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Editorial SAN PABLO
 
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Archivo del 24/08/2019

DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

1ª LECTURA Is 66, 18-21

Lectura del libro de Isaías. Así habla el Señor: Yo mismo vendré a reunir a todas las naciones y a todas las lenguas, y ellas vendrán y verán mi gloria. Yo les, daré una señal, y a algunos de sus sobrevivientes los enviaré a las naciones extranjeras, a las costas lejanas que no han oído hablar de mí ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria a las naciones. Ellos traerán a todos los hermanos de ustedes, como una ofrenda al Señor, hasta mi Montaña santa de Jerusalén. Los traerán en caballos, carros y literas, a lomo de mulas y en dromedarios –dice el Señor– como los israelitas llevan la ofrenda a la Casa del Señor en un recipiente puro. Y también de entre ellos tomaré sacerdotes y levitas, dice el Señor. Palabra de Dios.

Comentario: A través de un lenguaje poético, el Profeta anuncia la reunificación de todos los pueblos en el único Pueblo de Dios. Israel nunca más se sentirá solo y a él se adosarán otras naciones que vivirán la paz de Yahveh, de su posible manifestación a todos los hombres y sin distinción.

SALMO Sal 116, 1-2

R. Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio.

¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos! R.

Es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. R.

2ª LECTURA Heb 12, 5-7. 11-13

Lectura de la carta a los Hebreos. Hermanos: Ustedes se han olvidado de la exhortación que Dios les dirige como a hijos suyos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, y cuando te reprenda, no te desalientes. Porque el Señor corrige al que ama y castiga a todo aquél que recibe por hijo. Si ustedes tienen que sufrir es para su corrección; porque Dios los trata como a hijos, y ¿hay algún hijo que no sea corregido por su padre? Es verdad que toda corrección, en el momento de recibirla, es motivo de tristeza y no de alegría; pero más tarde, produce frutos de paz y de justicia en los que han sido adiestrados por ella. Por eso, «que recobren su vigor las manos que desfallecen y las rodillas que flaquean. Y ustedes, avancen por un camino llano», para que el rengo no caiga, sino que se sane. Palabra de Dios.

Comentario: El predicador muestra la educación paterna tomada de la sabiduría sapiencial (Prov 3, 12) y lo hace para que sus hijos enmienden sus errores y continúen el buen camino. Él, como buen padre, quiere que sus hijos den frutos de justicia y paz.

ALELUIA Jn 14, 6

Aleluia. «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 13, 22-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?». Él respondió: «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”. Y él les responderá: “No sé de dónde son ustedes”. Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!”. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos». Palabra del Señor.

Comentario: La puerta será hermosa y grande, y dará una gran fiesta en la que ya participan multitudes de Oriente y Occidente, ricos, pobres, de todas las razas y los pueblos de la tierra. Y entrarán más, siempre que hayan recibido a Dios de mil formas, buscándolo sobre todas las cosas. Él siempre quiere abrirnos la puerta, pero a condición de no ir cargados de nuestro propio yo.

DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.
DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

1ª LECTURA Is 66, 18-21

Lectura del libro de Isaías. Así habla el Señor: Yo mismo vendré a reunir a todas las naciones y a todas las lenguas, y ellas vendrán y verán mi gloria. Yo les, daré una señal, y a algunos de sus sobrevivientes los enviaré a las naciones extranjeras, a las costas lejanas que no han oído hablar de mí ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria a las naciones. Ellos traerán a todos los hermanos de ustedes, como una ofrenda al Señor, hasta mi Montaña santa de Jerusalén. Los traerán en caballos, carros y literas, a lomo de mulas y en dromedarios –dice el Señor– como los israelitas llevan la ofrenda a la Casa del Señor en un recipiente puro. Y también de entre ellos tomaré sacerdotes y levitas, dice el Señor. Palabra de Dios.

