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Editorial SAN PABLO
 
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MIÉRCOLES 26: De la feria. Verde.

MIÉRCOLES 26: De la feria. Verde.
MIÉRCOLES 26: De la feria. Verde.

LECTURA Gn 15, 1-12. 17-18

Lectura del libro del Génesis. La palabra del Señor llegó a Abrám en una visión, en estos términos: “No temas, Abrám. Yo soy para ti un escudo. Tu recompensa será muy grande”. “Señor –respondió Abraham–, ¿para qué me darás algo, si yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer de Damasco?”. Después añadió: “Tú no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa será mi heredero”. Entonces el Señor le dirigió esta palabra: “No, ese no será tu heredero; tu heredero será alguien que nacerá de ti”. Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: “Mira hacia el cielo y, si puedes, cuenta las estrellas”. Y añadió: “Así será tu descendencia”. Abrám creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación. Entonces el Señor le dijo: “Yo soy el Señor que te hice salir de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra”. “Señor –respondió Abraham–, ¿cómo sabré que la voy a poseer?”. El Señor le respondió: “Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres años, y también una tórtola y un pichón de paloma”. Él trajo todos estos animales, los cortó por la mitad y puso cada mitad una frente a otra, pero no dividió los pájaros. Las aves de rapiña se abalanzaron sobre los animales muertos, pero Abrám las espantó. Al ponerse el sol, Abrám cayó en un profundo sueño, y lo invadió un gran temor, una densa oscuridad. Cuando se puso el sol y estuvo completamente oscuro, un horno humeante y una antorcha encendida pasaron en medio de los animales descuartizados. Aquel día, el Señor hizo una alianza con Abrám, diciendo: “Yo he dado esta tierra a tu descendencia, desde el torrente de Egipto hasta el Gran río, el río Éufrates”. Palabra de Dios.

Comentario: La promesa hecha por Dios a Abrám integra tres aspectos: descendencia, tierra y bendición. La descendencia es fuerza y poder; la tierra propia es estabilidad; y la bendición significa riqueza y bienestar. Abrám se presenta como la figura ejemplar, que pone en Dios toda su confianza y sale a su encuentro.

SALMO Sal 104, 1-4. 6-9

R. El Señor se acuerda eternamente de su alianza.

¡Den gracias al Señor, invoquen su nombre; hagan conocer entre los pueblos sus proezas; canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus maravillas! R.

¡Gloríense en su santo nombre; alégrense los que buscan al Señor! ¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro! R.

Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.

Él se acuerda eternamente de su alianza, de la palabra que dio por mil generaciones, del pacto que selló con Abraham, del juramento que hizo a Isaac. R.

ALELUIA Jn 15, 4-5

Aleluia. “Permanezcan en mí, como Yo permanezco en ustedes. El que permanece en mí da mucho fruto”, dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 7, 15-20

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos. Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán. Palabra del Señor.

Comentario: “Todo árbol se conoce por sus frutos…”. Las palabras de Jesús no hacen más que confirmar que las obras de Dios se construyen con los hombres de Dios; por tanto, es poco probable que alguien que esté en sintonía y consonancia con las enseñanzas de Jesús no realice obras buenas. Pero tampoco debemos ser ingenuos, pues los “malos profetas” existen y hay que estar preparados ante su influencia, elocuencia e insana doctrina.  

MARTES 25: De la feria. Verde.

MARTES 25: De la feria. Verde.
MARTES 25: De la feria. Verde.

Semana 12ª durante el año.

