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20 de enero: De la feria. Verde. San Fabián, pa. y mr. (ML). Blanco o Rojo. San Sebastián, mr. (ML). Rojo

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Chile San Pablo |

LECTURA 1Sam 16, 1-3

Lectura del primer libro de Samuel.

El Señor dijo a Samuel: «¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si Yo lo he rechazado para que no reine más sobre Israel? ¡Llena tu frasco de aceite y parte! Yo te envío a Jesé, el de Belén, porque he visto entre sus hijos al que quiero como rey». Samuel respondió: «¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me matará». Pero el Señor replicó: «Llevarás contigo una ternera y dirás: “Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor”. Invitarás a Jesé al sacrificio, y Yo te indicaré lo que debes hacer: tú me ungirás al que Yo te diga». Samuel hizo lo que el Señor le había dicho. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a su encuentro muy atemorizados, y le dijeron: «¿Vienes en son de paz, vidente?». «Sí, respondió él; vengo a ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y vengan conmigo al sacrificio». Luego purificó a Jesé y a sus hijos y los invitó al sacrificio. Cuando ellos se presentaron, Samuel vio a Eliab y pensó: «Seguro que el Señor tiene ante Él a su ungido». Pero el Señor dijo a Samuel: «No te fijes en su aspecto ni en lo elevado de su estatura, porque Yo lo he descartado. Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre ve las apariencias, pero Dios ve el corazón». Jesé llamó a Abinadab y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: «Tampoco a éste ha elegido el Señor». Luego hizo pasar a Sammá; pero Samuel dijo: «Tampoco a éste ha elegido el Señor». Así Jesé hizo pasar ante Samuel a siete de sus hijos, pero Samuel dijo a Jesé: «El Señor no ha elegido a ninguno de éstos». Entonces Samuel preguntó a Jesé: «¿Están aquí todos los muchachos?». Él respondió: «Queda todavía el más joven, que ahora está apacentando el rebaño». Samuel dijo a Jesé: «Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que llegue aquí. Jesé lo hizo venir: era de tez clara, de hermosos ojos y buena presencia. Entonces el Señor dijo a Samuel: «Levántate y úngelo, porque es éste». Samuel tomó el frasco de óleo y lo ungió en presencia de sus hermanos. Y desde aquel día, el espíritu del Señor descendió sobre David. Samuel, por su parte, partió y se fue a Ramá. Palabra de Dios.

Comentario: Al igual que el pueblo de Israel, la elección de David no es por ser un joven pastor, músico o por su coraje al vencer a Goliat. Dios lo escoge por amor y lo unge para liderar a su Pueblo. Dios escoge más bien lo necio del mundo para confundir a los más sabios y poderosos. “Dios eligió lo que el mundo tiene por necio,… lo que es vil y despreciable y lo que no vale nada, para aniquilar a lo que vale” (cf. 1Cor 1, 26-28).

SALMO Sal 88, 20-22. 27-28

R. Encontré a David, mi servidor.

Tú hablaste una vez en una visión y dijiste a tus amigos: «Impuse la corona a un valiente, exalté a un guerrero del pueblo. R.

Encontré a David, mi servidor, y lo ungí con el óleo sagrado, para que mi mano esté siempre con él y mi brazo lo haga poderoso. R.

Él me dirá: “Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora”. Yo lo constituiré mi primogénito, el más alto de los reyes de la tierra». R.

ALELUIA Cf. Ef 1, 17-18

Aleluia. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la esperanza a la que hemos sido llamados. Aleluia.

EVANGELIO Mc 2, 23-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.

Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: «¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?». Él les respondió: «¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?». Y agregó: «El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado». Palabra del Señor.

Comentario: Jesús realiza portentos en “sábado” no porque rechace la ley o por ser un anarquista, sino que busca abolirlo cumpliéndolo y afirmando que en él se cumple toda la promesa. En efecto, dispone el sábado con relación al hombre y, por tanto, la observancia moral y jurídica, el culto que expresa fe, no son fines para sí mismos. Sin embargo, tienen un valor funcional y relativo al hombre, porque son “medios” al servicio de este para que conozca a Dios.

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