Comentario: A través de un lenguaje poético, el Profeta anuncia la reunificación de todos los pueblos en el único Pueblo de Dios. Israel nunca más se sentirá solo y a él se adosarán otras naciones que vivirán la paz de Yahveh, de su posible manifestación a todos los hombres y sin distinción.

SALMO Sal 116, 1-2

R. Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio.

¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos! R.

Es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. R.

2ª LECTURA Heb 12, 5-7. 11-13

Lectura de la carta a los Hebreos. Hermanos: Ustedes se han olvidado de la exhortación que Dios les dirige como a hijos suyos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, y cuando te reprenda, no te desalientes. Porque el Señor corrige al que ama y castiga a todo aquél que recibe por hijo. Si ustedes tienen que sufrir es para su corrección; porque Dios los trata como a hijos, y ¿hay algún hijo que no sea corregido por su padre? Es verdad que toda corrección, en el momento de recibirla, es motivo de tristeza y no de alegría; pero más tarde, produce frutos de paz y de justicia en los que han sido adiestrados por ella. Por eso, «que recobren su vigor las manos que desfallecen y las rodillas que flaquean. Y ustedes, avancen por un camino llano», para que el rengo no caiga, sino que se sane. Palabra de Dios.

Comentario: El predicador muestra la educación paterna tomada de la sabiduría sapiencial (Prov 3, 12) y lo hace para que sus hijos enmienden sus errores y continúen el buen camino. Él, como buen padre, quiere que sus hijos den frutos de justicia y paz.

ALELUIA Jn 14, 6

Aleluia. «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 13, 22-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?». Él respondió: «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”. Y él les responderá: “No sé de dónde son ustedes”. Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!”. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos». Palabra del Señor.

Comentario: La puerta será hermosa y grande, y dará una gran fiesta en la que ya participan multitudes de Oriente y Occidente, ricos, pobres, de todas las razas y los pueblos de la tierra. Y entrarán más, siempre que hayan recibido a Dios de mil formas, buscándolo sobre todas las cosas. Él siempre quiere abrirnos la puerta, pero a condición de no ir cargados de nuestro propio yo.

SÁBADO 24: SAN BARTOLOMÉ, ap. (F). Rojo.

SÁBADO 24: SAN BARTOLOMÉ, ap. (F). Rojo.
SÁBADO 24: SAN BARTOLOMÉ, ap. (F). Rojo.

Gloria. Prefacio de los Apóstoles.

LECTURA Apoc 21, 9-14

Lectura del libro del Apocalipsis. El ángel me dijo: “Ven que te mostraré la Esposa del Cordero”. El Ángel me llevó en espíritu a una montaña de enorme altura, y me mostró la Ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios. La gloria de Dios estaba en ella y resplandecía como la más preciosa de las perlas, como una piedra de jaspe cristalino. Estaba rodeada por una muralla de gran altura que tenía doce puertas: sobre ellas había doce ángeles y estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Tres puertas miraban al este, otras tres al norte, tres al sur, y tres al oeste. La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero. Palabra de Dios.

Comentario: San Juan expone una maravillosa visión profética: una nueva ciudad y esposa resplandeciente. Es la nueva Iglesia que nacerá y consagrará a cada cristiano por el bautismo. Ese bautismo abrirá las puertas para una mejor convivencia y solidaridad entre la comunidad creyente.

SALMO Sal 144, 10-13. 17-18

R. Que tus santos Señor, manifiesten la gloria de tu Reino.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y que tus fieles te bendigan; que anuncien la gloria de tu Reino y proclamen tu poder. R.

Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu Reino: tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. R.

El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones; está cerca de aquellos que lo invocan, de aquellos que lo invocan de verdad. R.

ALELUIA Jn 1, 49

Aleluia. Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. Aleluia.