LECTURA Gn 13, 2. 5-18

Lectura del libro del Génesis. Abrám tenía muchas riquezas en ganado, plata y oro. Lot, que acompañaba a Abrám, también tenía ovejas, vacas y carpas. Y como los dos tenían demasiadas riquezas, no había espacio suficiente para que pudieran habitar juntos. Por eso, se produjo un altercado entre los pastores de Abrám y los de Lot. En ese tiempo, los cananeos y los perizitas ocupaban el país. Abrám dijo a Lot: “No quiero que haya altercados entre nosotros dos, ni tampoco entre tus pastores y los míos, porque somos hermanos. ¿No tienes todo el país por delante? Sepárate de mí: si tú vas hacia la izquierda, yo iré hacia la derecha; y si tú vas hacia la derecha, yo iré hacia la izquierda”. Lot dirigió una mirada a su alrededor, y vio que toda la región baja del Jordán, hasta llegar a Soar, estaba tan bien regada como el Jardín del Señor o como la tierra de Egipto. Esto era antes que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra. Entonces Lot eligió para sí toda la región baja del Jordán y se dirigió hacia el este. Así se separaron el uno del otro: Abrám permaneció en Canaán, mientras que Lot se estableció entre las ciudades de la región baja, poniendo su campamento cerca de Sodoma. Pero los habitantes de Sodoma eran perversos y pecaban gravemente contra el Señor. El Señor dijo a Abrám, después que Lot se separó de él: “Levanta los ojos, y desde el lugar donde estás, mira hacia el norte y el sur, hacia el este y el oeste, porque toda la tierra que alcances a ver, te la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Yo haré que tu descendencia sea numerosa como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar los granos de polvo, también podrá contar tu descendencia. Ahora recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque yo te lo daré”. Entonces Abrám trasladó su campamento y fue a establecerse junto al encinar de Mamré, que está en Hebrón. Allí erigió un altar al Señor. Palabra de Dios.

Comentario: El relato presenta la ratificación de la promesa del Señor a Abrám. De esta manera el patriarca definirá su nueva residencia y también su lecho de muerte: el encinar de Mambré, en Hebrón y donde además erigirá un altar.

SALMO Sal 14, 2-5

R. ¿Quién habitará en tu casa, Señor?

El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.

El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.

El que no se retracta de lo que juró aunque salga perjudicado; el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que procede así, nunca vacilará. R.

ALELUIA Jn 8, 12

Aleluia. “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue tendrá la luz de la Vida”, dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 7, 6. 12-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos. Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas. Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí. Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran. Palabra del Señor.

Comentario: Los perros y los cerdos –animales impuros entre los judíos? no son los paganos como se ha escuchado muchas veces, sino que son todos aquellos que mantienen frente a la Palabra de Dios una actitud de rechazo, de desprecio, de desvalorización e indiferencia hacia las enseñanzas de Jesús.

LUNES 24: NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA (S). Blanco.

LUNES 24: NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA (S). Blanco.
LUNES 24: NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA (S). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio propio.

1ªLECTURA Is 49, 1-6

Lectura del libro de Isaías. ¡Escúchenme, costas lejanas, presten atención, pueblos remotos! El Señor me llamó desde el vientre materno, desde el vientre de mi madre pronunció mi nombre. Él hizo de mi boca una espada afilada, me ocultó a la sombra de su mano; hizo de mí una flecha punzante, me escondió en su aljaba. Él me dijo: “tú eres mi Servidor, Israel, por ti yo me glorificaré”. Pero yo dije: “En vano me fatigué, para nada, inútilmente, he gastado mi fuerza”. Sin embargo, mi derecho está junto al Señor y mi retribución, junto a mi Dios. Y ahora, ha hablado el Señor, el que me formó desde el vientre materno para que yo sea su Servidor, para hacer que Jacob vuelva a él y se le reúna Israel. Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios ha sido mi fortaleza. Él dice: “Es demasiado poco que seas mi Servidor para restaurar a las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel; Yo te destino a ser la luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los confines de la tierra”. Palabra de Dios.

Comentario: El profeta Isaías reconoce en Dios al Creador que lo llama desde el vientre materno. Por este llamado divino hablará por él y su arma será el mensaje de Dios. Reconocerse siervo es el primer paso del que se hace servidor del Señor.

SALMO Sal 138, 1-3. 13-15

R. Te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable.

Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.

Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el vientre de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! R.

Tú conocías hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba, cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra. R.

