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Editorial SAN PABLO
 
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SÁBADO 4: San Juan María Vianney, p., patrono de los párrocos (MO).

Tapa Agosto 2018
SÁBADO 4

San Juan María Vianney, p., patrono de los párrocos (MO).

Leccionario Santoral: Ez 3, 16-21; Sal 116, 1-2; Mt 9, 35—10, 1. 

Día del Cura Párroco.

LECTURA Jer 26, 11-15. 24 

Lectura del libro de Jeremías.

Los sacerdotes y los profetas dijeron a los jefes y a todo el pueblo: «Jeremías es reo de muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad, como ustedes lo han escuchado con sus propios oídos». Pero Jeremías dijo a los jefes y a todo el pueblo: «El Señor es el que me envió a profetizar contra esta Casa y contra esta ciudad todas las palabras que ustedes han oído. Y ahora, enmienden su conducta y sus acciones, y escuchen la voz del Señor, su Dios, y el Señor se arrepentirá del mal con que los ha amenazado. En cuanto a mí, hagan conmigo lo que les parezca bueno y justo. Pero sepan que si ustedes me hacen morir, arrojan sangre inocente sobre ustedes mismos, sobre esta ciudad y sobre sus  habitantes. Porque verdaderamente el Señor me ha enviado a ustedes para decirles todas estas palabras». Ajicám, hijo de Safán, protegió a Jeremías e impidió que fuera entregado en manos del pueblo para ser ejecutado. Palabra de Dios. 

Comentario: Para suerte de Jeremías, los encargados de hacer justicia eran los jueces y ancianos del pueblo y no los sacerdotes ni los profetas. Las palabras del profeta denuncian la corrupción encubierta de los referentes del Templo. Los jueces, con menos intereses creados que los sacerdotes, reconocen que no es reo de muerte porque Jeremías ha hablado en nombre del Señor, nuestro Dios. 

SALMO Sal 68, 15-16. 30-31. 33-34 

R. ¡Respóndeme, Dios mío, por tu gran amor! 

Sácame del lodo para que no me hunda, líbrame de los que me odian y de las aguas profundas; que no me arrastre la corriente, que no me trague el Abismo, que el Pozo no se cierre sobre mí. R. 

Yo soy un pobre desdichado, Dios mío, que tu ayuda me proteja: así alabaré con cantos el nombre de Dios, y proclamaré su grandeza dando gracias. R. 

Que lo vean los humildes y se alegren, que vivan los que buscan al Señor: porque el Señor escucha a los pobres y no desprecia a sus cautivos. R. 

ALELUIA Mt 5, 10 

Aleluia. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. Aleluia.

EVANGELIO Mt 14, 1-12 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

La fama de Jesús llegó a oídos del tetrarca Herodes, y él dijo a sus allegados: «Éste es Juan el Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos». Herodes, en efecto, había hecho arrestar, encadenar y encarcelar a Juan, a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla». Herodes quería matarlo, pero tenía miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta. El día en que Herodes festejaba su cumpleaños, su hija, también llamada Herodías, bailó en público, y le agradó tanto a Herodes que prometió bajo juramento darle lo que pidiera. Instigada por su madre, ella dijo: «Tráeme aquí sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista». El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue llevada sobre una bandeja y entregada a la joven, y ésta la presentó a su madre. Los discípulos de Juan recogieron el cadáver, lo sepultaron y después fueron a informar a Jesús. Palabra de Dios. 

Comentario: El coraje de Juan Bautista hace que no se intimide ante nada y denuncie sin tapujos la inmoralidad de Herodes. Toda su vida estará marcada por alzar la voz, sobre todo cuando haya situaciones que van en contra de la voluntad de Dios. Este es un riesgo que hay que correr y lo hizo el propio Jesús también. A veces, decir y hacer las cosas que nos pide Dios tiene un precio de soledad, incomprensión y rechazo.

VIERNES 3: De la feria. Verde.

Tapa Agosto 2018
VIERNES 3

De la feria. Verde.

LECTURA Jer 26, 1-9 

Lectura del libro de Jeremías.

