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Editorial SAN PABLO
 
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VIERNES 20: De la feria. Verde. San Apolinar, o. y mr. (ML). Rojo.

Liturgia-Cotidiana-Julio
VIERNES 20

De la feria. Verde. San Apolinar, o. y mr. (ML). Rojo.

LECTURA Is 38, 1-6. 22. 7-8. 21

Lectura del libro de Isaías.

El rey Ezequías cayó gravemente enfermo. El profeta Isaías, hijo de Amós, fue a verlo y le dijo: «Así habla el Señor: Ordena los asuntos de tu casa, porque vas a morir. Ya no vivirás más». Ezequías volvió su rostro hacia la pared y oró al Señor, diciendo: «¡Ah, Señor! Recuerda que yo he caminado delante de ti con fidelidad e integridad de corazón, y que hice lo que es bueno a tus ojos». Y Ezequías se deshizo en llanto. Entonces la palabra del Señor llegó a Isaías en estos términos: «Ve a decir a Ezequías: Así habla el Señor, el Dios de tu padre David: He oído tu súplica, he visto tus lágrimas. Yo añadiré otros quince años a tu vida; te libraré, a ti y a esta ciudad, de manos del rey de Asiría, y defenderé a esta ciudad». Ezequías respondió: «¿Cuál es la señal de que podré subir a la Casa del Señor?». «Ésta es la señal que te da el Señor para confirmar la palabra que ha pronunciado: En el reloj de sol de Ajaz, Yo haré retroceder diez grados la sombra que ya ha descendido». Y el sol retrocedió en el reloj los diez grados que había descendido. Luego dijo Isaías: «Traigan un emplasto de higos; aplíquenlo sobre la úlcera, y el rey sanará». Palabra de Dios.

Comentario: Ezequías cayó gravemente enfermo y el profeta le confirma de parte de Dios que va a morir. No obstante, Isaías le anuncia con signos y milagros que se verán liberados de los asirios. Dios se apiadará de él y junto con recuperar su salud, el rey vivirá quince años más.

SALMO [Sal] Is 38, 10-12. 16

R. ¡Tú has preservado mi vida, Señor!

Yo decía: En lo mejor de mis días me tengo que ir: he sido destinado a las puertas del Abismo por el resto de mis años. R.

Yo decía: Ya no contemplaré al Señor en la tierra de los vivientes; no veré más a los hombres entre los habitantes del mundo. R.

Arrancan mi morada y me la arrebatan, como una carpa de pastores. Como un tejedor, yo enrollaba mi vida, pero Él me corta de la trama. R.

Los que el Señor protege vivirán, y su espíritu animará todo lo que hay en ellos: Tú me restablecerás y me harás revivir. R.

ALELUIA Jn 10, 27

Aleluia. «Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 12, 1-8

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas. Al ver esto, los fariseos le dijeron: «Mira que tus discípulos hacen lo que no está permitido en sábado». Pero Él les respondió: «¿No han leído lo que hizo David, cuando él y sus compañeros tuvieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes? ¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta? Ahora bien, Yo les digo que aquí hay alguien más grande que el Templo. Si hubieran comprendido lo que significa “prefiero la misericordia al sacrificio”, no condenarían a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es dueño del sábado». Palabra del Señor.

Comentario: Jesús tuvo muchas controver-sias con los fariseos. En el caso del precepto del sábado, pone dos salvedades: una en la situación de un enfermo y otra en la del hambriento. Ambas eran una excepción a la regla, ya que esta norma se había convertido en una ley opresora, pues se había desvinculado de una opción comprometida con el más pobre.

JUEVES 19: De la feria. Verde.

Liturgia-Cotidiana-Julio
JUEVES 19

De la feria. Verde.

LECTURA I s 26, 7-9. 12. 16-19

Lectura del libro de Isaías.