2ª LECTURA Hech 13, 22-26

Lectura de los Hechos de los Apóstoles. En la sinagoga de Antioquía de Pisidia, Pablo decía: “Dios suscitó para nuestros padres como rey a David, de quien dio este testimonio: ‘He encontrado en David, el hijo de Jesé, a un hombre conforme a mi corazón, que cumplirá siempre mi voluntad’. De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús. Como preparación a su venida, Juan Bautista había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel; y al final de su carrera, Juan Bautista decía: ‘Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene Aquél a quien yo no soy digno de desatar las sandalias’. Hermanos, este mensaje de salvación está dirigido a ustedes: los descendientes de Abraham y los que temen a Dios”. Palabra de Dios.

Comentario: San Pablo ve en la conversión de los no judíos otra profecía que se cumple “te hago luz de las naciones…”. Además, recuerda a los personajes que antecedieron al Salvador. Cada uno de ellos, en plena libertad, responde al llamado. Sin embargo, es a Juan al que elige de forma especial como el que prepara el camino de Jesús.

ALELUIA Cf. Lc 1, 76

Aleluia. Tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo; irás delante del Señor preparando sus caminos. Aleluia.

EVANGELIO Lc 1, 57-66. 80

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella. A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: “No, debe llamarse Juan”. Ellos le decían: “No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre”. Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Éste pidió una pizarra y escribió: “Su nombre es Juan”. Todos quedaron admirados, y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: “¿Qué llegará a ser este niño?”. Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel. Palabra del Señor.

Comentario: El relato da cumplimiento a las palabras del ángel y se centra en la proclamación del carácter mesiánico de Jesús. Sin duda que los caminos de Dios son maravillosos; allí donde nadie tiene puesta la esperanza, él obra un prodigio. Debemos tener la confianza de que Dios siempre cumple con sus promesas. ¿Somos cristianos de una fe firme? ¿En qué me parezco a Zacarías?

DOMINGO 23: SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO (S). Blanco.

DOMINGO 23:  SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO (S). Blanco.
DOMINGO 23:  SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO (S). Blanco.

Gloria. Secuencia (optativa). Credo. Prefacio de la Santísima Eucaristía II.

1ª LECTURA Gn 14, 18-20

Lectura del libro del Génesis. En aquellos días: Melquisedec, rey de Salém, que era sacerdote de Dios, el Altísimo, hizo traer pan y vino, y bendijo a Abrám, diciendo: «¡Bendito sea Abrám de parte de Dios, el Altísimo, creador del cielo y de la tierra! ¡Bendito sea Dios, el Altísimo, que entregó a tus enemigos en tus manos!». Y Abrám le dio el diezmo de todo. Palabra de Dios.

Comentario: A pesar de ser el elegido de Dios, Abraham se hace bendecir por Melquisedec, un representante de los pueblos paganos. Para ello, este sacerdote se sirve del pan y del vino, anticipando la Eucaristía. Si bien Melquisidec es un desconocido, su gesto y bendición son significativos y marcaron un precedente en la institución del sacerdocio.

SALMO Sal 109,14

R. Tú eres Sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec.

Dijo el Señor a mi Señor: «Siéntate a mi derecha, mientras yo pongo a tus enemigos como estrado de tus pies». R.

El Señor extenderá el poder de tu cetro: «¡Domina desde Sión, en medio de tus enemigos!» R.

«Tú eres príncipe desde tu nacimiento, con esplendor de santidad; Yo mismo te engendré como rocío, desde el seno de la aurora». R.

El Señor lo ha jurado y no se retractará: «Tú eres sacerdote para siempre, a la manera de Melquisedec». R.

2ª LECTURA 1Cor 11, 23-26

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía». De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía». Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que Él vuelva. Palabra de Dios.

Comentario: Sin haber participado de la Última Cena, Pablo deja constancia testimonial de aquello que recibió directamente del Señor sobre la institución de la Eucaristía. Es una clara reminiscencia de la fiesta de la pascua, la cual debería ser celebrada de generación en generación como un “memorial”.

SECUENCIA

Esta secuencia es optativa. Si se la canta o recita, puede decirse íntegra o en forma breve desde: * Este es el pan de los ángeles.

Glorifica, Sión, a tu Salvador, aclama con himnos y cantos a tu Jefe y tu Pastor.

Glorifícalo cuanto puedas, porque Él está sobre todo elogio y nunca lo glorificarás bastante.