Al comienzo del reinado de Joaquím, hijo de Josías, rey de Judá, llegó esta palabra a Jeremías, de parte del Señor: «Así habla el Señor: Párate en el atrio de la Casa del Señor y di a toda la gente de las ciudades de Judá que vienen a postrarse en la Casa del Señor todas las palabras que Yo te mandé decirles, sin omitir ni una sola. Tal vez escuchen y se conviertan de su mal camino; entonces Yo me arrepentiré del mal que pienso hacerles a causa de la maldad de sus acciones. Tú les dirás: Así habla el Señor: Si ustedes no me escuchan ni caminan según la Ley que Yo les propuse; si no escuchan las palabras de mis servidores los profetas, que Yo les envío incansablemente y a quienes ustedes no han escuchado, entonces Yo trataré a esta Casa como traté a Silo y haré de esta ciudad una maldición para todas las naciones de la tierra». Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías mientras él pronunciaba estas palabras en la Casa del Señor. Y apenas Jeremías terminó de decir todo lo que el Señor le había ordenado decir al pueblo, los sacerdotes y los profetas se le echaron encima, diciendo: «¡Vas a morir! Porque has profetizado en nombre del Señor, diciendo: Esta Casa será como Silo, y esta ciudad será arrasada y quedará deshabitada». Entonces todo el pueblo se amontonó alrededor de Jeremías en la Casa del Señor. Palabra de Dios. 

Comentario: Quizá lo más hiriente para los sacerdotes y profetas culturales que vivían del Templo y sus prebendas fue escuchar la comparación del Templo de Jerusalén con el de Silo. A Jeremías no le tiembla la mano al denunciar estas irregularidades, porque en su demanda busca resaltar que sus palabras le vienen del carácter divino de su misión profética. 

SALMO Sal 68, 5. 8-10. 14 

R. ¡Respóndeme, Dios mío, por tu gran amor! 

Más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo; más fuertes que mis huesos, los que me atacan sin razón. ¡Y hasta tengo que devolver lo que yo no he robado! R. 

Por ti he soportado afrentas y la vergüenza cubrió mi rostro; me convertí en un extraño para mis hermanos, fui un extranjero para los hijos de mi madre: porque el celo de tu Casa me devora, y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian. R. 

Pero mi oración sube hasta ti, Señor, en el momento favorable: respóndeme, Dios mío, por tu gran amor, sálvame, por tu fidelidad. R. 

ALELUIA 1Ped 1, 25 

Aleluia. La Palabra del Señor permanece para siempre. Ésta es la Palabra que les ha sido anunciada, la Buena Noticia. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 54-58 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Al llegar a su pueblo, Jesús se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. «¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?». Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: «Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y en su familia». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente. Palabra del Señor. 

Comentario: Jesús genera “escándalo” entre los nazaretanos porque intentan comprenderlo humanamente, solo porque dicen conocerlo: su origen, familia, oficio, hijo de carpintero, etcétera. El misterio de Jesús necesita de algo más que “la vida de fe” para mirarlo no como un hombre más sino como un profeta y Salvador. No obstante, esa condición de profeta lo llevó a no ser comprendido por sus pares e incluso rechazado.

JUEVES 2: De la feria. Verde. San Eusebio de Vercelli, o. (ML). Blanco. San Pedro Julián Eymard, p. (ML). Blanco.

Tapa Agosto 2018
JUEVES 2

De la feria. Verde.

San Eusebio de Vercelli, o. (ML). Blanco. San Pedro Julián Eymard, p. (ML). Blanco.

LECTURA Jer 18, 1-6 

Lectura del libro de Jeremías.

Palabra que llegó a Jeremías de parte del Señor, en estos términos: «Baja ahora mismo al taller del alfarero, y allí te haré oír mis palabras». Yo bajé al taller del alfarero, mientras él trabajaba en el torno. Y cuando la vasija que estaba haciendo le salía mal, como suele pasar con la arcilla en manos del alfarero, él volvía a hacer otra, según le parecía mejor. Entonces la palabra del Señor me llegó en estos términos: «¿No puedo Yo tratarlos a ustedes, casa de Israel, como ese alfarero? –oráculo del Señor–. Sí, como la arcilla en la mano del alfarero, así están ustedes en mi mano, casa de Israel». Palabra de Dios. 

Comentario: En el tiempo de Jeremías se tenía esta imagen de Dios y su pueblo: como el alfarero que crea al hombre de la arcilla. El profeta retoma esta imagen y lamenta el no poder moldear al pueblo según los designios del Señor. No hay cambio de vida ni respuesta del corazón para adquirir la docilidad del barro en las manos del alfarero. 

SALMO Sal 145, 1-6 

R. ¡Feliz el que se apoya en el Señor! 

¡Alaba al Señor, alma mía! Alabaré al Señor toda mi vida; mientras yo exista, cantaré al Señor. R. 

No confíen en los poderosos, en simples mortales, que no pueden salvar: cuando expiran, vuelven al polvo, y entonces se esfuman sus proyectos. R. 

Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios: Él hizo el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos. R. 

ALELUIA Cf. Hech 16, 14 

Aleluia. Señor, toca nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 47-53 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud: «El Reino de los Cielos se parece a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. ¿Comprendieron todo esto?». «Sí», le respondieron. Entonces agregó: «Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo». Palabra del Señor. 

Comentario: La parábola de la red no se centra tanto en la cantidad de peces sino en la “selección” de estos. Es decir, la comparación alude a que buenos y malos habrán de coexistir hasta que llegue el momento de la elección. Antes, ambos deben convivir y los que siguen a Jesús sortear el Mal a fuerza de Bien.

MIÉRCOLES 1: San Alfonso María de Ligorio, o. y d. (MO). Blanco.

Tapa Agosto 2018
MIÉRCOLES 1: San Alfonso María de Ligorio, o. y d. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Rom 8, 1-4; Sal 118, 9-14; Mt 5, 13-19. 

Semana 17ª durante el año – Semana I del Salterio. Inicio del mes de la Solidaridad.

LECTURA Jer 15, 10. 16-21 

Lectura del libro de Jeremías.

¡Qué desgracia, madre mía, que me hayas dado a luz, a mí, un hombre discutido y controvertido por todo el país! Yo no di ni recibí nada prestado, pero todos me maldicen. Cuando se presentaban tus palabras, yo las devoraba, tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque yo soy llamado con tu Nombre, Señor, Dios de los ejércitos. Yo no me senté a disfrutar en la reunión de los que se divierten; forzado por tu mano, me mantuve apartado, porque Tú me habías llenado de indignación. ¿Por qué es incesante mi dolor, por qué mi llaga es incurable, se resiste a sanar? ¿Serás para mí como un arroyo engañoso, de aguas inconstantes? Por eso, así habla el Señor: «Si tú vuelves, yo te haré volver, tú estarás de pie delante de mí, si separas lo precioso de la escoria, tú serás mi portavoz. Ellos se volverán hacia ti, pero tú no te volverás hacia ellos. Yo te pondré frente a este pueblo como una muralla de bronce inexpugnable. Te combatirán, pero no podrán contra ti, porque Yo estoy contigo para salvarte y librarte –oráculo del Señor–. Yo te libraré de la mano de los malvados y te rescataré del poder de los violentos». Palabra de Dios. 

Comentario: Jeremías, fiel a su vocación, se siente un fracasado por ser objeto de contradicción y maldición por parte de sus detractores. Sintió el rechazo de una sociedad que prefirió ser parte de sus caprichos y pecados. No obstante, el Señor, fiel a sus promesas, no lo conminó al abandono sino que lo protegió. 

SALMO Sal 58, 2-4. 10-11. 17-18 

R. ¡Tú eres mi refugio en el peligro, Señor! 

Líbrame de mis enemigos, Dios mío, defiéndeme de los que se levantan contra mí; líbrame de los que hacen el mal y sálvame de los hombres sanguinarios. R. 

Mira cómo me están acechando: los poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado de mi parte, Señor. R. 

Yo miro hacia ti, fuerza mía, porque Dios es mi baluarte; Él vendrá a mi encuentro con su gracia y me hará ver la derrota de mis enemigos. R. 

Yo cantaré tu poder, y celebraré tu amor de madrugada, porque Tú has sido mi fortaleza y mi refugio en el peligro. R. 

¡Yo te cantaré, fuerza mía, porque Tú eres mi baluarte, mi refugio en el peligro, Dios de misericordia! R. 

ALELUIA Jn 15, 15 

Aleluia. «Yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre», dice el Señor. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 44-46 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a la multitud: El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró. Palabra del Señor. 

Comentario: Cuando se ha encontrado “el Reino”, muchas cosas que se consideraban de importancia ya no lo son. Tanto el jornalero como el negociante no cambian lo adquirido por nada, porque no tiene precio; se han encontrado con el mismo Señor, él es alguien que desde ahora llenará y dará otro sentido a sus vidas.

MARTES 31: San Ignacio de Loyola, p. (MO). Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
MARTES 31

San Ignacio de Loyola, p. (MO). Blanco.

Cor 10, 31- 11, 1; Sal 33, 2-11 Lc 14 25 -33

LECTURA Jer 14, 17-22

Lectura del libro de Jeremías.

Que mis ojos se deshagan en lágrimas, día y noche, sin cesar, porque la virgen hija de mi pueblo ha sufrido un gran quebranto, una llaga incurable. Si salgo al campo abierto, veo las víctimas de la espada; si entro en la ciudad, veo los sufrimientos del hambre. Sí, hasta el profeta y el sacerdote recorren el país y no logran comprender. ¿Has rechazado del todo a Judá? ¿Estás disgustado con Sión? ¿Por qué nos has herido sin remedio? Se esperaba la paz, ¡y no hay nada bueno…! el tiempo de la curación, ¡y sobrevino el espanto! Reconocemos, Señor, nuestra maldad, la iniquidad de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. A causa de tu Nombre, no desprecies, no envilezcas el trono de tu Gloria: ¡acuérdate, no rompas tu Alianza con nosotros! Entre los ídolos de las naciones, ¿hay alguien que haga llover? ¿Es el cielo el que envía los chaparrones? ¿No eres Tú, Señor, nuestro Dios? Nosotros esperamos en ti, porque eres Tú quien ha hecho todo esto. Palabra de Dios.

Comentario: Jeremías amaba a su pueblo y no quería su ruina. Conoce el pecado del pueblo y por eso suplica a Dios. Su plegaria está llena de solidaridad y clama misericordia porque confía en que Dios no faltará a su promesa y Alianza de amor por su pueblo.

SALMO Sal 78, 8-9. 11. 13

R. ¡Por el honor de tu Nombre, líbranos Señor!

No recuerdes para nuestro mal las culpas de otros tiempos; compadécete pronto de nosotros, porque estamos totalmente abatidos. R.

Ayúdanos, Dios salvador nuestro, por el honor de tu Nombre; líbranos y perdona nuestros pecados, a causa de tu Nombre. R.

Llegue hasta tu presencia el lamento de los cautivos, preserva con tu brazo poderoso a los que están condenados a muerte. R.

Y nosotros, que somos tu pueblo y las ovejas de tu rebaño, te daremos gracias para siempre, y cantaremos tus ala- banzas por todas las generaciones. R.

ALELUIA

Aleluia. La semilla es la Palabra de Dios, el sembrador es Cristo; el que lo encuentra permanece para siempre. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 36-43

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: «Explícanos la parábola de la cizaña en el campo». Él les respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno, y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los án- geles. Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y éstos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal, y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga!». Palabra del Señor.

Comentario: El énfasis de la explicación de la parábola está puesto en el tema del juicio final, cuyo criterio de separación se medirá en cuánto amor hayamos dado. Quien se encuentre imbuido por la ley de la caridad habrá sido una buena semilla; quien no, se condena a ser cizaña.

LUNES 30: De la feria. Verde. San Pedro Crisólogo, o. y d. (ML). Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
LUNES 30

De la feria. Verde. San Pedro Crisólogo, o. y d. (ML). Blanco.

