los que se refugian en ti, Señor!

¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se sublevan, y los príncipes conspiran contra el Señor y contra su Ungido: «Rompamos sus ataduras, librémonos de su yugo». R.

El que reina en el cielo se sonríe; el Señor se burla de ellos. Luego los increpa airadamente y los aterra con su furor: «Yo mismo establecí a mi Rey en Sión, mi santa Montaña». R.

Voy a proclamar el decreto del Señor: Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy. Pídeme, y te daré las naciones como herencia, y como propiedad, los confines de la tierra. Los quebrarás con un cetro de hierro, los destrozarás como a un vaso de arcilla». R.

ALELUIA Col 3, 1

Aleluia. Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Aleluia.

EVANGELIO Jn 3, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los judíos. Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: «Maestro, sabemos que Tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que Tú haces, si Dios no está con Él».Jesús le respondió: Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios». Nicodemo le preguntó: «¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?». Jesús le respondió: «Te, aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Ustedes tienen que renacer de lo alto”. El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu». Palabra del Señor.

Comentario: Nicodemo es un hombre de buena voluntad que respeta y reconoce en Jesús la presencia de Dios. Su preocupación gira con relación a la cuestión del “Reino de Dios”. Pero lo que no entiende es que para entrar en ese reino no basta la esperanza o deseo del Reino. Es imprescindible la actuación del Espíritu, que, a través de Jesús se plasma en palabras y acciones. Estas manifiestan la vida del Espíritu que está más allá de las posibilidades humanas.

Miles de fieles participaron de la fiesta de Cuasimodo en Colina

Miles de fieles participaron de la fiesta de Cuasimodo en ColinaHasta la capilla Reina Norte de Colina, llegó el obispo Celestino Aós para participar de la tradicional Fiesta de Cuasimodo que este año reunió a más de dos mil jinetes. Desde las siete de la mañana distintos sacerdotes se desplegaron por la comuna para llevar la comunión a los enfermos y adultos mayores.

Siempre la eucaristía es luz y esperanza para nuestros ancianos y nuestros enfermos. Cuando uno llega a esas situaciones límites, cuando ya lo humano no tiene solución, Jesucristo está ahí. Por eso esta fiesta es tan importante para los enfermos, para los que sufren y para todo el pueblo cristiano”, dijo el Administrador Apostólico de Santiago, Monseñor Celestino, al comienzo del recorrido.

Tras la liturgia inicial, el obispo se subió a la carroza y por más de cinco horas acompañó a la procesión que llevaba el cuerpo de Cristo por las calles de la comuna de Colina.

Como familia estamos muy emocionados, siempre habíamos visto y participado de cuasimodo pero siendo cuasimodistas. Este año, nos tocó acompañar a nuestro familiar enfermo quien ahora le tocó la otra parte, recibir la comunión. Estamos muy emocionados, más con la presencia de Don Celestino en nuestra propia casa. Agradecemos a él y a toda la gente de Colina por este enorme compromiso”, relató emocionada Sandra, luego de que la procesión visitará su hogar.

Por su parte Carolina Sánchez, fiel del sector, comentó lo que significa la fiesta de cuasimodo para las personas de Colina. “Esta es una tradición muy antigua, de tiempos de la Colonia, que aún se conversa. Para nosotros es un honor, un privilegio, tener este cuasimodo en Chile. Lo que uno siente cada domingo después de Pascua de Resurrección, es irrepetible”.

Para Juan Martínez, presidente de los cuasimodistas de Colina, esta gran fiesta se logra gracias al compromiso de todos. “Este es el cuasimodo más grande de Chile, tenemos aproximadamente a dos mil cuasimodistas que acompañaron a Cristo sacramentado y más de 150 enfermos que hemos visitado. Realmente estamos muy contentos, aquí toda la comunidad se pone con algo para esta actividad, desde la Municipalidad, Carabineros, la propia gente, etc”.

Esta es una de las tantas celebraciones de cuasimodo que se llevan a cabo en la Arquidiócesis de Santiago, el primer domingo después de Pascua de Resurrección.

DOMINGO 28: II DE PASCUA. FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA. Blanco.

DOMINGO 28: II DE PASCUA. FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA. Blanco.
DOMINGO 28: II DE PASCUA. FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA. Blanco.

