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Editorial SAN PABLO
 
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DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

1ª LECTURA Is 66, 18-21

Lectura del libro de Isaías. Así habla el Señor: Yo mismo vendré a reunir a todas las naciones y a todas las lenguas, y ellas vendrán y verán mi gloria. Yo les, daré una señal, y a algunos de sus sobrevivientes los enviaré a las naciones extranjeras, a las costas lejanas que no han oído hablar de mí ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria a las naciones. Ellos traerán a todos los hermanos de ustedes, como una ofrenda al Señor, hasta mi Montaña santa de Jerusalén. Los traerán en caballos, carros y literas, a lomo de mulas y en dromedarios –dice el Señor– como los israelitas llevan la ofrenda a la Casa del Señor en un recipiente puro. Y también de entre ellos tomaré sacerdotes y levitas, dice el Señor. Palabra de Dios.

Comentario: A través de un lenguaje poético, el Profeta anuncia la reunificación de todos los pueblos en el único Pueblo de Dios. Israel nunca más se sentirá solo y a él se adosarán otras naciones que vivirán la paz de Yahveh, de su posible manifestación a todos los hombres y sin distinción.

SALMO Sal 116, 1-2

R. Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio.

¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos! R.

Es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. R.

2ª LECTURA Heb 12, 5-7. 11-13

Lectura de la carta a los Hebreos. Hermanos: Ustedes se han olvidado de la exhortación que Dios les dirige como a hijos suyos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, y cuando te reprenda, no te desalientes. Porque el Señor corrige al que ama y castiga a todo aquél que recibe por hijo. Si ustedes tienen que sufrir es para su corrección; porque Dios los trata como a hijos, y ¿hay algún hijo que no sea corregido por su padre? Es verdad que toda corrección, en el momento de recibirla, es motivo de tristeza y no de alegría; pero más tarde, produce frutos de paz y de justicia en los que han sido adiestrados por ella. Por eso, «que recobren su vigor las manos que desfallecen y las rodillas que flaquean. Y ustedes, avancen por un camino llano», para que el rengo no caiga, sino que se sane. Palabra de Dios.

Comentario: El predicador muestra la educación paterna tomada de la sabiduría sapiencial (Prov 3, 12) y lo hace para que sus hijos enmienden sus errores y continúen el buen camino. Él, como buen padre, quiere que sus hijos den frutos de justicia y paz.

ALELUIA Jn 14, 6

Aleluia. «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 13, 22-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?». Él respondió: «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”. Y él les responderá: “No sé de dónde son ustedes”. Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!”. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos». Palabra del Señor.

Comentario: La puerta será hermosa y grande, y dará una gran fiesta en la que ya participan multitudes de Oriente y Occidente, ricos, pobres, de todas las razas y los pueblos de la tierra. Y entrarán más, siempre que hayan recibido a Dios de mil formas, buscándolo sobre todas las cosas. Él siempre quiere abrirnos la puerta, pero a condición de no ir cargados de nuestro propio yo.

DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.
DOMINGO 25: 21º durante el año. Verde.

1ª LECTURA Is 66, 18-21

Lectura del libro de Isaías. Así habla el Señor: Yo mismo vendré a reunir a todas las naciones y a todas las lenguas, y ellas vendrán y verán mi gloria. Yo les, daré una señal, y a algunos de sus sobrevivientes los enviaré a las naciones extranjeras, a las costas lejanas que no han oído hablar de mí ni han visto mi gloria. Y ellos anunciarán mi gloria a las naciones. Ellos traerán a todos los hermanos de ustedes, como una ofrenda al Señor, hasta mi Montaña santa de Jerusalén. Los traerán en caballos, carros y literas, a lomo de mulas y en dromedarios –dice el Señor– como los israelitas llevan la ofrenda a la Casa del Señor en un recipiente puro. Y también de entre ellos tomaré sacerdotes y levitas, dice el Señor. Palabra de Dios.

Comentario: A través de un lenguaje poético, el Profeta anuncia la reunificación de todos los pueblos en el único Pueblo de Dios. Israel nunca más se sentirá solo y a él se adosarán otras naciones que vivirán la paz de Yahveh, de su posible manifestación a todos los hombres y sin distinción.

SALMO Sal 116, 1-2

R. Vayan por todo el mundo y anuncien el Evangelio.

¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos! R.

Es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. R.

2ª LECTURA Heb 12, 5-7. 11-13

Lectura de la carta a los Hebreos. Hermanos: Ustedes se han olvidado de la exhortación que Dios les dirige como a hijos suyos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, y cuando te reprenda, no te desalientes. Porque el Señor corrige al que ama y castiga a todo aquél que recibe por hijo. Si ustedes tienen que sufrir es para su corrección; porque Dios los trata como a hijos, y ¿hay algún hijo que no sea corregido por su padre? Es verdad que toda corrección, en el momento de recibirla, es motivo de tristeza y no de alegría; pero más tarde, produce frutos de paz y de justicia en los que han sido adiestrados por ella. Por eso, «que recobren su vigor las manos que desfallecen y las rodillas que flaquean. Y ustedes, avancen por un camino llano», para que el rengo no caiga, sino que se sane. Palabra de Dios.