Semana 17ª durante el año – Semana I del Salterio.

LECTURA Jer 13, 1-11

Lectura del libro de Jeremías.

Así me habló el Señor: «Ve a comprarte una faja de lino; te la ajustarás a la cintura, pero no la meterás en el agua». Yo compré la faja, conforme a la palabra del Señor, y me la ajusté a la cintura. La palabra del Señor me llegó por segunda vez, en estos términos: «Toma la faja que habías comprado y que llevas puesta a la cintura. Ve en seguida a Perat y escóndela allí en la hendidura de una roca». Yo fui a esconderla en Perat, como el Señor me lo había ordenado. Al cabo de muchos días, el Señor me dijo: «Ve en seguida a Perat y recoge la faja que yo te mandé esconder allí». Yo fui a Perat, cavé y recogí la faja del lugar donde la había escondido: la faja estaba estropeada, no servía para nada. Entonces la palabra del Señor me llegó en estos términos: «Así habla el Señor: De esa misma manera destruiré el orgullo de Judá y el gran orgullo de Jerusalén. Este pueblo malvado, que se niega a escuchar mis palabras, que sigue los impulsos de su corazón obstinado, que va detrás de otros dioses para servirlos y postrarse delante de ellos, será como esta faja que ya no sirve para nada. Porque así como la faja se adhiere a la cintura del hombre, así Yo me había adherido a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá –oráculo del Señor– para que ellos fueran mi pueblo, mi renombre, mi honor y mi gloria. ¡Pero no han escuchado!». Palabra de Dios.

Comentario: La faja, prenda vistosa y de lujo, que caracterizaba a su portador, es identificada con el orgullo y la soberbia de Judá, su Templo, sus riquezas. Jeremías reprocha, con amargura y tristeza, los pecados típicos de Judá: han cerrado su corazón, pudiendo oír y ver, no quieren ver ni oír a Dios.

SALMO [Sal] Deut 32, 18-21

R. ¡Despreciaste al Dios que te engendró!

Despreciaste a la Roca que te engendró, olvidaste al Dios que te hizo nacer. Al ver esto, el Señor se indignó y desechó a sus hijos y a sus hijas. R.

Entonces dijo: Les ocultaré mi rostro, para ver en qué terminan. Porque son una generación perversa, hijos faltos de lealtad. R.

Provocaron mis celos con algo que no es Dios, me irritaron con sus ídolos vanos; Yo provocaré sus celos con algo que no es un pueblo, los irritaré con una nación insensata. R.

ALELUIA Sant 1, 18

Aleluia. El Padre ha querido engendrarnos por su Palabra de verdad, para que seamos como las primicias de su creación. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 31-35

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús propuso a la gente esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo. En realidad, ésta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas». Después les dijo esta otra parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa». Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin ellas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: “Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo”. Palabra del Señor.

Comentario: Las dos parábolas nos mues- tran cómo el Reino de Dios nace desde la humildad y crece lentamente por la gracia y el propio esfuerzo. El Reino de Dios fue sembrado en nosotros y puede ser destro- zado por la ambición, el poder y el dinero.

DOMINGO 29: 17º durante el año. Verde.

Liturgia-Cotidiana-Julio
DOMINGO 29

17º durante el año. Verde.

Gloria. Credo. Prefacio dominical durante el año – Semana I del Salterio.

1ª LECTURA 2Rey 4, 42-44

Lectura del segundo libro de los Reyes.

En aquellos días: Llegó un hombre de Baal Salisá, trayendo pan de los primeros frutos para el profeta Eliseo, veinte panes de cebada y grano recién cortado, en una alforja. Eliseo dijo: «Dá-selo a la gente para que coman». Pero su servidor respondió: «¿Cómo voy a servir esto a cien personas?». «Dáselo a la gente para que coman, replicó él, porque así habla el Señor: “Comerán y sobrará”». El servidor se lo sirvió; todos comieron y sobró, conforme a la palabra del Señor. Palabra de Dios.