La senda del justo es recta, Tú allanas el sendero del justo. Sí, en la senda trazada por tus juicios, esperamos en ti, Señor: tu Nombre y tu recuerdo son el deseo de nuestra alma. Mi alma te desea por la noche, y mi espíritu te busca de madrugada, porque cuando tus juicios se ejercen sobre la tierra, los habitantes del mundo aprenden la justicia. Señor, Tú nos aseguras la paz, porque eres Tú el que realiza por nosotros todo lo que nosotros hacemos. En medio de la an- gustia, Señor, acudimos a ti, clamamos en la opresión, cuando nos golpeaba tu castigo. Como la mujer embarazada, que está por dar a luz, se retuerce y da gritos de dolor, así éramos nosotros delante de ti, Señor. Hemos concebido, nos hemos retorcido, y no dimos a luz más que viento. ¡No hemos traído la salvación a la tierra, no le nacieron habitantes al mundo! Pero tus muertos revivirán, se levantarán sus cadáveres. ¡Despierten y griten de alegría los que yacen en el polvo! Porque tu rocío es un rocío de luz, y la tierra dará vida a las Sombras. Palabra de Dios.

Comentario: El profeta clama por la justi- cia y esperanza para los justos. El anhelo de los justos será, precisamente, depositar su confianza no en ídolos pasajeros sino en la misericordia de Dios, que poco a poco se irá internalizando en la esperanza mesiánica de la persona de Jesús.

SALMO Sal 101, 13-21

R. El Señor miró a la tierra desde el cielo.

Tú, Señor, reinas para siempre, y tu Nombre permanece eternamente. Tú te levantarás, te compadecerás de Sión, porque ya es hora de tenerle piedad, tus servidores sienten amor por esas piedras y se compadecen de esas ruinas. R.

Las naciones temerán tu Nombre, Señor, y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria: cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso en medio de ella; cuando acepte la oración del desvalido y no desprecie su plegaria. R.

Quede esto escrito para el tiempo futuro y un pueblo renovado alabe al Señor: porque Él se inclinó desde su alto Santuario y miró a la tierra desde el cielo, para escuchar el lamento de los cautivos y librar a los condenados a muerte. R.

ALELUIA Mt 11, 28

Aleluia. «Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 11, 28-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús tomó la palabra y dijo: Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús invita a todos los abatidos y agobiados por el yugo de la indiferen- cia, la discriminación social, y, por qué no decirlo, religiosa. Y propone llevar el yugo de la libertad, que exige humildad, honestidad, compromiso y capacidad de diálogo.

MIÉRCOLES 18: De la feria. Verde.

Liturgia-Cotidiana-Julio
MIÉRCOLES 18

De la feria. Verde.

LECTURA Is 10, 5-7. 13-16

Lectura del libro de Isaías.

Así habla el Señor: «¡Ay de Asiria! Él es el bastón de mi ira y la vara de mi furor está en su mano. Yo lo envío contra una nación impía, lo mando contra un pueblo que provocó mi furor, para saquear los despojos y arrebatar el botín, y pisotearlo como al barro de las calles. Pero él no lo entiende así, no es eso lo que se propone: él no piensa más que en destruir y en barrer una nación tras otra». Porque el rey de Asiria ha dicho: «Yo he obrado con la fuerza de mi mano, y con mi sabiduría, porque soy inteligente. He desplazado las fronteras de los pueblos y he saqueado sus reservas: como un héroe, he derribado a los que se sientan en tronos. Mi mano tomó como un nido las riquezas de los pueblos; como se juntan huevos abandonados, así he depredado toda la tierra, y no hubo nadie que batiera las alas o abriera el pico para piar». ¿Se gloría el hacha contra el leñador? ¿Se envanece la sierra contra el que la maneja? ¡Como si el bastón manejara al que lo empuña y el palo levantara al que no es un leño! Por eso el Señor de los ejércitos hará que la enfermedad consuma su vigor y dentro de su carne hará arder una fiebre, como el ardor del fuego. Palabra de Dios.

Comentario: El anuncio del profeta es claro para todo rey o gobernante que se ciega con el poder. Dios, en su justicia, pedirá cuenta a los poderosos engreídos, y por eso, aunque las invasiones de los asirios, los caldeos o persas hayan sido vistas como “castigo”, no quedarán exen- tas de responsabilidad histórica por los abusos cometidos.