Comentario: El predicador muestra la educación paterna tomada de la sabiduría sapiencial (Prov 3, 12) y lo hace para que sus hijos enmienden sus errores y continúen el buen camino. Él, como buen padre, quiere que sus hijos den frutos de justicia y paz.

ALELUIA Jn 14, 6

Aleluia. «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 13, 22-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén. Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?». Él respondió: «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”. Y él les responderá: “No sé de dónde son ustedes”. Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!”. Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios. Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos». Palabra del Señor.

Comentario: La puerta será hermosa y grande, y dará una gran fiesta en la que ya participan multitudes de Oriente y Occidente, ricos, pobres, de todas las razas y los pueblos de la tierra. Y entrarán más, siempre que hayan recibido a Dios de mil formas, buscándolo sobre todas las cosas. Él siempre quiere abrirnos la puerta, pero a condición de no ir cargados de nuestro propio yo.

SÁBADO 24: SAN BARTOLOMÉ, ap. (F). Rojo.

SÁBADO 24: SAN BARTOLOMÉ, ap. (F). Rojo.
SÁBADO 24: SAN BARTOLOMÉ, ap. (F). Rojo.

Gloria. Prefacio de los Apóstoles.

LECTURA Apoc 21, 9-14

Lectura del libro del Apocalipsis. El ángel me dijo: “Ven que te mostraré la Esposa del Cordero”. El Ángel me llevó en espíritu a una montaña de enorme altura, y me mostró la Ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios. La gloria de Dios estaba en ella y resplandecía como la más preciosa de las perlas, como una piedra de jaspe cristalino. Estaba rodeada por una muralla de gran altura que tenía doce puertas: sobre ellas había doce ángeles y estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Tres puertas miraban al este, otras tres al norte, tres al sur, y tres al oeste. La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero. Palabra de Dios.

Comentario: San Juan expone una maravillosa visión profética: una nueva ciudad y esposa resplandeciente. Es la nueva Iglesia que nacerá y consagrará a cada cristiano por el bautismo. Ese bautismo abrirá las puertas para una mejor convivencia y solidaridad entre la comunidad creyente.

SALMO Sal 144, 10-13. 17-18

R. Que tus santos Señor, manifiesten la gloria de tu Reino.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y que tus fieles te bendigan; que anuncien la gloria de tu Reino y proclamen tu poder. R.

Así manifestarán a los hombres tu fuerza y el glorioso esplendor de tu Reino: tu reino es un reino eterno, y tu dominio permanece para siempre. R.

El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones; está cerca de aquellos que lo invocan, de aquellos que lo invocan de verdad. R.

ALELUIA Jn 1, 49

Aleluia. Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel. Aleluia.

EVANGELIO Jn 1, 45-51

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. Felipe encontró a Natanael y le dijo: “Hemos hallado a aquél de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús, el hijo de José de Nazaret”. Natanael le preguntó: “¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?”. “Ven y verás”, le dijo Felipe. Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: “Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez”. “¿De dónde me conoces?”, le preguntó Natanael. Jesús le respondió: “Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera”. Natanael le respondió: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel”. Jesús continuó: “Porque te dije: ‘Te vi debajo de la higuera’, crees. Verás cosas más grandes todavía”. Y agregó: “Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”. Palabra del Señor.

Comentario: La definición que hace Jesús de Natanael pone en evidencia a sus “enemigos”, judíos cerrados a la fe que él exigía de su persona; en cambio el israelita fiel y sincero, sin prejuicios, es el que lo acepta sin reservas. ¿Cuánto de Natanael tenemos? ¿O estamos cerrados a ver a Dios en los nuevos desafíos?

VIERNES 23: De la feria. Verde.

VIERNES 23: De la feria. Verde.
VIERNES 23: De la feria. Verde.