El motivo de alabanza que hoy se nos propone es el pan que da la vida.

El mismo pan que en la Cena Cristo entregó a los Doce, congregados como hermanos.

Alabemos ese pan con entusiasmo, alabémoslo con alegría, que resuene nuestro júbilo ferviente.

Porque hoy celebramos el día en que se renueva la institución de este sagrado banquete.

En esta mesa del nuevo Rey, la Pascua de la nueva alianza pone fin a la Pascua antigua.

El nuevo rito sustituye al viejo, las sombras se disipan ante la verdad, la luz ahuyenta las tinieblas.

Lo que Cristo hizo en la Cena, mandó que se repitiera en memoria de su amor. Instruidos con su enseñanza, consagramos el pan y el vino para el sacrificio de la salvación.

Es verdad de fe para los cristianos que el pan se convierte en la carne, y el vino, en la sangre de Cristo.

Lo que no comprendes y no ves es atestiguado por la fe, por encima del orden natural.

Bajo la forma del pan y del vino, que son signos solamente, se ocultan preciosas realidades.

Su carne es comida, y su sangre, bebida, pero bajo cada uno de estos signos, está Cristo todo entero.

Se lo recibe íntegramente, sin que nadie pueda dividirlo ni quebrarlo ni partirlo.

Lo recibe uno, lo reciben mil, tanto éstos como aquél, sin que nadie pueda consumirlo.

Es vida para unos y muerte para otros.

Buenos y malos, todos lo reciben, pero con diverso resultado.

Es muerte para los pecadores y vida para los justos; mira cómo un mismo alimento tiene efectos tan contrarios.

Cuando se parte la hostia, no vaciles: recuerda que en cada fragmento está Cristo todo entero.

La realidad permanece intacta, sólo se parten los signos, y Cristo no queda disminuido, ni en su ser ni en su medida.

*Éste es el pan de los ángeles, convertido en alimento de los hombres peregrinos: es el verdadero pan de los hijos, que no debe tirarse a los perros.

Varios signos lo anunciaron: el sacrificio de Isaac, la inmolación del Cordero pascual y el maná que comieron nuestros padres.

Jesús, buen Pastor, pan verdadero, ten piedad de nosotros: apaciéntanos y cuídanos; permítenos contemplar los bienes eternos en la tierra de los vivientes.

Tú, que lo sabes y lo puedes todo, Tú, que nos alimentas en este mundo, conviértenos en tus comensales del cielo, en tus coherederos y amigos, junto con todos los santos.

ALELUIA Jn 6, 51

Aleluia. «Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 9, 11-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Jesús habló a la multitud acerca del Reino de Dios y devolvió la salud a los que tenían necesidad de ser sanados. Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: «Despide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caseríos de los alrededores en busca de albergue y alimento, porque estamos en un lugar desierto». Él les respondió: «Denles de comer ustedes mismos». Pero ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente». Porque eran alrededor de cinco mil hombres. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Háganlos sentar en grupos de alrededor de cincuenta personas». Y ellos hicieron sentar a todos. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunció sobre ellos la bendición, los partió y los fue entregando a sus discípulos para que se los sirvieran a la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobró se llenaron doce canastas. Palabra del Señor.

Comentario: La Comunidad cristiana primitiva creía de tres maneras la presencia del Cuerpo de Cristo. El Cuerpo real y físico de Jesús, que terminó crucificado y muerto, llevado al sepulcro y que luego se ausentó. El pan consagrado al celebrar en memoria suya la Cena del Señor; y el llamado antiguamente “verdadero cuerpo”, las personas en las que Dios vive y que juntas formamos la Iglesia en todo el mundo.

SÁBADO 22: De la feria. Verde. San Paulino de Nola, o. (ML). Blanco. Santos Juan Fisher, o. y Tomás Moro, mrs. (ML). Rojo.