EVANGELIO Jn 1, 45-51

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. Felipe encontró a Natanael y le dijo: “Hemos hallado a aquél de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús, el hijo de José de Nazaret”. Natanael le preguntó: “¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?”. “Ven y verás”, le dijo Felipe. Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: “Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez”. “¿De dónde me conoces?”, le preguntó Natanael. Jesús le respondió: “Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”. Natanael le respondió: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel”. Jesús continuó: “Porque te dije: ‘Te vi debajo de la higuera’, crees. Verás cosas más grandes todavía”. Y agregó: “Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”. Palabra del Señor.

Comentario: La definición que hace Jesús de Natanael pone en evidencia a sus “enemigos”, judíos cerrados a la fe que él exigía de su persona; en cambio el israelita fiel y sincero, sin prejuicios, es el que lo acepta sin reservas. ¿Cuánto de Natanael tenemos? ¿O estamos cerrados a ver a Dios en los nuevos desafíos?

LA REFLEXIÓN DOMINICAL: Domingo 21º durante el año

LA REFLEXIÓN DOMINICAL: Domingo 21º durante el añoEvangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?». Él respondió: «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”. Y él les responderá: “No sé de dónde son ustedes”. Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!”. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos».

Escucha el comentario al Evangelio que acabas de leer:

LA REFLEXIÓN DOMINICAL es un espacio que entrega un mensaje de fe en la voz del padre Aderico Dolzani, de la SOCIEDAD DE SAN PABLO, a la luz del Evangelio del domingo. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl

VIERNES 23: De la feria. Verde.

VIERNES 23: De la feria. Verde.
VIERNES 23: De la feria. Verde.

LECTURA Rt 1, 1-2. 3-6. 7-8. 14-16. 22  

Lectura del libro de Rut.   Durante el tiempo de los Jueces hubo   una gran sequía en el país, y un hombre   de Belén de Judá emigró a los campos   de Moab, con su mujer y sus dos hijos. El   hombre se llamaba Elimélec; su esposa,   Noemí; y sus dos hijos, Majlón y Quilión.   Al morir Elimélec, el esposo de Noemí,   ella se quedó con sus hijos. Estos se   casaron con mujeres moabitas –una   se llamaba Orpá y la otra Rut– y así   vivieron unos diez años. Pero también   murieron Majlón y Quilión, y Noemí   se quedó sola, sin hijos y sin esposo.   Entonces se decidió a volver junto con sus nueras, abandonando los campos   de Moab, porque se enteró de que el   Señor había visitado a su pueblo y le   había proporcionado alimento. Mientras   regresaban al país de Judá, Noemí dijo   a sus nueras: «Váyanse, vuelvan cada   una a la casa de su madre. ¡Qué el   Señor tenga misericordia de ustedes,   como ustedes la tuvieron con mis hijos   muertos y conmigo!». Orpá despidió a   su suegra con un beso, mientras que   Rut se quedó a su lado. Noemí le dijo:   «Mira, tu cuñada regresa a su pueblo y a   sus dioses; regresa tú también con ella».   Pero Rut le respondió: «No insistas en   que te abandone y me vuelva, porque   yo iré adonde tú vayas y viviré donde   tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo y tu   Dios será mi Dios». Así regresó Noemí   con su nuera, la moabita Rut, la que   había venido de los campos de Moab.   Cuando llegaron a Belén, comenzaba la   cosecha de la cebada. Palabra de Dios.  

Comentario: El relato nos presenta a dos   mujeres de fe, Ruth y Noemí, que son puestas   a prueba en una situación de hambre,   destierro y repatriación. Ante el hambre y   la muerte, hay un final más alentador, ya   que Ruth tendrá descendencia, y a través   de su hijo ?Obed?, el pueblo de Israel será   bendecido.  

SALMO Sal 145, 5-10  

R. ¡Alaba, alma mía, al Señor!  

Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob   y pone su esperanza en el Señor, su Dios: Él hizo el cielo y la tierra, el mar   y todo lo que hay en ellos. R.  