LECTURA Rt 1, 1-2. 3-6. 7-8. 14-16. 22  

Lectura del libro de Rut.   Durante el tiempo de los Jueces hubo   una gran sequía en el país, y un hombre   de Belén de Judá emigró a los campos   de Moab, con su mujer y sus dos hijos. El   hombre se llamaba Elimélec; su esposa,   Noemí; y sus dos hijos, Majlón y Quilión.   Al morir Elimélec, el esposo de Noemí,   ella se quedó con sus hijos. Estos se   casaron con mujeres moabitas –una   se llamaba Orpá y la otra Rut– y así   vivieron unos diez años. Pero también   murieron Majlón y Quilión, y Noemí   se quedó sola, sin hijos y sin esposo.   Entonces se decidió a volver junto con sus nueras, abandonando los campos   de Moab, porque se enteró de que el   Señor había visitado a su pueblo y le   había proporcionado alimento. Mientras   regresaban al país de Judá, Noemí dijo   a sus nueras: «Váyanse, vuelvan cada   una a la casa de su madre. ¡Qué el   Señor tenga misericordia de ustedes,   como ustedes la tuvieron con mis hijos   muertos y conmigo!». Orpá despidió a   su suegra con un beso, mientras que   Rut se quedó a su lado. Noemí le dijo:   «Mira, tu cuñada regresa a su pueblo y a   sus dioses; regresa tú también con ella».   Pero Rut le respondió: «No insistas en   que te abandone y me vuelva, porque   yo iré adonde tú vayas y viviré donde   tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo y tu   Dios será mi Dios». Así regresó Noemí   con su nuera, la moabita Rut, la que   había venido de los campos de Moab.   Cuando llegaron a Belén, comenzaba la   cosecha de la cebada. Palabra de Dios.  

Comentario: El relato nos presenta a dos   mujeres de fe, Ruth y Noemí, que son puestas   a prueba en una situación de hambre,   destierro y repatriación. Ante el hambre y   la muerte, hay un final más alentador, ya   que Ruth tendrá descendencia, y a través   de su hijo ?Obed?, el pueblo de Israel será   bendecido.  

SALMO Sal 145, 5-10  

R. ¡Alaba, alma mía, al Señor!  

Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob   y pone su esperanza en el Señor, su Dios: Él hizo el cielo y la tierra, el mar   y todo lo que hay en ellos. R.  

Él mantiene su fidelidad para siempre.   Hace justicia a los oprimidos y da pan   a los hambrientos. El Señor libera a   los cautivos. R.  

Abre los ojos de los ciegos y endereza   a los que están encorvados, el Señor   ama a los justos y protege a los extranjeros.   R.  

Sustenta al huérfano y a la viuda; y   entorpece el camino de los malvados.   El Señor reina eternamente, reina tu   Dios, Sión, a lo largo de las generaciones.   R.  

ALELUIA Sal 24, 4. 5  

Aleluia. Señor, enséñame tus senderos,   guíame por el camino de tu   fidelidad. Aleluia.

EVANGELIO Mt 22, 34-40  

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo   según san Mateo.   Cuando los fariseos se enteraron   de que Jesús había hecho callar a los   saduceos, se reunieron con Él, y uno de   ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó   para ponerlo aprueba: «Maestro,   ¿cuál es el mandamiento más grande de   la Ley?». Jesús le respondió: «Amarás   al Señor, tu Dios, con todo tu corazón,   con toda tu alma y con todo tu espíritu.   Éste es el más grande y el primer mandamiento.   El segundo es semejante al   primero: Amarás a tu prójimo como a   ti mismo. De estos dos mandamientos   dependen toda la Ley y los Profetas».   Palabra del Señor.  

Comentario: La Ley y los Profetas representan   a toda la Escritura. No obstante, el   amor es el principio que rige a esta última y   el criterio de discernimiento que elimina toda   posible dispersión. Es decir, no se puede   observar la Ley si falta el amor. ¿Puedo decir   que vivo seriamente los dos mandamientos   que nos recuerda Jesús?  

JUEVES 22: La Santísima Virgen María, Reina. (MO). Blanco.

JUEVES 22: La Santísima Virgen María, Reina. (MO). Blanco.
JUEVES 22: La Santísima Virgen María, Reina. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Is 9, 1-6; Sal 112, 1-8; Lc 1, 26-38. Prefacio de la Virgen María.

LECTURA Jc 11, 29-39

Lectura del libro de los Jueces. El espíritu del Señor descendió sobre Jefté, y éste recorrió Galaad y Manasés, pasó por Mispá de Galaad y desde allí avanzó hasta el país de los amonitas. Entonces hizo al Señor el siguiente voto: «Si entregas a los amonitas en mis manos, el primero que salga de la puerta de mi casa a recibirme, cuando yo vuelva victorioso, pertenecerá al Señor y lo ofreceré en holocausto». Luego atacó a los amonitas, y el Señor los entregó en sus manos. Jefté los derrotó, desde Aroer hasta cerca de Minit –eran en total veinte ciudades– y hasta Abel Queramím. Les infligió una gran derrota, y así los amonitas quedaron sometidos a los israelitas. Cuando Jefté regresó a su casa, en Mispá, le salió al encuentro su hija, bailando al son de panderetas. Era su única hija; fuera de ella, Jefté no tenía hijos ni hijas. Al verla, rasgó sus vestiduras y exclamó: «¡Hija mía, me has destrozado! ¿Tenías que ser tú la causa de mi desgracia? Yo hice una promesa al Señor, y ahora no puedo retractarme». Ella le respondió: «Padre, si has prometido algo al Señor, tienes que hacer conmigo lo que prometiste, ya que el Señor te ha permitido vengarte de tus enemigos, los amonitas». Después añadió: «Sólo te pido un favor: dame un plazo de dos meses para ir por las montañas a llorar con mis amigas por no haber tenido hijos». Su padre le respondió: «Puedes hacerlo». Ella se fue a las montañas con sus amigas, y se lamentó por haber quedado virgen. Al cabo de los dos meses regresó, y su padre cumplió con ella el voto que había hecho. Palabra de Dios.