Gloria. Secuencia. Credo. Prefacio de Pascua. Semana II del Salterio. Cuasimodo.

1ª LECTURA Hech 5, 12-16

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. Los Apóstoles hacían muchos signos y prodigios en el pueblo. Todos solían congregarse unidos en un mismo espíritu, bajo el pórtico de Salomón, pero ningún otro se atrevía a unirse al grupo de los Apóstoles, aunque el pueblo hablaba muy bien de ellos. Aumentaba cada vez más el número de los que creían en el Señor, tanto hombres como mujeres. Y hasta sacaban a los enfermos a las calles, poniéndolos en catres y camillas, para que cuando Pedro pasara, por lo menos su sombra cubriera a alguno de ellos. La multitud acudía también de las ciudades vecinas a Jerusalén, trayendo enfermos o poseídos por espíritus impuros, y todos quedaban sanados. Palabra de Dios.

Comentario: San Lucas relata los primeros prodigios de las comunidades cristianas y cómo crecían en número y estima por parte de todos. Hay que consignar que no solo san Pedro realizaba milagros, sino también “los apóstoles” en general. Esto traía el aprecio del pueblo pero también la resistencia de algunos, pasando por el “temor”, luego la “estima”, para llegar a la “aceptación”.

SALMO Sal 117, 2-4. 22-27

R. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor!

Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! Que lo diga la familia de Aarón: ¡es eterno su amor! Que lo digan los que temen al Señor: ¡es eterno su amor! R.

La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. Éste es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. R.

Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: el Señor es Dios, y Él nos ilumina. R.

2ª LECTURA Apoc 1, 9-13. 17-19

Lectura del libro del Apocalipsis. Yo, Juan, hermano de ustedes, con quienes comparto las tribulaciones, el Reino y la espera perseverante en Jesús, estaba en la isla de Patmos, a causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús. El Día del Señor fui arrebatado por el Espíritu y oí detrás de mí una voz fuerte como una trompeta, que decía: «Escribe en un libro lo que ahora vas a ver, y mándalo a las siete iglesias que están en Asia». Me di vuelta para ver de quién era esa voz que me hablaba, y vi siete candelabros de oro, y en medio de ellos, a alguien semejante a un Hijo de hombre, revestido de una larga túnica que estaba ceñida a su pecho con una faja de oro.Al ver esto, caí a sus pies, como muerto, pero él, tocándome con su mano derecha, me dijo: «No temas: Yo soy el Primero y el último, el Viviente. Estuve muerto, pero ahora vivo para siempre y tengo la llave de la Muerte y del Abismo. Escribe lo que has visto, lo que sucede ahora y lo que sucederá en el futuro». Palabra de Dios.

Comentario: La revelación recibida por Juan reafirma su fe en Jesús, describiendo además, cuanto está pasando y sucederá en el futuro. La revelación también es profecía que anuncia al Señor como Señor de la humanidad e impide que esta esté entregada a fatalismos históricos y secretamente manipulados por poderes dominantes.

ACLAMACIÓN Jn 20, 29

Aleluia. «Ahora crees, Tomás, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Jn 20, 19-31

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. Al atardecer del primer día de la semana, los discípulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los judíos. Entonces llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: «¡La paz esté con ustedes!». Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, Yo también los envío a ustedes». Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: «Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan».Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: «¡Hemos visto al Señor!». Él les respondió: «Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré». Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: « ¡La paz esté con ustedes!». Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe».Tomás respondió: «¡Señor mío y Dios mío!» Jesús le dijo: «Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!». Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre. Palabra del Señor.

Comentario: Santo Tomás, que no estaba presente, duda… Lo que escucha le parece más un sueño o un delirio fruto del miedo. Ocho días después, el Señor se presenta y santo Tomás confiesa su fe porque ha visto, como los otros discípulos. El Señor profetiza diciendo que nosotros seríamos los que encontraríamos la liberación de los pecados y la paz si creemos sin haber visto con los ojos del cuerpo al Resucitado. ¡Felices los que creen sin haber visto!

SÁBADO 27: SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.

Liturgia-Cotidiana-27-de-abril
SÁBADO 27: SÁBADO DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.