LECTURA 2Cor 12, 1-10  Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: ¿Hay que seguir gloriándose? Aunque no esté bien, pasaré a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un discípulo de Cristo que hace catorce años –no sé si con el cuerpo o fuera de él, ¡Dios lo sabe!– fue arrebatado al tercer cielo. Y sé que este hombre –no sé si con el cuerpo o fuera de él, ¡Dios lo sabe!– fue arrebatado al paraíso, y oyó palabras inefables que el hombre es incapaz de repetir. De ese hombre podría jactarme, pero en cuanto a mí, sólo me glorío de mis debilidades. Si quisiera gloriarme, no sería un necio, porque diría la verdad; pero me abstengo de hacerlo, para que nadie se forme de mí una idea superior a lo que ve o me oye decir. Y para que la grandeza de las revelaciones no me envanezca, tengo una espina clavada en mi carne, un ángel de Satanás que me hiere. Tres veces pedí al Señor que me librara, pero él me respondió: «Te basta mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad». Más bien, me gloriaré de todo corazón en mi debilidad, para que resida en mí el poder de Cristo. Por eso, me complazco en mis debilidades, en los oprobios, en las privaciones, en las persecuciones y en las angustias soportadas por amor de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. Palabra de Dios.  Comentario: Es probable que algunos corintios se jactaran de experimentar fenómenos místicos y por eso Pablo se ve obligado a hablar de su vida mística. No quiere vanagloriarse por esas cosas y confiesa que padece un mal y que Dios no lo ha escuchado ni intervenido para erradicárselo.  SALMO Sal 33, 8-13  R. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!  El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en él se refugian! R.  Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada. R.  Vengan, hijos, escuchen: voy a enseñarles el temor del Señor. ¿Quién es el hombre que ama la vida y desea gozar de días felices? R.  ALELUIA 2Cor 8, 9  Aleluia. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluia.  EVANGELIO Mt 6, 24-34  Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Dijo Jesús a sus discípulos: Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y, sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: «¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?». Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción. Palabra del Señor.  Comentario: Jesús pone en evidencia que no podemos servir a dos señores, tarde o temprano, el dinero, el poder o el sexo se convierten en ídolos y anulan toda buena intención del corazón. Jesús nos pide que no nos dejemos dominar por la ambición y por los bienes materiales, porque él es a quien necesitamos.

SÁBADO 22: De la feria. Verde. San Paulino de Nola, o. (ML). Blanco. Santos Juan Fisher, o. y Tomás Moro, mrs. (ML). Rojo.

LECTURA 2Cor 12, 1-10

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: ¿Hay que seguir gloriándose? Aunque no esté bien, pasaré a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un discípulo de Cristo que hace catorce años –no sé si con el cuerpo o fuera de él, ¡Dios lo sabe!– fue arrebatado al tercer cielo. Y sé que este hombre –no sé si con el cuerpo o fuera de él, ¡Dios lo sabe!– fue arrebatado al paraíso, y oyó palabras inefables que el hombre es incapaz de repetir. De ese hombre podría jactarme, pero en cuanto a mí, sólo me glorío de mis debilidades. Si quisiera gloriarme, no sería un necio, porque diría la verdad; pero me abstengo de hacerlo, para que nadie se forme de mí una idea superior a lo que ve o me oye decir. Y para que la grandeza de las revelaciones no me envanezca, tengo una espina clavada en mi carne, un ángel de Satanás que me hiere. Tres veces pedí al Señor que me librara, pero él me respondió: «Te basta mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad». Más bien, me gloriaré de todo corazón en mi debilidad, para que resida en mí el poder de Cristo. Por eso, me complazco en mis debilidades, en los oprobios, en las privaciones, en las persecuciones y en las angustias soportadas por amor de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. Palabra de Dios.

Comentario: Es probable que algunos corintios se jactaran de experimentar fenómenos místicos y por eso Pablo se ve obligado a hablar de su vida mística. No quiere vanagloriarse por esas cosas y confiesa que padece un mal y que Dios no lo ha escuchado ni intervenido para erradicárselo.

SALMO Sal 33, 8-13

R. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!

El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en él se refugian! R.

Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada. R.

Vengan, hijos, escuchen: voy a enseñarles el temor del Señor. ¿Quién es el hombre que ama la vida y desea gozar de días felices? R.

ALELUIA 2Cor 8, 9

Aleluia. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluia.