SALMO Sal 93, 5-10. 14-15


R. El Señor no abandona a su pueblo.

Los malvados pisotean a tu pueblo, Señor, y oprimen a tu herencia; matan a la viuda y al extranjero, asesinan a los huérfanos. R.

Y exclaman: «El Señor no lo ve, no se da cuenta el Dios de Jacob». ¡Entiendan, los más necios del pueblo!, y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán? R.

El que hizo el oído, ¿no va a escuchar? El que formó los ojos, ¿será incapaz de ver? ¿Dejará de castigar el que educa a las naciones y da a los hombres el conocimiento? R.

Porque el Señor no abandona a su pue- blo ni deja desamparada a su herencia: la justicia volverá a los tribunales y los rectos de corazón la seguirán. R.


ALELUIA Cf. Mt 11, 25


Aleluia. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluia.


EVANGELIO Mt 11, 25-27


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Palabra del Señor.

Comentario: Los pequeños y los humildes entienden los planes de Dios. No así los soberbios y poderosos, quienes prescinden de todos y de Dios mismo. La humildad es el camino que nos invita a practicar Jesús, reconociendo nuestra pequeñez como hijos adoptivos de un mismo Padre.

MARTES 17: De la feria. Verde.

Liturgia-Cotidiana-Julio
MARTES 17

De la feria. Verde.

Semana 15º durante el año – Semana III del Salterio.

LECTURA Is 7, 1-9

Lectura del libro de Isaías.

En tiempos de Ajaz, hijo de Jotám, hijo de Ozías, rey de Judá, Resín, rey de Arám, y Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para atacarla, pero no la pudieron expugnar. Cuando se informó a la casa de David: « Arám está acampado en Efraím», se estremeció su corazón y el corazón de su pueblo, como se estremecen por el viento los árboles del bosque. El Señor dijo a Isaías: «Ve al encuentro de Ajaz, tú y tu hijo Sear Iasub, al extremo del canal del estanque superior, sobre la senda del campo del Tintorero. Tú le dirás: Mantente alerta y no pierdas la calma; no temas, y que tu corazón no se intimide ante esos dos cabos de tizones humeantes, ante el furor de Resín de Arám y del hijo de Remalías. Porque Arám, Efraím y el hijo de Remalías se han confabulado contra ti, diciendo: “Subamos contra Judá, hagamos cundir el pánico, sometámosla y pongamos allí como rey al hijo de Tabel”. Pero así habla el Señor: Eso no se realizará, eso no sucederá. Porque la cabeza de Arám es Damasco, y la cabeza de Damasco, Resín; la cabeza de Efraím es Samaría, y la cabeza de Samaría, el hijo de Remalías. –Dentro de sesenta y cinco años, Efraím será destrozado, y no será más un pueblo–. Si ustedes no creen, no subsistirán». Palabra de Dios.

Comentario: Antes de escuchar los consejos de Isaías, Judá prefiere someterse al vasallaje por parte de los asirios y pedirles ayuda. Isaías, ante los hechos, predica por medio de un gran signo: el nombre colocado a su hijo, Sear Yasub (un resto volverá). Así anuncia al rey y a los habitantes de Jerusalén y Judá que un resto se convertirá.


SALMO Sal 47, 2-8


R. El Señor afianzó para siempre su Ciudad.

El Señor es grande y digno de alabanza, en la Ciudad de nuestro Dios. Su santa Montaña, la altura más hermosa, es la alegría de toda la tierra. R.

La Montaña de Sión, la Morada de Dios, es la Ciudad del gran Rey: el Señor se manifestó como un baluarte en medio de sus palacios. R.

Porque los reyes se aliaron y avanza- ron unidos contra ella; pero apenas la vieron quedaron pasmados y huyeron despavoridos. R.

Allí se apoderó de ellos el terror y dolores como los del parto, como cuando el viento del desierto destroza las naves de Tarsis. R.


