A días de iniciar la Semana Santa 2026, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) ha emitido un mensaje invitando al Pueblo de Dios a "vivir con fervor la pasión, muerte y Resurrección del Señor". Los obispos señalan que este "tiempo de gracia es una oportunidad para renovar nuestra esperanza y fortalecer los vínculos de fraternidad que nuestra patria tanto necesita".
Para que esta vivencia sea efectiva en todos los ambientes, el Comité Permanente subraya:
"Hacemos un llamado a garantizar los tiempos necesarios, para que las trabajadoras y trabajadores puedan participar en las celebraciones de estos días, en particular Viernes y Sábado Santo, favoreciendo un clima de recogimiento y descanso familiar".
Fundamentados en la Doctrina Social de la Iglesia, los obispos recuerdan que "un orden justo asegura que el trabajo esté siempre al servicio del ser humano y de su desarrollo espiritual". Asimismo, destacan que: "Al resguardar estos espacios de culto, no solo respetamos la libertad religiosa, sino que fortalecemos la cohesión social y la unidad de nuestra cultura", reconociendo que la prosperidad de un pueblo también se mide por su riqueza espiritual.
Finalmente, los pastores encomiendan este camino pascual a la Virgen del Carmen “para que nos ayude a ser testigos de esperanza y constructores de una sociedad más humana y solidaria, convencidos de que el amor de Cristo resucitado nos invita a una vida nueva".
El mensaje es firmado por los integrantes del Comité Permanente: el Arzobispo René Rebolledo Salinas (Presidente), el Arzobispo Ignacio Ducasse Medina (Vicepresidente), el Cardenal Fernando Chomali Garib, el Obispo Juan Ignacio González Errázuriz, y el Obispo Cristián Castro Toovey (Secretario General).
Texto del mensaje
A días de vivir la Semana Santa 2026
Mensaje del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile
A pocos días de iniciar la Semana Santa 2026, los obispos del Comité Permanente de la CECh invitamos al Pueblo de Dios a vivir con fervor la pasión, muerte y Resurrección del Señor. Este tiempo de gracia es una oportunidad para renovar nuestra esperanza y fortalecer los vínculos de fraternidad que nuestra patria tanto necesita. Es un llamado a caminar junto a Cristo, desde la entrega en la Cruz hasta su Pascua, en la que vence a la muerte.
Hacemos un llamado a garantizar los tiempos necesarios, para que las trabajadoras y trabajadores puedan participar en las celebraciones de estos días, en particular Viernes y Sábado Santo, favoreciendo un clima de recogimiento y descanso familiar.
A la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, recordamos que un orden justo asegura que el trabajo esté siempre al servicio del ser humano y de su desarrollo espiritual. Al resguardar estos espacios de culto, no solo respetamos la libertad religiosa, sino que fortalecemos la cohesión social y la unidad de nuestra cultura, reconociendo que la prosperidad de un pueblo también se mide por su riqueza espiritual.
Ponemos este camino pascual en manos de nuestra Madre, la Virgen del Carmen, para que nos ayude a ser testigos de esperanza y constructores de una sociedad más humana y solidaria, convencidos de que el amor de Cristo resucitado nos invita a una vida nueva.
EL COMITÉ PERMANENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE