En la Audiencia General celebrada la mañana de este miércoles 18 de marzo en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV centró su catequesis en la identidad y misión de la Iglesia como “pueblo de Dios”, retomando las enseñanzas de la Constitución conciliar Lumen gentium.
Ante los fieles peregrinos reunidos para esucharlo, el Santo Padre explicó que todos los bautizados participan en la misión de Cristo como sacerdotes, profetas y reyes, subrayando que esta dignidad nace del Bautismo y se fortalece con la Confirmación. “El pueblo de Dios recibe de Cristo una participación real en su obra salvadora”, afirmó.
Un sacerdocio común que impulsa la misión
El Papa recordó que el “sacerdocio común de los fieles” no es una idea simbólica, sino una realidad viva que se expresa en la vida cotidiana. A través de la oración, la participación en la Eucaristía, el testimonio y la caridad, los cristianos están llamados a manifestar su fe en el mundo.
En este sentido, destacó que la misión de la Iglesia no es exclusiva de los ministros ordenados, sino que involucra a todos los fieles. Esta corresponsabilidad, explicó, está en la base de la vida eclesial y de su dinamismo evangelizador.
El sentido de la fe del pueblo cristiano
Durante la catequesis, el Pontífice también profundizó en el concepto de sensus fidei, es decir, el sentido de la fe presente en todo el pueblo de Dios. Según explicó, este don permite a los fieles reconocer la verdad del Evangelio y vivirla con autenticidad en comunión con toda la Iglesia.
“El pueblo de Dios, en su conjunto, no puede equivocarse en la fe cuando vive en unidad”, señaló, destacando la importancia del consenso de los fieles en comunión con los pastores.
Diversidad de dones y carismas
Otro aspecto central de la enseñanza del Papa fue la acción del Espíritu Santo, que distribuye diversos dones y carismas para la edificación de la Iglesia. En este contexto, mencionó la riqueza de la vida consagrada y de las asociaciones eclesiales como signos visibles de la vitalidad del pueblo cristiano.
“El Espíritu Santo hace a cada fiel capaz de contribuir a la renovación de la Iglesia”, indicó, invitando a reconocer y valorar la diversidad de vocaciones dentro de la comunidad eclesial.
Un llamado a la conciencia y la responsabilidad
Al concluir su catequesis, el Papa León XIV exhortó a los presentes a redescubrir el don de pertenecer al pueblo de Dios, así como la responsabilidad que ello implica. “Despertemos la gratitud por este don y asumamos nuestro compromiso de vivir y anunciar la fe”, animó.
En su saludo final a los peregrinos de habla hispana, el Santo Padre invitó a dar gracias a Dios por los dones y carismas recibidos, y a pedir su guía constante para caminar en la paz.