ALELUIA Cf. Sal 94, 8. 7


Aleluia. No endurezcan su cora-zón, sino escuchen la voz del Señor. Aleluia.


EVANGELIO Mt 11, 20-24


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús comenzó a recriminar a aque- llas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se habían convertido. «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los milagros reali-zados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú». Palabra del Señor.

Comentario: Jesús se lamenta de la incredulidad de los habitantes de donde él había nacido y crecido. Los compara con otras ciudades que tenían muy mala fama, pero que se habrían convertido si él les hubiera dedicado el mismo tiempo.

LUNES 16: Nuestra Señora del Carmen, Madre y Reina de Chile (S). Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
LUNES 16

Nuestra Señora del Carmen, Madre y Reina de Chile (S). Blanco.

Gloria. Credo. Prefacio de la Virgen María II. 

1ª LECTURA 1Rey 18, 1-2. 41-46

Guía: El pueblo ha vuelto a Dios, y Dios, a través del profeta Elías, le hace el don del agua. La liturgia aplica a María la visión de la “nubecilla” divisada desde el Carmelo, fuente de nueva vida para Israel y el mundo.

Lectura del primer libro de los Reyes.

Al tercer año, la palabra del Señor llegó a Elías, en estos términos: “Ve a presentarte a Ajab, y yo enviaré lluvia a la superficie del suelo”. Entonces Elías partió para presentarse ante Ajab y le dijo: “Sube a comer y a beber, porque ya se percibe el ruido de la lluvia”. Ajab subió a comer y a beber, mientras Elías subía a la cumbre del Carmelo. Allí se postró en tierra, con el rostro entre las rodillas. Y dijo a su servidor: “Sube y mira hacia el mar”. Él subió, miró y dijo: “No hay nada”. Elías añadió: “Vuelve a hacerlo siete veces”. La séptima vez, el servidor dijo: “Se eleva del mar una nube, pequeña como la palma de una mano”. Elías dijo: “Ve a decir a Ajab: Engancha el carro y baja, para que la lluvia no te lo impida”. El cielo se oscureció cada vez más por las nubes y el viento, y empezó a llover copiosamente. Ajab subió a su carro y partió para Izreel. La mano del Señor se posó sobre Elías; él se ató el cinturón y corrió delante de Ajab hasta la entrada de Izreel. Palabra de Dios.

Comentario: En los tiempos de Elías no era un misterio que el Carmelo fuera conocido como un lugar santo, dedicado a las distintas divinidades. Ahora, el profeta pone en una disyuntiva al pueblo: tendrán que elegir entre el dios Baal o al Dios único al cual el rey David erigió un altar en ese mismo monte.


SALMO Sal 129, 1-8


R. En el Señor se encuentra la misericordia.

Desde lo más profundo te invoco, Señor. Señor, oye mi voz! Estén tus oídos atentos al clamor de mi plegaria. R.

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Pero en ti se encuentra el perdón, para que seas temido. R.

Mi alma espera en el Señor, y yo confío en su palabra. Mi alma espera al Señor, más que el centinela la aurora. R.

Como el centinela espera la aurora, espere Israel al Señor, porque en él se encuentra la misericordia y la redención en abundancia: él redimirá a Israel de todos sus pecados. R.


2ª LECTURA Gál 4, 4-7


Guía: El texto de Pablo nos presenta a María en otro momento estelar de la historia de la salvación: a la espera de la venida del Espíritu Santo, ella asiste, anima y ora con los Apóstoles en el Cenáculo.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos. Y la prueba de que ustedes son hijos, es que Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo: ¡Abba!, es decir, ¡Padre! Así, ya no eres más esclavo, sino hijo, y por lo tanto, heredero por la gracia de Dios. Palabra de Dios.

Comentario: Los Gálatas, antes de su conversión, practicaban el culto idolátrico sobre todo en el cumplimiento de la Ley. Las idolatrías de hoy también esclavizan: culto al dinero, el consumismo, el sexo, el poder. San Pablo anuncia que el Espíritu del hijo de Dios permanece en la comunidad sin distinción de raza, lengua, condición social etcétera: en virtud de la fe en Cristo compartimos una misma fe.