Gloria. Secuencia (optativa). Prefacio de Pascua.

LECTURA Hech 4, 13-21

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. Los miembros del Sanedrín estaban asombrados de la seguridad con que Pedro y Juan hablaban, a pesar de ser personas poco instruidas y sin cultura. Reconocieron que eran los que habían acompañado a Jesús, pero no podían replicarles nada, porque el hombre que había sido sanado estaba de pie, al lado de ellos. Entonces les ordenaron salir del Sanedrín y comenzaron a deliberar, diciendo: «¿Qué haremos con estos hombres? Porque no podemos negar que han realizado un signo bien patente, que es notorio para todos los habitantes de Jerusalén. A fin de evitar que la cosa se divulgue más entre el pueblo, debemos amenazarlos, para que de ahora en adelante no hablen de ese Nombre». Los llamaron y les prohibieron terminantemente que dijeran una sola palabra o enseñaran en el Nombre de Jesús. Pedro y Juan les respondieron: «Juzguen si está bien a los ojos del Señor que les obedezcamos a ustedes antes que a Dios. Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído». Después de amenazarlos nuevamente, los dejaron en libertad, ya que no sabían cómo castigarlos, por temor al pueblo que alababa a Dios al ver lo que había sucedido. Palabra de Dios.

Comentario: El relato muestra la valentía de Pedro y Juan que solo da la libertad de la fe. Las acusaciones en su contra no tienen asidero; tanto así, que los acusadores se convierten en acusados. Los Apóstoles son conscientes de que recibieron la gracia de haber visto y oído al Señor… y no pueden callarlo. Saben que la primera obligación es con Dios y eso desconcierta a los que los persiguen. ¿Cuál es tu actitud ante el mandato del Señor?

SALMO Sal 117, 1. 14-16. 18-21

R. Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste.

¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor! El Señor es mi fuerza y mi protección; Él fue mi salvación. Un grito de alegría y de victoria resuena en las carpas de los justos. R.

«La mano del Señor hace proezas, la mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas». El Señor me castigó duramente, pero no me entregó a la muerte. R.

«Abran las puertas de la justicia y entraré para dar gracias al Señor».«Esta es la puerta del Señor: sólo los justos entran por ella».Yo te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación. R.

ALELUIA Sal 117, 24

Aleluia.Éste es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. Aleluia.

EVANGELIO Mc 16, 9-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos. Jesús, que había resucitado a la mañana del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, aquélla de quien había echado siete demonios. Ella fue a contarlo a los que siempre lo habían acompañado, que estaban afligidos y lloraban. Cuando la oyeron decir que Jesús estaba vivo y que lo había visto, no le creyeron. Después, se mostró con otro aspecto a dos de ellos, que iban caminando hacia un poblado. Y ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero tampoco les creyeron. En seguida, se apareció a los Once, mientras estaban comiendo, y les reprochó su incredulidad y su obstinación porque no habían creído a quienes lo habían visto resucitado. Entonces les dijo: «Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación». Palabra del Señor.

Comentario: La resurrección de Jesús no es el final de una obra sino el comienzo de la aventura cristiana. Es curioso, pero ante la incredulidad de los discípulos, el Señor sigue contando con ellos y los envía a anunciar la Buena Noticia a toda la humanidad: la fe es un don, que al compartirla se desarrolla y crece. No hace falta tenerlo todo seguro para salir a misionar.

VIERNES 26: VIERNES DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.

VIERNES 26: VIERNES DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.
VIERNES 26: VIERNES DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.

Gloria. Secuencia (optativa). Prefacio de Pascua.