Comentario: Anticipando los tiempos de Jesús, el profeta Eliseo multiplica y reparte el pan a la gente. Este milagro del profeta es un signo más para cuestionar el sincretismo religioso que recurría a Baal y no al Señor en busca del pan, del agua, del aceite, etcétera.

SALMO Sal 144, 10-11. 15-18

R. Abres tu mano, Señor, y nos colmas con tus bienes.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan; que anuncien la gloria de tu reino y pro- clamen tu poder. R.

Los ojos de todos esperan en ti, y Tú les das la comida a su tiempo; abres tu mano y colmas de favores a todos los vivientes. R.

El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus acciones; está cerca de aquéllos que lo invo- can, de aquéllos que lo invocan de verdad. R.

2ª LECTURA Ef 4, 1-6

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso.

Hermanos: Yo, que estoy preso por el Señor, los exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido. Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu, mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos. Palabra de Dios.

Comentario: San Pablo nos ofrece el fundamento de la unidad de los cristianos: hay un solo cuerpo, un solo Señor y un solo bautismo. Esto lo encontramos en lo más íntimo de la vocación cristiana y que se refleja en el “compromiso” por la unidad: comportamientos concretos de amor, de humildad, aguante mutuo, es decir, virtudes que favorezcan a la caridad.

ALELUIA Lc 7, 16

Aleluia. Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo. Aleluia.

EVANGELIO Jn 6, 1-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía sanando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a Él y dijo a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para darles de comer?» Él decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer. Felipe le respondió: «Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan». Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: «Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?». Jesús le respondió: «Háganlos sentar». Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran unos cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: «Éste es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo». Jesús, sabiendo que querían apoderarse de Él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña. Palabra del Señor.

Comentario: La muchedumbre reconoce a Jesús como el profeta del fin de los tiempos. Pero el entusiasmo de la gente es de carácter político e interesado: tener un líder que da de comer gratis todos los días. Su realeza es mal entendida, y por eso, Jesús se retira solo a una montaña. El pan de Jesús, a diferencia del maná del desierto, se guarda para que no se corrompa.

SÁBADO 28: De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
SÁBADO 28

De la feria. Verde. Santa María en Sábado. Blanco.

Prefacio I de la Virgen María. 

LECTURA Jer 7, 1-11

Lectura del libro de Jeremías.

Palabra que llegó a Jeremías de parte del Señor, en estos términos: «Párate a la puerta de la Casa del Señor, y proclama allí esta palabra. Tú dirás: Escuchen la palabra del Señor, todos ustedes, hombres de Judá que entran por estas puertas para postrarse delante del Señor. Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Enmienden su conducta y sus acciones, y Yo haré que ustedes habiten en este lugar. No se fíen de estas palabras ilusorias: “¡Aquí está el Templo del Señor, el Templo del Señor, el Templo del Señor!” Pero si ustedes enmiendan realmente su conducta y sus acciones, si de veras se hacen justicia unos a otros, si no oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda, si no derraman en este lugar sangre inocente, si no van detrás de otros dioses para desgracia de ustedes mismos, entonces Yo haré que ustedes habiten en este lugar, en el país que he dado a sus padres desde siempre y para siempre. ¡Pero ustedes se fían de palabras ilusorias, que no sirven para nada! ¡Robar, matar, cometer adulterio, jurar en falso, quemar incienso a Baal, ir detrás de otros dioses que ustedes no conocían! Y después vienen a pre- sentarse delante de mí en esta Casa que es llamada con mi Nombre, y dicen: “¡Estamos salvados!”, a fin de seguir cometiendo todas estas abominaciones. ¿Piensan acaso que es una cueva de ladrones esta Casa que es llamada con mi Nombre? Pero Yo también veo claro». Palabra de Dios.

Comentario: El sermón sobre el Templo es la denuncia que Jeremías hace al pueblo. Israel ha absolutizado el templo y el culto con el objeto de manipular a Dios. El profeta se esfuerza en reafirmar la idea de que a Dios no le interesa el culto ni el Templo sino la práctica de la justicia, la atención al indigente y a la viuda, como también el rechazo a la idolatría.