ALELUIA Lc 1, 42


Aleluia. ¡Bendita eres entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! Aleluia.


EVANGELIO Jn 19, 25-27


Guía: En la cruz Jesús nos deja a María como madre universal, y como hijos pre- dilectos del Padre tenemos al Señor como hermano.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre». Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Palabra del Señor.

Comentario: La Iglesia que se funda por la fe en la Palabra de Dios es la Iglesia que nace al pie de la cruz. La participación de María revela más que una piedad filial sino una maternidad espiritual, que contempla no solo al discípulo amado sino también a todo creyente que ha creído en su Hijo. 


PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS


Guía: Presentamos nuestras ofrendas con ánimo de peregrinos que van con Cristo hacia el Padre. María nos facilita el camino, con su entrega incondicional a Dios.


PREPARACIÓN A LA COMUNIÓN


Guía: La comunión con Cristo hoy se nos facilita si nos acercamos a recibirla con María, madre suya y nuestra. 


DESPEDIDA


Guía: Los santos y las santas del Carmelo: Teresa de Ávila, Teresita de Lisieux, Teresa de Los Andes, Edith Stein y Juan de la Cruz, y tantos otros, nos atestiguan que se puede ser todo de Cristo sin dejar de ser todo de los hermanos. Recojamos esta gran lección.

DOMINGO 15: 15º durante el año. Verde.

Liturgia-Cotidiana-Julio
DOMINGO 15

15º durante el año. Verde.

Gloria. Credo. Prefacio dominical durante el año – Semana III del Salterio.

1ª LECTURA A m 7, 12-15

Lectura de la profecía de Amós. Amasías, el sacerdote de Betel, dijo a Amós: «Vete de aquí, vidente, refú- giate en el país de Judá, gánate allí la vida y profetiza allí. Pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque éste es un santuario del rey, un templo del reino». Amós respondió a Amasías: «Yo no soy profeta, ni hijo de profetas, sino pastor y cultivador de sicómoros; pero el Señor me sacó de detrás del rebaño y me dijo: “Ve a profetizar a mi pueblo Israel”». Palabra de Dios.

Comentario: Amós nos enseña que todo profeta es elegido y enviado por Dios, y que solo a él se debe obedecer. Su predicación caló tan hondo en las huestes de la clase de los dirigentes, que no quedaba otra cosa que desacreditarlo ante el rey, incluso con cosas que él nunca dijo. Una vez cumplida su misión, se retira pero predice la desgracia para Amasías, el rey y el pueblo.


SALMO Sal 84, 9. 10-14


R. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.

Voy a proclamar lo que dice el Señor: el Señor promete la paz para su pueblo y sus amigos. Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la Gloria habitará en nuestra tierra. R.

El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán; la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo. R.

El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos. La Justicia irá delante de Él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos. R.


2ª LECTURA Ef 1, 3-14


Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espi- rituales en el cielo, y nos ha elegido en Él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al bene- plácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. En Él hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, se- gún la riqueza de su gracia, que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento. Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad, conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en Cristo, para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo una sola Cabeza, que es Cristo. En Él hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano –según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad– a ser aquéllos que han puesto su esperanza en Cristo, para alabanza de su gloria. En Él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido. Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria. Palabra de Dios.

Comentario: Como todo himno religioso, este comienza bendiciendo a Dios hasta llegar a la bendición mesiánica. San Pablo, al referirse a la santidad, no está pensando en la santidad moral del cristiano sino en la consagración de la Iglesia como plan de Dios, que estuvo pensado en la mente divina desde la creación del mundo.

O bien, más breve: Ef 1, 3-10

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en Él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. En Él hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia, que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento. Él nos hizo conocer el misterio de su voluntad, conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en Cristo, para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo una sola Cabeza, que es Cristo. Palabra de Dios.