LECTURA Hech 4, 1-12

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. Mientras los Apóstoles hablaban al pueblo, se presentaron ante ellos los sacerdotes, el jefe de los guardias del Templo y los saduceos, irritados de que predicaran y anunciaran al pueblo la resurrección de los muertos cumplida en la persona de Jesús. Éstos detuvieron a los Apóstoles y los encarcelaron hasta el día siguiente, porque ya era tarde. Muchos de los que habían escuchado la Palabra abrazaron la fe, y así el número de creyentes, contando sólo los hombres, se elevó a unos cinco mil. Al día siguiente, se reunieron en Jerusalén los jefes de los judíos, los ancianos y los escribas, con Anás, el Sumo Sacerdote, Caifás, Juan, Alejandro y todos los miembros de las familias de los sumos sacerdotes. Hicieron comparecer a los Apóstoles y los interrogaron: «¿Con qué poder o en nombre de quién ustedes hicieron eso?» Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: «Jefes del pueblo y ancianos, ya que hoy se nos pide cuenta del bien que hicimos a un enfermo y de cómo fue sanado, sepan ustedes y todo el pueblo de Israel: este hombre está aquí sano delante de ustedes por el nombre de nuestro Señor Jesucristo de Nazaret, al que ustedes crucificaron y Dios resucitó de entre los muertos. Él es la piedra que ustedes, los constructores, han rechazado, y ha llegado a ser la piedra angular. Porque en ningún otro existe la salvación, ni hay bajo el cielo otro Nombre dado a los hombres, por el cual podamos salvarnos». Palabra de Dios.

Comentario: El milagro realizado por Pedro y su discurso terminan por irritar a las autoridades Judías. Aunque su enojo no era tanto por la curación en sí sino porque no aceptaban la fe cristiana en la resurrección de Jesús. Por creer en esta verdad los discípulos y los creyentes de hoy son perseguidos. Pero este es el camino de quienes deciden seguirlo, dejándose guiar por el Espíritu Santo sin ceder ante las adversidades y las amenazas de los poderosos.

SALMO Sal 117, 1-2. 4. 22-27

R. ¡Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor!

Que lo diga el pueblo de Israel: ¡es eterno su amor! Que lo digan los que temen al Señor: ¡es eterno su amor! R.

La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Esto ha sido hecho por el Señor y es admirable a nuestros ojos. Éste es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. R.

Sálvanos, Señor, asegúranos la prosperidad. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor: el Señor es Dios, y Él nos ilumina. R.

ALELUIA Sal 117, 24

Aleluia. Éste es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. Aleluia.

EVANGELIO Jn 21, 1-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. Jesús se apareció otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Sucedió así: estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos. Simón Pedro les dijo: «Voy a pescar». Ellos le respondieron: «Vamos también nosotros». Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada. Al amanecer, Jesús estaba en la orilla, aunque los discípulos no sabían que era Él. Jesús les dijo: «Muchachos, ¿tienen algo para comer?». Ellos respondieron: «No». Él les dijo: «Tiren la red a la derecha de la barca y encontrarán». Ellos la tiraron y se llenó tanto de peces que no podían arrastrarla. El discípulo al que Jesús amaba dijo a Pedro: «¡Es el Señor!». Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se ciñó la túnica, que era lo único que llevaba puesto, y se tiró al agua. Los otros discípulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban sólo a unos cien metros de la orilla. Al bajar a tierra vieron que había fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo: «Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar». Simón Pedro subió a la barca y sacó la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompió. Jesús les dijo: «Vengan a comer». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres?», porque sabían que era el Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús es el Señor y el amigo cercano que no se aleja de los suyos y se presenta resucitado. La aparición se da en un contexto de una comida donde los Apóstoles no han podido pescar; sin embargo, la Palabra de Dios hace de la pesca algo milagroso. Juan y Pedro lo reconocen al producirse el milagro. Curiosamente, las personas descubren aquello que significa vivir la fe cuando encuentran comunidades conducidas con los criterios de Dios.

JUEVES 25: JUEVES DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.

JUEVES 25: JUEVES DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.
JUEVES 25: JUEVES DE LA OCTAVA DE PASCUA. Blanco.

Gloria. Secuencia (optativa). Prefacio de Pascua.