Comentario: Jefté lamentablemente no tomó en cuenta la asistencia de Dios, prefirió regirse por principios de dioses paganos y no actuó con la sabiduría de Dios. El sacrificio de su hija podía haber sido aceptado por dioses paganos, pero no cabía en la lógica del Dios de Israel que rechazaba esas prácticas.

SALMO Sal 39, 5. 7-10

R. ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!

¡Feliz el que pone en el Señor toda su confianza, y no se vuelve hacia los rebeldes que se extravían tras la mentira! R.

Tú no quisiste víctima ni oblación; pero me diste un oído atento; no pediste holocaustos ni sacrificios, entonces dije: «Aquí estoy». R.

«En el Libro de la Ley está escrito lo que tengo que hacer: yo amo, Dios mío, tu voluntad, y tu Ley está en mi corazón». R.

Proclamé gozosamente tu justicia en la gran asamblea; no, no mantuve cerrados mis labios, Tú lo sabes, Señor. R.

ALELUIA Cf. Sal 94, 7. 8

Aleluia. Si escuchan la voz del Señor, no endurezcan el corazón. Aleluia.

EVANGELIO Mt 22, 1-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús se dirigió a los sumos sacerdotes y fariseos, diciendo esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero éstos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: «Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas». Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: «El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren». Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. «Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?». El otro permaneció en silencio. Entonces el rey dijo a los guardias: «Átenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes». Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos. Palabra del Señor.

Comentario: La parábola expresa la relación del Señor y sus invitados. Hay dos clases de invitados: los que se autoexcluyen por cuestiones de poder y los malos y buenos que están en los cruces de los caminos. Los “elegidos” serán todos aquellos que hayan encarnado el amor de Jesús en las cosas concretas de la vida.

MIÉRCOLES 21: San Pío X, pa. (MO). Blanco.

MIÉRCOLES 21: San Pío X, pa. (MO). Blanco.
MIÉRCOLES 21: San Pío X, pa. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: 1Tes 2, 2-8; Sal 88, 2-5. 21-22. 25. 27; Jn 21, 1. 15-17.

LECTURA Jc 9, 6-15

Lectura del libro de los Jueces. Se reunieron todos los señores de Siquém y todo Bet Miló, y fueron a proclamar rey a Abimélec, junto a la encina de la piedra conmemorativa que está en Siquém. Cuando le llevaron la noticia a Jotám, éste se puso en la cima del monte Garizím, y gritó con voz potente: «Escúchenme, señores de Siquém, y que Dios los escuche a ustedes: Los árboles se pusieron en camino para ungir a un rey que los gobernara. Entonces dijeron al olivo: “Sé tú nuestro rey”. Pero el olivo les respondió: “¿Voy a renunciar a mi aceite con el que se honra a los dioses y a los hombres, para ir a mecerme por encima de los árboles?”. Los árboles dijeron a la higuera: “Ven tú a reinar sobre nosotros”. Pero la higuera les respondió: “¿Voy a renunciar a mi dulzura y a mi sabroso fruto, para ir a mecerme por encima de los árboles?”. Los árboles dijeron a la vid: “Ven tú a reinar sobre nosotros”. Pero la vid les respondió: “¿Voy a renunciar a mi mosto que alegra a los dioses y a los hombres, para ir a mecerme por encima de los árboles?”. Entonces, todos los árboles dijeron a la zarza: “Ven tú a reinar sobre nosotros”. Pero la zarza respondió a los árboles: “Si de veras quieren ungirme para que reine sobre ustedes, vengan a cobijarse bajo mi sombra; de lo contrario, saldrá fuego de la zarza y consumirá los cedros del Líbano”». Palabra de Dios.

Comentario: Israel pasa por la encrucijada de instituir o no la monarquía. Pero quienes eran más fieles a Dios temían que una dinastía o figura humana se interpusiera entre Dios y su pueblo. Así fue como la necesidad de tener un rey trajo una relajación religiosa, enfriamiento de la relación con Dios, la que se acentuó más con las ansias de poder.

SALMO Sal 20, 2-7

R. ¡El rey se regocija por tu fuerza, Señor!

Señor, el rey se regocija por tu fuerza, ¡y cuánto se alegra por tu victoria! Tú has colmado los deseos de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. R.

Porque te anticipas a bendecirlo con el éxito y pones en su cabeza una corona de oro puro. Te pidió larga vida y se la diste: días que se prolongan para siempre. R.

Su gloria se acrecentó por tu triunfo, Tú lo revistes de esplendor y majestad; le concedes incesantes bendiciones, lo colmas de alegría en tu presencia. R.