Él mantiene su fidelidad para siempre.   Hace justicia a los oprimidos y da pan   a los hambrientos. El Señor libera a   los cautivos. R.  

Abre los ojos de los ciegos y endereza   a los que están encorvados, el Señor   ama a los justos y protege a los extranjeros.   R.  

Sustenta al huérfano y a la viuda; y   entorpece el camino de los malvados.   El Señor reina eternamente, reina tu   Dios, Sión, a lo largo de las generaciones.   R.  

ALELUIA Sal 24, 4. 5  

Aleluia. Señor, enséñame tus senderos,   guíame por el camino de tu   fidelidad. Aleluia.

EVANGELIO Mt 22, 34-40  

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo   según san Mateo.   Cuando los fariseos se enteraron   de que Jesús había hecho callar a los   saduceos, se reunieron con Él, y uno de   ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó   para ponerlo aprueba: «Maestro,   ¿cuál es el mandamiento más grande de   la Ley?». Jesús le respondió: «Amarás   al Señor, tu Dios, con todo tu corazón,   con toda tu alma y con todo tu espíritu.   Éste es el más grande y el primer mandamiento.   El segundo es semejante al   primero: Amarás a tu prójimo como a   ti mismo. De estos dos mandamientos   dependen toda la Ley y los Profetas».   Palabra del Señor.  

Comentario: La Ley y los Profetas representan   a toda la Escritura. No obstante, el   amor es el principio que rige a esta última y   el criterio de discernimiento que elimina toda   posible dispersión. Es decir, no se puede   observar la Ley si falta el amor. ¿Puedo decir   que vivo seriamente los dos mandamientos   que nos recuerda Jesús?  

COMENTARIO DOMINICAL: Jesús es la puerta de la salvación

COMENTARIO DOMINICAL: Jesús es la puerta de la salvaciónEn el tiempo de Jesús, el rabinismo había creado sus teorías con respecto a quiénes se salvaban. Los liberales afirmaban que todo el pueblo judío se salvaba; los más radicales sostenían que solo los practicantes alcanzarían la salvación. Pero ambos entendían que la salvación pasaba por el asunto de la raza. Incluso hoy, muchos piensan así, creen que por pertenecer a una iglesia, ostentar títulos cristianos o afiliarse a partidos barnizados de cristianismo es garantía de salvación.

Pero Jesús zanja la pregunta con la parábola de la “puerta cerrada”, donde hay personas que participan de un banquete y otras que quieren entrar, pero no pueden porque resultan tan extrañas para el dueño que no las reconoce. No obstante, están las que se consideran más amigas de Jesús y tienen derechos adquiridos: comieron y bebieron…; y, por tanto, la puerta de la salvación está abierta.

Pero Jesús niega cualquier privilegio: no sé de dónde son… Muchas veces, al igual que el rabinismo y el legalismo fariseo, hoy se piensa que por el hecho de participar en retiros, movimientos cristianos o catequesis la puerta para entrar al banquete está abierta. Lástima que aún no se entienda que esos “derechos” no son garantía alguna, puesto que si no están acompañados por la práctica de la caridad o la justicia, de nada sirven los rezos, las catequesis y los retiros. Lo único que se ha sembrado con esa actitud es una falsa seguridad, pensando que por derecho propio deben ser los primeros en entrar al banquete.

La puerta se declara estrecha, porque el “yo” y las “presunciones” del hombre no pasan por ella, sino que deben morir afuera. Solo Jesús es la puerta y queda fuera aquel que “está bien” y cree vivir en una presunta justicia. Nadie puede decir “yo no tengo pecado”, como tampoco nadie se salva por los méritos propios. ¡Solo Dios salva!

“Traten de entrar por la puerta estrecha… porque muchos querrán entrar y no lo conseguirán” (Lc 13, 24).

