En la Audiencia General celebrada este miércoles 25 de marzo en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV continuó su ciclo de catequesis sobre el Concilio Vaticano II, centrando su reflexión en la dimensión jerárquica de la Iglesia a partir de la Constitución dogmática Lumen gentium.
El Santo Padre explicó que la Iglesia no solo es pueblo de Dios, sino que también posee una estructura jerárquica de origen divino, fundada en los apóstoles y orientada al servicio de la unidad, la misión y la santificación de todos los fieles.
Una jerarquía con fundamento apostólico
Durante su catequesis, el Papa subrayó que la Iglesia encuentra su base en los apóstoles, elegidos por Cristo como “columnas vivas” de su Cuerpo místico. Esta sucesión apostólica, señaló, continúa a través de los obispos, quienes junto a presbíteros y diáconos participan en la misión de guiar, enseñar y santificar al pueblo cristiano.
“La estructura jerárquica no es una construcción humana, sino una institución querida por Cristo para perpetuar su misión en el tiempo”, afirmó el Pontífice, recordando que este orden sagrado está al servicio del Evangelio y de la salvación.
Sacerdocio ministerial y sacerdocio común
El Papa León XIV también profundizó en la relación entre el sacerdocio ministerial y el sacerdocio común de los fieles. Ambos, explicó, participan del único sacerdocio de Cristo, aunque de manera distinta, y están ordenados uno al otro en la vida de la Iglesia.
En este sentido, destacó que el ministerio ordenado —ejercido en los grados del episcopado, presbiterado y diaconado— tiene como finalidad servir al pueblo de Dios y acompañarlo en su camino hacia la salvación.
Una misión marcada por la comunión y el servicio
Uno de los puntos centrales de la enseñanza fue el carácter de servicio de la jerarquía eclesial. El Papa recordó que el ministerio apostólico es, en esencia, una diaconía, es decir, un servicio inspirado en la caridad de Cristo.
Asimismo, subrayó la dimensión colegial de esta misión, en la que los pastores actúan en comunión para custodiar y transmitir fielmente el depósito de la fe.
Oración por nuevas vocaciones
Al concluir su catequesis, el Santo Padre invitó a los fieles a rezar por la Iglesia, pidiendo especialmente por ministros “ardientes en la caridad evangélica” y comprometidos con la misión.
En su saludo a los peregrinos de habla hispana, animó a pedir a Cristo, Buen Pastor, que suscite pastores dispuestos a entregar la vida por su pueblo, con valentía y generosidad en el anuncio del Evangelio.