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Semana Santa: “El Color Eterno”

Semana Santa: “El Color Eterno”

Chile San Pablo |

Delfina estaba en la sala del colegio, esperando a sus alumnos de tercero medio para el taller de habilidades. A Delfina, de profesión decoradora ambiental y de vocación intrínseca, le gustaba llegar antes y observar cómo los jóvenes desarrollaban su cultura libremente, antes del orden académico. Esa mirada le daba información de valor para establecer los vínculos personales y grupales de los jóvenes.

Los alumnos fueron ubicándose en sus puestos. Delfina da un saludo cordial y la respuesta fue enérgica. Ella sonríe y sin más comienza.

Delfina:  Hoy veremos los colores, que se dividen en tres. Están los primarios: rojo, amarillo y azul, también los secundarios, por ejemplo, el naranja, que sale al mezclar el rojo y amarillo, y los terciarios, que resultan de la mezcla de primarios y secundario. Con estos colores y su creatividad pueden pintar todo.

Beatriz: Profesora, es un buen recuerdo académico. Pero quisiera saber por qué mi mamá se levanta, mira por la ventana y dice que el día es gris…

Enzo: Si, cuando le pedí pololeo a Ignacia y me dijo que si, todo era en colores brillantes,

Delfina: Que buen punto. Los colores pueden tener un significado simbólico que influye en las emociones y conductas. Por ejemplo, el disco “pare” pintado de rojo simboliza peligro. Para otros el color verde representa salud, frescura; el blanco, pureza; el negro, formalidad; el morado, ternura y el azul proyecta calma.

Catalina: Profesora, con varios de mis compañeros participamos en la Semana Santa y nos tocó la XII estación del Vía Crucis. Le quiero leer lo que hicimos para que nos diga cuál es el color más adecuado.

“Jesús a muerto…. Si, ha muerto.

La muerte nos trae el dolor y la tristeza de un día… y, en ocasiones, algunas tristezas son eternas. Para los niños la muerte no existe, para los jóvenes, es un desafío constante mientras que para los adultos, la muerte hace su aparición, causando miedo y valentía.

La vida y la muerte

“Van unidas por la historia de cada uno. Para algunos, la vida es injusta, igual que la muerte porque llega sin ser llamada.

La partida de la mamá, de un hijo, del ser querido, de esa persona que, no siendo cercana, era un modelo de vida.

Jesús en su camino de enseñanza, sanación, milagros y de amor al Dios de la Vida y al prójimo, ¿se merecía morir así? Si era un buen hombre, ¿qué lo mato? Lo mató la envidia, el poder de los que piensan distinto, el temor a perder su posición, el rechazo a una persona mejor, el desprecio a su historia y más”.

La muerte del día a día

“Se hace presente en la agresión, el desamor, la envidia, la mentira, la desesperanza, el individualismo, los intereses personales, los malos comentarios… También cuando nos creemos dueños de la verdad, o cuando aparece la intolerancia, la crítica destructiva, el menosprecio a otros que nos parecen distintos, en las rupturas por culpa del dinero. Es ahí cuando la muerte se hace presente: la llamamos para que mate el amor, la fe, las relaciones, y todo lo que nos debiera unir. El lavado de manos imperceptible, pero concreto, actúa culpando a los demás, tratando de salir victorioso”. 

La muerte es vencida por la vida

“No hay que esperar tres días para vencer a la muerte del día a día… El desafío es ser solidarios, bondadosos, con acciones de paz y reconciliación: saludar, pedir por favor, dar las gracias. Dar cantos de alegría, amar sin condición, caminar con el Dios de la Vida, sembrar el bien. Y para que los frutos sean tu legado, sueña, viaja a tu interior y vuelve mejor… Llama a tu amigo y busca al que está distante… Disfruta el día, el presente es el regalo”.

Delfina llegó a casa, donde la esperaba Bruno con el té de hojas y los panes de avena. Al recibirla, le pregunta: ¿Cómo te fue hoy? Ella respondió: “Vengo de color esperanza, hoy fui una humilde alumna de estos jóvenes que nos mueven desde miradas inesperada. De todos los colores nombrados, Catalina nombró el mejor: dijo que Semana Santa era el color eterno. “Cuéntame todo” -dijo él- “Si”, dice Delfina, “tomemos el té y luego te cuento, solo piensa esto…”

SEMANA SANTA ES EL COLOR ETERNO.                                            

1 comment

Que Dios nos regale la capacidad de reaccionar cuándo percibimos el color de quienes forman parte de nuestra vida. Cada cual nos aporta con sus colores y con sus luces.
El propósito es que la.muerte sea un descanso para quién nos regaló su vida, convirtiendo el.dolor y el sufrimiento en la satisfacción de haber cumplido la tarea y sueños simples.
Creo que el color naranja refleja el sentir que la “pega se hizo”.

Luis ,

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