SALMO Sal 83, 3-6. 8. 11

R. ¡Qué amable es tu Casa, Señor del universo!

Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente. R.

Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones, junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios. R.

¡Felices los que habitan en tu Casa y te alaban sin cesar! ¡Felices los que encuentran su fuerza en ti! Ellos avanzan con vigor siempre creciente. R.

Vale más un día en tus atrios que mil en otra parte; yo prefiero el umbral de la Casa de mi Dios antes que vivir entre malvados. R.

ALELUIA Sant 1, 21

Aleluia. Reciban con docilidad la Palabra sembrada en ustedes, que es capaz de salvarlos. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 24-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús propuso a la gente esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sem- bró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?». Él les respondió: «Esto lo ha hecho algún enemigo». Los peones replicaron: «¿Quieres que vayamos a arrancarla?». «No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero». Palabra del Señor.

Comentario: El trigo y la cizaña que crecen juntos son el mejor ejemplo de prevención ante el falso optimismo. Hay que asumir que el Mal y el Bien coexisten incluso dentro de la Iglesia. Es decir, al mismo tiempo que Dios siembra el Bien, Satanás lo hace con el Mal. La erradicación definitiva del Mal queda postergada para el día de la siega o del juicio. Lo importante es que como personas de fe no nos desanimemos.

VIERNES 27: De la feria. Verde.

Liturgia-Cotidiana-Julio
VIERNES 27

De la feria. Verde.

LECTURA Jer 3, 14-17

Lectura del libro de Jeremías.

¡Vuelvan, hijos apóstatas –oráculo del Señor– porque Yo soy el dueño de uste-des! Yo los tomaré, a uno de una ciudad y a dos de una familia, y los conduciré a Sión. Después les daré pastores según mi corazón, que los apacentarán con ciencia y prudencia. Y cuando ustedes se hayan multiplicado y fructificado en el país, en aquellos días –oráculo del Señor– ya no se hablará más del Arca de la Alianza del Señor, ni se pensará más en ella; no se la recordará, ni se la echará de menos, ni se la volverá a fabricar. En aquel tiempo, se llamará a Jerusalén “Trono del Señor”; todas las naciones se reunirán en ella, y ya no seguirán más los impulsos de su corazón obstinado y perverso. Palabra de Dios.

Comentario: El Arca de la Alianza, símbolo de la presencia del Señor y de su trono, había sido destruida. En este oráculo de consolación, el profeta siente que no todo está perdido y es posible recuperar el carácter mítico del Arca, sobre todo con la imagen de la Nueva Jerusalén: Dios mismo será presencia viviente en la persona de Jesús.

SALMO [Sal] Jer 31, 10-13

R. El Señor nos cuidará como un pastor.

¡Escuchen, naciones, la palabra del Señor, anúncienla en las costas más lejanas! Digan: «El que dispersó a Israel lo reunirá, y lo cuidará como un pastor a su rebaño». R.

Porque el Señor ha rescatado a Jacob, lo redimió de una mano más fuerte que él. Llegarán gritando de alegría a la altura de Sión, afluirán hacia los bienes del Señor. R.

Entonces la joven danzará alegre-mente, los jóvenes y los viejos se regocijarán; Yo cambiaré su duelo en alegría, los alegraré y los consolaré de su aflicción. R.

ALELUIA Cf. Lc 8, 15

Aleluia. Felices los que retienen la Palabra de Dios con un corazón bien dispuesto y dan fruto gracias a su constancia. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 18-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a sus discípulos: Escuchen lo que significa la parábola del sembrador. Cuando alguien oye la Palabra del Reino y no la comprende, viene el Maligno y arrebata lo que había sido sembrado en su corazón: éste es el que recibió la semilla al borde del camino. El que la recibe en terreno pedregoso es el hombre que, al escuchar la Pala- bra, la acepta en seguida con alegría, pero no la deja echar raíces, porque es inconstante: en cuanto sobreviene una tribulación o una persecución a causa de la Palabra, inmediatamente sucumbe. El que recibe la semilla entre espinas es el hombre que escucha la Palabra, pero las preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas la ahogan, y no puede dar fruto. Y el que la recibe en tierra fértil es el hombre que escucha la Palabra y la comprende. Éste produce fruto, ya sea cien, ya sesenta, ya treinta por uno. Palabra del Señor.