ALELUIA Cf. Ef 1, 17-18


Aleluia. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la espe- ranza a la que hemos sido llamados. Aleluia.


EVANGELIO Mc 6, 7-13


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Jesús llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni provisiones, ni dinero; que fueran calzados con sandalias y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: «Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos». Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; expulsaron a muchos demonios y sanaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo. Palabra del Señor.

Comentario: ¿Por qué todas estas ovejas sin pastor seguían a Jesús? Porque él les daba una esperanza y un motivo para vivir. El envío de Jesús a los Doce continúa vigente, nosotros somos los destinatarios. “Les ordeno que no lleven nada para el camino”: Queda claro que nuestra misión no se apoya en medios humanos, dinero, poder, influencias, sino tan solo en Dios.

SÁBADO 14: De la feria. Verde. San Camilo de Lelis, p. (ML). Blanco. San Enrique. (ML). Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
SÁBADO 14

De la feria. Verde. San Camilo de Lelis, p. (ML). Blanco. San Enrique. (ML). Blanco.

LECTURA Is 6, 1-8

Lectura del libro de Isaías.

El año de la muerte del rey Ozías, yo vi al Señor sentado en un trono elevado y excelso, y las orlas de su manto llenaban el Templo. Unos serafines estaban de pie por encima de Él. Cada uno tenía seis alas: con dos se cubrían el rostro, y con dos se cubrían los pies, y con dos volaban. Y uno gritaba hacia el otro: «¡Santo, santo, santo es el Señor de los ejércitos! Toda la tierra está llena de su gloria». Los fundamentos de los umbrales temblaron al clamor de su voz, y la Casa se llenó de humo. Yo dije: «¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros, y habito en medio de un pueblo de labios impuros; ¡y mis ojos han visto al Rey, el Señor de los ejércitos!». Uno de los serafines voló hacia mí, llevando en su mano una brasa que había tomado con unas tenazas de encima del altar. Él le hizo tocar mi boca, y dijo: «Mira: esto ha tocado tus labios; tu culpa ha sido borrada y tu pecado ha sido expiado». Yo oí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?». Yo respondí: «¡Aquí estoy: envíame!». Palabra de Dios.

Comentario: Isaías, una vez perdonado de sus faltas, se siente en condiciones para colaborar con Dios. La visión del profeta, rey, serafines, fuego de los sacrificios, etcétera, refleja la profunda vivencia interior que ha transformado su vida. Él lo ha vivido porque ha sabido descubrir la fuerza penetrante de su fe.


SALMO Sal 92, 1-2. 5


R. ¡Reina el Señor, revestido de majestad!

¡Reina el Señor, revestido de majestad! El Señor se ha revestido, se ha ceñido de poder. El mundo está firmemente establecido: ¡no se moverá jamás! R.

Tu trono está firme desde siempre, Tú existes desde la eternidad. Tus testimonios, Señor, son dignos de fe, la santidad embellece tu Casa a lo largo de los tiempos. R. 


ALELUIA 1Ped 4, 14


Aleluia. Felices si son ultrajados por el nombre de Cristo, porque el Espíritu de gloria, el Espíritu de Dios, reposa sobre ustedes. Aleluia.


EVANGELIO Mt 10, 24-33


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus apóstoles: El discípulo no es más que el maestro ni el servi- dor más que su dueño. Al discípulo le basta ser como su maestro y al servidor como su dueño. Si al dueño de casa lo llamaron Belzebul, ¡cuánto más a los de su casa! No los teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido. Lo que Yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas. No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquél que puede arrojar el alma y el cuerpo al infierno. ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre de ustedes. También ustedes tienen contados todos sus cabellos. No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros. Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, Yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo. Pero Yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquél que reniegue de mí ante los hombres. Palabra del Señor.

Comentario: “El discípulo de Jesús debe correr…” es un proverbio que señala a los discípulos cuál es su responsabilidad en el rol del servicio a los demás; y el otro, “Lo oculto se dará a conocer”, expresa no solo algo que no deseamos que se sepa, sino que Jesús apuntaba a que toda persecución y sufrimiento pasará: el día en que el Evangelio sea dado a conocer en todo el mundo.