EVANGELIO Mt 6, 24-34

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Dijo Jesús a sus discípulos: Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero. Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y, sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: «¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?». Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús pone en evidencia que no podemos servir a dos señores, tarde o temprano, el dinero, el poder o el sexo se convierten en ídolos y anulan toda buena intención del corazón. Jesús nos pide que no nos dejemos dominar por la ambición y por los bienes materiales, porque él es a quien necesitamos.

VIERNES 21: San Luis Gonzaga, r. (MO). Blanco.

VIERNES 21: San Luis Gonzaga, r. (MO). Blanco.
VIERNES 21: San Luis Gonzaga, r. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: 1Jn 5, 1-5; Sal 15, 1-2. 5. 7-8. 11; Mt 22, 34-40.

LECTURA 2Cor 11, 18. 21-30

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: Ya que tantos otros se glorían según la carne, yo también voy a gloriarme. De lo mismo que otros se jactan y ahora hablo como un necio? también yo me puedo jactar. ¿Ellos son hebreos? Yo también lo soy. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? Yo también. ¿Son ministros de Cristo? Vuelvo a hablar como un necio: yo lo soy más que ellos. Mucho más por los trabajos, mucho más por las veces que estuve prisionero, muchísimo más por los golpes que recibí. Con frecuencia estuve al borde de la muerte, cinco veces fui azotado por los judíos con los treinta y nueve golpes, tres veces fui flagelado, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y pasé un día y una noche en medio del mar. En mis innumerables viajes, pasé peligros en los ríos, peligros de asaltantes, peligros de parte de mis compatriotas, peligros de parte de los extranjeros, peligros en la ciudad, peligros en lugares despoblados, peligros en el mar, peligros de parte de los falsos hermanos, cansancio y hastío, muchas noches en vela, hambre y sed, frecuentes ayunos, frío y desnudez. Y dejando de lado otras cosas, está mi preocupación cotidiana: el cuidado de todas las Iglesias. ¿Quién es débil, sin que yo me sienta débil? ¿Quién está a punto de caer, sin que yo me sienta como sobre ascuas? Si hay que gloriarse de algo, yo me gloriaré de mi debilidad. Palabra de Dios.

Comentario: Pablo se defiende de los reproches de los corintios y hace uso de su currículum sociológico, describiendo todos sus títulos y riéndose de sí mismo: hebreo, israelita, ministro de Cristo, apóstol de los peligros, etcétera. Y por eso no se arrepiente de haber ofrecido el evangelio gratuitamente a los corintios e insiste en la “forma” en que se debe ejercer la autoridad.

SALMO Sal 33, 2-7

R. El Señor me libra de todos mis temores.

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: Él me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

ALELUIA Mt 5, 3

Aleluia. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluia.

EVANGELIO Mt 6, 19-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará iluminado. Pero si tu ojo está enfermo, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá! Palabra del Señor.

Comentario: El corazón no es solo la sede de la afectividad, sino todo el hombre en sus apetencias y deseos más íntimos. Jesús nos invita a preocuparnos por acumular solo aquellos “tesoros” que perduran: construir obras buenas, mirar con misericordia y amar como Jesús amó a todos.

JUEVES 20: De la feria. Verde.

JUEVES 20: De la feria. Verde.
JUEVES 20: De la feria. Verde.

LECTURA 2Cor 11, 1-11

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: ¡Ojalá quisieran tolerar un poco de locura de mi parte! De hecho, ya me toleran. Yo estoy celoso de ustedes con el celo de Dios, porque los he unido al único Esposo, Cristo, para presentarlos a él como una virgen pura. Pero temo que, así como la serpiente, con su astucia, sedujo a Eva, también ustedes se dejen corromper interiormente, apartándose de la sinceridad debida a Cristo. Si alguien viniera a predicarles otro Jesucristo, diferente del que nosotros hemos predicado, o si recibieran un Espíritu distinto del que han recibido, u otro Evangelio diverso del que han aceptado, ¡ciertamente lo tolerarían! Yo pienso, sin embargo, que no soy inferior a ésos que se consideran «apóstoles por excelencia». Porque, aunque no soy más que un profano en cuanto a la elocuencia, no lo soy en cuanto al conocimiento; y esto lo he demostrado en todo y delante de todos. ¿Acaso procedí mal al anunciarles gratuitamente la Buena Noticia de Dios, humillándome a mí mismo para elevarlos a ustedes? Yo he despojado a otras Iglesias, aceptando su ayuda, para poder servirlos a ustedes. Y cuando estaba entre ustedes, aunque me encontré necesitado, no fui gravoso para nadie, porque los hermanos que habían venido de Macedonia me proveyeron de lo que necesitaba. Siempre evité serles una carga, y así lo haré siempre. Les aseguro por la verdad de Cristo que reside en mí, que yo no quiero perder este motivo de orgullo en la región de Acaya. ¿Será acaso porque no los amo? Dios lo sabe. Palabra de Dios.