ALELUIA Heb 4,12

Aleluia. La Palabra de Dios es viva y eficaz; discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Aleluia.

EVANGELIO Mt 19, 30-20, 16

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros. Porque el Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió muy de madrugada a contratar obreros para trabajar en su viña. Trató con ellos un denario por día y los envío a su viña. Volvió a salir a media mañana y, al ver a otros desocupados en la plaza, les dijo: «Vayan ustedes también a mi viña y les pagaré lo que sea justo». Y ellos fueron. Volvió a salir al mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Al caer la tarde salió de nuevo y, encontrando todavía a otros, les dijo: «¿Cómo se han quedado todo el día aquí, sin hacer nada?». Ellos les respondieron: «Nadie nos ha contratado». Entonces les dijo: «Vayan también ustedes a mi viña». Al terminar el día, el propietario llamó a su mayordomo y le dijo: «Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y terminando por los primeros». Fueron entonces los que habían llegado al caer la tarde y recibieron cada uno un denario. Llegaron después los primeros, creyendo que iban a recibir algo más, pero recibieron igualmente un denario. Y al recibirlo, protestaban contra el propietario, diciendo: «Estos últimos trabajaron nada más que una hora, y tú les das lo mismo que a nosotros, que hemos soportado el peso del trabajo y el calor durante toda la jornada». El propietario respondió a uno de ellos: «Amigo, no soy injusto contigo, ¿acaso no habíamos tratado en un denario? Toma lo que es tuyo y vete. Quiero dar a este que llega último lo mismo que a ti. ¿O no tengo derecho a disponer de mis bienes como me parece? ¿Por qué tomas a mal que yo sea bueno?». Así, los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos. Palabra del Señor.

Comentario: La parábola de la viña explicita muy bien sobre qué criterio Dios determina la “recompensa” a quienes dejan todo para seguirlo. Su misericordia no se opone a la justicia humana; al contrario, la trasciende sobre la base del amor. Quien trabaja por el Reino sabe que es un servidor y no puede atribuirse derechos. Dios es el único dueño y paga según su medida.

MARTES 20: San Bernardo, a. y d. (MO). Blanco.

MARTES 20: San Bernardo, a. y d. (MO). Blanco.
MARTES 20: San Bernardo, a. y d. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Ecli 15, 1-6; Sal 118, 9-14; Jn 17, 1. 20-26.

LECTURA Jc 6,11-24

Lectura del libro de los Jueces. El Ángel del Señor fue a sentarse bajo la encina de Ofrá, que pertenecía a Joás de Abiézer. Su hijo Gedeón estaba moliendo trigo en el lagar, para ocultárselo a los madianitas. El Ángel del Señor se le apareció y le dijo: «El Señor está contigo, valiente guerrero». «Perdón, señor, le respondió Gedeón; pero si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos sucede todo esto? ¿Dónde están todas esas maravillas que nos contaron nuestros padres, cuando nos decían: “El Señor nos hizo subir de Egipto”? Pero ahora Él nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de Madián». El Señor se volvió hacia él y le dijo: «Ve, y con tu fuerza salvarás a Israel del poder de los madianitas. Soy Yo el que te envío». Gedeón le respondió: «Perdón, Señor, pero ¿cómo voy a salvar yo a Israel, si mi clan es el más humilde de Manasés y yo soy el más joven en la casa de mi padre?». «Yo estaré contigo, le dijo el Señor, y tú derrotarás a Madián como si fuera un solo hombre». Entonces Gedeón respondió: «Señor, si he alcanzado tu favor, dame una señal de que eres realmente Tú el que está hablando conmigo. Te ruego que no te muevas de aquí hasta que yo regrese. En seguida traeré mi ofrenda y la pondré delante de ti». El Señor le respondió: «Me quedaré hasta que vuelvas». Gedeón fue a cocinar un cabrito y preparó unos panes sin levadura con una medida de harina. Luego puso la carne en una canasta y el caldo en una olla; los llevó debajo de la encina y se los presentó. El Ángel del Señor le dijo: «Toma la carne y los panes ácimos, deposítalos sobre esta roca y derrama sobre ellos el caldo». Así lo hizo Gedeón. Entonces el Ángel del Señor tocó la carne y los panes ácimos con la punta del bastón que llevaba en la mano, y salió de la roca un fuego que los consumió. En seguida el Ángel del Señor desapareció de su vista. Gedeón reconoció entonces que era el Ángel del Señor, y exclamó: «¡Ay de mí, Señor, porque he visto cara a cara al Ángel del Señor!». Pero el Señor le respondió: «Quédate en paz. No temas, no morirás». Gedeón erigió allí un altar al Señor y lo llamó: “El Señor es la paz”. Palabra de Dios.

Comentario: Dios escoge a Gedeón para liderar y salvar a su pueblo, Madián. Es una elección que solo cabe en los planes de Dios, pues él quiere salvar a los hombres con medios pobres e inadecuados, para que aparezca con más realidad la gratuidad de la propia salvación.