VIERNES 13: SANTA TERESA DE JESÚS DE LOS ANDES. v. (F). Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
VIERNES 13

SANTA TERESA DE JESÚS DE LOS ANDES. v. (F). Blanco.

Gloria. Prefacio propio.

LECTURA Os 2, 14-20

Lectura de la profecía de Oseas.

Así habla el Señor: Devastaré su viña y su higuera, de las que ella decía: “Este es el salario que me dieron mis aman- tes”. Las convertiré en una selva y las devorarán los animales del campo. Le pediré cuenta por los días de los Baales, a los que ella quemaba incienso, cuando se adornaba con su anillo y su collar e iba detrás de sus amantes, olvidándose de mí –oráculo del Señor–. Por eso, yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón. Desde allí, le daré sus viñedos y haré del valle de Acor una puerta de esperanza. Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto. Aquel día –oráculo del Señor– tú me llamarás: “Mi Esposo” y ya no me llamarás: “Mi Baal”. Le apartaré de la boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por su nombre. Yo estableceré para ellos, en aquel día, una alianza con los animales del campo, con las aves del cielo y los reptiles de la tierra; extirparé del país el arco, la espada y la guerra, y haré que descansen seguros. Palabra de Dios.

Comentario: El profeta Oseas compara con el matrimonio la relación de amor que Dios desea establecer con la Humanidad. ¡Qué distinta es esta visión de aquellos que lo ven como a un Dios abuelo o a un juez castigador!

O bien: Flp 4, 4-9

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Alégrense siempre en el Señor. Vuelvo a insistir, alégrense. Que la bondad de ustedes sea conocida por todos los hombres. El Señor está cerca. No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes. Palabra de Dios.


SALMO Sal 33, 2-11


R. ¡Bendeciré al Señor en todo tiempo!

Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mis labios. Mi alma se gloría en el Señor: que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor, alabemos su Nombre todos juntos. Busqué al Señor: él me respondió y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia Él y quedarán resplandecientes, y sus rostros no se avergonzarán. Este pobre hombre invocó al Señor: Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

El Ángel del Señor acampa en torno de sus fieles, y los libra. ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor! ¡Felices los que en Él se refugian! R.

Teman al Señor, todos sus santos, porque nada faltará a los que lo temen. Los ricos se empobrecen y sufren ham- bre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada. R.


ALELUIA Cf. Mt 5, 3


Aleluia. Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluia.


EVANGELIO Mt 18, 1-4


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Los discípulos se le acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?». Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. Palabra del Señor.

Comentario: Cuando Jesús manda a hacerse como niños no solo apela a la condición de inocencia sino también a la humildad de este. Un niño no tiene pretensiones, acepta su niñez y dependencia de los padres para subsistir. Jesús nos invita a perder nuestras seguridades y a transitar el camino de la humildad y de la pobreza de un niño.

JUEVES 12: De la feria. Verde.

Liturgia-Cotidiana-Julio
JUEVES 12

De la feria. Verde.

LECTURA Os 11, 1-4. 8-9

Lectura de la profecía de Oseas.

Así habla el Señor: Cuando Israel era niño, Yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Pero cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí; ofrecían sacrificios a los Baales y quemaban incienso a los ídolos. ¡Y Yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que Yo los cuidaba. Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas, me inclinaba hacia él y le daba de comer. Mi corazón se subleva contra mí y se enciende toda mi ternura: no daré libre curso al ardor de mi ira, no destruiré otra vez a Efraím. Porque Yo soy Dios, no un hombre: soy el Santo en medio de ti, y no vendré con furor. Palabra de Dios.

Comentario: En un discurso lleno de sencillez y ternura, el profeta expresa los sentimientos de un Dios paternal, que es- pera la conversión de un pueblo o grupos de esclavos, migrantes, sin historia ni tierra: eran nada. A esa nada, Oseas manifiesta que la misericordia de Dios es prudente y ama a su pueblo como a un hijo a pesar de su fragilidad.