Comentario: La instauración del reinado de Dios en el corazón de cada persona, y, sobre todo en las estructuras sociales es siempre un camino doloroso, de espinas y fracasos. Solo a la luz de la Pascua es posible discernir tanto el fracaso como la misma muerte. Ambos no tienen la última palabra en la historia ni menos en el proyecto de Dios.

JUEVES 26: Santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María. (MO). Blanco.

Liturgia-Cotidiana-Julio
JUEVES 26

Santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María. (MO). Blanco.

Leccionario Santoral: Ecli 44, 1. 9-15; Sal 131, 11. 13-14. 17-18; Mt 13, 16-17.

LECTURA Jer 2, 1-3. 7-8. 12-13

Lectura del libro de Jeremías.

La palabra del Señor llegó a mí en estos términos: «Ve a gritar a los oídos de Jerusalén: Así habla el Señor: Recuerdo muy bien la fidelidad de tu juventud, el amor de tus desposorios, cuando me seguías por el desierto, por una tierra sin cultivar. Israel era algo sagrado para el Señor, las primicias de su cosecha: todos los que comían de él se hacían culpables, les sobrevenía una desgracia –oráculo del Señor–. Yo los hice entrar en un país de vergeles, para que comieran de sus frutos y sus bienes; pero ustedes entraron y contaminaron mi país e hicieron de mi herencia una abominación. Los sacerdotes no preguntaron: “¿Dónde está el Señor?”, los depositarios de la Ley no me conocieron, los pastores se rebelaron contra mí, los profetas profetizaron en nombre de Baal y fueron detrás de los que no sirven de nada. ¡Espántense de esto, cielos, horrorícense y queden paralizados! –oráculo del Señor–. Porque mi pueblo ha cometido dos maldades: me abandonaron a mí, la fuente de agua viva, para cavarse cisternas, cisternas agrietadas, que no retienen el agua». Palabra de Dios.

Comentario: El discurso del profeta recuerda la época del desierto y su entrada en Canaán, la Tierra prometida. Sin dejar de recordarles sus infidelidades, Jeremías recurre a la figura de la unión conyugal para resaltar la cercanía y el amor con que el Señor se relacionó desde el principio con su pueblo.

SALMO Cf. Sal 35, 6-11

R. ¡En ti está la fuente de la vida, Señor!

Tu misericordia, Señor, llega hasta el cielo, tu fidelidad hasta las nubes. Tu justicia es como las altas montañas, tus juicios, como un océano inmenso. R.

¡Qué inapreciable es tu misericordia, Señor! Por eso los hombres se refugian a la sombra de tus alas. Se sacian con la abundancia de tu casa, les das de beber del torrente de tus delicias. R.

En ti está la fuente de la vida, y por tu luz vemos la luz. Extiende tu gracia sobre los que te reconocen, y tu justicia sobre los rectos de corazón. R.

ALELUIA Cf. Mt 11, 25

Aleluia. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluia.

EVANGELIO Mt 13, 10-17

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Por qué le hablas a la multitud por medio de parábolas?». Él les respondió: «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no. Porque a quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene. Por eso les hablo por medio de parábolas: porque miran y no ven, oyen y no escuchan ni entienden. Y así se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: “Por más que oigan, no comprenderán, por más que vean, no conocerán. Porque el corazón de este pueblo se ha endurecido, tienen tapados sus oídos y han cerrado sus ojos, para que sus ojos no vean, y sus oídos no oigan, y su corazón no comprenda, y no se conviertan, y Yo no los sane”. Felices, en cambio, los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen. Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron». Palabra del Señor.

Comentario: A pesar del fracaso aparente en la construcción del Reino y del mensaje de Jesús, el poder de Dios se manifiesta. Ese poder es capaz de poner esperanza, pero no en cualquier corazón sino en aquel que esté disponible y abierto a su Palabra.

 
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