SALMO Sal 84, 9. 11-14

R. El Señor promete la paz para su pueblo.

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz, la paz para su pueblo y sus amigos, y para los que se convierten de corazón. R.

El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La Justicia irá delante de Él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos. R.

ALELUIA 2Cor 8, 9

Aleluia. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluia.

EVANGELIO Mt 19, 23-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Jesús dijo a sus discípulos: «Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el Reino de los Cielos. Sí, les repito, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos». Los discípulos quedaron muy sorprendidos al oír esto y dijeron: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?». Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible». Pedro, tomando la palabra, dijo: «Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos tocará a nosotros?». Jesús les respondió: «Les aseguro que en la regeneración del mundo, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, que me han seguido, también se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y el que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la Vida eterna. Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros». Palabra del Señor.

Comentario: Al joven rico le pareció muy excesivo el precio que debía pagar para seguir a Jesús. Pensaba que con realizar algún gesto de caridad o limosna, sin que afectara a su riqueza, bastaría. Pero a Dios no le damos nada hasta que no le damos todo.

DOMINGO 18: 20º durante el año. Verde.

DOMINGO 18: 20º durante el año. Verde.
DOMINGO 18: 20º durante el año. Verde.

Día Nacional de la Solidaridad.

1ª LECTURA Jer 38, 3-6. 8-10

Lectura del libro de Jeremías. El profeta Jeremías decía al pueblo: «Así habla el Señor: “Esta ciudad será entregada al ejército del rey de Babilonia, y éste la tomará”». Los jefes dijeron al rey: «Que este hombre sea condenado a muerte, porque con semejantes discursos desmoraliza a los hombres de guerra que aún quedan en esta ciudad, y a todo el pueblo. No, este hombre no busca el bien del pueblo, sino su desgracia». El rey Sedecías respondió: «Ahí lo tienen en sus manos, porque el rey ya no puede nada contra ustedes». Entonces ellos tomaron a Jeremías y lo arrojaron al aljibe de Malquías, hijo del rey, que estaba en el patio de la guardia, descolgándolo con cuerdas. En el aljibe no había agua sino sólo barro, y Jeremías se hundió en el barro Ebed Mélec salió de la casa del rey y le dijo: «Rey, mi señor, esos hombres han obrado mal tratando así a Jeremías; lo han arrojado al aljibe, y allí abajo morirá de hambre, porque ya no hay pan en la ciudad». El rey dio esta orden a Ebed Mélec, el hombre de Cusa: «Toma de aquí a tres hombres contigo, y saca del aljibe a Jeremías, el profeta, antes de que muera». Palabra de Dios.

Comentario: Jeremías se opone a los representantes oficiales del pueblo; estos insisten en que la única salvación está en la defensa de un nacionalismo y resistencia militar a cualquier poder extranjero. Por sus palabras que incomodan, Jeremías es perseguido, quedando al borde de la muerte… Así también le pasa a todo aquel que quiere vivir los principios de Dios.

SALMO Sal 39, 24.18

R. ¡Señor, ven pronto a socorrerme!

Esperé confiadamente en el Señor: Él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. R.

Me sacó de la fosa infernal, del barro cenagoso; afianzó mis pies sobre la roca y afirmó mis pasos. R.

Puso en mi boca un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. Muchos, al ver esto, temerán y confiarán en el Señor. R.

Yo soy pobre y miserable, pero el Señor piensa en mí; Tú eres mi ayuda y mi libertador, ¡no tardes, Dios mío! R.

2ª LECTURA Heb 12, 1-4

Lectura de la carta a los Hebreos. Hermanos: Ya que estamos rodeados de una verdadera nube de testigos, despojémonos de todo lo que nos estorba, en especial del pecado, que siempre nos asedia, y corramos resueltamente al combate que se nos presenta. Fijemos la mirada en el iniciador y consumador de nuestra fe, en Jesús, el cual, en lugar del gozo que se le ofrecía, soportó la cruz sin tener en cuenta la infamia, y ahora «está sentado a la derecha» del trono de Dios. Piensen en Aquél que sufrió semejante hostilidad por parte de los pecadores, y así no se dejarán abatir por el desaliento. Después de todo, en la lucha contra el pecado, ustedes no han resistido todavía hasta derramar su sangre. Palabra de Dios.

Comentario: Jesús es el testigo principal y supremo de la fe. Él fue el pionero, ya que inició y consumó la fe, superando toda situación de fragilidad y pecado. Por eso, en las fatigas, luchas y sufrimientos, el cristiano basa su mirada en Cristo paciente, tomando de él ánimo para no desfallecer.