SALMO Sal 79, 2-3. 15-16


R. ¡Señor, ven a salvarnos!

Escucha, Pastor de Israel, Tú que tienes el trono sobre los querubines, reafirma tu poder y ven a salvarnos. R.

Vuélvete, Señor de los ejércitos, observa desde el cielo y mira: ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano, el retoño que Tú hiciste vigoroso. R.


ALELUIA Cf. Mc 1, 15


Aleluia. El Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia. Aleluia.


EVANGELIO Mt 10, 7-15


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús envió a sus doce apóstoles, diciéndoles: Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. No lleven encima oro ni plata, ni monedas, ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento. Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir. Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella. Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes. Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies. Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad. Palabra del Señor.

Comentario: Jesús nos envía como lo hizo antes con los Doce a anunciar su Reino de Paz. El deseo de paz era el saludo habitual entre los judíos, pero en esta oportunidad, se da esa paz que establece la armonía entre Dios y el hombre. Este anuncio de la paz es el de Cristo y de todo lo que él significa para el hombre.

MIÉRCOLES 11: San Benito, abad. (MO). Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
MIÉRCOLES 11

San Benito, abad. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Prov 2, 1-9; Sal 33, 2-11; Mt 19, 27-29.

LECTURA Os 10, 1-3. 7-8. 12

Lectura de la profecía de Oseas.

Israel era una viña exuberante, que producía su fruto. Cuanto más se multi- plicaban sus frutos, más multiplicaba él los altares; cuanto mejor le iba al país, mejores hacía él las piedras conmemo- rativas. Su corazón está dividido, ahora tendrán que expiar: el mismo Señor destrozará sus altares, devastará sus piedras conmemorativas. Seguramente dirán entonces: «No tenemos rey, porque no hemos temido al Señor. Pero el rey ¿que podría hacer por nosotros?» ¡Samaría está completamente perdida! Su rey es como una astilla sobre la su- perficie de las aguas. Los lugares altos de Aven, el pecado de Israel, también serán destruidos; espinas y cardos invadirán sus altares. Ellos dirán entonces a las montañas: «Cúbrannos», y a las colinas: «¡Caigan sobre nosotros!». Siembren semillas de justicia, cosechen el fruto de la fidelidad, roturen un campo nuevo: es tiempo de buscar al Señor, hasta que Él venga y haga llover para ustedes la justicia. Palabra de Dios.

Comentario: Como dice el refrán, “Quien siembra justicia, recoge misericordia”. Oseas nuevamente hace sus descargos por el pecado de idolatría que padece Israel. A Dios no se le puede engañar y él conoce la interioridad del corazón. Israel tiene su corazón dividido y mientras continué con su culto a los dioses cananeos irá directo a la ruina.


SALMO Sal 104, 2-7


R. ¡Busquen el rostro del Señor!

¡Canten al Señor con instrumentos musicales, pregonen todas sus mara- villas! ¡Gloríense en su santo Nombre, alégrense los que buscan al Señor! R.

¡Recurran al Señor y a su poder, busquen constantemente su rostro; recuerden las maravillas que Él obró, sus portentos y los juicios de su boca! R.

Descendientes de Abraham, su servidor, hijos de Jacob, su elegido: el Señor es nuestro Dios, en toda la tierra rigen sus decretos. R.


ALELUIA Mc 1, 15


Aleluia. El Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia. Aleluia.


EVANGELIO Mt 10, 1-7


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de sanar cualquier enfermedad o dolencia. Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: «No vayan a regiones paganas, ni entren en ninguna ciudad de los samaritanos. Vayan, en cambio, a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente». Palabra del Señor.

Comentario: La institución de los Doce viene a mostrar cómo es el nuevo pueblo de Dios, pues este posee las mismas características de universalidad simbolizadas en el número Doce. Jesús llama y nos integra a una comunidad de fe y misión. No temamos, porque él nos capacita para dar la palabra y gestos necesarios en la propagación de su Reino.

 
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