P. Fredy Peña T., ssp

RESEÑA: La Santísima Virgen María, Reina

RESEÑA: La Santísima Virgen María, ReinaEsta fiesta fue instituida en el año 1955 por Pío XII. Cierto: María no es reina al estilo humano, pues ella misma se proclama sierva del Señor y vive oculta toda su vida. Es reina por ser madre del Rey del universo, quien dijo “mi Reino no es de este mundo”, y “no vine para ser servido, sino para servir”.

Pío XII, al coronar a la Virgen de Fátima, la llamó “Madre y servidora del Rey de los mártires”. En la Salve la llamamos “Reina y madre de misericordia”, y las letanías proclaman sus verdaderas prerrogativas de reina: “Reina de los ángeles, de los patriarcas, de los profetas, de los apóstoles, de los mártires, de los confesores, de las vírgenes, de los santos; reina concebida sin pecado original, Reina elevada a los cielos, Reina del santo rosario, reina de la paz”. En el quinto misterio glorioso se afirma que fue “coronada por la Santísima Trinidad como Reina de cielos y tierra”. Privilegios que nada tienen que ver con los reinos de este mundo.

La Constitución Lumen Gentium, del Concilio Vaticano II, dice: “María fue asunta a la gloria celeste y fue ensalzada por el Señor como Reina universal, para asimilarla de forma más plena a su Hijo”. Y como suprema reina nuestra, le debemos respeto, veneración y amor sincero.

JUEVES 22: La Santísima Virgen María, Reina. (MO). Blanco.

JUEVES 22: La Santísima Virgen María, Reina. (MO). Blanco.
JUEVES 22: La Santísima Virgen María, Reina. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Is 9, 1-6; Sal 112, 1-8; Lc 1, 26-38. Prefacio de la Virgen María.

LECTURA Jc 11, 29-39

Lectura del libro de los Jueces. El espíritu del Señor descendió sobre Jefté, y éste recorrió Galaad y Manasés, pasó por Mispá de Galaad y desde allí avanzó hasta el país de los amonitas. Entonces hizo al Señor el siguiente voto: «Si entregas a los amonitas en mis manos, el primero que salga de la puerta de mi casa a recibirme, cuando yo vuelva victorioso, pertenecerá al Señor y lo ofreceré en holocausto». Luego atacó a los amonitas, y el Señor los entregó en sus manos. Jefté los derrotó, desde Aroer hasta cerca de Minit –eran en total veinte ciudades– y hasta Abel Queramím. Les infligió una gran derrota, y así los amonitas quedaron sometidos a los israelitas. Cuando Jefté regresó a su casa, en Mispá, le salió al encuentro su hija, bailando al son de panderetas. Era su única hija; fuera de ella, Jefté no tenía hijos ni hijas. Al verla, rasgó sus vestiduras y exclamó: «¡Hija mía, me has destrozado! ¿Tenías que ser tú la causa de mi desgracia? Yo hice una promesa al Señor, y ahora no puedo retractarme». Ella le respondió: «Padre, si has prometido algo al Señor, tienes que hacer conmigo lo que prometiste, ya que el Señor te ha permitido vengarte de tus enemigos, los amonitas». Después añadió: «Sólo te pido un favor: dame un plazo de dos meses para ir por las montañas a llorar con mis amigas por no haber tenido hijos». Su padre le respondió: «Puedes hacerlo». Ella se fue a las montañas con sus amigas, y se lamentó por haber quedado virgen. Al cabo de los dos meses regresó, y su padre cumplió con ella el voto que había hecho. Palabra de Dios.

Comentario: Jefté lamentablemente no tomó en cuenta la asistencia de Dios, prefirió regirse por principios de dioses paganos y no actuó con la sabiduría de Dios. El sacrificio de su hija podía haber sido aceptado por dioses paganos, pero no cabía en la lógica del Dios de Israel que rechazaba esas prácticas.

SALMO Sal 39, 5. 7-10

R. ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!

¡Feliz el que pone en el Señor toda su confianza, y no se vuelve hacia los rebeldes que se extravían tras la mentira! R.