LECTURA Hech 3, 11-26

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. Como el paralítico que había sido sanado no soltaba a Pedro y a Juan, todo el pueblo, lleno de asombro, corrió hacia ellos, que estaban en el pórtico de Salomón. Al ver esto, Pedro dijo al pueblo: «Israelitas, ¿de qué se asombran? ¿Por qué nos miran así, como si fuera por nuestro poder o por nuestra santidad, que hemos hecho caminar a este hombre? El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, el Dios de nuestros padres, glorificó a su servidor Jesús, a quien ustedes entregaron, renegando de Él delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerlo en libertad. Ustedes renegaron del Santo y del Justo, y pidiendo como una gracia la liberación de un homicida, mataron al autor de la vida. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Por haber creído en su Nombre, ese mismo Nombre ha devuelto la fuerza al que ustedes ven y conocen. Esta fe que proviene de Él, es la que lo ha sanado completamente, como ustedes pueden comprobar. Ahora bien, hermanos, yo sé que ustedes obraron por ignorancia, lo mismo que sus jefes. Pero así, Dios cumplió lo que había anunciado por medio de todos los profetas: que su Mesías debía padecer. Por lo tanto, hagan penitencia y conviértanse, para que sus pecados sean perdonados. Así el Señor les concederá el tiempo del consuelo y enviará a Jesús, el Mesías destinado para ustedes. El debe permanecer en el cielo hasta el momento de la restauración universal, que Dios anunció antiguamente por medio de sus santos profetas. Moisés, en efecto, dijo: “El Señor Dios suscitará para ustedes, de entre sus hermanos, un profeta semejante a mí, y ustedes obedecerán a todo lo que él les diga. El que no escuche a ese profeta será excluido del pueblo”. Y todos los profetas que han hablado a partir de Samuel, anunciaron también estos días. Ustedes son los herederos de los profetas y de la Alianza que Dios hizo con sus antepasados, cuando dijo a Abraham: “En tu descendencia serán bendecidos todos los pueblos de la tierra. Ante todo para ustedes Dios resucitó a su Servidor, y lo envió para bendecirlos y para que cada uno se aparte de sus iniquidades”. Palabra de Dios.

Comentario: En este discurso san Pedro intenta explicar el “nombre” de Jesús. Hablar y actuar en el nombre de Jesús significa contar con este nuevo poder salvíficocurativo que Dios ha manifestado al hombre. La curación del paralítico ha sido el paso de aquel hombre impedido a un hombre sanado y con una vida nueva.

SALMO Sal 8, 2. 5-9

R. ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

Al ver el cielo, obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado: ¿qué es el hombre para que pienses en él, el ser humano para que lo cuides? R.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor; le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies. R.

Todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes; las aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de las aguas. R.

ALELUIA Sal 117, 24

Aleluia. Éste es el día que hizo el Señor: alegrémonos y regocijémonos en él. Aleluia.

EVANGELIO Lc 24, 35-48

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Los discípulos, que retornaron de Emaús a Jerusalén, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.Todavía estaban hablando de esto, cuando Jesús se apareció en medio de ellos y les dijo: «La paz esté con ustedes ». Atónitos y llenos de temor, creían ver un espíritu, pero Jesús les preguntó: «¿Por qué están turbados y se les presentan esas dudas? Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo».Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies. Era tal la alegría y la admiración de los discípulos, que se resistían a creer. Pero Jesús les preguntó: «¿Tienen aquí algo para comer?» Ellos le presentaron un trozo de pescado asado; El lo tomó y lo comió delante de todos. Después les dijo: «Cuando todavía estaba con ustedes, Yo les decía: Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos». Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras, y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías debía sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y comenzando por Jerusalén, en su Nombre debía predicarse a todas las naciones la conversión para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de todo esto». Palabra del Señor.

Comentario: Siempre la resurrección de Jesús será algo difícil de entender porque escapa a nuestra razón. Hoy todo debe palparse y comprobarse. No obstante, lo importante para el creyente es que pueda admitir la realidad “física” de la pascua de Jesús, es decir, su valor como principio de una nueva realidad; y su función histórica donde se funda la nueva humanidad de los salvados.

Al Servicio de la Vida: Los tres amores

Al Servicio de la Vida: Los tres amoresAmor filial, amor parental, amor de amistad. Distintas dimensiones del amor, que nos acompañan toda la vida. Esta semana, la cápsula Al Servicio de la Vida invita a reflexionar acerca de tres tipos de amor, a partir de un texto del libro Historias que curan el alma. Esuchemos lo que Ricardo Díaz Venegas ha preparado:

 

La cápsula radial SAN PABLO “Al servicio de la vida” es narrada por Ricardo Díaz Venegas. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

 
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