Comentario: Pablo está dispuesto a todo con tal de defender el anuncio del Evangelio y también a que lo consideren un “necio”. Dios quiere ser el amor único de sus hijos y no acepta que otros dioses usurpen su lugar. Por eso Pablo lucha contra los apóstoles falsos o superapóstoles que predican cualquier cosa, pero menos al Cristo resucitado.

SALMO Sal 110, 1-4. 7-8

R. ¡Tus obras son verdad y justicia, Señor!

Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.

Su obra es esplendor y majestad, su justicia permanece para siempre. Él hizo portentos memorables, el Señor es bondadoso y compasivo. R.

Las obras de sus manos son verdad y justicia; todos sus preceptos son indefectibles: están afianzados para siempre y establecidos con lealtad y rectitud. R.

ALELUIA Rom 8, 15

Aleluia. Han recibido el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ¡Abbá!, es decir, ¡Padre! Aleluia.

EVANGELIO Mt 6, 7-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: Cuando oren, no hablen mucho, como hacen los paganos: ellos creen que por mucho hablar serán escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, que se haga tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal. Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes. Palabra del Señor.

Comentario: El Padrenuestro es la oración cristiana de los hijos de Dios y la más usada. Jesús es el hijo de Dios y los que lo siguen y están unidos a él participan de esta filiación. Por eso, los auténticos discípulos de Jesús se dirigen a Dios como Padre y de él dependen. No necesitan muchas palabras, pero sí que ellas armonicen con la gratuidad y el perdón. ¿Cómo es tu oración? ¿Está dentro de esta escuela de Jesús?

MIÉRCOLES 19: De la feria. Verde. San Romualdo, abad (ML). Blanco.

MIÉRCOLES 19: De la feria. Verde. San Romualdo, abad (ML). Blanco.
MIÉRCOLES 19: De la feria. Verde. San Romualdo, abad (ML). Blanco.

LECTURA 2Cor 9, 6-11

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. Hermanos: Sepan que el que siembra mezquinamente tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad cosechará abundantemente. Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría. Por otra parte, Dios tiene poder para colmarlos de todos sus dones, a fin de que siempre tengan lo que les hace falta, y aún les sobre para hacer toda clase de buenas obras. Como dice la Escritura: “El justo ha prodigado sus bienes: dio a los pobres y su justicia permanece eternamente”. El que da al agricultor la semilla y el pan que lo alimenta, también les dará a ustedes la semilla en abundancia, y hará crecer los frutos de su justicia. Así, serán colmados de riquezas y podrán dar con toda generosidad; y esa generosidad, por intermedio nuestro, se transformará en acciones de gracias a Dios. Palabra de Dios.

Comentario: La colecta para la comunidad de Jerusalén había que hacerla de una manera profundamente humana. Por eso Pablo no intentaba alentar en las conciencias de sus fieles una catequesis sobre la “colecta”, sino que los orientaba para que ellos libremente encontraran las motivaciones para ser generosos.

SALMO Sal 111, 1-4. 9

R. ¡Feliz el que teme al Señor!

Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos. Su descendencia será fuerte en la tierra: la posteridad de los justos es bendecida. R.

En su casa habrá abundancia y riqueza, su generosidad permanecerá para siempre. Para los buenos brilla una luz en las tinieblas: es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo. R.