Tú no quisiste víctima ni oblación; pero me diste un oído atento; no pediste holocaustos ni sacrificios, entonces dije: «Aquí estoy». R.

«En el Libro de la Ley está escrito lo que tengo que hacer: yo amo, Dios mío, tu voluntad, y tu Ley está en mi corazón». R.

Proclamé gozosamente tu justicia en la gran asamblea; no, no mantuve cerrados mis labios, Tú lo sabes, Señor. R.

ALELUIA Cf. Sal 94, 7. 8

Aleluia. Si escuchan la voz del Señor, no endurezcan el corazón. Aleluia.

EVANGELIO Mt 22, 1-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús se dirigió a los sumos sacerdotes y fariseos, diciendo esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero éstos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: «Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas». Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: «El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren». Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. «Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?». El otro permaneció en silencio. Entonces el rey dijo a los guardias: «Átenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes». Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos. Palabra del Señor.

Comentario: La parábola expresa la relación del Señor y sus invitados. Hay dos clases de invitados: los que se autoexcluyen por cuestiones de poder y los malos y buenos que están en los cruces de los caminos. Los “elegidos” serán todos aquellos que hayan encarnado el amor de Jesús en las cosas concretas de la vida.

AL SERVICIO DE LA VIDA: Su misión, amar y perdonar

Al Servicio de la Vida: Su misión, amar y perdonarLa cápsula de esta semana nos invita a mirar nuestra vida y preguntarnos: ¿cuál es la misión que Dios nos ha encomendado en esta vida?. Inmersos en nuestras diarias preocupaciones, no siempre tenemos tiempo para pensar en quiénes somos y hacia dónde vamos, ni menos para reflexionar qué espera Dios de nosotros. Sin embargo, para los cristianos, es muy importante hacerlo. “La vida es bella y profunda cuando hemos descubierto la voluntad de Dios y la encarnamos“, nos dice el autor del texto que compartimos. Miremos el ejemplo de Jesús: dispuesto a seguir el camino que Dios trazó para Él, fue sembrando en el corazón de los hombres la llama que los motivó a seguirlo. Así llamó a sus Apóstoles y así también se dispuso a cumplir su destino. Escuchemos Su misión: amar y perdonar, cápsula preparada a partir del libro Entre besos y abrazos del autor Emilio L. Mazariegos.

AL SERVICIO DE LA VIDA es una cápsula radial SAN PABLO narrada por Ricardo Díaz Venegas. Si te interesa difundir estas cápsulas a través de algún medio radial, escríbenos a webmaster@sanpablochile.cl.

RESEÑA: San Pío X

RESEÑA: San Pío XJosé Melchor, su nombre de pila, nace en Riese (Italia) en el año 1835, de familia humilde. Recibe la comunión a los 11 años, y pronto siente el llamado al sacerdocio. Su párroco le consigue una beca e ingresa en el seminario, donde destaca por su aplicación y conducta. En el año 1858 es ordenado sacerdote. Desempeña diversos cargos, cada uno de los cuales dura nueve años: vicepárroco, párroco, canónigo, director espiritual del seminario, obispo, patriarca de Venecia y cardenal.

En el año 1903 es elegido Papa, con el nombre de Pío X, el único cargo en que dura 2 años más que en los anteriores. Es uno de los grandes Papas. Su lema: “Restaurar todo en Cristo a fin de que Cristo sea todo y esté en todo”.

Es el Papa de la Eucaristía: recomienda comulgar incluso a diario y adelanta la primera comunión de los doce a siete años. Promueve la catequesis y escribe el llamado Catecismo de Pío X. Corren tiempos difíciles; pero él sentencia: “No podemos temblar por el futuro de la Iglesia. Su fuerza es divina… y contamos con la experiencia de siglos”.

Pasa al banquete eterno el 20 de agosto del año 1914, llevando la triple corona de la pobreza, la humildad y la bondad.

 
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