ALELUIA Jn 10, 27

Aleluia. «Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Lc 12, 49-53

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. Jesús dijo a sus discípulos: Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo, ¡y qué angustia siento hasta que esto se cumpla plenamente! ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús simboliza al fuego que él vino a traer a la tierra: él es luz, calor, transformación, purificación, pasión… El Señor era un fuego que no dejaba a nadie indiferente. Sus enemigos hicieron todo lo posible para apagarlo hasta eliminarlo. Con estas imágenes Jesús indica que con él no caminan indiferentes, indecisos, especuladores, personas tibias.

SÁBADO 17: De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco.

SÁBADO 17: De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco.
SÁBADO 17: De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco.

LECTURA Jos 24,14-29

Lectura del libro de Josué. Josué habló al pueblo diciendo: «Teman al Señor y sírvanlo con integridad y lealtad; dejen de lado a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del Río y en Egipto, y sirvan al Señor. Y si no están dispuestos a servir al Señor, elijan hoy a quién quieren servir: si a los dioses a quienes sirvieron sus antepasados al otro lado del Río, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país ustedes ahora habitan. Yo y mi familia serviremos al Señor». El pueblo respondió: «Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses. Porque el Señor, nuestro Dios, es el que nos hizo salir de Egipto, de ese lugar de esclavitud, a nosotros y a nuestros padres, y el que realizó ante nuestros ojos aquellos grandes prodigios. Él nos protegió en todo el camino que recorrimos y en todos los pueblos por donde pasamos. Además, el Señor expulsó delante de nosotros a todos esos pueblos y a los amorreos que habitaban en el país. Por eso, también nosotros serviremos al Señor, ya que Él es nuestro Dios». Entonces Josué dijo al pueblo: «Ustedes no podrán servir al Señor, porque Él es un Dios santo, un Dios celoso, que no soportará ni las rebeldías ni los pecados de ustedes. Si abandonan al Señor para servir a dioses extraños, Él, a su vez, los maltratará y los aniquilará, después de haberles hecho tanto bien». Pero el pueblo respondió a Josué: «No; nosotros serviremos al Señor». Josué dijo al pueblo: «Son testigos contra ustedes mismos, de que han elegido al Señor para servirlo ». «Somos testigos», respondieron ellos. Josué replicó: «Entonces dejen de lado los dioses extraños que hay en medio de ustedes, e inclinen sus corazones al Señor, el Dios de Israel». El pueblo respondió a Josué: «Nosotros serviremos al Señor, nuestro Dios, y escucharemos su voz». Aquel día Josué estableció una alianza para el pueblo, y les impuso una legislación y un derecho, en Siquém. Después puso por escrito estas palabras en el libro de la Ley de Dios. Además tomó una gran piedra y la erigió allí, al pie de la encina que está en el Santuario del Señor. Josué dijo a todo el pueblo: «Miren esta piedra: ella será un testigo contra nosotros, porque ha escuchado todas las palabras que nos ha dirigido el Señor; y será un testigo contra ustedes, para que no renieguen de su Dios». Finalmente, Josué despidió a todo el pueblo, y cada uno volvió a su herencia. Después de un tiempo, Josué, hijo de Nun, el servidor del Señor, murió a la edad de ciento diez años. Palabra de Dios.

Comentario: El relato muestra de qué manera confluían dos clases de tribus en la asamblea de Siquem. Una representada por Josué y la otra, que da culto a otros dioses. No obstante, el pacto dio paso a que todas las tribus dieran culto solo al Señor. La fe de una tribu se entrecruza con la de la otra para dar cabida a la conciencia de solidaridad y de pueblo.

SALMO Sal 15, 1-2. 5. 7-8. 11

R. ¡Tú eres mi herencia, Señor!

Protégeme, Dios mío, porque me refugio en ti. Yo digo al Señor: «Señor, Tú eres mi bien». El Señor es la parte de mi herencia y mi cáliz, ¡Tú decides mi suerte! R.

Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche me instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: Él está a mi lado, nunca vacilaré. R.

Me harás conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. ¡Tú eres mi herencia, Señor! R.

ALELUIA Cf. Mt 11, 25

Aleluia. Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluia.

EVANGELIO Mt 19, 13-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Trajeron a unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orara sobre ellos. Los discípulos los reprendieron, pero Jesús les dijo: «Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos». Y después de haberles impuesto las manos, se fue de allí. Palabra del Señor.

Comentario: La escena de los niños con Jesús manifiesta la actitud que deben tener los adultos si desean pertenecer al Reino de Dios. Porque solo de Dios nace toda iniciativa y su gracia se derrama sobre el hombre cuando se siente vulnerado y pequeño.

VIERNES 16: De la feria. Verde. San Esteban de Hungría (ML). Blanco.

VIERNES 16: De la feria. Verde. San Esteban de Hungría (ML). Blanco.
VIERNES 16: De la feria. Verde. San Esteban de Hungría (ML). Blanco.