Él da abundantemente a los pobres: su generosidad permanecerá para siempre, y alzará su frente con dignidad. Feliz el hombre que teme al Señor. R.

ALELUIA Jn 14, 23

Aleluia. «El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará e iremos a él», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 6, 1-6. 16-18

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Palabra del Señor.

Comentario: La limosna era muy estimada por los judíos como obra de caridad y en ese sentido Jesús no critica esta práctica religiosa ni tampoco a la ley en sí misma, sino en la forma y finalidad con que eran realizadas, particularmente por los fariseos que buscaban el “reconocimiento” por llevarlas a cabo.

Domingo décimo tercero durante el año

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Domingo décimo tercero durante el año

Motivación de entrada

La celebración de hoy nos ofrece unas referencias muy ricas para orientar nuestra vida: cuáles son las exigencias para seguir a Jesús y cómo debemos acoger a los mensajeros del evangelio.

Acto penitencial

Nos recogemos ante el Señor y le pedimos perdón por los pecados de la semana que termina y la fuerza para convertirnos a su seguimiento.

Colecta

Llamados a ser hijos de la luz, pedimos que la “luz de la verdad” resplandezca en nuestras vidas.

LECTURAS CICLO C

Primera lectura: 1 Reyes 19, 16.19-21.

El profeta Elías llama a Elíseo, en nombre de Dios, a tomar su puesto de profeta. Eliseo deja todo y lo sigue.

Segunda lectura: Gálatas 5, 1.13-18.

Pablo recuerda al cristiano que ha sido llamado a la libertad de Cristo, para servir en el amor.

Evangelio: Lucas 9, 51-62.

Jesús se encamina resueltamente a Jerusalén; quienes optan por seguirlo, deben dejarlo todo por el Reino.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Con el pan y el vino, ofrecemos sobre el altar nuestro servicio cristiano que nace de nuestra participación en el sacerdocio de Cristo.

Comunión

Cristo en la comunión nos une a él con un amor perpetuo para que demos frutos duraderos.

Despedida

Fortalecidos con la palabra de Dios y el sacramento de Cristo, vayamos a anunciar a todos la alegría del amor de Dios que nos hermana en una sola familia.

Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

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Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

Cristo pan de vida, Dios con nosotros

Motivación de entrada

La solemnidad del “cuerpo y sangre de Cristo” nos hace revivir la presencia real de Cristo en la eucaristía y nos recuerda la nueva Alianza sellada con la sangre de Cristo. Es signo de fraternidad.

Acto penitencial

Por no habernos acercado con frecuencia a recibir el cuerpo de Cristo. Por no haberlo hecho siempre con un corazón reconciliado y limpio. Por no haber sacado de ahí la fuerza para amar a los hermanos.

Colecta

Pedimos que el memorial de la pasión del Señor nos prepare a contemplarlo un día en el cielo.

LECTURAS CICLO C

Primera lectura: Génesis 14, 18-20.

Los bienes de la tierra son creaturas de Dios y por eso él los acepta del hombre; y sirven como “signos” de su relación con él.

Segunda lectura: 1 Corintios 11, 23-26.

Pablo nos presenta el primer relato del Nuevo Testamento sobre la eucaristía, como memoria viva de Jesús hasta que vuelva.

Evangelio: Lucas 9, 11-17.

El relato de la multiplicación de los panes encaja bien en la liturgia de hoy y es releído en clave eucarística: Jesús toma el pan, lo bendice y lo parte, lo entrega. Jesús solicita nuestra cooperación para continuar compartiéndolo con la gente.

Oración de los fieles

Presentación de las ofrendas

Con los dones del pan y del vino, presentamos nuestra vida, la de nuestros         hermanos, sus esperanzas y sacrificios, para que el Señor los transforme con su amor compasivo.

Comunión

Dice el Señor: “El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mi y yo en él”. No rompamos esa promesa con nuestros pecados.

Despedida

Nos hemos alimentado del mismo pan, hemos bebido del mismo cáliz, hemos oído la misma palabra, junto al mismo altar; vayamos ahora a anunciar con la vida que somos hermanos, que Dios nos ama y ama a todos.

 
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