LECTURA Jos 24,1-13

Lectura del libro de Josué. Josué reunió en Siquém a todas las tribus de Israel, y convocó a los ancianos de Israel, a sus jefes, a sus jueces y a sus escribas, y ellos se presentaron delante del Señor. Entonces Josué dijo a todo el pueblo: «Así habla el Señor, el Dios de Israel: Sus antepasados, Téraj, el padre de Abraham y Najor, vivían desde tiempos antiguos al otro lado del Río, y servían a otros dioses. Pero Yo tomé a Abraham, el padre de ustedes, del otro lado del Río, y le hice recorrer todo el país de Canaán. Multipliqué su descendencia, y le di como hijo a Isaac. A Isaac lo hice padre de Jacob y de Esaú. A Esaú le di en posesión la montaña de Seír, mientras que Jacob y sus hijos bajaron a Egipto. Luego envié a Moisés y a Aarón, y castigué a Egipto con los prodigios que realicé en medio de ellos. Después los hice salir de Egipto, a ustedes y a sus padres, y ustedes llegaron al mar. Los egipcios persiguieron a sus padres, con carros y guerreros, hasta el Mar Rojo. Pero ellos pidieron auxilio al Señor: Él interpuso una densa oscuridad entre ustedes y los egipcios, y envió contra ellos el mar, que los cubrió. Ustedes vieron con sus propios ojos lo que hice en Egipto. Luego permanecieron en el desierto durante largo tiempo, y después los introduje en el país de los amorreos, que habitaban al otro lado del Jordán. Cuando ellos les hicieron la guerra, Yo los entregué en sus manos, y así pudieron tomar posesión de su país, porque los exterminé delante de ustedes. Entonces Balac –hijo de Sipor, rey de Moab– se levantó para combatir contra Israel, y mandó llamar a Balaam, hijo de Beor, para que los maldijera. Pero yo no quise escuchar a Balaam, y él tuvo que bendecirlos. Así los libré de su mano. Después ustedes cruzaron el Jordán y llegaron a Jericó. La gente de Jericó les hizo la guerra, y lo mismo hicieron los amorreos, los perizitas, los cananeos, los hititas, los guirgasitas, los jivitas y los jebuseos; pero Yo los entregué en sus manos. Hice cundir delante de ustedes el pánico, que puso en fuga a toda esa gente y a los dos reyes amorreos. Esto no se lo debes ni a tu espada ni a tu arco. Así les di una tierra que no cultivaron, y ciudades que no edificaron, donde ahora habitan; y ustedes comen los frutos de viñas y olivares que no plantaron». Palabra de Dios.

Comentario: La asamblea de Siquén, presidida por Josué, marca el nacimiento de Israel como pueblo y su objeto era la conclusión de un pacto entre las tribus de Israel y el Señor. En ese pacto, todas las tribus, incluyendo las que creían en otros dioses, se comprometieron a no reconocer más dios que al Señor.

SALMO Sal 135, 1-3. 16-18. 21-22. 24

R. ¡Den gracias al Señor, porque es eterno su amor!

¡Den gracias al Señor, porque es bueno! ¡Den gracias al Dios de los dioses! ¡Den gracias al Señor de los señores! R.

Al que guió a su pueblo por el desierto, al que derrotó a reyes poderosos y dio muerte a reyes temibles. R.

Al que dio sus territorios en herencia, en herencia a Israel, su servidor, y nos libró de nuestros opresores. R.

ALELUIA Cf. 1Tes 2,13

Aleluia. Reciban la Palabra de Dios, no como palabra humana, sino como lo que es realmente, como Palabra de Dios. Aleluia.

EVANGELIO Mt 19, 3-12

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo. Se acercaron a Jesús algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?». Él respondió: «¿No han leído ustedes que el Creador, desde el principio, “los hizo varón y mujer”; y que dijo: “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne”? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido». Le replicaron: «Entonces, ¿por qué Moisés prescribió entregar una declaración de divorcio cuando uno se separa?». Él les dijo: «Moisés les permitió divorciarse de su mujer, debido a la dureza del corazón de ustedes, pero al principio no era así. Por lo tanto, yo les digo: El que se divorcia de su mujer, a no ser en caso de unión ilegal, y se casa con otra, comete adulterio». Sus discípulos le dijeron: «Si esta es la situación del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse». Y Él les respondió: «No todos entienden este lenguaje, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido. En efecto, algunos no se casan, porque nacieron impotentes del seno de su madre; otros, porque fueron castrados por los hombres; y hay otros que decidieron no casarse a causa del Reino de los Cielos. ¡El que pueda entender, que entienda!». Palabra del Señor.

Comentario: La discusión sobre el divorcio se remonta a los tiempos donde había dos posiciones, una rigorista y la otra más laxista, que admitía el divorcio por cualquier causa, no solamente por adulterio. Jesús se enfoca en la esencia del matrimonio explicando que Dios los quiso marido y mujer para la realización de una vida en común. Las dificultades posteriores, en la convivencia y otros, nunca podrán hacer perder de vista las originales intenciones del Creador.

 
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